Estos mucho pico de gallo, poca bola, cojones menos.
Yo y otro vecino hemos tenido que poner en su sitio a un cazu que se ha instalado no se si de alquiler o de okupa, vociferendo y pandereteando tarde y parte de la noche, llamando maricon a gente del barrio; pero luego ofendiendose cuando dije hablando sólo en voz tipo jigsaw 'Hijo de puta' uno de los días que me pilló en medio del trance reciente, y lo escuchó.
Saben que un puñetazo lo da cualquiera y que si no se dan mas es precisamente unas veces por asuntos legales y otras por otros asuntos como de progreso.