Los musulmanes invaden Cartagena. Alto peligro de radicalización yihadista

El ministerio de Interior calla pero conoce perfectamente que el CNI ha detectado un alto peligro de radicalización yihadista en Cartagena.

Ayer nuestros compañeros de La Tribuna de la Provincia Cartagena publicaban una noticia titulada: "Pretenden abrir otra mezquita en el barrio de Las Cuatrocientas de Cartagena" en la que denunciaban que en un viejo gimnasio del citado barrio, la comunidad musulmana de Cartagena ¡probablemente, ya, la segunda o tercera más grande de España!, pretende instalar una nueva mezquita ante la absoluta oposición vecinal y con la cómplice participación de TODOS los partidos políticos de Cartagena -sin ninguna excepción-.

Y es que Cartagena ha sido invadida "literalmente" por los musulmanes...

Los musulmanes han disparado la criminalidad en Cartagena


Los barrios más humildes de Cartagena ¡antaño humildes barrios, pero barrios tranquilos!, barrios de gente trabajadora donde vivían con mínimas infraestructuras y dotaciones municipales ¡eso lo dejan los políticos cartageneros para los barrios ricos de la ciudad!, pero donde la convivencia era sana "casi de pueblo" entre buenos vecinos que habitaban el barrio desde varias generaciones y que convivían en armonía -e incluso, con alta solidaridad- los unos con los otros.

Sin embargo, esos barrios (los Dolores, San Antón, Urbanización Mediterráneo, Virgen de la Caridad, La Ajorra, El Algar, La Puebla, Las Cuatrocientas, Pozo Estrecho, o el mismísimo centro histórico de la ciudad trimilenaria), en los últimos 5 años se han visto invadidos por musulmanes que han convertido en "territorio de Alá" estos núcleos poblacionales de una ciudad, recuerden de ¡220.000 habitantes! más grande que 15 de las capitales de la vieja Piel de Toro.

Tiendas, peluquerías, fruterías, bares... todo establecimientos árabes: más letreros y carteles en árabe que en cristiano y mezquitas que florecen como champiñones en la esquina de cualquier cruce de calles, aprovechando un viejo garaje o un gimnasio cerrado por la crisis.

Cartagena, a la cola en nivel educativo de España

Caminas por las calles de Cartagena y ves más burkas, pañuelos islámicos y moros vestidos con túnicas hasta sus pies sucios, que muestran sin ningún pudor, que gente vestida como vestimos los españoles.

Y todo ello ha contado la complicidad de todos los partidos municipales (PSOE, PP, Ciudadanos, Podemos y hasta de quienes se autodenominan cartageneristas) que no se atreven a denunciar lo que es un auténtico clamor entre la población de Cartagena no vayan a ser acusados de islamófobos.

Los vecinos se oponen a las mezquitas, existen barrios donde los propios vecinos patrullan por las noches ante la falta de seguridad que han traído los árabes: robos, tráfico de drogas, violaciones... y nadie dice ni hace absolutamente nada por evitarlo.

La comunidad musulmana florece en Cartagenra reproduciéndose como las ratas; por cada familia del terreno que tiene 1 hijo, las familias musulmanas tienen 4 ó 5: así, por ejemplo, Cartagena se ha convertido en la ciudad con mayor fracaso escolar y con el nivel educativo más bajo de España.

¿Qué pasa, que los maestros de Cartagena son los más torpes de la nación? No...

En Cartagena hay colegios públicos en los que en clases de 25 alumnos, sólo 4 son españoles; alumnos musulmanes que ni siquiera hablan el español, que desprecian a España, que odian a España, a nuestra cultura, a nuestra raíces religiosas, que imponen sus normas en la comida de los comedores escolares o en la celebración de las fiestas.

La Semana Santa de Cartagena ¡una de las más hermosas y antiguas de España! ya ofende a los amantes de "la Religión de la Paz" que ni siquiera esconden su disimulo, aunque sólo fuera en gratitud a la tierra que los ha acogido.

Cartagena: polvorín de yihadismo a punto de estallar

Cartagena es un peligrosísimo polvorín de yihadismo, a punto de estallar
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Y pese a que desde La Tribuna de la Provincia de Cartagena se ha hecho esta pregunta reiteradamente, la Delegación del gobierno no sabe, o no responde:

¿Hay algún Policía Nacional -en toda Cartagena- con perfectos conocimientos del idioma árabe?

¿Existe algún control sobre qué predican los imanes en las mezquitas?


Por el momento todo es silencio, hasta que se produzca la primera desgracia y entonces habrá que buscar excusas como la falta de integración, la incomprensión de los españoles hacia otras culturas y todas esas memeces que acaban por criminalizar a las víctimas y por convertir en "hermanitas de la caridad" a quienes llevan el odio y la ansia de reconquista en la sangre y en sus "sagradas escrituras",

 
Salta la llama yihadista en Cartagena. Artefacto explosivo y agresión islámica, respuesta musulmana a la oposición vecinal a una nueva mezquita

Lo publicábamos, ayer mismo, en La Tribuna de España; y el pasado viernes en La Tribuna de La Provincia de Cartagena: la invasión musulmana que sufre la ciudad Trimilenaria es tal que, en cualquier momento, va a estallar un conflicto vecinal. Y esto es -con todo- lo de menos.

Lo verdaderamente grave es que el número de musulmanes que han infectado los barrios humildes de Cartagena es tal, que ni la Policía Local, ni la Policía Nacional, ni la Guardia Civil (que atiende a muchas de las pedanías -en Cartagena se denominan diputaciones- pertenecientes a la ciudad) es capaz de controlarlo.

Las mezquitas aparecen como champiñones en cualquier esquina de los barrios de Cartagena: Los Dolores, San Antón, Urbanización Mediterráneo, Virgen de la Caridad, La Ajorra, El Algar, La Puebla, Las Cuatrocientas, Pozo Estrecho, o el mismísimo centro histórico de la ciudad Trimilenaria están invadidos de musulmanes que han llenado esos barrios (antes humildes pero tranquilos) y los han convertido en focos de delincuencia, tráfico de drogas, discusiones vecinales, violaciones...problemas de seguridad que han hecho, incluso, que en algún barrio se hayan creado patrullas vecinales ante la ineficacia de la protección que debiera prestar los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

La pretensión de instalar la enésima mezquita (esta vez en lo que antes era un gimnasio) en el barrio de Las Cuatrocientas ya ha originado la agresión de un practicante de "la Religión de la Paz" a un honesto ciudadano que sólo reclama su derecho a vivir en paz y tranquilidad, porque para eso paga sus impuestos municipales, regionales y nacionales.

Un vecino de los que se ha significado por participar en las protestas del barrio contra la instalación de la mezquita (que además es ilegal y no goza de los pertinentes permisos municipales) ya se encontró con "un artefacto explosivo" en el buzón de su casa...

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Regalito de los musulmanes como gratitud por acogerlos en Cartagena

Si eso no es terrorismo yihadista, ¿cómo quiere la comunidad musulmana que lo denominemos?


¿Nos procesará la Fiscalía para Delitos de odio por contar la verdad que silencia de manera vergonzosa y absoluta "la prensa del sistema"?

Este hecho, el artefacto explosivo en el buzón de un honesto ciudadano (por supuesto denunciado) todavía no ha producido ninguna detención ni parece que la Fiscalía de Cartagena tenga mucho interés en investigarlo.

Por su parte, ningún partido político con representación institucional (desde la prevaricadora alcaldesa socialista Ana Belén Castejón hasta su predecesor, José López, el concejal autodenominado "cartagenerista" -pese a quedar demostrado que su único sentido del cartagenerismo es el beneficio de sus amigos con contratas municipales-, ni el portavoz de Ciudadanos -que alquila de manera irregular un inmueble de su propiedad al Ayuntamiento- ni los bolivarianos podemitas), ningúna formación política -decíamos- ha apoyado a los vecinos del barrio que no quieren que se instale una nueva mezquita.

La única excepción política es la de un partido político pequeño y sin representación institucional (y al que acusan de xenófobo y de ultraderechista), que está presente en todas las manifestaciones vecinales contra la islamización del barrio: Democracia Nacional.

Tal y como les mostramos en el vídeo (de baja calidad porque fue grabado con el teléfono del propio agredido), un musulmán con ganas de ganarse "la gloria de Alá", inicia su particular Yihad (guerra santa a la que obliga El Corán contra todos los infieles, es decir, contra el resto de cartageneros no musulmanes) agrediendo a un cartagenero, a un ciudadano español que ha acogido a la comunidad musulmana, que de sus impuestos paga los privilegios que se le niegan a los españoles necesitados y que ni se integran en nuestra sociedad ni sienten ninguna gratitud hacia la nación y la ciudad que los ha acogido.

El agredido tuvo que refugiarse en su propio vehículo y llamar a la Policía Local, que intervino apreciando las evidentes heridas en el español agredido y que el agresor no presentaba lesión alguna (con lo que resulta evidente quién es la víctima y quién es el criminal).

Por si fuera poco, el moro alega ahora que fue él quien recibió la agresión: una imagen vale más que mil palabras.

Por noticias como esta noticia, la comunidad musulmana de Málaga provocó la detención del director del periódico Alerta Digital, el periodista Armando Robles, una detención irregular que no fue condenada por ninguna asociación de periodistas ni publicada en "la prensa del sistema". Como no podía ser de otra manera, nuestro director, Josele Sánchez, publicó -entonces- una Editorial solidarizándose con el periodista perseguido por quienes nos invaden y que, además, gozan de inmunidad policial y judicial.

Lo hemos advertido por activa y por pasiva: los musulmanes invaden Cartagena y existe un alto nivel de riesgo de radicalización yihadista según el propio CNI.

Los musulmanes invaden Cartagena. Alto peligro de radicalización yihadista - La Tribuna de España

Cartagena es un polvorín a punto de estallar y ni siquiera existe constancia de que en toda la ciudad ¡ojo, les hablamos de una ciudad de 220.000 habitantes y de una Comarca, el Campo de Cartagena de 400.000!, (es decir un tercio de todos los habitantes de la mal denominada Comunidad Autónoma de la Región de Murcia) exista un sólo agente de policía que domine el idioma árabe.

¿Cómo se controla -pues- los mensajes de los imanes en las mezquitas?

¿Imaginan ustedes que fueran los párrocos, quienes desde las Iglesias alentaran a los fieles a la "Guerra Santa" contra los infieles?

¿Cómo actuarían -entonces- los Cuerpos y Fuerzas de seguridad del Estado?

Cartagena se ha convertido en "territorio islámico".

En los barrios humildes de gente trabajadora (antes tranquilos pese a las carencias de dotaciones de infraestructuras) ahora las tiendas de cosméticos, las peluquerías, los bares, las carnicerías, las fruterías... todo está rotulado en árabe y regentado por musulmanes.

Por las calles de estos barrios se ven más burkas, velos islámicos y túnicas hasta los pies (de mujeres y hombres) que "personas normales" vestidos como lo hacemos occidentales.

"La prensa del sistema" le ha dado por llamarlos, ahora "migrantes".

Como decía nuestro director, Josele Sánchez hace unos días, en la conferencia que dio en Barcelona con motivo de las III Jornadas de la Disidencia (organizadas por Nostra TV):

"llamarle migrantes una manipulación del lenguaje muy estudiada por los sociólogos que trabajan para George Soros y el Nuevo Orden Mundial. Migrantes son las aves que se marchan a territorios más cálidos -en temporada de frío- para volver a sus lugares de origen cuando el tiempo apacigua. ¡Estos no se van... Estos vienen para quedarse! Los muslmanes que nos invades son inmigrantes, no migrantes" (fin literal de la cita).

El conflicto está servido y lo peor está por llegar.

No es la inseguridad ciudadana (pese al altísimo coste social que representa) el mayor de los peligros de la incontable cantidad de musulmanes que habitan -de manera legal e ilegal- en Cartagena.

La radicalización de jóvenes musulmanes por mensajes que los imanes lanzan desde las mezquitas es el verdadero riesgo de que desgraciadamente -más pronto que tarde- alguno de estos moritos se sumen a la Guerra Santa.

Entonces no valdrán de nada los buenismos políticos, ni los "Refugiados Wellcome" ni la "Alianza de las Civilizaciones" (del presidente de gobierno más imbécil que ha tenido una España cuya historia está tristemente repleta de presidentes imbéciles).

No dirán que algunos (aunque les cueste una querella, como al periodista Armando Robles) no venimos advirtiéndolo casi a diario.