La política actual es heredera de una larguísima tradición que en los últimos cincuenta o sesenta años, ha desembocado en una monumental obra de ingeniería social, que permite que lo lo políticamente impensable puede convertirse en corriente principal, por medio de estratagemas que dirigen la opinión pública de forma más y más precisa, pivotando sus ideas y moviéndolas a placer según la habilidad de quien esté al mando. La forma de explicar las estrategias de manipulación que se suelen emplear para convencer a la masa para que adopte determinadas ideas, es la conocida como ventana de Overton.
 


En la política, en la empresa, en las universidades, en los medios de comunicación y en el ocio que consumes, los mediocres hemos conseguido entreverarnos en la estructura de poder y en los cimientos de la civilización y estamos haciendo que se tambalee peligrosamente. Sin embargo, visto desde fuera, este fenómeno es desconcertante. ¿Cómo diablos ha conseguido esta gente llegar a ese puesto? En este capítulo de Los engranajes de Occidente lo analizamos.
 


Como deja claro la historia, el miedo conduce a regímenes fascistas y totalitarios. Es una fórmula bastante simple. Las crisis nacionales, los ataques terroristas denunciados y los tiroteos esporádicos nos dejan en un constante estado de miedo. El miedo nos impide pensar. El pánico emocional que acompaña al miedo apaga la corteza prefrontal, o la parte del pensamiento racional de nuestro cerebro. En otras palabras, cuando nos consume el miedo, dejamos de pensar. Una población que deja de pensar por sí misma es una población que se deja conducir fácilmente, manipular fácilmente y controlar fácilmente. El miedo no solo engrasa las ruedas de la transición al totalitarismo al cultivar ciudadanos temerosos, controlados, pacificados y acobardados, sino que también se incrusta en nuestro propio ADN para que transmitamos nuestro miedo y sumisión a nuestra descendencia. Estamos en una encrucijada crítica en la historia de occidente y tenemos una opción: libertad o tiranía.
 


Los ALGORITMOS -- Los engranajes de Occidente 4

Los algoritmos están desempeñando un papel cada vez más importante en nuestras vidas. Desde emparejarnos con un conductor de Uber o buscar en Google restaurantes cercanos, hasta evaluar los currículums de los candidatos para un puesto de trabajo, los algoritmos se han vuelto omnipresentes. Esta tendencia va a hacerse más y más poderosa, a medida que las corporaciones y los gobiernos continúen descubriendo el valor de la automatización y el big data.Los algoritmos están presentes en casi cualquier cosa que existe a nuestro alrededor, desde el programa de la lavadora a una receta de cocina, desde la concesión de un préstamo a la difusión de noticias falsas en redes sociales. También están detrás de ese sentimiento incómodo que tiene lugar cuando estás pensando en unas vacaciones y, de repente, todos los anuncios que lees en la prensa digital te muestran ofertas irresistibles de viajes al Caribe, cuando un paquete que te enviaron llegue en menos de 24 horas de un punto a otro del planeta, o cuando un GPS salva una vida mostrándole a una ambulancia el camino más corto desde un enfermo hasta un hospital. Hoy nos centramos en cómo los algoritmos están contribuyendo a crear una sociedad más desinformada y más desigual.

Así, en este vídeo, hablaremos del CONTROL DE LA MASA MEDIANTE ALGORITMOS, el uso de algoritmos PARA CAMBIAR OPINIONES POLÍTICAS, los algoritmos y las CÁMARAS DE ECO, algoritmos y POLARIZACIÓN, algoritmos RACISTAS, el problema ético de LOS ALGORITMOS.
 


Diversidad, inclusión e igualdad -- Los engranajes de Occidente 5

Nos están mintiendo y esta colosal mentira nos está costando una fortuna, tanto económica como socialmente. Nos están colocando a la fuerza un producto que saben que no funciona, a un público que ni lo quiere ni lo necesita, y que sin embargo siguen intentando colar porque el negocio que sustenta ha operado dentro de rangos económicos anuales absolutamente estratosféricos durante la última década. Esta industria no produce ningún producto tangible, hace que los lugares de trabajo sean menos efectivos y eficientes, y conduce a culturas empresariales y a relaciones interpersonales tóxicas y hostiles que pueden destrozar nuestras empresas, y nuestra sociedad, y, sin embargo, somos incapaces de hacerle frente. Es un tipo particular de locura que es casi imposible de entender, explicar o detener. ¿Qué vende esta industria? Una estafa. “Diversidad”, “Inclusión” e “igualdad”.
 


POPULISMOS -- Los engranajes de Occidente 6

Hoy hablaremos de una forma de hacer política que, si bien tiene muchos años a sus espaldas, está creciendo exponencialmente en un mundo hiperconectado, globalizado y en crisis. Los populismos del siglo XXI crecen en la desesperación de las clases populares, ofreciéndoles medidas irreales, egoístas o violentas. Como consecuencia, un desprecio del Estado de derecho y la separación de poderes, invocando la voluntad del pueblo para saltarse el respeto a la ley. Un incremento de la xenofobia, el racismo, el nacionalismo o la discriminación contra otros grupos sociales que no comulguen con sus ideas. Y una constante polarización, confrontación y desconfianza entre los ciudadanos y las instituciones democráticas.
 


LA FALSA DEMOCRACIA -- Los engranajes de Occidente 7

El miembro del rebaño, cada cuatro años, se enfrenta a una elección difícil. ¿Quién va a cortar la tarta?Al contrario de lo que ocurre en otros sistemas de todo el mundo, la participación de los ciudadanos en asuntos políticos en España no es completamente directa. Los votantes, en teoría, pueden seleccionar quién estará en el poder. Sin embargo, no redactan las leyes, no administran los presupuestos y no determinan las estrategias políticas y sociales del país. Por no elegir, no eligen ni a los líderes, ni a los representantes, ni el partido que acabará gobernando. En su lugar, eligen a personas quienes, según nos cuentan, son seleccionados mediante "elecciones libres, universales, secretas y plurales". Sin embargo… la elección que lleva a cabo el miembro del rebaño, cuando se mete en la cabina electoral y mete la papeleta en el sobre, se basa fundamentalmente en mentiras. Mienten los líderes en su programa, miente el sistema electoral al jugar con la proporcionalidad, mienten los representantes cuando prometen representarte, mienten los medios cuando retuercen estadísticas y ocultan verdades, hasta el punto de que es imposible estar informado para tomar la decisión más crucial de todas. ¿Quién va a cortar la tarta?Cuando participas en unas elecciones... ¿qué eliges en realidad?
 


QUÉ HACEMOS CON LOS VIEJOS -- Los engranajes de Occidente 8

El contrato social dice más o menos así. Naces. Te embarcas en un viaje del que no tienes un control, eres depositado en estaciones sin nombre y se te exige obediencia constante, hasta que desembocas en un trabajo que detestas, que te obliga a estar encadenado cuarenta horas semanales sin un propósito concreto. Un trabajo que realizas con temor a perderlo y que te permite comprar un mes al año de libertad a cambio de cederla otros once meses. El salario es la droga que te proporcionan para que renuncies a tus sueños. Y al final de todo, acabas golpeando unas pelotas en un asilo con unas baquetas que han usado antes que tú otros viejos que han muerto ya.

Empleas los mejores años de tu vida prometiéndote que la disfrutarás de verdad cuando seas viejo. Es una promesa que te haces a ti mismo y, lo que es peor, te la hacen desde lo más alto. Te prometen una pensión digna, que alguien se hará cargo de ti, que no te faltará nada mientras tengas un aliento de vida. Sin embargo… ¿Hasta qué punto es así? ¿hasta qué punto estados quebrados y corroídos por la codicia, las políticas cortoplacistas, la corrupción y el engaño van a ser capaces de fagocitar la cantidad de viejos necesitados de cuidados en los años que se avecinan?
 


NO TENDRÁS NADA Y SERÁS FELIZ -- Los engranajes de Occidente 9

En el teatro absurdo que llamamos sociedad, allá arriba habitan los maestros de la distracción, orquestando con habilidad la deriva autocrática como el acto principal. Con el pretexto de buscar la felicidad colectiva, despliegan sus trucos para usurpar no solo el dinero, sino la esencia misma de la libertad individual. Te venden la ilusión de seguridad y bienestar, mientras con la otra mano vacían tus bolsillos y encadenan tu voluntad a sus caprichos, convirtiéndote en un títere más de su espectáculo de poder.

Pero lo más perverso del asunto no es solo el robo descarado ni la supresión de libertades, sino el cómo logran maquillarlo de benevolencia. Te dicen, con una sonrisa cínica, que todo sacrificio es poco en el altar de la felicidad colectiva, que tu libertad individual es un precio pequeño a pagar. Y mientras algunos se tragan este cuento, encantados por la fantasía de un bienestar utópico, otros miramos entre bambalinas, viendo cómo se desmorona el decorado, preguntándonos cuándo despertará el público de este sueño manipulado para reclamar lo que es legítimamente suyo: su dinero, su libertad, su derecho a decidir sobre su propia felicidad.
 


¿NOS QUEDA LA PALABRA? -- Los engranajes de Occidente 10

La simplificación y corrupción del lenguaje en política pueden tener graves consecuencias. Cuando los políticos usan frases simplistas y eslóganes, distorsionan la realidad y manipulan la opinión pública. Esta práctica puede fomentar la polarización y el extremismo, ya que las complejidades de los problemas son ignoradas en favor de narrativas fáciles de consumir pero engañosas. Además, la manipulación del lenguaje y su creciente simplificación puede erosionar la confianza en las instituciones democráticas. Si los ciudadanos perciben que los políticos no son honestos o transparentes, pueden volverse cínicos y desilusionados con el proceso político, lo que debilita la participación cívica y el compromiso democrático.
 


LA CRISIS DE LOS VALORES TRADICIONALES -- Los engranajes de Occidente 11

La crisis de los valores tradicionales en Occidente, marcada por la erosión de la familia, la comunidad y las creencias compartidas, representa una amenaza seria para la cohesión de nuestra sociedad. Al debilitar los fundamentos que durante siglos han proporcionado estabilidad y propósito, nos encontramos en un terreno incierto, donde el individualismo desenfrenado y las ideologías divisivas prevalecen sobre el bien común. Sin una base sólida de principios que nos guíen, corremos el riesgo de perder el sentido de identidad y pertenencia, elementos esenciales para una sociedad fuerte y unida. Si no recuperamos esos valores, enfrentaremos un futuro fragmentado y marcado por la desconexión y el conflicto.