Los alumnos de ESO y Bachillerato podrán pasar de curso sin límite de suspensos

El Gobierno ha conseguido sacar adelante en el Congreso el Real-Decreto-ley por el que se adoptan medidas urgentes en el ámbito de la educación no universitaria, con 187 votos a favor.

La norma, que abre la posibilidad de que los alumnos pasen de curso sin límite de suspensos y que se contrate a profesores que no tengan aún el máster específico habilitante, ha sido convalidada con 187 votos a favor de PSOE, Unidas Podemos y los partidos nacionalistas e independentistas. PP, Vox y Cs han votado en contra.

Durante la defensa del texto, la ministra de Educación y FP, Isabel Celaá, ha afirmado que las medidas contempladas en el mismo dan respuesta a las "preocupaciones" que se han ido manifestando en las conferencias mantenidas con las comunidades autónomas para debatir sobre el desarrollo de la actividad escolar.

En concreto, ha defendido la contratación de docentes sin máster específico, ya que, a su juicio, la situación actual "obliga a reforzar las plantillas de manera urgente", y "ello puede implicar que, en algunos casos, ciertamente pocos, pero no desdeñables, no se disponga de candidatos suficientes idóneos". "No resulta aceptable que haya grupos de estudiantes sin docentes", ha lamentado.

También ha defendido que la norma permita modificar los criterios de evaluación y promoción, de modo que los centros puedan decidir si un alumno pasa de curso y se titule sin límite de suspensos, pues "el objetivo no es otro que dar respuesta a las diferentes situaciones generadas por la pandemia".

"Afirmar que podrá titularse con suspensos es sencillamente falso", ha defendido, pues se tratará de una decisión "global" y "no aislada" que se tomará de forma colegiada por los equipos docentes del centro.

El PSOE ha defendido a la ministra, asegurando que el Real Decreto-ley tiene como objetivo "facilitar a más de 8,5 millones de alumnos que tengan una seguridad para finalizar el curso", así como otorgar "certidumbre" a los docentes que tengan que enfrentarse a los "problemas" que puedan generarse como consecuencia de la pandemia, según ha señalado Luz Martínez Seijo.

Según la diputada, "en ningún sitio" se recoge en el decreto-ley que los profesores tengan la obligación de hacer que un alumno pase al siguiente curso cuando han suspendido. "Los profesores tienen criterios objetivos, pero tampoco es una novedad, la 'Ley Wert' contempla que los alumnos puedan promocionar con asignaturas suspensas y titular con asignaturas suspensas", ha reprochado al PP.

El diputado Joan Mena, de Unidas Podemos, ha mostrado su conformidad con el documento de medidas, dado que son "de carácter excepcional" y porque, actualmente, asegura que los colegios e institutos se han convertido en "un lugar seguro", aunque ha aprovechado para pedirle a la ministra que ofrezca una solución a los docentes interinos que se encuentran en una situación ilegal.

El diputado Sergi Miquel i Valentí (JxCAT) se ha posicionado a favor del decreto-ley, ya que entiende que servirá para "poner las cosas fáciles" al sistema educativo en general, pues da cobertura a situaciones que se pueden dar en una situación de "emergencia". Está de acuerdo en ello ERC, cuya diputada Montserrat Bassa, ha destacado que "lo más importante es que no vayamos a peor". La diputada Josune Gorospe (PNV) también ha anunciado el voto a favor de su partido, aunque ha rechazado que se tramite como proyecto de ley.

Desde el PP, el diputado Oscar Clavell López ha pedido a la ministra que derogue los artículos del Real Decreto-ley "más polémicos" que, a su juicio, son "la mayoría", y ha puesto de ejemplo que, con la medida se podrán dar "títulos a la carta" así como el "aprobado general", mientras que considera "injusto" permitir contratar docentes sin el máster. El 'popular' ha recordado además las críticas vertidas desde la comunidad educativa y el Defensor del Pueblo con respecto a la norma y le ha criticado su "falta de liderazgo" en materia educativa.

Por su parte, Vox ha reconocido que la situación actualmente es "difícil", pero ha criticado que la ministra haya dejado en manos de las comunidades autónomas la decisión de promocionar a los alumnos sin tener en cuenta las asignaturas suspensas, pues dejará un "puzzle desigual" entre territorios. "Es un nuevo ataque a la meritocracia y a la excelencia", ha dicho.

 
Ahí estamos, para que sean mas tontos aún.

Por eso esta gente no lleva a sus hijos a los colegios públicos.
 



José Antonio Méndez periodista y padre de familia numerosa, exige la dimisión de la ministra de educación al considerar que el resultado de su gestión será ideologizar y no educar.
 
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Celaá dejará pasar de curso en Primaria y Secundaria en función de la «madurez» y sin importar el número de suspensos​

Los docentes podrán hacer pasar de curso a sus alumnos en Primaria cuando «hayan alcanzado el desarrollo correspondiente de las competencias básicas y el adecuado grado de madurez» y en Secundaria atendiendo a la «consecución de objetivos, adquisición de competencias y valoración de las medidas que favorezcan el progreso del alumno» sin que, en ningún caso, el número de suspensas «pueda ser la única circunstancia a tener en cuenta en la decisión sobre la promoción».

Así se desprende del borrador de real decreto por el que se regula la evaluación y las condiciones de promoción de la Educación Primaria, la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y el Bachillerato, al que ha accedido ABC. Este real decreto viene a ser el 'aterrizaje' de la Lomloe, más conocida como 'ley Celaá' en las aulas para el curso 2021-2022.

En cualquier caso, el Ministerio de Educación ha aclarado a este periódico que el texto del real decreto «aún no está terminado» pese a que ya ha sido enviado a las comunidades autónomas.

El preámbulo del real decreto señala que «la nueva ley modifica significativamente la regulación de la evaluación, la promoción y la titulación en (...) la educación obligatoria y el Bachillerato, basándola principalmente en la consecución de los objetivos y la adquisición de las competencias (...), y primando siempre este criterio sobre la mera consideración del número o combinación de materias superadas».

El real decreto señala que será el equipo docente, de forma colegiada, el que tendrá la última decisión sobre la promoción y titulación (en ESO y Bachilerato).

Primaria​

En el caso de Primaria no se menciona de manera expresa que las materias suspendidas no serán el único criterio para que se pase de curso. Sin embargo, se deja claro que «se accederá al curso o a la etapa siguiente cuando el equipo docente estime que los aprendizajes que, en su caso, no se hubieran alcanzado no impiden al alumno o a la alumna seguir con aprovechamiento su formación. En todo caso, promocionarán quienes, a juicio del equipo docente, hayan alcanzado el desarrollo correspondiente de las competencias básicas y el adecuado grado de madurez».

Educación Secundaria Obligatoria (ESO)​

En ESO el real decreto insiste en la idea de la adquisición de competencias que ya se meciona en Primaria para pasar de curso. «Las decisiones sobre la promoción del alumnado de un curso a otro serán adoptadas, de forma colegiada, por el equipo docente, atendiendo a la consecución de los objetivos, al grado de adquisición de las competencias establecidas y a la valoración de las medidas que favorezcan el progreso del alumno o la alumna».

Si bien se señala que promocionarán quienes tengan evaluación negativa en una o dos materias se deja claro a continuación que suspender no será el único criterio tenido en cuenta para promocionar: «Las administraciones educativas podrán establecer directrices para la actuación de los equipos docentes responsables de las evaluaciones, sin que, en ningún caso, el número o la combinación de materias o ámbitos no superados pueda ser la única circunstancia a tener en cuenta en la decisión sobre la promoción».

Título de ESO​

Para obtener el título en ESO se mantiene la vía habitual (aprobar todas las materias) pero también se puede conseguir «con una o más materias» con evaluación negativa siempre que «a juicio del equipo docente, las competencias básicas y los objetivos de la etapa» hayan sido alcanzados por el alumno.

Y esto se refuerza con el párrafo siguiente que señala que «las administraciones educativas podrán establecer directrices para la actuación de los equipos docentes, sin que, en ningún caso, el número o la combinación de materias o ámbitos no superados puedan ser la única circunstancia a tener en cuenta en la decisión sobre la titulación».

Bachillerato​

En el caso de Bachillerato, los alumnos pasarán de primero a segundo cuando hayan superado las materias cursadas o tengan evaluación negativa en dos materias, como máximo.

Para obtener el título será necesaria la evaluación positiva en todas las materias de los dos cursos pero si el equipo docente así lo considera se podrá obtener con una suspensa (aunque se establecen una serie de condiciones para ello). Esta es una de las novedades de la Lomloe que más polémica ha generado.

Selectividad con suspenso​

Al obtener el título de Bachillerato con una suspensa significa que los alumnos que cursen Selectividad el año que viene y que tienen que ir con su título de Bachiller a la EBAU se enfrentarán a esta prueba habiendo suspendido.

Repetición​

El decreto señala, como tantas veces lo ha repetido la ministra de Educación, Isabel Celaá, que la repetición será una excepción. El texto dice se «limita el recurso a la repetición escolar, favoreciendo en cambio el establecimiento de mecanismos de apoyo y refuerzo».

Así, en Primaria se podrá repetir una vez. En ESO se permite una única repetición o dos si no se hubiese repetido en Primaria. Excepcionalmente se permitirá una repetición más en 4º de la ESO «siempre que el equipo docente considera que esta medida favorece la adquisición de las competencias establecidas para la etapa».

'Ley Wert' con la 'ley Celaá'​

Lo que sorprende de estos nuevos criterios es que se quieran implantar ya en el curso 2021-2022 con las asignaturas y la estructura de la 'ley Wert' dado que el nuevo currículo no está elaborado ni entra en aplicación hasta el curso 2022-2023

Reacciones​

El consejero de Educación y Juventud y portavoz del Gobierno en funciones, Enrique Ossorio ha dicho que «lanzar ese mensaje continuo de que se puede titular con suspensos, que no hay que repetir, que se puede aprobar con las máximas facilidades creemos que es un error», agregó. «Desde la Comunidad de Madrid hemos hecho una ley Maestra de Libertad de Elección Educativa que vamos a enviar a la Asamblea en la que intentamos aplicar nuestros principios, porque creemos que en nuestra región han funcionado. Dentro de ese ámbito que nos otorga la Ley Orgánica hemos hecho esa norma para seguir con la calidad educativa».

Ossorio ha agregado que «la Ley Celaá y el decreto de desarrollo son taxativos, y en esta materia no podemos regular nada, no podemos cambiarlo. Esta parte de la ley es de obligado cumplimiento y hay que aplicarla como tal. Este año que todavía teníamos capacidad para evitarlo, todos los alumnos madrileños para titular tenían que aprobar todo, a diferencia de otras comunidades autónomas que ya estaban entregadas al gobierno, y a la falta de esfuerzo y mérito».

Por su parte, Fernando López Miras, presidente de la Región de Murcia ha calificado el decreto a través de su cuenta de Twitter de «nuevo despropósito, una nueva insensatez y toda una imprudencia. Sánchez está condenando la formación y el futuro de los niños y jóvenes de España». Ha agregado que desea saber «cómo, quién y bajo qué parámetros se determinará esa "madurez" de la que hablan».




Por su parte, la Xunta ha señalado que la iniciativa de Educación «va en contra de la igualdad de oportunidades». «No puede ser igual aprobar que suspender; esforzarse o no esforzarse», ha resumido el consejero de Educación, Román Rodríguez, a preguntas de los medios este miércoles en un acto celebrado en la Cidade da Cultura de Santiago según recoge Ep.

Ha lamentado haber conocido el proyecto del Gobierno central «a través de los medios de comunicación», por lo que ha emplazado a que se les remita «el texto definitivo» para poder «tener una visión más explícita» sobre las medidas que plantea Celáa.

¿Qué dicen los expertos?​

Pero los expertos también lo han condenado. «Es un hecho que el conocimiento está perdiendo valor entre las mentes educativas ministeriales. Por eso su evaluación pierde relevancia. Hoy dominan los aspectos emotivos. Se supone que tenieno el corazón en forma, puede tener una cabeza de chorlito. O que se pueden adquirir competencias generales sin pasar por las particulares», apunta el pedagogo y filósofo Gregorio Luri.

Agrega que «en el fondo, se les está diciendo a los niños pobres: Tú, para qué te vas a esforzar, si después vas a trabajar de cualquier cosa. Sin embargo, a los niños no los engañamoss. Ellos saben que no hay nada más humillante que un elogio desmerecido».

Ismael Sanz, vicerrector de Calidad de la Universidad Rey Juan Carlos el problema de bajar el nivel de exigencia es que entonces los alumnos que aprueban por poco se va a esforzar menos. «Hay alumnos que se esfuerzan lo justo para ir pasando de curso a curso, y por tanto, si se baja el nivel de exigencia van a esforzarse menos porque les valdrá con menos para pasar de curso».

Sanz no entiende la obsesión de Educación por la repetición: «El porcentaje de alumnos que con 15 años había repetido en al menos una ocasión era en 2006-07 del 42,6%. Y desde entonces ha bajado todos los años (14 seguidos) hasta llegar al 28,9% del 2019-20».

Por su parte, Lucas Gortázar, director de Investigación de EsadeEcPol dice que «las medidas planteadas por la ley y refrendadas, parece, con el desarrollo normativo que ahora se plantea, dan una vuelta de tuerca a la cuestión de quién y cómo se toma la decisión sobre promoción de curso. Esta medida se pone en marcha para tratar de reducir la repetición de curso. En España, se repite mucho de forma injustificada, especialmente en Secundaria: muchos alumnos repiten a pesar de tener las competencias necesarias para avanzar. En España, repetir es caro e ineficiente. Es caro porque nos cuesta un 5% del presupuesto anual en educación Primaria y ESO; es ineficiente porque aumenta la probabilidad de abandono temprano, y por tanto de exclusión laboral y social».

Agrega que «desde la LOGSE, la normativa ya hablaba de decisión colegiada del equipo docente, pero a la vez mantenía el criterio de contar suspensos; al final, el segundo criterio se imponía sobre el primero. La nueva medida elimina la prevalencia del criterio de contar número de asignaturas suspensas (decidida, en caso de ESO, de forma individual por cada uno de los docentes), y otorga todo el poder poder al equipo docente, que ahora sí, tomará las decisiones de forma colegiada en base al grado de adquisición de dichas competencias. Contar aprobados y suspensos para decidir la repetición no es la norma en otros países, es la excepción»

 

Un instituto de Sevilla aprueba de golpe los ocho suspensos de un alumno que ni siquiera iba a clase​

El instituto Félix Rodríguez de la Fuente de Sevilla le ha aprobado de golpe a un alumno de 2º de la ESO las ocho asignaturas suspendidas que tenía a pesar de que ni siquiera iba a clase. La madre puso una reclamación y los profesores, que días antes habían ratificado todos los suspensos, se echaron para atrás y le cambiaron las notas.

Actas de las reuniones de los departamentos, a las que ha tenido acceso EL MUNDO, muestran cómo el pasado 24 de junio la madre pidió revisión argumentando «que el alumno ha estado desatendido y se podría haber hecho una excepción con su caso». Se da la circunstancia de que el chico tiene abierto un expediente de absentismo escolar. La madre alegaba que era asmático para no llevarle al instituto, pero no presentó dispensa médica que le permitiera estudiar desde casa para protegerse del Covid-19. Según la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, «la ausencia no tiene justificación y ser asmático no le imposibilita acudir a clase».

En los días siguientes a la reclamación de la madre, los ocho departamentos se reunieron y estudiaron el caso. Aportaron más de 100 correos electrónicos donde se veía que intentaron ayudar al menor y le dieron atención telemática por Moodle. Uno a uno, los docentes decidieron ratificar los ocho suspensos porque, «habiendo atendido al alumno según la legislación vigente, la media de las notas en las diferentes destrezas no alcanza el aprobado». El alumno había entregado algunos trabajos y asistía a exámenes presenciales, pero no alcanzaba los mínimos exigidos.

Pero entonces llegó la directora y les dijo que «tenían que aprobar al alumno porque, si no, iban a tener problemas», según relatan fuentes presentes en esa conversación. Les contó que le «había llamado el inspector» y le había dicho que «iba a salir adelante el recurso por no dar al alumno la atención debida», añaden. Los docentes se enfadaron mucho, pero volvieron a reunirse el 29 de junio y decidieron, esta vez, aprobar los ocho suspensos.

¿Por qué? «Para no tener líos», responden las mismas fuentes. Las actas muestran cómo se pasó de suspenso a suficiente en las ocho asignaturas: «La inspección estima que la atención educativa ha sido insuficiente. Por tanto, para no incurrir en irregularidades en las garantías procedimentales de la evaluación, el alumno queda aprobado».

LA JUNTA ABRE UNA INVESTIGACIÓN​

Este diario contactó con la directora para recabar su versión, pero rechazó dar explicaciones. Sí las ha ofrecido la Consejería, que dice que nunca habían tenido un caso «tan llamativo» como éste. Ha abierto una investigación para «dilucidar por qué se ha decidido modificar la evaluación de un día para otro» y hablará con cada profesor y con la directora para que justifiquen un cambio de criterio que en absoluto comparte.

Señala que fue «una decisión tomada por el centro dentro de su autonomía» y no a instancias de la Inspección. De hecho, ve probado que los profesores «velaron» por que el chico pudiera seguir las clases «e intentaron ayudarle lo máximo posible». «Rechazamos lo que ha pasado. Defendemos la cultura del esfuerzo y el alumno tiene que demostrar que ha adquirido las competencias para poder aprobar», recalcan en el departamento de Javier Imbroda (Ciudadanos).

En el instituto, situado en el barrio popular de Pino Montano, se quejan de que «se ha corrido la voz de que si un padre reclama aprueban a su hijo» y aseguran que «no es el único caso ocurrido en este y otros centros». «Se regalan títulos y asignaturas y esto redunda en el nivel de los alumnos, que es cada vez peor», denuncian.

Los profesores de otras CCAA también están indignados y culpan a los decretos aprobados por la ex ministra Isabel Celaá en los dos últimos cursos y al que prepara el Ministerio para 2021/22 y 2022/23 que permiten pasar de curso y obtener el título suspendiendo. «Llevamos dos años en que se ha abierto la mano y se aprueba a todo el mundo», relata Mario Gutiérrez, de CSIF. «Los docentes están hartos porque suspenden a un alumno y, si en la junta de evaluación sus colegas así lo votan, éste pasa. Ha sido así con el Covid pero también se hará con la Lomloe».

CSIF augura que el nuevo real decreto de Evaluación provocará «más arbitrariedad» al calificar al alumnado y generará «inseguridad jurídica» a los docentes, además de multiplicar los litigios con los padres. Según varios profesores, «a partir del anuncio del Gobierno de que nadie se va a quedar atrás y de que la repetición será excepcional» están recibiendo «presiones» de sus superiores para «evaluar con flexibilidad». En realidad, con los nuevos criterios no hace falta ni que los aprueben, pues ya es legal pasar con suspensos, pero han suscitado tanto «desconcierto» que los institutos no saben cómo actuar.

QUEJA DE LOS PROFESORES AL DEFENSOR DEL PUEBLO​

En el IES Brianda de Mendoza de Guadalajara los profesores han recogido firmas y presentado una queja ante el Defensor del Pueblo para protestar por la decisión de la Delegación Provincial de Educación de aprobar a dos alumnos que habían suspendido un módulo de uno de los grados de FP impartidos.

«La administración está convirtiendo el sistema educativo en un coladero y lo que dice el decreto del Ministerio es una sanción legal de cosas que ya están ocurriendo», denuncia Daniel Ruiz-Castillo, el profesor de Comercio Internacional de donde parten los suspensos anulados. «Muchos alumnos que han trabajado para sacar el módulo no entienden por qué otros obtienen el premio sin esforzarse», se queja.

Otro profesor de Lengua Castellana y Literatura de la comarca de Talavera (Toledo) también denuncia «presiones para levantar la mano»: «Los equipos directivos nos transmiten que sería conveniente ayudar a los alumnos porque lo han pasado mal y que, si suspendemos, tenemos que acreditarlo de forma exhaustiva. Tengo un compañero que a estas alturas de julio todavía está presentando papeles para justificar su suspenso ante Inspección. Los padres reclaman y, si suspendemos mucho, el instituto da mala imagen. Confieso que yo mismo he aprobado a un alumno con un 4 porque no quería problemas».

MADRID ADVIERTE: «SE DEVALUARÁN LAS TITULACIONES»

El viernes el Ministerio y las CCAA se reunieron para preparar la Conferencia Sectorial de Educación que tendrá lugar el miércoles. Durante el encuentro Madrid expresó su oposición al borrador del real decreto de Evaluación, que considera «totalmente nocivo» porque, en su última versión, «elimina la capacidad» de los gobiernos regionales «de fijar las directrices, dejando toda la responsabilidad en manos de los equipos docentes».

Según fuentes educativas madrileñas, en el último borrador el Gobierno «hace una dejadez absoluta de funciones», al quitar el número de suspensos con los que se puede pasar o no de curso y obtener o no el título, y, además, impide a las CCAA poner límites, lo que «va a conllevar disparidad de criterios entre unos centros y otros». Madrid lidera un movimiento de oposición al decreto porque tendrá «consecuencias negativas incalculables, puesto que va contra uno de los pilares básicos de la educación, el del esfuerzo» y «derivará en una devaluación de las titulaciones». «El Gobierno pretende regalar los títulos, dejando a un lado y condenando a la irrelevancia absoluta el conocimiento», dicen en la Consejería de Enrique Ossorio, que recuerdan que es la primera vez que una norma permite presentarse a la Selectividad con suspensos.

El inspector Vicente Alcañiz, ex director del Instituto de Evaluación del Ministerio de Educación, explica que este curso ya se ha observado «un número mayor de reclamaciones» de padres «intentando forzar el aprobado» de sus hijos. «Si no se establece de forma clara cuándo se promociona y se titula, por número de asignaturas con evaluación negativa, se corre el riesgo de aumentar mucho la litigiosidad, pues la junta de evaluación docente deberá justificar y argumentar mucho el porqué de su decisión, pero puede haber agravios comparativos si no se sustenta de manera objetiva», expresa. «Se puede abrir una zona de grises y nos van a llegar muchas quejas».

 

El decreto de evaluación eliminará los exámenes de recuperación en la ESO​

El decreto de evaluación y promoción que está previsto que el Gobierno apruebe próximamente elimina los exámenes de recuperación en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) a partir de este curso. La norma sí mantiene dicha convocatoria, en cambio, para el Bachillerato.

Las pruebas de recuperación, que tradicionalmente eran en septiembre y las comunidades han tendido a ir trasladando a junio, desaparecen en el marco de un cambio profundo en el sistema que regula cómo se pasa de curso y se obtienen los títulos oficiales. Como ya establece la nueva ley educativa, la Lomloe, el borrador de decreto prevé que la repetición de curso ya no esté vinculada directamente con el hecho de haber suspendido un número determinado de materias, sino a lo que el equipo de profesores del alumno considere, de forma conjunta, que será mejor para su evolución académica. El borrador de la norma también establece que los refuerzos para los estudiantes que vayan mal deben ponerse “tan pronto como se detecten las dificultades”. En ese nuevo contexto, la importancia de poder recuperar asignaturas en una convocatoria extraordinaria para evitar la repetición de curso pierde gran parte de su relevancia.

El texto no contempla las pruebas de recuperación extraordinarias en ESO, pero tampoco impide expresamente que las comunidades, o los propios centros en aplicación de su autonomía, puedan establecerlas. Preguntado por si podrán hacerlo, el ministerio se limita a señalar de momento que los borradores todavía no están terminados. Baleares, donde gobiernan los socialistas, ya ha comunicado a los centros educativos que la convocatoria extraordinaria desaparece para que organicen el curso sin contar con ella, según ha informado el periódico local Última Hora. Si el borrador se mantiene como está, la Comunidad Valenciana también quitará dichos exámenes, señalan fuentes de la Generalitat, que creen que la retirada será, además, generalizada en todos los territorios.

El nuevo decreto subraya, igual que la ley de Educación, que la repetición debe ser una medida excepcional. Ello responde a la constatación de que, como ha venido insistiendo la OCDE, la repetición de curso es una medida ineficaz y cara para los sistemas educativos (especialmente para España, donde un 28,7% de los alumnos de 15 años ha repetido al menos una vez, casi el triple que la media de los países desarrollados). La previsión del Gobierno es que los fondos que no se destinen a hacer repetir a los alumnos se destinen a programas de refuerzo, que según la mayor parte de los expertos resulta más eficaz para el progreso educativo del alumnado.

El artículo 9.5 del borrador de nuevo decreto señala, en referencia a la ESO: “Las decisiones sobre promoción y titulación serán adoptadas colegiadamente por el equipo docente tras una convocatoria de evaluación que tendrá lugar al finalizar el curso escolar”. El decreto de evaluación aprobado en 2014 por el PP, y que ahora será derogado, preveía, por su parte, la celebración de “pruebas extraordinarias” para “la recuperación de las materias con evaluación negativa”.

Fuentes del Ministerio de Educación aseguran que el cambio fue trasladado a las comunidades autónomas durante el proceso de elaboración del decreto (cuyo trámite de audiencia pública ha concluido) y estas “no manifestaron desacuerdo”. Las mismas fuentes añaden que, aunque no es previsible, podría cambiar algún matiz del borrador de decreto antes de ser publicado.

La convocatoria extraordinaria sí se mantiene en Bachillerato, donde el número de suspensos seguirá siendo clave para poder conseguir el título. En principio, los alumnos tendrán que aprobarlas todas, aunque el borrador contempla que el equipo docente pueda decidir dárselo con una materia pendiente, siempre y cuando el estudiante cumpla una serie de condiciones, como no haber faltado a clase, tener una nota media superior al aprobado y haberse presentado a los exámenes de la asignatura.

 

España es el país con más tasa de repetidores en secundaria obligatoria de la OCDE y cuadruplica la media europea​

España tiene la tasa de repetición de curso en los primeros tres cursos de la ESO más elevada de toda la OCDE: en 2019, el 8,7% de los estudiantes en el ciclo obligatorio de la secundaria eran repetidores, según recoge el estudio Education at a Glance (2021) publicado este jueves por la OCDE. La elevada proporción de repetidores en las aulas españolas cuadruplica la media de la Unión Europea, que asciende al 2,2%, y el promedio de la OCDE (1,9%). Con la llegada a bachillerato, las cifras apenas mejoran. El 7,9% de los estudiantes son repetidores, una tasa que solo supera la República Checa entre todos los países del organismo (8,2%).

Además, las tasas de repetidores se disparan entre los hombres y son más moderadas entre las mujeres. En España, el 60,2% de los repetidores en la ESO eran hombres, un dato que en este caso está algo por debajo de la media del organismo, que es del 61,1%. El salto a bachillerato suaviza algo la brecha de género pero los repetidores siguen siendo mayoritariamente hombres: un 56% en este caso.

El informe llega escasos días después de que se hiciera público un proyecto de real decreto del Gobierno que prevé suprimir los exámenes de recuperación en la ESO -aunque los mantendría en bachillerato- y deja al criterio de los profesores qué alumnos pueden pasar de curso con asignaturas suspensas, siempre que el claustro estime que la evaluación global del estudiante es positiva.

El estudio refleja además que los jóvenes que abandonan sus estudios sin completar la ESO tienen grandes dificultades a la hora de conseguir empleo. En concreto, el 27,6% de los españoles entre 25 y 34 años que no terminaron la secundaria obligatoria no tiene trabajo, la tercera tasa de desempleo más alta de toda la OCDE solo superada por Sudáfrica (44,4%) y Eslovaquia (31,8%).

España tampoco sale bien parada en las cifras de jóvenes que ni estudian ni trabajan. El informe sostiene que el 18% de los españoles de entre 15 y 29 años ni estudian ni trabajan, unos porcentajes que en la Unión Europea solo superan Italia y Grecia. Además, la situación se complica aún más para los jóvenes que nacieron fuera del país: el 27,2% de ellos ni estudia ni trabaja, frente al 16,5% de quienes sí nacieron en España, una brecha de 11 puntos que duplica la registrada en la OCDE, que ronda los cinco puntos.

El estudio también analiza los efectos que ha tenido la pandemia sobre el sistema educativo en general y destaca que España fue uno de los países que menos tiempo mantuvo las escuelas cerradas por culpa de la pandemia. En promedio, estima la OCDE, las guarderías, colegios e institutos estuvieron cerrados por completo durante 45 días entre entero y el 20 de mayo. En comparación, los cierres en los países del grupo fueron de media de 55 días en guarderías, de 78 en colegios de primaria y 92 en los institutos de secundaria.

Las brechas del sistema​

Otro de los aspectos en los que destaca España es en las grandes desigualdades internas entre regiones. El informe subraya, por ejemplo, que mientras que el 53% de los vascos tiene estudios universitarios solo el 26% de los ceutíes alcanza este escalafón del sistema educativo, una de las diferencias regionales más altas entre países de la OCDE.

Residir en una comunidad autónoma u otra también determina las probabilidades de que un joven se convierta en nini. En este aspecto, el informe apunta a que las diferencias entre la región con más jóvenes que ni estudian ni trabajan y la que menos es de 19 puntos porcentuales, frente a los 11 puntos de media en los países de la OCDE.

En cuanto al género, la brecha se hace notar especialmente en los estratos más bajos del sistema educativo. Mientras que solo el 47% de las españolas de entre 25 y 34 años que no completaron la secundaria obligatoria tenían trabajo, la proporción de hombres se amplía al 66%. Por contra, las mujeres jóvenes alcanzan los escalafones más altos del sistema en mayor proporción que los hombres. En 2020, el 54% de las mujeres entre 25 y 34 años tenía un título universitario o equivalente frente al 41% de los hombres.

Finalmente el informe destaca que España gasta algo menos en educación que otros miembros de la OCDE. En concreto, dedica el 4,3% de su PIB a este apartado, seis décimas menos que la media del grupo. El gasto público por alumno es también algo menor, el de España asciende a 7.026 euros por alumno frente a los 8.507 euros de la media de la OCDE.