No temo a la muerte, no temo a la vida, no temo a los cuerpos de la policía, no temo a las curvas, no temo a las rectas, no temo a tu padre aunque tenga escopeta. No temo al juez número uno, la verdad es que no temo a ninguno, no temo a la ruina, no temo al dolor, para eso siempre llevo aspirinas.