Las últimas andanzas de paquistaníes, senegaleses y dominicanos - con violación de un hombre incluida - en el Raval que hunden todavía más a Barcelona

El barrio del Raval es posiblemente el más conflictivo de Barcelona. Es un foco de narcopisos y delincuencia. Pese a que hace unos meses se hizo una operación estética para acabar con los narcopisos estos han vuelto a proliferar. La política de puertas abiertas y poner las cosas fáciles a toda clase de delincuencia implica esto. Si se hacen operaciones de lavado de imagen y se pasa olímpicamente de hacer un seguimiento, la delincuencia acaba volviendo. Y esto es lo que ha ocurrido en el Raval aunque a tenor de los resultados en las pasadas generales - donde arrasaron PSOE y Podemos - algunos disfrutan de lo votado.

Este pasado lunes ocurrió de todo en el barrio. En un punto de venta de drogas se detuvo a tres senegaleses y dos dominicanos. Dos de ellos no solo trapicheaban con drogas sino que aprovecharon que un cliente fue a comprar para violarlo.

Estas detenciones tuvieron lugar como parte de un operativo más amplio en el que se detuvo a 4 paquistaníes por haber intentado asesinar a un hombre. Le ataron de manos y pies e incendiaron el piso. Los bomberos llegaron a tiempo para rescatar al hombre y apagar las llamas.

Una degeneración de Barcelona que seguirá mientras Colau siga gobernando y fomentando la llegada de estos delincuentes. En contraposición todo lo que genera actividad económica es sancionado y marginado.