La despótica y totalitaria porquería de la ONU. Luchar contra la pobreza, vida sana, liberalismo sexual, trabajo digno, educación equitativa, buenas infraestructuras, urbes seguras, consumo razonable, proteger nuestro entorno

El logo de la Agenda 2030, hasta en la sopa. En cualquier papelucho gubernamental. Perico el Trolas, Willy Fog en locoide, nuestro disfuncional e ilegítimo presidente roznando cuando le dejan. Hace un mes en la Asamblea de la corruptísima ONU: «La Agenda 2030 es para España una hoja de ruta de país para afrontar los retos actuales y contribuir a un desarrollo compartido y sostenible a nivel global». Se define semejante demencia como un Plan de Acción para la poner un marcha un diabólico plan de que comprende un ligado de acciones denominadas “políticas palanca” y que contienen la adopción de la Estrategia Nacional de Lucha contra la Pobreza, el Marco Estratégico de Energía y Clima, el Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades para la Igualdad de Género, la Nueva Agenda Urbana Española, el Plan Director por un Trabajo Digno o el Plan Director de Cooperación para el Desarrollo. Insustancial charlatanería velando espantosamente su íntima perversidad.

El nuevo desorden mundial

Agenda 2030, el comienzo de una nueva era. El nuevo desorden mundial. Orwellianamente hablando, cuanto más se desvíe una sociedad de la verdad, más odiará a aquellos que la proclamen. La pregonaremos sobre los aljarafes. El balsámico texto lucano lo confirma. “Nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado en los aposentos, se proclamará en las azoteas.” (Lucas 12, 2-3). Leemos en este desquiciado documento onusino, sin llegar a creerlo, el certificado de nuestra defunción como civilización. Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y los 169 objetivos de la Agenda 2030 manifiestan la magnitud y la ambición de este memorándum universal. La Agenda 2030 ejecuta los principios y objetivos establecidos previamente en la Agenda 21 en un sentido completamente nuevo. La Agenda 21 se centró, especialmente, en el medio ambiente, en nuestro entorno más deteriorado, pero la Agenda 2030 afronta prácticamente todas las áreas del quehacer humano. Realmente, un modelo para un gobierno global. Un anillo para someter al mundo. Con su implacable hoja de ruta. Modelo esencialmente dictatorial y, a ratos, genocida.

La dictadura perfecta

Resumiendo, grosso modo, la despótica y totalitaria porquería onusina. Luchar contra la pobreza, vida sana, liberalismo sexual, trabajo digno, educación equitativa, buenas infraestructuras, urbes seguras, consumo razonable, proteger nuestro entorno. ¿Quién no sueña con un “mundo de paz y dignidad para todos”, como precisa el trastornado documento? Suena francamente bien. Pero, como predijo Isaías (5, 20), al mal lo llamarían bien. En léxico increyente, bullshit. Caca de toro, todo este demente documento tan solo es un pretexto, un mayúsculo y hitchcockiano mcguffin, vulgo cortina de humo. Los diecisiete clavos de nuestra categórica crucifixión. Desentrañar el eufemismo, pillar el bisturí, sajar la mala literatura de la ONU. Traduzco.

Tomar el control de todos los bancos centrales. FMI, Banco Mundial, FED, para controlar las finanzas, la moneda. Todo ello en un mundo digital, en una sociedad sin dinero físico. Trabajos esclavos, trabajos de mierda: el torturador tripalium, asalariado lo llaman, perfectamente niquelado. Consumiendo, a posteriori, como chanchitos. Pagando todo ello, por ahora, con los móviles. Y posteriormente, con el chip subcutáneo. Bazofia transgénica: clave de bóveda. La vacunación intensiva, control e intoxicación de la población a través del Codex Alimentarius. Más propaganda de la ONU, lavados de meninges a través de la enseñanza obligatoria, de la cuna a la sepultura. Adoctrinamiento y sumisión en las (j)aulas. El Capitalismo de Estado violando los cerebritos de nuestras púberes canéforas que ofrenden el acanto. Fiera dictadura ginocéntrica dentro de la satrapía general. El varón como residuo desechable. Control de la población a través de una forzadísima «planificación familiar» por todos los medios. Aborto a tutiplén. Eso que no falte. La fulgente fragancia de la masacre. La gran bomba demográfica, evaporándose blancos, islamizando y africanizando sin cesar nuestras patrias. Más planificación calculadísima.

Privatizar todas las fuentes de agua, sin olvidar la rúbrica agregada del deletéreo flúor. Zonas de libre, libérrimo, comercio, que favorecerán, aún más, intereses y beneficios y haciendas de las multinacionales más cleptómanas. Endiabladas autopistas, conurbaciones, vidas atomizadas. Ciudades inhabitables. Socializar la pobreza a nivel mundial. Estado de vigilancia absoluta. Big Data inclemente. El Gran Hermano benthamiano más que orwelliano. Impuestos escalofriantes, paguitas para la chusma, oriunda o alógena. Liquidación, en consecuencia, de las clases medias.

Estelas químicas por doquier. Envenenándonos desde el aire. Prohibiciones ambientales, fiscalizar todos los océanos, incluyendo “derechos minerales” de los fondos marinos. Más restricciones ambientales, más recursos de control de los “derechos mineros”. Misiones, dizque turisteo, de la ONU para el mantenimiento de la “paz». El tribunal internacional de injusticia. Falsarias crisis de “refugiados”. Más «paz” de la ONU. Eclipse casi definitivo de la soberanía nacional en todo el mundo. Un gobierno mundial, un sistema económico único y una religión sincrética para todos. Y mientras, desde ciudad del Vaticano, Pancho I de la Pampa, aguardando la llegada de los bárbaros. ¿Vencerán las élites psicópatas? ¿O, tal vez, puedan ser derrotadas?

El irreversible ocaso del sapiens sapiens

Entreveremos más transformaciones en los próximos 11 años que en los postreros tres siglos. Algunas tecnologías están mutando, a cercén y a contrapelo, a la humanidad en general y, también, cambiando a los seres humanos en particular. Cómo no, eterno memento a Jorys- Karl Huysmans. Se iniciará la colonización de Marte, la Inteligencia Artificial prevalecerá sobre la humana y examinaremos alguna forma de inmortalidad. Algunos humanos llegarán a convertirse en transhumanos. Luego llegará la posthumanidad, modificando brutalmente para siempre la vida en la Tierra y en el Universo. Ese día no tan lejano de 2030, la humanidad llorará como mujer lo que no supo defender como hombre. En fin.

 


Un verdadero horror inducido médicamente en ITALIA

Esto es asombroso. En el Piamonte italiano se ha producido una "misteriosa" pérdida de ganado.
¿Sabe cómo ha sucedido?
El veterinario entró y vacunó a todos los animales contra "la enfermedad de moda", y luego todos MURIERON.
 
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Conferencia titulada ‘Agenda 2030 objetivos y amenazas’ impartida por el filósofo y rector de la Universidad CEU Cardenal Herrera, Higinio Marín, en el Centro de Jerez de la Frontera de la ACdP.

El filósofo y rector de la Universidad CEU Cardenal Herrera, Higinio Marín, ha impartido una conferencia en el Centro de Jerez de la Frontera de la ACdP titulada “Agenda 2030 objetivos y amenazas”, en la que ha expuesto su estudio y recomendaciones sobre la Agenda 2030 de la ONU, que establece objetivos y metas a alcanzar para el año 2030.


Los 17 objetivos y 169 metas incluyen acabar con el hambre y la pobreza, promover la igualdad social de la mujer y generar instituciones seguras y una justicia equitativa. El experto ha destacado que, aunque su primera lectura da una opinión favorable, al adentrarse en los detalles se pueden encontrar aspectos más relevantes y problemáticos.

En el video, se discute cómo la Agenda 2030 y su neutralismo moral pueden ser interpretados de manera personal y cómo afecta a diferentes áreas de la sociedad. Además, se aborda la preocupación por la pobreza y el medio ambiente, pero se critican ciertos aspectos relacionados con la salud sexual y el bienestar reproductivo que plantean problemas graves e irreconciliables desde una perspectiva moral.

También se menciona la equidad de género en la distribución de cargos en la universidad y se sugiere que el nombramiento por cuotas es ofensivo, así como la postura de apoyo incondicional a la Agenda 2030 se debe a una falta de conocimiento o a una diferencia fundamental en términos de moral y valores. El orador defiende la necesidad de prefigurar soluciones adecuadas para cada contexto cultural y critica la aplicación colonialista de la agenda por parte de países desarrollados, resaltando la importancia de la alfabetización profunda para comprender y relacionar la información leída.

En resumen, el video presenta una visión crítica de la Agenda 2030 y su implementación en distintas culturas y regiones del mundo, y destaca la importancia de analizar los detalles de la agenda y adaptar las soluciones a cada contexto cultural.

 

Los agricultores denuncian que la Ley de Restauración que defiende Sánchez les quitará un 40% de las tierras​

La Ley de Restauración de la Naturaleza obligará a los estados miembros de la Unión Europea a reparar antes del año 2030 al menos el 20% de las áreas terrestres y marinas y, para el año 2050, extenderlas a todos los ecosistemas dañados que necesitan restauración, todo ello a través de medidas jurídicamente vinculantes. También obligará a reducir a la mita el uso de plaguicidas químicos para el año 2030. ¿Pero qué se considera un ecosistema dañado?

La propuesta de la Comisión Europea no es muy concreta en este sentido y únicamente se refiere a su intención de ampliar medidas que ya existen como "la reconstrucción, la devolución de árboles, la ecologización de las ciudades y la infraestructura, o la eliminación de la contaminación para permitir que la naturaleza se recupere".

En este punto surgen dudas acerca de qué se va a considerar un "ecosistema dañado": una carretera que atraviesa un monte, las explotaciones ganaderas y agrícolas, la industria, cualquier ciudad y básicamente todos los lugares en los que el ser humano haya emprendido una actividad económica o haya construido algo podrían considerarse ecosistemas alterados o dañados. De hecho, los Países Bajos al completo, que llevan siglos ganándole terreno al mar mientras construyen canales y diques para contener las inundaciones, podrían llegar a considerarse el producto de un ecosistema dañado.

También surgen dudas acerca de las propias contradicciones de las autoridades europeas, que por un lado exigen que se acelere la explotación de minerales estratégicos para no depender de China, mientras que por el otro, alienta normas que impiden o dificultan en gran manera la actividad económica.

"Ecosistemas dañados" en España​

Según la Comisión Europea, "la naturaleza de Europa se encuentra en declive alarmante con más del 80% de los hábitats en malas condiciones", según los datos de un informe elaborado por la Agencia Europea del Medio Ambiente, que cuantifica esa pérdida de biodiversidad en euros: "Entre 3,5 y 18,5 billones al año". De lo que no hay cifras es de lo que se reduciría la producción agrícola y pesquera. Tampoco las hay sobre el aumento de los costes de producción que implica la aplicación de la norma.

Aquí en España, Ecologistas en Acción ha realizado una lista de ecosistemas dañados y culpan de ello a la agricultura: el Mar Menor, por los regadíos en el Campo de Cartagena; el Delta del Ebro, por los arrozales; las Tablas de Daimiel, por la sobreexplotación de los acuíferos; Doñana, por las fresas de Huelva; la Albufera, por los regadíos de la huerta valenciana; y el Pirineo por culpa de las estaciones de esquí.

La intención de la Comisión Europea es obligar a devolver todos los ecosistemas dañados a su condición original, o al menos, a un estado cercano a cómo era antes de haber sufrido el daño. Según los cálculos de Asaja, esto supondría que "el 36% de la superficie terrestre de Portugal y el 40% de la superficie de España pasarían a ser improductivas porque no se permitiría la actividad agrícola como hasta ahora, a pesar de cumplir ya numerosas condiciones, como las Zonas Especiales de Conservación (ZEC) y las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA)".

Menos PAC y terrenos devaluados​

La Comisión Europea insiste en que "la restauración se trata de vivir y producir junto con la naturaleza", pero en su informe de impacto reconoce que agricultores y pescadores van a sufrir una pérdida de ingresos y propone que durante los próximos cinco años los costes de las restauraciones se paguen con las ayudas de la PAC, ya de por sí sobrecargadas. De este modo, están convencidos de que "se impedirá la subida de los precios de los alimentos", afirman.

Los agricultores no están en absoluto de acuerdo. Aseguran que "la legislación pone en peligro la vida del sector rural y la seguridad alimentaria en la UE", además de suponer una devaluación de los terrenos de uso rural.

"La delimitación de las zonas a devolver a su estado natural no puede atentar contra los derechos de propiedad de los titulares de los terrenos de dichas zonas o de los terrenos colindantes. Por otro lado, la aplicación de estos objetivos afectará al precio y valor de la tierra, ya que la cartera de terrenos disponibles para fines agrícolas disminuirá al convertirse en entornos naturales no desarrollados. Esto supone un grave problema para los jóvenes que deseen incorporarse al sector, pero que no podrán hacerlo debido al aumento del precio de la tierra".

Objetivos de la Ley de Restauración​

La Ley de Restauración se ha propuesto una serie de objetivos jurídicamente vinculantes para los estados. Asaja critica que la Comisión Europea "no ha contado con una base de conocimientos científicos suficiente" y que, por lo tanto, "no se pueden fijar objetivos sin datos suficientes". También alerta de que existe un gran riesgo de que "la aplicación mediante legislación secundaria (actos delegados) se deje en manos de la CE y, por tanto, los colegisladores queden al margen de la aplicación".

Estos objetivos son:
  • Revertir la disminución de las poblaciones de polinizadores para 2030 y aumentar sus poblaciones a partir de ese momento,
  • Ninguna pérdida neta de espacios verdes urbanos para 2030, un aumento del 5 % para 2050, un mínimo del 10 % de cobertura de árboles en todas las ciudades, pueblos y suburbios europeos, y una ganancia neta de espacios verdes integrados en edificios e infraestructuras.
  • En los ecosistemas agrícolas , aumento general de la biodiversidad y una tendencia positiva para las mariposas de las praderas, las aves de las tierras de cultivo, el carbono orgánico en los suelos minerales de las tierras de cultivo y las características paisajísticas de gran diversidad en las tierras agrícolas.
  • Restauración y rehumectación de turberas drenadas bajo uso agrícola y en sitios de extracción de turba.
  • En los ecosistemas forestales, aumento general de la biodiversidad y una tendencia positiva para la conectividad forestal, madera muerta, proporción de bosques de edad desigual, aves forestales y reservas de carbono orgánico.
  • Restaurar hábitats marinos como pastos marinos o fondos de sedimentos, y restaurar los hábitats de especies marinas icónicas como delfines y marsopas, tiburones y aves marinas.
  • Eliminar las barreras fluviales para que al menos 25 000 km de ríos se conviertan en ríos de flujo libre para 2030.
 


En este edificio de China viven 20.000 personas. Tiene supermercados, tiendas, peluquerías, farmacias... La ciudad de 15 minutos en un solo edificio y te lo venden como una maravilla cuando no es más que una enorme cárcel.
 

La empresa navarra Cocuus fabrica chuletones de carne artificial con una impresora 3D​

La empresa navarra Cocuus ha logrado desarrollar chuletones de carne sintética, fabricados con impresora 3D. Las chuletas, de aspecto similar a las que se pueden encontrar en las carnicerías y no muy diferentes en el sabor, pueden estar hechas de una sustancia basada en células animales, que pueden venir de partes menos aprovechables de una vaca, o incluso podrán ser creadas en un biorreactor, sin necesidad de matar a ningún animal para conseguir la carne. Además, los chuletones también pueden estar compuestos de sustancias vegetales, basadas en guisantes, lo que les hace aptos para el consumo por parte de los vegetarianos. En este caso, el aspecto sigue siendo muy similar al del chuletón real, pero todavía están perfilando el sabor para que se le parezca más al de la carne, “aunque ya es bueno”.

La empresa, que tiene su sede en Cizur Menor, presentará hoy sus chuletones en el congreso Food for Future de Bilbao. Pero no solo sus chuletas. También han conseguido fabricar de la misma manera beicon o costillas de cordero y han podido replicar el proceso para desarrollar filetes de salmón sintético. De esta manera, Cocuus ha dado un paso adelante en un campo, el de los alimentos artificiales, con una enorme proyección. Además, el proyecto de la empresa navarra tiene dos elementos que le diferencian de otras iniciativas similares. Por un lado, ha ideado un proceso de elaboración de alimentos basado en un viaje de doble sentido: del estudio de la chuleta real obtienen los datos con los que configuran el filete artificial. Aún más importante es posiblemente el hecho de que van a ser capaces de llevar la fabricación de carne a escala industrial, gracias a una máquina cuya patente solicitarán pronto y que es capaz de producir 10 kilos de chuletón sintético por minuto.

UN NUEVO RETO

La empresa Cocuus, que también se dedica a la tecnología robótica, ya tiene experiencia en el ámbito de la alimentación y la impresión 3D. Han diseñado y comercializado una máquina con la que se puede imprimir por ejemplo la espuma de una cerveza con el escudo de fútbol o la imagen que se desee. También han desarrollado una tecnología para dotar a los purés del aspecto de platos de carne o de pescado. Con estos argumentos fueron una de las cuatro firmas seleccionadas para Spain Foodtech, un programa para ayudar a start-ups tecnológicas que trabajan en el campo de la alimentación, y que cuenta con el apoyo de una incubadora de proyectos, Eatable Adventures, y del Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria (CNTA). “Nos preguntaron si seríamos capaces de crear una máquina de chuletones plant based (hechos con sustancia vegetal). Les dijimos que sí”, explica Patxi Larumbe Beramendi, CEO (director ejecutivo) de la empresa.

El proceso se inicia con lo que Larumbe denomina las células, una papilla de sustancia cárnica o vegetal con la que se fabricarán las chuletas. Esas células, en principio, se formarían en biorreactores, en un proceso en el que basta tomar del animal una simple muestra, y no hace falta sacrificarlo. Con sus células madre se construirían las fibras con las que imprimir después la carne artificial. “El problema”, apunta Larumbe, es que “todavía no están en el mercado, porque se encuentran en fase experimental, sin base regulatoria. Lo que se puede hacer es mimetizar el proceso disociando carne hasta convertirla en células”. Lo hacen mediante procesos como la molienda con la que consiguen algo parecido a una papilla que servirá como materia prima. En este caso, la carne sí viene de animales pero con la ventaja de que se pueden aprovechar zonas de menos valor que después se convertirán en el chuletón. Para la grasa utilizan sustancias animales o aceite de girasol, mientras que en los chuletones hechos de materia vegetal domina un texturizado de guisante.

La mezcla, conseguida “tras miles de formulaciones”, incorpora además aglutinantes y otras sustancias que le darán el sabor y que permitirán que el chuletón mantenga su solidez también cuando soporte altas temperaturas en la sartén o la parrilla. “Hay agentes que están trabajando con 12 o 14 ingredientes. Nosotros usamos 3 o 4. No es tan procesado”, apunta Daniel Rico Aldaz, CMO (director de marketing) de una empresa en la que Javier Zaratiegui Fernández trabaja como CTO (responsable tecnológico). Cocuus arrancó con una inversión de dos millones de euros y cuenta ya con una quincena de trabajadores.

DATOS Y COMIDA

El alma de la fabricación de los chuletones, o de las costillas y el beicon, lo mismo da, está en un proceso propio de Cocuus que Patxi Larumbe llama Food to Data, Data to Food. Comienza sometiendo a un chuletón de verdad a una tomografía axial, un TAC. “Es una radiografía intensa que te permite discriminar donde hay grasa, carne, hueso y vías vasculares”. Esas imágenes traducen la geografía de la carne, su distribución en parámetros con los que puede trabajar una impresora 3D. Primero, en vectores (rectas, puntos, planos…), después en un mapa de objetos en tres dimensiones. A partir de ahí solo queda transmitirle a la impresora cómo va a ser el producto final. Larumbe destaca que cuando examinaron los salmones, también con un TAC, y estudiaron su musculatura vieron que podía replicarse con una figura matemática, la parábole hiperbólica, que se puede traducir con números. Y si puede hacerse eso, el ordenador y la impresora pueden entenderlo.

Hasta ahí el viaje de ida, de la comida original a los datos. Queda el viaje de vuelta: ordenar esos datos según convenga, “porque podemos querer que la capa de grasa sea más grande o más pequeña”, alimentar la impresora con esa materia prima de células y pedirle que fabrique el chuletón. Hasta ahora los han desarrollado con una máquina piloto, una impresora con dos extrusoras, uno para la carne, otro para grasa, con los que han fabricado las primeras piezas. Es una máquina de geometría variable, con la que pueden dar a la pieza formas distintas, como las del chuletón de vaca, el beicon de cerdo o las costillas de cordero que no vienen de la granja. O piezas de salmón que no viene del río.

Sin embargo, la empresa navarra no quiere quedarse ahí. “Lo habitual en el campo de la alimentación es trabajar con impresoras 3D estándar, con un cabezal que hace en 40 minutos un filetito”, describe Larumbe. Los impulsores de Cocuus quieren llegan a los niveles industriales, para lo que han diseñado una máquina con 300 extrusoras en paralelo que sacan a la vez los componentes y van fabricando la pieza, de una manera en cierto modo parecida a como los píxeles crean las imágenes digitales.

Pronto solicitarán la patente y esperan tener listo en unos meses un aparato capaz de elaborar 10 kilos de chuletas plant based por minuto. Es la forma, apunta Daniel Pozo, de que esa ‘carne’ de vegetal llegue al mercado a precios más competitivos. Y un paso para que los alimentos artificiales comiencen a formar parte de nuestro menú. “Puede ocurrir como cuando salieron las gulas hace 30 años”, compara Patxi Larumbe. “Muchos pensaban que aquello era una broma y lo que hoy no come casi nadie son las angulas”.

EL PROCESO, PASO A PASO

1 Células. La materia prima es una papilla de células animales o vegetales. Se pueden crear en biorreactores, a partir de muestras del ganado o de las plantas, pero este proceso todavía es experimental. Por eso, se toman carnes o plantas como guisantes, que se disocian.

2 Formulaciones. Se debe determinar qué se añade a esas células para que se unan entre ellas y el producto no pierda su solidez, además de darles el sabor más parecido a aquello que se va a imitar.

3 De la comida a los datos. En la empresa Cocuus estudian la geometría de la comida natural aplicándoles un TAC que les permite analizar la distribución exacta de las distintas zonas y traducirlas a mapas de vectores y modelos que las impresoras pueden entender.

4 De los datos a la comida. Los datos sobre la geometría de ese alimento, que pueden ser modificados para darle otras características como un distinto grosor de las capas de grasa, sirven para que la impresora 3D pueda fabricar el producto final el producto final. En las fotos se pueden ver tres de los conseguidos en Cocuus: de arriba abajo, chuletón, beicon y salmón.

UNA CARNE MÁS FÁCIL DE MORDER Y DE SABOR SIMILAR

Cuando se prueba el chuletón que ha salido de una impresora 3D lo primero que llama la atención es su textura blanda, la facilidad con la que se le muerde . “La mayor diferencia está en la mordida. Pero a la mayor parte le gusta que esté blando....”, señala Patxi Larumbe. El sabor, al menos para un catador poco experto como el autor del reportaje, no es muy distinto al original, quizá no tan intenso a los chuletones que te sirven en los asadores o restaurantes. “Sabe igual, porque es de carne”, aduce Larumbe.

Otra cosa, reconoce Larumbe, es la chuleta cuyos ingredientes son vegetales, a base de guisantes y grasa procedente de aceite de girasol. “Sabe algo distinto pero está buena”. En todo caso, todavía sigue el proceso de redondear los sabores y la sensación al morderlo, un trabajo en el que, como en todo el proyecto, han contado con la ayuda del CNTA de San Adrián.

UNA TECNOLOGÍA "PARA RESOLVER UN PROBLEMA DEL MUNDO"

Daniel Rico cree que tecnologías como la que han desarrollado en Cocuus van a “revolucionar la manera de alimentarnos en el futuro. Ya se habla de que en 2050 en España no haya chuletas de origen animal. Es una tendencia que puede convertirse en ley”. En ese sentido, la carne sintética es una alternativa para reducir la ganadería intensiva y sus problemas medioambientales. Además, puede ser un modo de alimentar a una población que no deja de crecer. “No hay vacas para 10.000 millones”, apunta Larumbe. “Si conseguimos hacer fábricas con biorreactores, de las que salgan chuletones y carne sin necesidad de que entren vacas en ella, resolveremos un problema del mundo”. Eso, sin contar que los tejidos animales que salgan de biorreactores “no tendrán restos de químicos.”

Este tipo de comida también tiene un objetivo más modesto: los vegetarianos y los veganos. “Muchos de ellos añoran el placer especial que genera la carne”.

 

Bruselas llega a la excentricidad: quiere ahora un ejército ecologista y que combata sin alterar la "huella de carbono"​

La UE quiere un ejército que no contamine. Que dispare, pero sin "huella de carbono". Que llegue a las posiciones defensivas y salve vidas, pero por medios "sostenibles". La comunicación recién emitida oficialmente por Bruselas sobre esta materia llega a la excentricidad, pero lo cierto es que es la nueva política de la Agenda 2030 adaptada oficialmente por la UE al ejército. Un ejército verde y poco menos que friendly.

La UE ha propuesto ya su "nueva perspectiva integral sobre las amenazas del cambio climático y la degradación ambiental para la paz, la seguridad y la defensa". El documento pretende establecer "cómo abordará la UE el creciente impacto del cambio climático y la degradación ambiental en los ámbitos de la paz, la seguridad y la defensa". Porque "los extremos climáticos recurrentes, el aumento de las temperaturas y el nivel del mar, la desertificación, la escasez de agua, las amenazas a la biodiversidad, la contaminación ambiental y la contaminación están amenazando la salud y el bienestar de la humanidad, y pueden crear un mayor desplazamiento, movimientos migratorios, pandemias, malestar social, inestabilidad e incluso conflictos" y "las fuerzas armadas de Europa también se enfrentan a las condiciones operativas cambiantes y desafiantes debido al cambio climático.

"Estas nuevas amenazas ya han llevado a los aliados y socios a actualizar sus políticas también", afirma la UE. Para ello "la Comunicación Conjunta ofrece una nueva perspectiva y establece el marco de la UE para responder a estos desafíos en lo que respecta a nuestra sociedad y nuestras operaciones de seguridad, así como la intensificación de la competencia geopolítica por los recursos y tecnologías necesarios para la transición verde".

Con esta Comunicación Conjunta, "la UE tiene como objetivo integrar mejor el nexo entre el clima, la paz y la seguridad en las políticas exteriores de la UE, con un conjunto de acciones concretas en todo el espectro de datos, políticas, misiones, defensa y cooperación con terceros socios para garantizar que los impactos se tengan en cuenta en todos los niveles de la formulación de políticas, planificación y operaciones externas".

Las pautas concretas incluyen "fortalecer la planificación, la toma de decisiones y la implementación, a través de un análisis fiable y accesible basado en la evidencia sobre el nexo entre el clima y la seguridad". Difícil de entender en la práctica, aunque se detalla que de pretende "poner en práctica la respuesta a los desafíos climáticos y de seguridad en la acción exterior de la UE, entre otras cosas mediante la integración del nexo climático y de seguridad en los análisis de conflictos regionales y nacionales".

Más objetivos​

Tampoco es que esa frase aporte gran cosa, más allá del lenguaje habitual de la Agenda 2030. Y por eso, aparecen más objetivos en el documento: "Mejorar la adaptación al clima y las medidas de mitigación de las operaciones e infraestructura civil y militar de los Estados miembros para reducir los costos y la huella de carbono, al tiempo que se mantiene la eficacia operativa", señala la comunicación. Y también que quiere "reforzar las asociaciones internacionales a través de foros multilaterales y con socios como la OTAN, en línea con la agenda de la UE sobre el cambio climático y el medio ambiente".

Traducido: que busca apoyos para que los ejércitos sean más verdes y sostenibles.
"Para cumplir con estas prioridades, la UE implementará alrededor de 30 acciones", que incluyen, por ejemplo, "centros de datos y análisis sobre la seguridad climática y ambiental dentro del Centro de Satélites de la UE", el "despliegue de asesores ambientales en las misiones y operaciones de la Política Común de Seguridad y Defensa (CSDP) de la UE" o la "creación de plataformas de capacitación".

Una nota final aclara que, efectivamente, pretenden que el ejército no contamine: "El término nexo climático y de seguridad utilizado en la Comunicación Conjunta se refiere a los impactos tanto del cambio climático como de la degradación ambiental, incluida la pérdida de la biodiversidad y la contaminación, en la paz, la seguridad y la defensa". Porque, según la UE, "las fuerzas armadas de Europa necesitan reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y la dependencia de los combustibles fósiles".

 

WEF dice que la moda será abolida para 2030: "Todos los humanos usarán un uniforme"​

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El Foro Económico Mundial ha declarado que para 2030 la moda se volverá completamente obsoleta y todos los humanos serán veganos, les guste o no.

Un informe recientemente resurgido escrito en 2019 establece que a los humanos solo se les permitirá comprar tres prendas de vestir por año y se les prohibirá comprar o consumir carne.

Publicado en 2019, el informe " El futuro del consumo urbano en un mundo con 1,5 °C " financiado por el WEF establece objetivos extremos para que los gobiernos de todo el mundo reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero, de conformidad con las ambiciones del Acuerdo de París de 2015.

El informe describe seis áreas en las que los gobiernos del mundo pueden tomar "medidas rápidas para abordar las emisiones basadas en el consumo": alimentos, construcción, ropa, vehículos, aviación y electrónica:

 
«en estos momentos, nos encontramos ante el reto de dar de comer a más de 8.000 millones de personas, por lo que resulta necesario priorizar aquellos sistemas agroalimentarios más sostenibles y saludables. En este sentido, plantear la carne de pasto como la solución es una quimera, ya que, dado el consumo de carne actual, trasladarlo a este tipo de producción sería inviable.»

No sabía que el nutricionismo se había fusionado con la ciencia política.
¿Cuánto te dieron Miguel?

 

El sector textil se rebela ante el plan de Bruselas que encarecerá la ropa: "No somos terroristas"​

Inquietud en el sector textil ante la nueva idea ecologista de Bruselas. La Comisión Europea ha presentado esta semana una propuesta para instar a los "productores" a que "sean responsables de todo el ciclo de vida de los productos textiles" con el objetivo de "apoyar la gestión sostenible de los residuos textiles en toda la UE" señalan en una comunicación.

Según la Comisión, "esta iniciativa acelerará el desarrollo del sector de la recogida separada, la clasificación, la reutilización y el reciclado de productos textiles en la UE". Pero esto no será gratis para las empresas. El plan de Bruselas consiste en que sean los fabricantes de ropa los que sufraguen todo el proceso y el coste dependerá del criterio de los burócratas europeos. "Los productores cubrirán los costes de la gestión de los residuos textiles, lo que también les ofrecerá incentivos para reducir los residuos y aumentar la circularidad de los productos textiles, diseñando mejores productos desde el principio. La cantidad que pagarán los productores al régimen de responsabilidad ampliada del productor se ajustará en función del comportamiento medioambiental de los productos textiles, principio conocido como ecomodulación" aseguran.

En la Asociación Nacional del Comercio Textil (Acotex) aseguran que la idea de Bruselas "genera muchas dudas sobre cómo se va a llevar a cabo su aplicación o quién lo paga", aunque tienen claro que "encarecerá el proceso, y si se encarece un proceso de fabricación, se encarece el precio ¿Está el cliente español dispuesto a pagar más por que la ropa sea sostenible o de material 100% orgánico? Yo creo que ahora mismo no" avisa su presidente, Eduardo Zamácola.

Con esta iniciativa, Bruselas declara, sobre todo, la guerra a la ropa barata y, por ende, a los principales clientes de este tipo de prendas, que son las clases más desfavorecidas. Aumentar los costes de producción e imponer los materiales que tienen que usar los fabricantes a la hora de crear sus productos perjudicará al llamado fast fashion, que comercializan enseñas como Primark o Kiabi, y cuyos modelos de negocio consisten en vender muchos productos de menor calidad a precios reducidos.

La norma de Bruselas pretende además "facilitar a los Estados miembros la aplicación del requisito de recoger los productos textiles por separado a partir de 2025. Las contribuciones de los productores financiarán inversiones en capacidades de recogida selectiva, clasificación, reutilización y reciclado. Las normas propuestas sobre gestión de residuos tienen por objeto garantizar que los textiles usados se clasifiquen para su reutilización y que lo que no pueda reutilizarse se destine prioritariamente al reciclado". En este punto, Zamácola también tiene sus dudas. "Una vez vendida una prenda, la firma no puede tener más responsabilidad sobre ella. Si nos dicen que pongamos un buzón de reciclado en nuestros establecimientos, se podría hacer, pero no podemos responsabilizarnos de que se recicle un abrigo que vendimos hace 10 años" señala.

El presidente de Acotex lamenta que normativas como esta pongan otro palo en la rueda de un sector duramente dañado por "la pandemia del coronavirus, por la reforma laboral, por la subida del SMI y por la crisis inflacionista". Zamácola admite que "la prioridad por la moda está disminuyendo. Todavía no hemos recuperado la actividad perdida por la pandemia (estamos un 30% por debajo) y que se nos esté demonizando y tratando como terroristas no ayuda" denuncia.

Según la UE, en el Viejo Continente "se generan 12,6 millones de toneladas de residuos textiles al año. La ropa y el calzado representan por sí solos 5.2 millones de toneladas de residuos, lo que equivale a 12 kg de residuos por persona cada año. En la actualidad, solo el 22% de los residuos textiles postconsumo se recogen por separado para su reutilización o reciclado, mientras que el resto suele incinerarse o depositarse en vertederos".

Otra de las dudas es si se establecerán reglas sobre qué tipo de materiales se podrán comercializar en Europa. Es decir, si las exigencias para las prendas compradas fuera del continente y vendidas dentro de él serán las mismas que para la ropa producida en territorio europeo. De no ser así, las compañías que fabriquen sus productos en fabricas textiles europeas contarán con mayores hándicaps que aquellas que lo hagan en China o La India. También hay dudas sobre si habrá restricción de materiales.

La Comisión Europea lleva varios años imponiéndole todo tipo de regulaciones a las empresas con la excusa de lograr el objetivo de las cero emisiones en el año 2050. No hay sector que se libre: el transporte, con la prohibición de vender coches de combustión a partir de 2035; el sector inmobiliario, con más obligaciones para lograr la eficiencia energética; el sector alimentario, con sobrecostes al plástico.... Ahora, le ha llegado al turno al sector textil.