La despótica y totalitaria porquería de la ONU. Luchar contra la pobreza, vida sana, liberalismo sexual, trabajo digno, educación equitativa, buenas infraestructuras, urbes seguras, consumo razonable, proteger nuestro entorno

El logo de la Agenda 2030, hasta en la sopa. En cualquier papelucho gubernamental. Perico el Trolas, Willy Fog en locoide, nuestro disfuncional e ilegítimo presidente roznando cuando le dejan. Hace un mes en la Asamblea de la corruptísima ONU: «La Agenda 2030 es para España una hoja de ruta de país para afrontar los retos actuales y contribuir a un desarrollo compartido y sostenible a nivel global». Se define semejante demencia como un Plan de Acción para la poner un marcha un diabólico plan de que comprende un ligado de acciones denominadas “políticas palanca” y que contienen la adopción de la Estrategia Nacional de Lucha contra la Pobreza, el Marco Estratégico de Energía y Clima, el Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades para la Igualdad de Género, la Nueva Agenda Urbana Española, el Plan Director por un Trabajo Digno o el Plan Director de Cooperación para el Desarrollo. Insustancial charlatanería velando espantosamente su íntima perversidad.

El nuevo desorden mundial

Agenda 2030, el comienzo de una nueva era. El nuevo desorden mundial. Orwellianamente hablando, cuanto más se desvíe una sociedad de la verdad, más odiará a aquellos que la proclamen. La pregonaremos sobre los aljarafes. El balsámico texto lucano lo confirma. “Nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado en los aposentos, se proclamará en las azoteas.” (Lucas 12, 2-3). Leemos en este desquiciado documento onusino, sin llegar a creerlo, el certificado de nuestra defunción como civilización. Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y los 169 objetivos de la Agenda 2030 manifiestan la magnitud y la ambición de este memorándum universal. La Agenda 2030 ejecuta los principios y objetivos establecidos previamente en la Agenda 21 en un sentido completamente nuevo. La Agenda 21 se centró, especialmente, en el medio ambiente, en nuestro entorno más deteriorado, pero la Agenda 2030 afronta prácticamente todas las áreas del quehacer humano. Realmente, un modelo para un gobierno global. Un anillo para someter al mundo. Con su implacable hoja de ruta. Modelo esencialmente dictatorial y, a ratos, genocida.

La dictadura perfecta

Resumiendo, grosso modo, la despótica y totalitaria porquería onusina. Luchar contra la pobreza, vida sana, liberalismo sexual, trabajo digno, educación equitativa, buenas infraestructuras, urbes seguras, consumo razonable, proteger nuestro entorno. ¿Quién no sueña con un “mundo de paz y dignidad para todos”, como precisa el trastornado documento? Suena francamente bien. Pero, como predijo Isaías (5, 20), al mal lo llamarían bien. En léxico increyente, bullshit. Caca de toro, todo este demente documento tan solo es un pretexto, un mayúsculo y hitchcockiano mcguffin, vulgo cortina de humo. Los diecisiete clavos de nuestra categórica crucifixión. Desentrañar el eufemismo, pillar el bisturí, sajar la mala literatura de la ONU. Traduzco.

Tomar el control de todos los bancos centrales. FMI, Banco Mundial, FED, para controlar las finanzas, la moneda. Todo ello en un mundo digital, en una sociedad sin dinero físico. Trabajos esclavos, trabajos de mierda: el torturador tripalium, asalariado lo llaman, perfectamente niquelado. Consumiendo, a posteriori, como chanchitos. Pagando todo ello, por ahora, con los móviles. Y posteriormente, con el chip subcutáneo. Bazofia transgénica: clave de bóveda. La vacunación intensiva, control e intoxicación de la población a través del Codex Alimentarius. Más propaganda de la ONU, lavados de meninges a través de la enseñanza obligatoria, de la cuna a la sepultura. Adoctrinamiento y sumisión en las (j)aulas. El Capitalismo de Estado violando los cerebritos de nuestras púberes canéforas que ofrenden el acanto. Fiera dictadura ginocéntrica dentro de la satrapía general. El varón como residuo desechable. Control de la población a través de una forzadísima «planificación familiar» por todos los medios. Aborto a tutiplén. Eso que no falte. La fulgente fragancia de la masacre. La gran bomba demográfica, evaporándose blancos, islamizando y africanizando sin cesar nuestras patrias. Más planificación calculadísima.

Privatizar todas las fuentes de agua, sin olvidar la rúbrica agregada del deletéreo flúor. Zonas de libre, libérrimo, comercio, que favorecerán, aún más, intereses y beneficios y haciendas de las multinacionales más cleptómanas. Endiabladas autopistas, conurbaciones, vidas atomizadas. Ciudades inhabitables. Socializar la pobreza a nivel mundial. Estado de vigilancia absoluta. Big Data inclemente. El Gran Hermano benthamiano más que orwelliano. Impuestos escalofriantes, paguitas para la chusma, oriunda o alógena. Liquidación, en consecuencia, de las clases medias.

Estelas químicas por doquier. Envenenándonos desde el aire. Prohibiciones ambientales, fiscalizar todos los océanos, incluyendo “derechos minerales” de los fondos marinos. Más restricciones ambientales, más recursos de control de los “derechos mineros”. Misiones, dizque turisteo, de la ONU para el mantenimiento de la “paz». El tribunal internacional de injusticia. Falsarias crisis de “refugiados”. Más «paz” de la ONU. Eclipse casi definitivo de la soberanía nacional en todo el mundo. Un gobierno mundial, un sistema económico único y una religión sincrética para todos. Y mientras, desde ciudad del Vaticano, Pancho I de la Pampa, aguardando la llegada de los bárbaros. ¿Vencerán las élites psicópatas? ¿O, tal vez, puedan ser derrotadas?

El irreversible ocaso del sapiens sapiens

Entreveremos más transformaciones en los próximos 11 años que en los postreros tres siglos. Algunas tecnologías están mutando, a cercén y a contrapelo, a la humanidad en general y, también, cambiando a los seres humanos en particular. Cómo no, eterno memento a Jorys- Karl Huysmans. Se iniciará la colonización de Marte, la Inteligencia Artificial prevalecerá sobre la humana y examinaremos alguna forma de inmortalidad. Algunos humanos llegarán a convertirse en transhumanos. Luego llegará la posthumanidad, modificando brutalmente para siempre la vida en la Tierra y en el Universo. Ese día no tan lejano de 2030, la humanidad llorará como mujer lo que no supo defender como hombre. En fin.

 

Este solomillo de vaca es el futuro de la carne te guste o no (y te va a gustar)​

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La carne de cultivo ya ha conseguido el visto bueno de las agencias reguladoras de varios países. EEUU no solo la ha aprobado para el consumo humano, sino que será la sede de la mayor planta de carne sintética del mundo, con capacidad para producir más de 10 millones de kilos al año. Mientras los legisladores continúan trabajando en la regulación de este tipo de alimentos, hay un puñado de compañías que están desarrollando piezas de carne con unas características similares a la que podemos comprar en el supermercado, pero sin los problemas éticos y medioambientales que acarrea la producción tradicional. La última llega de la mano de Mirai Foods, una empresa suiza que asegura haber producido el primer solomillo de carne de laboratorio de la historia.

La clave para conseguirlo, dice la compañía, ha sido un nuevo biorreactor que han denominado The Rocket (el cohete). Según Mirai, tras cinco días en el biorreactor, las células madre extraídas de la vaca se transforman en fibras musculares largas y maduras que se combinan con tejido adiposo para crear una pieza entera de solomillo con un aspecto, sabor y textura similar al original.

"Ya se pueden producir otros tipos de carne en el laboratorio", afirma en un comunicado Christoph Mayr, director general y cofundador de Mirai Foods. "Un filete es el reto definitivo: se compone de distintos tipos de células que, si se combinan correctamente, dan lugar a una compleja estructura cárnica".

Cómo funciona​

Según explica la compañía, primero extrae una pequeña muestra de células de una vaca, ya sea a través de una biopsia o de un trozo de carne fresca. Luego aíslan de la muestra unas células madre adiposas llamadas preadipocitos, así como células madre musculares. Esas células se pasan al biorreactor donde se reproducen las condiciones óptimas para su reproducción y que, además, cuenta con los nutrientes necesarios para alimentarlas y mantenerlas vivas.

Una vez se ha conseguido una cantidad de células suficiente, se cosechan y se activa el proceso de diferenciación. Las células madre adiposas y musculares se han mantenido separadas durante todo el proceso y ahora se les introduce en un andamiaje similar al que ofrece el tejido intercelular del animal. Esto permite a las células madre especializarse y transformarse en células musculares o adiposas maduras.

Finalmente, la grasa y las células musculares se combinan. De este proceso normalmente se obtiene algo similar a la carne picada. Sin embargo, gracias a The Rocket, Mirai asegura que puede conseguir una pieza entera de solomillo que luego puede cortarse en filetes.

"Hemos solicitado tres patentes internacionales para esta tecnología clave", afirma Suman Das, CSO y cofundador de Mirai Foods. "Podemos ofrecer una alternativa real a la carne convencional: con nuestra tecnología, se puede preparar y comer un filete de verdad y saber que ningún animal ha tenido que morir para ello y que el clima no se ve perjudicado. La alimentación es una gran palanca que ayuda a una mayor protección del clima y el bienestar animal: se espera que la demanda de carne se duplique para 2050, los métodos convencionales de producción de carne no pueden satisfacer esta demanda en absoluto y desde luego no de forma sostenible".

El mercado de la carne de laboratorio​

Israel es el segundo país, por detrás de Estados Unidos, que más empresas tiene dedicadas a la creación de proteínas sintéticas y ha recibido una lluvia de casi 2.000 millones de dólares de inversores desde 2020.

La empresa israelí Aleph Farms, presentó hace ya tiempo el primer chuletón hecho con una impresora 3D, una evolución significativa de la carne picada de laboratorio que se había visto hasta el momento.

Estados Unidos, y en concreto California, es otro lugar donde se está invirtiendo mucho dinero en este tipo de tecnología. Tres compañías: Finless Foods, BlueNalu o Upside Foods, están compitiendo por llevarse un trozo del mercado de la carne de cultivo y están produciendo tanto pollo, cordero y ternera como crustáceos o moluscos.

Mientras que, en Europa, un puñado de startups como Mirai Foods siguen avanzando en la tecnología a la espera que la EFSA, la agencia europea de seguridad alimentaria y del medicamento, decida cómo regular este mercado.

Aun así, hay voces que no son tan optimistas. Los investigadores franceses Sghaier Chriki y Jean-François Hocquette publicaron una investigación titulada El mito de la carne cultivada en la que ponen en duda si la industria será capaz de conseguir de manera artificial compuestos que se producen en los animales de manera natural como hormonas y factores de crecimiento.

Como decíamos antes, que este tipo de carne llegue a nuestras mesas en masa depende de las agencias reguladoras. Por ahora, países como Singapur y EEUU ya se han subido al carro y todo apunta a que Europa lo hará pronto.

 

El pan, las galletas y otros 21 productos que come tu hijo contendrán larvas de escarabajo del estiércol​

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La Unión Europea (UE) ha dado luz verde a la producción y comercialización de un nuevo alimento. Se trata de las “formas congelada, en pasta, desecada y en polvo de las larvas del escarabajo del estiércol”. Es decir, a partir de ahora, las larvas de este animal –tratadas– podrán sumarse al contenido de hasta 23 productos alimenticios de la dieta de cualquier consumidor: padres, hijos, abuelos... De esta manera, los citados insectos serán otro ingrediente para todo tipo de panes, pastas, galletas o patatas fritas, entre otros productos.

Así se desprende del Reglamento de Ejecución (UE) 2023/58 de la Comisión Europea que ha entrado en vigor a finales del pasado mes de enero. En él, tanto la presidenta, Ursula von der Leyen, como el resto de la Comisión, autorizan a la empresa francesa Ynsect NL B.V. a comercializar las larvas del escarabajo del estiércol en “las formas congelada, en pasta, desecada y en polvo” para la elaboración de todo tipo de productos.

Esto se traduce en que cuando los consumidores compren el pan, las sopas, las galletas, las barritas de cereales o las gachas en cualquier supermercado –o los alimentos reflejados en la siguiente tabla–, también estarán adquiriendo estos insectos aptos para el consumo humano. Eso sí, la UE también ha ordenado en el reglamento que los alimentos que contengan larvas de escarabajose etiqueten adecuadamente” para que el consumidor sea consciente de lo que compra y de lo que come.

Se pueden usar en...Contenido máximo (g/100 g)
Panes y panecillos20 (forma en polvo)
Sopas15 (forma en polvo)
Galletas saladas y colines10 (forma en polvo)
Fideos10 (forma en polvo)
Patatas fritas10 (forma en polvo)
Aperitivos distintos de las patatas fritas10 (forma seca) / 10 (forma en polvo)
Cereales transformados y cereales de desayuno10 (forma seca) / 10 (forma en polvo)
Manteca de cacahuete15 (forma en polvo)
Artículos de chocolate5 (forma en polvo)
Barritas de cereales25 (forma seca) 25 (forma en polvo)
Gachas15 (forma en polvo)
Bocadillos salados listos para el consumo20 (forma en polvo)
Premezclas (secas) para productos horneados10 (forma en polvo)
Platos a base de pastas secas10 (forma en polvo)
Productos a base de pastas rellenas28 (forma congelada o en pasta) / 10 (forma en polvo)
Preparados de carne14 (forma congelada o en pasta) / 5 (forma en polvo)
Sucedáneos de carne40 (forma congelada o en pasta) / 15 (forma en polvo)
Sucedáneos de leche y de lácteos10 (forma en polvo)
Platos a base de cereales o de pastas5 (forma en polvo)
Platos a base de pizza5 (forma seca) / 5 (forma en polvo)
Lactosuero en polvo35 (forma en polvo)
Complementos alimenticios4 g/día (forma en polvo)

Pese a ello, las larvas de escarabajo del estiércol no son el primer insecto en sumarse a la lista de los alimentos autorizados por Bruselas. También está permitido el consumo del gusano de harina, la langosta migratoria y el grillo doméstico. Y, como en todos los casos, la Autoridad Europea de Seguridad AlimentariaEFSA, en sus siglas en inglés– ha tenido que dar el visto bueno mediante un dictamen científico sobre la seguridad de consumir las larvas: “Las formas congelada, en pasta, desecada y en polvo de las larvas de Alphitobius diaperinus (escarabajo del estiércol) son seguras en las condiciones de uso propuestas y a los niveles propuestos”.

l camino a la autorización​

La autorización de las larvas de escarabajo del estiércol, en todo caso, responde a un proceso que inició su andadura en 2018. Fue el 7 de enero de aquel año cuando la empresa francesa Ynsect NL B.V. solicitó a la Unión Europea la comercialización de las larvas en forma congelada, en pasta, desecada y en polvo como nuevo alimento.

Solicitaba también el uso de las larvas de escarabajo “como ingrediente alimentario en diversos productos alimenticios destinados a la población en general y que, la forma en polvo, pudiera utilizarse en complementos alimenticios para la población adulta”. Un mes y 10 días después, el 17 de julio de 2018, la Comisión recogió el guante y le pidió la EFSA que evaluara la propuesta.

Más de cuatro años después, el 26 de abril del pasado año, la EFSA demostró “la seguridad de las preparaciones congelada y liofilizada de larvas de escarabajo del estiércol (Alphitobius diaperinus) como nuevo alimento”.

Las larvas de escarabajo del estiércol.


Ya no había vuelta atrás. Bruselas ya veía con buenos ojos la autorización del insecto como nuevo alimento en el marco de la estrategia de la Unión Europea De la granja a la mesa, que persigue encontrar nuevas fuentes de proteínas alternativas en busca de un sistema alimentario más sostenible con el medioambiente.

Aun así, no es oro todo lo que reluce, y el propio reglamento contempla un pero al consumo de las larvas de escarabajo del estiércol. Aunque la EFSA concluyó que las formas congelada, en pasta, desecada y en polvo de las larvas son “seguras” para el consumo humano, también concluyó que pueden provocar “sensibilización primaria y reacciones alérgicas a las proteínas del escarabajo del estiércol”.

Por ello, la propia EFSA recomendó profundizar en la investigación “sobre la alergenicidad de las larvas de Alphitobius diaperinus”. Algo que, por otra parte, es bastante frecuente dado que los alimentos que consumimos, en general, pueden provocar alergias a ciertos consumidores.

Un monopolio de cinco años​

Aun así y, de momento, sólo una empresa de toda la Unión Europea está autorizada a comercializar las larvas del escarabajo del estiércol, aunque no se cierra la posibilidad de que otras se sumen a este negocio. “Sólo la empresa Ynsect NL B.V. está autorizada a comercializar en la Unión el nuevo alimento contemplado en el artículo 1 durante un período de cinco años a partir de la fecha de entrada en vigor del presente Reglamento, a menos que un solicitante posterior obtenga una autorización para ese nuevo alimento sin remitirse a los datos científicos protegidos”, reza el artículo 2 del reglamento.

De ahí que, a corto plazo, Ynsect NL B.V. pueda gozar del monopolio en este ámbito. Esta empresa, de origen francés, fue fundada en París en 2011 con el objetivo de “reinventar la cadena alimentaria” gracias a “proponer una alternativa más sostenible, con alta calidad nutricional”, como exponen ellos mismos en su página web.

En la actualidad, se han convertido en el “líder mundial” en la producción de ingredientes hechos con insectos para la nutrición humana, animal y vegetal. Entre estos ingredientes, por supuesto, se hallan las larvas de escarabajo del estiércol, recientemente autorizadas en la Unión Europea. La empresa, de hecho, dice de estas larvas y de los escarabajos, en general, que son “alimentos llenos de proteínas, vitaminas y minerales de alta calidad, lo que hace posible utilizarlos en su totalidad, hasta sus excrementos”.

Es por ello por lo que la EFSA, en su dictamen científico, ha concluido su “seguridad” para el consumo humano, dando fundamentos a la Comisión para autorizar la comercialización de las larvas de escarabajo del estiércol. Unas larvas que, como se ha explicado, podrán ser uno de los ingredientes de hasta 23 productos que los consumidores compran habitualmente.

 


Ciudades de 15 minutos, ¿los nuevos juegos del hambre?

La izquierda española ha abrazado el concepto de 'ciudades de 15 minutos'. Desde ciertos sectores de la derecha, advierten de que el objetivo es impedir a la gente que pueda salir de sus barrios como en los 'juegos del hambre'. ¿Es así?
 

El PP y el grupo comunista de Más Madrid tienen el mismo programa electoral: La Ciudad de los 15 minutos​

Almeida y Rita Maestre, es decir, PP y Más Madrid, tiene el mismo programa electoral para Madrid. Si Más Madrid con Carmena, puso en marcha el programa comunista de Madrid Central y Almeida, traidor, dijo que retiraría Madrid Central y lo único que hizo fue potenciarlo y cambiarlo de nombre estafando a sus electores; en estas elecciones municipales de mayo, va a suceder igual o parecido.

Tanto Almeida como Rita Maestre, van a tener como estrella de su programa electoral, convertir a Madrid en la Ciudad de los 15 minutos.

Pero ¿Qué es esta chorrada de Ciudad de 15 minutos? Nada más que un experimento comunista derivado del experimento de Madrid Central, dividir a Madrid en guetos, donde los ciudadanos no podrán pasar de uno a otro sin autorización policial y sin pagar una tasa o impuesto y sólo podrán permanecer en otros sectores de la ciudad, un tiempo determinado. Todo ello, evidentemente, en pro del cambio climático y la sostenibilidad.

¿Qué no creemos que esto, que parece una broma pesada, se vaya a llevar a cabo?

Pues recordemos que durante la conocida como Plandemia, experimentaron con nosotros con ingeniería social y descubrieron, a causa del miedo de una población cobarde, esta permitía que les encerrasen, chantajeándoles con “libertad o salud”. Recordemos como cerraron barrios enteros, selectivamente, en pro de luchar contra el COVID 19, cuando en realidad estaban ensayando con nosotros otro de los ODS de la Agenda 2030, como es la Ciudad de los 15 minutos.

Profundicemos más en este engendro comunista previsto por la Agenda 2030, que van a implantar en todas las ciudades del mundo. Si, he dicho bien, del mundo.

Esta locura liberticida, no ha salido del cerebro unicelular de los de Más Madrid o del traidor Almeida, y tampoco es una gracieta electoral. En todas las ciudades del globo, el mundialismo lo va a instaurar para controlar a los ciudadanos de las megápolis donde encerraran a los habitantes de la Tierra. El objetivo de dividirlos en distritos, desconectar a unos de otros, crear guetos por clases sociales y así controlar mejor a la población para que no se rebele contra el gobierno dictatorial, que regirá las ciudades del mundo en menos de una década.

Este personajillo siniestro llamado Martinez Almeida, el 16 de febrero de 2022 y el alcalde de Lisboa, Carlos Moedas, lo explicaron durante su intervención en la Convención Anual ONE 21 Experience de Century21, en la que debatieron sobre el futuro de las ciudades y los desafíos a los que se enfrentan ambas urbes. Como podemos comprobar, hace un año, el pequeño sicario del PP, ya estuvo pergeñando, lo que él llamó en ese evento, convertir a Madrid en una ciudad sostenible, accesible, cómoda para los ciudadanos y dinámica, como alguna de las presuntas cualidades que debería tener la ciudad de los 15 minutos.

Como dije al principio, el plan de Almeida, coincide con el de la “strip-tease religiosa” Rita Maestre, la comunista candidata de Más Madrid para la Alcaldía de Madrid.

Dice esta individua, en una alocución efectuada en el Fórum Europa Nueva Economía el 16 de enero de 2023, expuso que en su programa electoral, se compromete a realizar una inversión de 5.500 millones para hacer Madrid una ciudad de los 15 minutos. Es decir, que los ciudadanos de Madrid, nos vamos a pagar nuestra propia jaula, diseñada por los herederos de los Gulag.

Esta cabaretera de capilla, nos amplió, aun más que Almeida, en qué consiste la Ciudad de los 15 minutos:

Es la mayor transformación urbana del siglo, para que cada madrileño, viva donde viva, tenga todo lo que necesite a menos de 15 minutos, es decir:
  • Endeudar a la ciudad con una deuda impagable para varias generaciones. Para ello deberá subir los impuestos.
  • Convertir a Madrid en referencia mundial de la industria de transición ecológica (la Villa Verde); y políticas sociales. Van a experimentar con nosotros el control social en las ciudades, para exportarlo al resto del mundo.
  • Implantara en cada kibutz de la ciudad, escuelas únicas y obligatorias para formar a los niños en el comunismo ecológico, pero eso sí, con su plaza escolar gratuita, incluido el comedor, donde se educará a los menores en las bondades del Gran Reset, prescindiendo de sus padres.
Las ciudades de 15 minutos, aparentemente, tendrán todos los servicios que necesite un ciudadano, a criterio de los tiranos de las Agenda 2030. Todo a una distancia de 15 minutos andando o en bicicleta. Es decir, que no necesitaremos el vehículo privado para desplazarnos a buscar servicios, ni a cubrir nuestras necesidades vitales, de ocio o culturales. Todo será sostenible y se impedirá que personas de otras ciudades o barrios puedan entrar en los guetos de los que no sean originarios, por medios electrónicos, cámaras e identificaciones faciales, utilizando las miles de cámaras que ya se encuentran instaladas en las ciudades, por nuestra propia seguridad, según eslogan justificativo de los regidores de las urbes.

Pero, ¿Porque el PP y comunistas tienen el mismo plan electoral para la ciudad de Madrid?

Este tétrico plan, nace del ODS nº 11, de los 17 que se compone la Agenda 2030. Este ODS 17, se conoce como ODS “Ciudades y Comunidades Sostenibles”. A este plan, aparte del Foro de Dávos, se ha sumado la ONU, como no, y la Unión Europea.

Desde Melbourne, hasta Madrid, pasando por todas las ciudades de globo, los masones que nos gobiernan, tienen el mismo plan para el mundo. Es decir: el plan de la ciudad de 15 minutos, no es un invento local para estas elecciones locales y autonómicas de mayo 2023..

El primer paso para implantar este horror, ha sido cerrar los centros de las ciudades (como hemos dichos, Madrid Central), impulsado por el Foro de Davos. Este cierre experimental, ha sido impuesto para conocer la reacción de los ciudadanos a la creación del primer gueto. Una vez comprobado su efecto electoral y mediático, siempre con la excusa de la dictadura del clima, se han lanzado a expandirlo por todas las ciudades, más allá de la almendra central de cada una de ellas.

Repito, la población vivirá en barrios, evitando los desplazamientos, con el objetivo de evitar las emisiones de CO2 y controlar la emergencia climática que crea el pánico entre los crédulos. Para ello no tienen inconveniente de pisar nuestros derechos constitucionales y nuestras libertades individuales. Antes las pisaron en pro de nuestra salud y ahora en pro del clima y de la nueva diosa Tierra. Van de destrozar nuestras ciudades, tal y como las conocemos, para realizar grandes avenidas peatonales, donde las fuerzas de seguridad puedan maniobrar con sus vehículos blindados con mayor facilidad, para evitar las revueltas populares. Van de suprimir el tráfico rodado y para limitar nuestros desplazamientos, van de acabar con nuestros coches y convertirnos en usuarios de un transporte público que nos dirá hasta donde podemos llegar, a qué hora y en qué días.

Todo esto comenzó, con la puesta en práctica en Paris de esta sectorización de la ciudad, a la que han seguido Melbourne y Milán. El condado de Oxfordshire en Inglaterra, ya ha aprobado imponer este plan, dividiendo el condado en seis zonas. Los habitantes de estas zonas deben pedir autorización para desplazarse de una a otra, y el número de veces en que abandonen la zona donde habitan, es controlado por un sistema electrónico de control de las matriculas del los vehículos y por cámaras de control personal, por todo el condado. El tiempo máximo que te permiten estar fuera de tu zona, es de 100 días. Se ha impuesto una multa de 100 euros, si no se cumple este reglamento de implantación obligatoria.

Esto es una dictadura comunista, implantada experimentalmente en Inglaterra.

¿La población del condado Oxfordshire no protesta? Parece que esta sedada por los efectos de la Agenda 2030.

Pero nosotros, los españoles, somos iguales al resto de los europeos. No reaccionamos. Nos han encerrado e inoculado sueros experimentales, por nuestra salud. Nos van a quitar el dinero, porque ya no es necesario. Nos suprimen los coches, por el cambio climático. Nos dan de comer grillos, porque es saludable. Castran a nuestras mascotas, para el bienestar animal, Sueltan violadores, para proteger a las mujeres. Implantan el aborto, para nuestra salud sexual. Implantan la eutanasia, para proteger a los mayores y darles una muerte digna. Nos impiden viajar, para rebajar las emisiones de CO2. Suprimen nuestra religión, por el ecumenismo global. Abren nuestras fronteras, por la multiculturalidad. Suprimen nuestro ejército, por la paz en el mundo. Destruyen nuestra nación, por la autodeterminación de los pueblos de España. Nos implantan la ciudad de 15 minutos, para que no nos desplacemos mucho. Pero no suprimen los impuestos, por nuestro bien.

Han limitado nuestra libertad, ahora van a suprimirla. El Gran Reset está cerca. Luchemos contra la Agenda 2030. Va en ello nuestra libertad y nuestra vida.

 


El Foro Económico Mundial planea usar dispositivos inteligentes en aire acondicionado, televisores y vehículos eléctricos para que el estado pueda tomar medidas agresivas y apagarlos cuando la red esté sobrecargada.
 

¿Listos para pedir una ración de grillos fritos? Las ventajas de comer insectos y cómo debe hacerse​

En la Europa occidental la rigidez de los clichés nutricionales provoca una lenta inclusión de bichos en nuestra gastronomía. Pero degustar una ración de chapulines resulta igual de fortificante que una de caracoles

Un bol con larvas de gusano de la harina y un bol con harina.


Ya es posible acudir a restaurantes en cuya carta incluyan entre sus platos estrella la ensalada con polvo de larvas de escarabajo, el grillo frito o el revuelto de larvas de gusano. ¿Sorprendido? ¿Se decantaría por alguno de ellos u optaría mejor por platos que contengan cerdo, ternera, pollo, pescado o marisco?

En nuestro país empiezan a proliferar negocios de hostelería en los que uno se puede encontrar estos productos 'exóticos'. Madrid, Barcelona o Salamanca cuentan con algunos de los principales. Y si lo que se quiere es cocinarlos en casa, hay grandes superficies que venden derivados de los bichos autorizados por las agencias reguladoras, como las harinas, o incluso barritas energéticas que los incluyen como un ingrediente más.

Gastronómicamente, los insectos forman parte de la cocina de muchos países del mundo y su consumo dentro de Europa avanza, aunque a paso lento. «El 80% de la humanidad los come de forma habitual dentro de su dieta, pero como es algo que no forma parte de la cultura dominante, suele parecernos raro y extraño», explica Francisco Botella, coordinador del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), quien apunta que este rechazo responde en buena parte a una cuestión «cultural».

Botella pone el ejemplo de que en España habrá quien vea poco apetecible comer chapulines -un tipo de saltamontes que se consume en algunas zonas de América Latina-, mientras que no tendrá ningún reparo en degustar un cuenco de caracoles. «Nutricionalmente hay muy poca diferencia entre un caracol y un saltamontes. Es algo más bien cultural».

También Rogelio Berbel, farmacéutico nutricionista y vocal de Alimentación del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Alicante, apunta por qué la introducción en la dieta europea es comedida: «El choque cultural supone una barrera porque en la Europa occidental los clichés nutricionales están muy establecidos. Pero si logramos quitarlos, los insectos son una alternativa magnífica».

Y es que las propiedades nutricionales de los insectos avalan que se apueste por su consumo. Pero vayamos por partes. Tal y como apuntan desde la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), "en los últimos años se ha aprobado el consumo de nuevos alimentos que son o tienen en su composición insectos" y, según señalan, es importante transmitir a la población qué criterios sigue esa aprobación: "Para que un nuevo alimento se autorice lo primero es que una empresa alimentaria solicite una autorización a la Comisión Europea. Una vez recibida la solicitud, y para confirmar que el nuevo alimento es seguro para los consumidores, la Comisión pide a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) que lleve a cabo una evaluación sobre su seguridad. Tras emitir dicha evaluación favorable, la Comisión solicita el dictamen de los Estados miembros sobre el proyecto de acto de autorización. Si se alcanza la mayoría cualificada, el producto puede comercializarse".

¿CUÁLES SON LOS INSECTOS COMERCIALIZADOS EN EUROPA?

A día de hoy, son cuatro los insectos autorizados en el mercado europeo: las larvas del gusano de la harina (en forma congelada, desecada y en polvo), la langosta migratoria (congelada, desecada y en polvo), el grillo doméstico (congelado, desecado, en polvo y polvo parcialmente desgrasado) y las larvas de escarabajo del estiércol (en forma congelada, en pasta, desecada y en polvo).

Además, hay ocho solicitudes pendientes para insectos destinados a ser comercializados en diferentes formas que actualmente están siendo objeto de una evaluación de seguridad por parte de la EFSA.

Junto a esto, la Aesan apunta que la autorización de un nuevo alimento se refiere al producto que solicita la empresa, "aunque también puede incluir condiciones específicas de uso (por ejemplo, en qué productos pueden utilizarse el nuevo alimento y cuántos gramos pueden utilizarse como ingrediente en esos productos), requisitos específicos de etiquetado adicionales y especificaciones". Además, subraya que si el consumo del producto tiene riesgo de producir alergias, "debe indicarse claramente en la etiqueta".

A tenor del procedimiento que se sigue y de los controles que realiza la autoridad europea, desde la Aesan aseguran que "los insectos actualmente autorizados son seguros". Y añaden que si algún insecto es incluido en un producto alimenticio, el nombre del bicho debe formar parte de la lista de ingredientes.

"En el momento en el que cualquiera de estos cuatro tipos de insectos queda aprobado como alimento es porque se ha estipulado que, nutricional e industrialmente hablando, su seguridad alimentaria está asegurada y contrastada", subraya Berbel.

¿QUÉ PROPIEDADES NUTRICIONALES TIENEN?

Sobre la información que debe transmitirse a la población acerca de las propiedades de los insectos, Botella explica que, "desde el punto de vista nutricional", son "una muy buena fuente de proteínas y de hierro"; una valoración a la que la Aesan también se suma: "Los estudios científicos indican que los insectos son una fuente de nutrientes muy saludable con alto contenido de grasa, proteínas, vitaminas, fibra y minerales".

Y es que, desde el ámbito nutricional, el valor proteico de los insectos es inmenso. "Su aporte es tan elevado como podría ser, consumiéndolos correctamente, el de la mejor carne, y también porque se trata de una proteína de alto valor biológico", destaca el vocal de Alimentación del colegio de farmacéuticos alicantino.

Además, hay otro factor que debe tenerse en cuenta y que juega a favor del consumo de insectos: el impacto que tiene su producción en el medio ambiente. "En cuanto al consumo de recursos, la diferencia entre lo que cuesta conseguir un kilo de proteínas del grillo frente a conseguirlo de la vaca es apabullante. Producir proteína de insectos,en cuanto a contaminación y huella de carbono, es mucho menos dañino", asegura el coordinador del Área de Nutrición de la SEEN.

También desde la Aesan ponen el foco en este asunto: "Son una fuente alternativa de proteínas que facilita el cambio hacia dietas saludables y más sostenibles con el medio ambiente".

OJO CON COMER INSECTOS 'DE COSECHA PROPIA'

Las directrices que marca el reglamento europeo de nuevos alimentos son el principal aval para garantizar la seguridad y la calidad de los insectos que se comercializan para su consumo dentro de la Unión Europea. Por este motivo, Botella hace un llamamiento para que dicho consumo sea de productos autorizados y nunca de cosecha propia; algo que siempre hay que hacerle saber al usuario. "Uno no debe comer insectos que coge por la calle o el campoporque estos pueden haber estado en contacto con bacterias patógenas o excrementos. Por ello es tan necesaria la regulación y que se controle el cultivo y la producción de esos insectos".

Este asunto también es de suma importancia para Berbel, quien recomienda que el usuario haga un uso adecuado de estos alimentos y los manipule y conserve siguiendo las recomendaciones del etiquetado: "Siempre que se respeten tanto la forma de consumo comercializada como las instrucciones presentes en el etiquetado no debe haber ningún problema". Además, aconseja que estos insectos, pese a que se tengan identificados, no se consuman fuera de una vía de compra y consumo "preestablecida, preetiquetada y preenvasada".

Sobre esta cuestión, desde la Aesan destacan que, "con el reglamento sobre nuevos alimentos, la Comisión Europea se asegura de que los nuevos alimentos, como los insectos, sean seguros para los consumidores y estén debidamente etiquetados". Añaden además que la información alimentaria obligatoria "debe estar disponible tanto para los alimentos envasados como para los no envasados" y que la indicación de alérgenos también "es obligatoria".

En cuanto a las alergias alimentarias de los insectos como nuevos alimentos y a las precauciones que deben tomarse al respecto, el portavoz de la SEEN rompe una lanza a favor del reglamento que controla la entrada de insectos en el mercado: "Los nuevos alimentos, en general, suelen ser más seguros desde el punto de vista alergénico y toxicológico que los clásicos, ya que se han incorporado al mercado con unas regulaciones y unos controles que no tenían en su momento los tradicionales".

¿QUIÉN DEBE TENER CUIDADO FRENTE A POSIBLES ALERGIAS?

Dicho esto, pone el foco en que, según se conoce hasta la fecha, se recomienda a "las personas alérgicas a los crustáceos" que tomen precauciones a la hora de consumir insectos. "Al fin y al cabo son artrópodos y tienen exoesqueleto", apunta Botella.

También la Aesan hace un llamamiento en este sentido y apunta que la EFSA ha concluido que el consumo de las proteínas de insectos evaluadas puede dar lugar a reacciones alérgicas, "especialmente en personas con alergias conocidas a los crustáceos, ácaros del polvo y, en algunos casos, a moluscos".

Y añade: "En este sentido, la indicación en el etiquetado Este ingrediente puede causar reacciones alérgicas a los consumidores con alergias conocidas a los crustáceos, moluscos y productos de los mismos, y a los ácaros del polvoes obligatoria para los cuatro insectos autorizados".

Pese a todo esto, Berbel pone sobre la mesa un matiz que debe tenerse en cuenta: "Al contrario de lo que ocurre con otros alimentos que se han analizado durante muchísimo tiempo, no contamos con un registro longitudinal en el tiempo de cómo estos insectos pueden estar relacionados con la aparición de procesos de alergia, intolerancia o malabsorción". Por este motivo, señala: "Recomiendo al usuario siempre que si observa reacciones cutáneas o cualquier proceso susceptible de algún tipo de alergia valore que pueda deberse al consumo de insectos".

 

Insectos, quitina, chitosán, grafeno. ¿Qué esconde la siniestra medida de comer estos animalitos?​

El menú más estrambótico del hombre en carrera al transhumanismo ha sido anunciado a bombo y platillo. Comer grillos, escarabajos del estiércol, gusanos y todo tipo de larvas y bichejos es otra de las incorporaciones a la nueva vida de los mutantes humanos. Y no por la ocurrencia de algún politiquillo en horas bajas o porque de pronto la sociedad esté siendo víctima de un síndrome colectivo de exotismo esnob, sino por el látigo de los negreros de la Agenda 2030 y sus capataces, los mandatarios de turno. El invento tiene, por tanto, carácter global, y se está imponiendo a través de los diferentes gobiernos o delegaciones del NOM. Así, el BOE publicó recientemente el reglamento para la comercialización del Alphitobius Diaperinus, es decir, larvas del escarabajo del estiércol. Eso sí, se ofrece variedad de elección: en pasta, desecada, congelada y en forma de harina. Además de la citada, hay otras tres especies autorizadas, bajo el Reglamento (UE) 2015/2283: larvas del gusano de la harina (Tenebrio molitor), la langosta migratoria (Locusta migratoria) y el grillo doméstico (Acheta Domesticus).

Hace un tiempo, esta noticia la habríamos tomado a broma. Pero el caos y la sinrazón son tan manifiestos y el camino al precipicio es tan pendiente y resbaladizo, que casi no hay lugar para la reflexión, ni siquiera para las sorpresas. Visto y aceptado –sin ninguna manifestación en contra— que se puede cambiar de sexo a voluntad; mutilarse, incluso los menores; que la educación sexual a niños y adolescentes será impartida por drag queens, gente queer y pervertidos de diferente jaez; que se incitará a los pequeños a masturbarse en grupo y a tener relaciones homosexuales entre ellos, cada vez a edades más tempranas; que la pederastia está a punto de ser despenalizada y que la zoofilia estará permitida, siempre y cuando el animal no sufra –la ley del “solo sí es sí” no cuenta en estos casos—, o la endémica corrupción generalizada a todos los niveles y en todas las instituciones –Sanidad y Justicia incluidas—, la noticia de que los grillos, los escarabajos y toda suerte de bichos formen parte de nuestra mesa es casi una cuestión menor, máxime si viene acompañada de consignas sobre la salvación del planeta. ¡Menuda falacia y menuda vergüenza!

Lo sentimos, pero tenemos que seguir aludiendo a la gran mentira del cambio climático. Desde que las élites decidieron hace ya unas décadas engañar a los ciudadanos con un falso efecto invernadero y otras anomalías del clima, se han ido diseñando, por un lado, teorías surrealistas a cual más disparatada –sobre las que discrepan los científicos de verdad, sin conflicto de intereses— y por otra, una carrera en busca de culpables. Y miren por dónde, la mayor culpa ha recaído, ¡cómo no!, en el ser humano y su irresponsabilidad en el uso de los recursos. ¡Como si dispusiéramos de aviones privados para ir a Davos! Lo malo es que lo de la esclavitud es tan consustancial que lo hemos asumido y creído, lo cual es decepcionante.

Por mucho que sepamos sobre el funcionamiento del cerebro, la mente, la memoria predictiva, la disonancia cognitiva y las teorías conductistas en general, es decir, aunque estemos en posesión de las razones teóricas de por qué la ciudadanía es tan gregaria, tan complaciente y dispuesta a creer cualquier patraña y a obedecer sin cuestionar la orden recibida, por surrealista y contranatura que sea, no podemos evitar sorprendernos.

Las élites globalistas que dirigen y parasitan el mundo utilizan el término rebaño para referirse a la humanidad. Quizá algún despistado buenista se extrañe, pero esta es su nomenclatura. Lo peor de todo es que, más que un insulto, es una definición de lo que somos: una manada que se gobierna por leyes y comportamientos grupales, como puede hacerlo un rebaño de ovejas o de animales salvajes. ¡Cómo se explica, si no, el grado de sopor, de ignorancia, de conformismo, de incapacidad para pensar, para dudar, para rebelarse, para luchar por la salud auténtica, para reivindicar la libertad! Carecemos de discernimiento y de capacidad de deducción, prueba de nuestra racionalidad limitada. ¿O no?

En cuanto a la implantación del consumo de coleópteros y gusanos, unos ríen y hacen chistes; otros se enfadan, y el resto se pasea por los supermercados ante las mesas de degustación que ofrecen el nuevo maná, dispuestos siempre a declarar ante las cámaras lo que el estáblisment espera de ellos: total conformidad y asentimiento ante el nuevo invento de los ideólogos de las cloacas. Algunos incluso se atreven a esgrimir opiniones seudoilustradas al más puro estilo de los expertos en sabores y texturas de Masterchef. ¡Es que en la tele se aprende mucho!

Comer insectos puede ser peligroso

La nueva moda entomofágica ha entrado de manera silenciosa como todo lo que se diseña en los albañales del mal. Con la particularidad de que, en esta ocasión, estamos hablando de un potencial peligro para la salud. Una cosa es degustar insectos cuando visitamos países exóticos o alguna feria de gastronomía y otra muy distinta es incorporar masivamente el consumo de estos bichos. Basta echar un vistazo a la literatura de la FAO y de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), incluso la advertencia de algunas asociaciones de consumidores y de varios expertos en entomología para darnos cuenta de las contraindicaciones de su ingesta.

El veterinario Manuel Manzano nos informa desde su canal de YouTube que esto puede acarrear muchos riesgos que desconocemos. Aclara que los insectos presentan en su composición sustancias antinutritivas y tóxicas, como la quitina, carbohidrato que forma parte del exoesqueleto, es decir, del caparazón de los artrópodos (insectos, arácnidos y algunos crustáceos), así como de sus alas y garras [1]. La quitina dificulta la digestibilidad de las proteínas y su absorción. Según Manzano, los órganos internos de estas especies, aparte de los aditivos empleados en su cultivo, acumulan alcaloides necrotóxicos. La cantaridina de los escarabajos –un compuesto químico venenoso— causa irritación en la piel y en el sistema urinario. A todo esto hay que añadir el desconocimiento sobre la cantidad de bacterias presentes en los insectos, así como su peligrosidad, teniendo en cuenta que el alimento de estos insectos es el estiércol de animales, rico en bacterias como el coli y la salmonella, con el agravante de que la temperatura del cocinado no destruye las esporas de estas bacterias, especialmente los bacillus y salmonellas.

Los insectos acumulan desde pesticidas a metales pesados, como el cadmio, el cobre, el cobalto o hidrocarburos como el tolueno, procedentes de los sustratos donde son criados, y en concentraciones importantes, ya que deben consumir gran cantidad de tierra para alimentarse. No hay estudios serios sobre las posibles interacciones, y pueden presentarse problemas serios por hipersensibilidad al consumo de insectos. Existe un gran riesgo de reacciones alérgicas anafilácticas.

Llama la atención que la FAO y la propia Agencia Europea conozcan estos riesgos y, sin embargo, autoricen su consumo y comercialización. Aparte de no respetar el principio de precaución, no se exige el etiquetado sobre sus posibles efectos adversos, debido a razones de confidencialidad. ¿Pero confidencialidad y principio de precaución no son conceptos incompatibles? Así es, pero esta gente se pasa la ética por el forro y han pactado mantenerlo “en secreto” durante cinco años. ¿Nos suena esto? Están aplicando el mismo criterio que con las vacunas: confidencialidad, inmunidad e impunidad. Es decir, corrupción pura y dura al más alto nivel. ¡Qué vergüenza! ¿¡En qué manos estamos!? A este respecto, el abogado José Ortega –que no deja pasar una— ha enviado una queja a la Comisión de peticiones del Parlamento Europeo pidiendo explicaciones sobre este extremo [2].

En España, los campos de almendras se han ido convirtiendo en eriales, las industrias del sector primario se están yendo a pique, los montes se convierten en parques eólicos y los campos se “siembran” de paneles solares. Mientras tanto, la empresa vietnamita Cricket One obtiene la autorización de la UE para comercializar el polvo de grillo criado en Vietnam. La empresa Tebrio, de Salamanca, lleva años criando el citado Tenebrio molitor (larvas del gusano de la harina) para alimentación animal y otros usos, y en este momento se encuentra en fase de ampliación para la producción de bichitos para humanos. En su web, aparte de señalar los 17 objetivos de la Agenda 2030, se puede leer la consigna: “Somos miembros del pacto mundial”. No pueden ser más claros. Un paseo por su escaparate y sus “partners” deja traslucir el origen de los fondos. ¡Qué fácil es emprender con dinero proveniente de quiénes quieren destruirnos! Todo esto va a velocidad de crucero, prueba de la prisa de los megalómanos tiranos por dominar al ser humano desde todos los frentes y cambiar su esencia.

Según estos fabricantes de falacias, los beneficios medioambientales que supone el cultivo de insectos son cuantiosos: menor espacio para la producción, menor consumo de agua, menores costes de producción, menor emisión de gases de efecto invernadero, o sea, un engaño más a la lista.

Los insectos contienen grafeno

Esta es la parte más interesante y mollar del texto [3]. Los shocks anafilácticos y el resto de malestares causados por metales pesados, tóxicos, bacterias y esporas citados más arriba se convierten en nada si los comparamos con esta otra característica de los insectos, que los convierte en criaturas de gran utilidad después de muertas. Como expresamos en líneas anteriores, el caparazón de los artrópodos contiene una sustancia denominada quitina, de la cual se extrae el chitosán o quitosano –la forma desacetilada de la quitina—, un biopolímero muy utilizado en dietética. Lo interesante es que del chitosán se extrae grafeno de muy buena calidad “casi en formato monocapa”, tal como nos informó Ricardo Delgado hace ya un tiempo [4].

Es fácil entender que si están introduciendo grafeno en los cuerpos humanos a través de las vacunas –y sabe Dios por cuantas vías más—, la comercialización de estos bichos como alimento, cuyos caparazones tienen un alto contenido en grafeno, está más que justificada, bajo el subterfugio del impacto ambiental. Obtendrán grafeno de gran calidad, a bajo coste y de manera continuada, al formar parte de una gran variedad de productos alimentarios de uso cotidiano. Y el ciudadano se ”inoculará”, sabiéndolo o no, este nanomaterial, a través de pan y otros productos de bollería, todo tipo de dulces, galletas y chocolates, salsas, pastas, sucedáneos de la carne, barritas de cereales, bebidas isotónicas, pizzas, aperitivos, y hasta en la sopa (nunca mejor dicho). Realmente diabólico.

En cuanto al grafeno, los llamados expertos no se han cansado de repetir la consigna oficial: que el grafeno presenta extraordinarias propiedades mecánicas y electrónicas, pero niegan su potencial magnético, excepto en “condiciones muy específicas de laboratorio (ultra alto vacío y sobre oro). No se atreven a decir que en contacto con moléculas vivas se vuelve magnético. Y esa es la cuestión.

No olvidemos que el grafeno es el material utilizado para crear la interface que conectará los cerebros humanos a la nube. Esto es lo más peligroso de todo el escenario covidiano, so pretexto de un virus inexistente. Quienes han aceptado las inoculaciones han firmado un contrato tácito que supone la cesión de su cerebro y ¡de su alma!, pues nunca más serán soberanos. Ni sus vivencias, ni sus ideas, ni sus pensamientos o estados de ánimo les pertenecerán. Serán simples muñecos de videojuego, con la diferencia de que en esta realidad monstruosa, la muerte es real y el sufrimiento también.

Notas y fuentes:

[1] Cuando descubrí que los insectos contenían quitina-chitosán-grafeno, quise saber sobre este biopolímero que hacía irrupción en nuestras vidas, precisamente ahora, en pleno proyecto de cambio al transhumanismo, parte final de la destrucción de la raza humana. Y me encontré con una sorpresa interesante. El descubridor de la estructura química de la quitina es Albert Hofmann, un científico de los laboratorios Sandoz, acerca del cual leí mucho hace años, cuando investigaba las cloacas de la CIA y sus programas secretos enmarcados en el MK Ultra, y más en concreto la utilización del combinado drogas-hipnosis en la experimentación con la mente humana y métodos de manipulación y tortura. Curiosamente, Hofmann también descubrió la dietilamida del ácido lisérgico, conocido como LSD, droga psicodélica de la que tan mal uso hizo la Agencia Central de Inteligencia en sus experimentos. Siempre existió la duda sobre si Hofmann había tenido algún vínculo con la CIA, más allá de haber descubierto la sustancia psicotrópica, que también empleó Timothy Leary en sus sesiones de psicoanálisis, con fines completamente distintos, hasta que fue prohibida para ser utilizada solamente por el estamento militar.