La despótica y totalitaria porquería de la ONU. Luchar contra la pobreza, vida sana, liberalismo sexual, trabajo digno, educación equitativa, buenas infraestructuras, urbes seguras, consumo razonable, proteger nuestro entorno

El logo de la Agenda 2030, hasta en la sopa. En cualquier papelucho gubernamental. Perico el Trolas, Willy Fog en locoide, nuestro disfuncional e ilegítimo presidente roznando cuando le dejan. Hace un mes en la Asamblea de la corruptísima ONU: «La Agenda 2030 es para España una hoja de ruta de país para afrontar los retos actuales y contribuir a un desarrollo compartido y sostenible a nivel global». Se define semejante demencia como un Plan de Acción para la poner un marcha un diabólico plan de que comprende un ligado de acciones denominadas “políticas palanca” y que contienen la adopción de la Estrategia Nacional de Lucha contra la Pobreza, el Marco Estratégico de Energía y Clima, el Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades para la Igualdad de Género, la Nueva Agenda Urbana Española, el Plan Director por un Trabajo Digno o el Plan Director de Cooperación para el Desarrollo. Insustancial charlatanería velando espantosamente su íntima perversidad.

El nuevo desorden mundial

Agenda 2030, el comienzo de una nueva era. El nuevo desorden mundial. Orwellianamente hablando, cuanto más se desvíe una sociedad de la verdad, más odiará a aquellos que la proclamen. La pregonaremos sobre los aljarafes. El balsámico texto lucano lo confirma. “Nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado en los aposentos, se proclamará en las azoteas.” (Lucas 12, 2-3). Leemos en este desquiciado documento onusino, sin llegar a creerlo, el certificado de nuestra defunción como civilización. Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y los 169 objetivos de la Agenda 2030 manifiestan la magnitud y la ambición de este memorándum universal. La Agenda 2030 ejecuta los principios y objetivos establecidos previamente en la Agenda 21 en un sentido completamente nuevo. La Agenda 21 se centró, especialmente, en el medio ambiente, en nuestro entorno más deteriorado, pero la Agenda 2030 afronta prácticamente todas las áreas del quehacer humano. Realmente, un modelo para un gobierno global. Un anillo para someter al mundo. Con su implacable hoja de ruta. Modelo esencialmente dictatorial y, a ratos, genocida.

La dictadura perfecta

Resumiendo, grosso modo, la despótica y totalitaria porquería onusina. Luchar contra la pobreza, vida sana, liberalismo sexual, trabajo digno, educación equitativa, buenas infraestructuras, urbes seguras, consumo razonable, proteger nuestro entorno. ¿Quién no sueña con un “mundo de paz y dignidad para todos”, como precisa el trastornado documento? Suena francamente bien. Pero, como predijo Isaías (5, 20), al mal lo llamarían bien. En léxico increyente, bullshit. Caca de toro, todo este demente documento tan solo es un pretexto, un mayúsculo y hitchcockiano mcguffin, vulgo cortina de humo. Los diecisiete clavos de nuestra categórica crucifixión. Desentrañar el eufemismo, pillar el bisturí, sajar la mala literatura de la ONU. Traduzco.

Tomar el control de todos los bancos centrales. FMI, Banco Mundial, FED, para controlar las finanzas, la moneda. Todo ello en un mundo digital, en una sociedad sin dinero físico. Trabajos esclavos, trabajos de mierda: el torturador tripalium, asalariado lo llaman, perfectamente niquelado. Consumiendo, a posteriori, como chanchitos. Pagando todo ello, por ahora, con los móviles. Y posteriormente, con el chip subcutáneo. Bazofia transgénica: clave de bóveda. La vacunación intensiva, control e intoxicación de la población a través del Codex Alimentarius. Más propaganda de la ONU, lavados de meninges a través de la enseñanza obligatoria, de la cuna a la sepultura. Adoctrinamiento y sumisión en las (j)aulas. El Capitalismo de Estado violando los cerebritos de nuestras púberes canéforas que ofrenden el acanto. Fiera dictadura ginocéntrica dentro de la satrapía general. El varón como residuo desechable. Control de la población a través de una forzadísima «planificación familiar» por todos los medios. Aborto a tutiplén. Eso que no falte. La fulgente fragancia de la masacre. La gran bomba demográfica, evaporándose blancos, islamizando y africanizando sin cesar nuestras patrias. Más planificación calculadísima.

Privatizar todas las fuentes de agua, sin olvidar la rúbrica agregada del deletéreo flúor. Zonas de libre, libérrimo, comercio, que favorecerán, aún más, intereses y beneficios y haciendas de las multinacionales más cleptómanas. Endiabladas autopistas, conurbaciones, vidas atomizadas. Ciudades inhabitables. Socializar la pobreza a nivel mundial. Estado de vigilancia absoluta. Big Data inclemente. El Gran Hermano benthamiano más que orwelliano. Impuestos escalofriantes, paguitas para la chusma, oriunda o alógena. Liquidación, en consecuencia, de las clases medias.

Estelas químicas por doquier. Envenenándonos desde el aire. Prohibiciones ambientales, fiscalizar todos los océanos, incluyendo “derechos minerales” de los fondos marinos. Más restricciones ambientales, más recursos de control de los “derechos mineros”. Misiones, dizque turisteo, de la ONU para el mantenimiento de la “paz». El tribunal internacional de injusticia. Falsarias crisis de “refugiados”. Más «paz” de la ONU. Eclipse casi definitivo de la soberanía nacional en todo el mundo. Un gobierno mundial, un sistema económico único y una religión sincrética para todos. Y mientras, desde ciudad del Vaticano, Pancho I de la Pampa, aguardando la llegada de los bárbaros. ¿Vencerán las élites psicópatas? ¿O, tal vez, puedan ser derrotadas?

El irreversible ocaso del sapiens sapiens

Entreveremos más transformaciones en los próximos 11 años que en los postreros tres siglos. Algunas tecnologías están mutando, a cercén y a contrapelo, a la humanidad en general y, también, cambiando a los seres humanos en particular. Cómo no, eterno memento a Jorys- Karl Huysmans. Se iniciará la colonización de Marte, la Inteligencia Artificial prevalecerá sobre la humana y examinaremos alguna forma de inmortalidad. Algunos humanos llegarán a convertirse en transhumanos. Luego llegará la posthumanidad, modificando brutalmente para siempre la vida en la Tierra y en el Universo. Ese día no tan lejano de 2030, la humanidad llorará como mujer lo que no supo defender como hombre. En fin.

 


Mire esto y se sentirá motivado para ayunar y comer menos. Este vídeo muestra cómo se cultivan grillos infestados de parásitos y se convierten en comida para esclavos aprobada por la FEM.
 


El plan que destruirá la agricultura

¿Cómo va a afectar la Agenda 2030 a los agricultores? Varios de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU están directamente implicados en las políticas que limitan a los agricultores, los pastores y los suministros de alimentos en todo el mundo. En poco más de un cuarto de hora explicamos en qué consisten y cuáles son los pactos apalabrados que remodelarán el sector primario.
 
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Comedores inútiles​

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Estos últimos meses hemos visto a personajes de la farándula mediática como Angelina Jolie comiendo arañas delante de unos niños, como buena sacerdotisa satánica, realiza actos de proselitismo globalista de la maltusiana Agenda 2030, cómo no, instrumentalizando este tipo de aquelarres con niños, como en los actos satánicos en los colegios con travestis cometiendo todo tipo de perversiones delante de niños, estamos en el fin de los tiempos, el que no lo quiera ver está muy ciego.

Hemos visto durante estos dos últimos años como se están destruyendo los terrenos de cultivo, incentivando a los agricultores a hacerlo voluntariamente o arruinándolos con impuestos o regulaciones de la religión calentóloga a la fuerza, también como vemos ahora vaciando embalses en pleno verano para que no haya agua, provocando incendios y rociando sustancias tóxicas desde aviones para destruir los cultivos.

Esto es lo que nos recomiendan ahora los políticos de la 2030, ellos comen chuletones, viven en la completa opulencia, pero quieren que el populacho sobrante, los comedores inútiles, como nos llaman el tío Klaus , la tía Christine Lagarta, el tío Bill o su jefe Henry Kissinger comamos insectos, esto suena a castigo bíblico, han inyectado veneno a la gran mayoría de la población, han destruido la economía deliberadamente con la estafa del unicornio vírico, ahora nos vuelven a estafar con el timo del cambio climático antropogénico, y una de las miles de disparatadas medidas es que comamos insectos, el que no quiera ver que nos toman por gilipollas está realmente muy ciego.

A continuación, después de investigar un poco sobre lo que supone una dieta a base de insectos, vamos a ver lo que pasaría si empezamos a comer estos bichos:

Los insectos contienen una sustancia llamada quitina, muy tóxica para los humanos, causan todo tipo de problemas respiratorios como el asma, pero peor aún también causan glioblastoma que es un cáncer de columna vertebral que proviene de la quitina, todo esto se encuentra en el exoesqueleto de los insectos, aún cocinando los insectos no se pueden eliminar la quitina, no hay ningún alimento humano que lleve estas sustancias, solo están en los insectos, cuando comes insectos estás comiendo una sobredosis de quitina, esta sustancia no puede ser procesada por el cuerpo humano, los humanos no podemos comer insectos, solo los pájaros, gallinas, lagartos o reptiles pueden comer y digerir insectos, o los peces, los humanos no tenemos un sistema digestivo que procese insectos o sustancias como la quitina que se encuentran en los insectos, aunque los cocines o proceses da igual, siempre estará ahí esa sustancia, así que si comes bocadillos de insectos, hamburguesas o harinas de insectos, estarás comiendo cantidades enormes de quitina, esto va a hacer que te pongas muy enfermo, la diferencia en comerse por ejemplo un cangrejo que podría ser un insecto de mar, es que nunca te comes su exoesqueleto; sin embargo, si comes una araña o un saltamontes sí, porque estás ingiriendo el animal entero, para los que digan que es lo mismo comerse un cangrejo que una araña por poner un ejemplo.

Esto es lo que nos quieren imponer a través de la maligna Agenda 2030, al igual que hicieron con las vacunas, ahora quieren envenenarnos de todas las maneras posibles, vemos como muchas grandes superficies empiezan a ofrecer insectos como nuevos productos “Sostenibles” debemos hacer boicot total a todos los supermercados que vendan este tipo de venenos.

 
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"Esto es lo que probablemente sucederá. Cuando sales a un restaurante dependiendo de cuál haya sido tu “huella de carbono”, determinará lo que puedes y no puedes pedir del menú.

Suena ridículo, ¿no? Dependiendo de cuántos puntos le queden para ese mes, se determinará si puede comer "alimentos adecuados" o "alimentos de laboratorio".

Si has sido un chico listo, solo se te permitirá comer alimentos de origen vegetal cultivados en laboratorio para que no excedas tu cuota de carbono. Si intenta pedir carne de res que aparentemente tiene altos niveles de CO2, no podrá hacerlo.

Este también será el caso cuando vayas a los supermercados a hacer tu compra semanal. A cada artículo que compre se le asignará un número de CO2."
 

Sánchez impone la agenda 2030 a los agricultores: el 20% de la tierra deberá tener cultivos ecológicos en 8 años​

El Gobierno sigue adelante con su reforma ultraecológica del campo. Ya ha presentado su "Plan Estratégico de la PAC 2023-2027", un texto frente al que los agricultores han mostrado ya su total rechazo; además, ultima hasta 18 reales decretos y una ley para disparar las exigencias burocráticas y los costes ecológicos; y, como colofón, pretende que el 20% de la tierra se dedique a cultivos ecológicos en 8 años.

El Gobierno trabaja ya "en los cambios legales que acompañan al Plan Estratégico: 18 reales decretos y una ley, para que la nueva Política Agraria Común (PAC) entre en vigor el 1 de enero de 2023". Se trata de la versión oficial del Ejecutivo, que prepara toda una lluvia de nuevas exigencias y costes para el campo español en medio de uno de los momentos más críticos de la agricultura en los últimos tiempos. Y uno de los propósitos de esta batería burocrática es lograr que el campo español tenga que adecuarse a los criterios de cultivo de la Agenda 2030.

Los planes estratégicos de la PAC "apoyan la transición hacia un sector agrícola inteligente, sostenible, competitivo, resiliente y diversificado, garantizando al mismo tiempo la seguridad alimentaria a largo plazo", señala la versión oficial. Además, "contribuyen a la acción por el clima, la protección de los recursos naturales y la conservación y mejora de la biodiversidad, así como a reforzar el tejido socioeconómico de las zonas rurales".

Lo cierto es que esos planes de la PAC esconden una amplia batería de intervenciones estatales que van a permitir al Gobierno alterar por completo la dinámica tradicional del campo. "Diseñados en consonancia con un nuevo enfoque orientado a los resultados y al rendimiento, su objetivo es obtener resultados tangibles en relación con los objetivos específicos de la PAC a nivel europeo, contribuyendo al mismo tiempo al Pacto Verde Europeo", destacan desde el Gobierno.

Es la primera vez que cada plan de la PAC define una estrategia que engloba los principales instrumentos financiados por la PAC: pagos directos, ayuda al desarrollo rural e intervenciones específicas de determinados sectores del mercado. Y el Gobierno quiere emplear para sus fines esta posibilidad.

"La agresión rusa contra Ucrania y el actual aumento de los precios de los productos básicos ponen de relieve el vínculo profundo entre la acción por el clima y la seguridad alimentaria. En este contexto, la Comisión ha invitado a los Estados miembros a revisar sus planes estratégicos de la PAC para aprovechar todas las oportunidades: reforzar la resiliencia del sector agrícola de la Unión, reducir su dependencia de los fertilizantes sintéticos y aumentar la producción de energías renovables sin comprometer la producción de alimentos, y transformar su capacidad de producción en consonancia con métodos de producción más sostenibles", destaca el plan estratégico español.

En base a estas explicaciones, el Gobierno español ha diseñado una estrategia que "combina elementos nacionales y regionales para prestar apoyo a todos los agricultores con un enfoque justo". Y el plan de la PAC español, en línea con todo ello, "persigue el desarrollo sostenible de la agricultura, la alimentación y las zonas rurales, garantizando la seguridad alimentaria mediante un sector agroalimentario competitivo. Para alcanzar este objetivo, la consolidación de un entorno rural vivo será un objetivo clave, gracias a una amplia gama de medidas destinadas a contribuir a la sostenibilidad medioambiental, económica y social".

El Gobierno admite que "está construyendo un sistema más específico y más justo de ayuda financiera a los agricultores, mediante la combinación de un mecanismo para limitar los pagos muy elevados, la ayuda redistributiva a las pequeñas y medianas explotaciones y la armonización del importe de los pagos a los agricultores".

Pero entre las píldoras de ese plan figura, por ejemplo, el "control del consumo de energía y la producción autónoma de energía", que, según la versión oficial, "son esenciales para la competitividad de las explotaciones agrícolas y de las industrias agroalimentarias". Y figura toda la agenda ecologista: "España se enfrenta a importantes retos en relación con los objetivos medioambientales y climáticos. La lucha contra la desertificación y la erosión y la mejora de la estructura del suelo y del contenido orgánico del suelo son de suma importancia".

La gestión del agua es también "una prioridad, tanto en términos cuantitativos como cualitativos. España está reforzando su marco de medidas de carácter reglamentario, impulsado por el Plan Estratégico, para garantizar mejores sinergias entre los distintos instrumentos, con el fin de alcanzar los objetivos medioambientales".

Y la imposición es obvia: "más del 86% de la superficie agrícola utilizada tendrá que cumplir las buenas condiciones agrarias y medioambientales y las regiones reservarán 6.000 millones de euros para los agricultores que se comprometan a adoptar medidas más ambiciosas (como la captura de carbono y el mantenimiento de elementos paisajísticos)".

Y, como guinda, "para ayudar a revertir la pérdida de biodiversidad y en consonancia con las ambiciones del Pacto Verde Europeo, España se propone cultivar el 20% de sus tierras agrícolas utilizadas con agricultura ecológica de aquí a 2030".

"Las zonas rurales de España se enfrentan a importantes retos en términos de despoblación y envejecimiento, así como a importantes desequilibrios sociales. Por ello, el Plan español concede prioridad a las acciones en estos ámbitos", concluye el texto.

 
Canadá y Estados Unidos se ponen de acuerdo para registrar las granjas privadas.

ALERTA - el USDA quiere que registre su jardín. Su programa de "jardín de la gente" no es el folleto del jardín de la victoria de su abuela. Es -en sus propias palabras- la creación de un registro y un mapa de la producción de alimentos a pequeña escala.

BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA REGISTRE SU HUERTO. No importa qué beneficios o incentivos se ofrezcan.
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"¡El USDA amplía su Iniciativa de Huertos Populares para incluir los huertos elegibles en todo el país!

"Los huertos escolares, los huertos comunitarios, las granjas urbanas y los proyectos de agricultura a pequeña escala en zonas rurales, suburbanas y urbanas pueden ser reconocidos como "People's Garden" si se registran en el sitio web del USDA y cumplen con los criterios que incluyen el beneficio de la comunidad, el trabajo en colaboración, la incorporación de prácticas de conservación y la educación del público. Las ubicaciones de los Huertos Populares afiliados se indicarán en un mapa en el sitio web del USDA, aparecerán en las comunicaciones del USDA y recibirán un cartel de Huerto Popular.

fuente
IceAgeFarmer

 

Cuánto contamina lo que comes​

Todas nuestras acciones y decisiones tienen consecuencias en nuestro entorno. Lo que vestimos, a dónde vamos, cómo nos movemos o qué comemos tiene un impacto directo no solo en nuestra vida, sino también en el medio ambiente. Que la carne que consumimos genera un gran impacto ecológico en lo que a emisiones de CO₂ se refiere es conocido, pero, ¿cuánto contamina, por ejemplo, un plato de espaguetis a la boloñesa o de unos macarrones con queso?

Un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford estudió el impacto medioambiental de más de 57.000 productos alimenticios vendidos en supermercados. El estudio, publicado a principios de agosto en la revista científica PNAS, tiene en cuenta los impactos en emisiones de CO₂ de los ingredientes que constituyen los productos. Para ello, utiliza las huellas ambientales de las materias primas y las listas de ingredientes de productos específicos para calcular la huella total de cada producto. Por ejemplo, calcular el impacto de los "espaguetis a la boloñesa" combinaría los impactos de los ingredientes (pasta, carne picada, salsa y cualquier ingrediente adicional) en sus proporciones ponderadas.

Para elaborar este análisis, los investigadores utilizaron los datos del metaanálisis más grande de estudios de impacto en el sistema alimentario hasta la fecha (Poore & Nemecek de 2018). En este se analizan un conjunto de datos tomados de alrededor de 38.700 granjas comercialmente viables en 119 países y 40 productos que representan el 90% del consumo mundial de proteínas y calorías. De ahí se extraen datos de uso de la tierra, emisiones de gases de efecto invernadero, emisiones de eutrofización, extracciones de agua dulce y agua ponderada por escasez.

Pongamos, como ejemplo, un posible menú diario de una persona, con las raciones recomendadas por el Ministerio de Sanidad para mantener una dieta saludable. Para desayunar, cereales (40 gramos recomendados) con leche —de vaca— (250 ml); a media mañana, una manzana (150 g); para comer, un plato de macarrones con queso (100 g), una hamburguesa de ternera (125 g) con lechuga (100 g) y de postre, una pera (150 g). Para cenar, teniendo en cuenta que no hay merienda, una ensalada cesar (250 g), unos trozos de piña (150 g) y un yogur (250 g). Además, durante el día, hemos tomado tres cafés —descafeinados o no, es indiferente— de cápsula (7 gramos de café cada uno). Según el estudio publicado en agosto, durante esta jornada nuestra alimentación habría provocado la emisión de 11,6 kilos de CO₂ a la atmósfera.

Si lo comparamos con las emisiones de un coche medio de motor gasolina —teniendo en cuenta que, según datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente, un coche de gasolina de tamaño mediano emite de media unos 0,143 kg de CO₂ cada kilómetro—, estaríamos produciendo la misma cantidad de dióxido de carbono que este coche generaría en el 81 kilómetros, la misma distancia que de Barcelona a Tarragona o de Madrid a Ávila.

Los productos cárnicos son, en su gran mayoría, los que más kilos de CO₂ emiten —en su producción y elaboración—. Un kilo de filete de ternera, por ejemplo, es responsable de la emisión de 129,75 kilos de dióxido de carbono. Las albóndigas (en la misma proporción) emiten más de 95 kilos de CO₂; mientras que las hamburguesas de ternera, cerca de 54 kilos.

Entre los diez alimentos que más CO₂ emiten, el 80% son productos cárnicos. Solo dos de ellos no lo son: el café instantáneo (28,78 kilos por kilo de producto) y el requesón (25,28 kilos). Los mencionados espaguetis, si no llevaran aderezo alguno, serían responsables de la emisión de 1,65 kilos de CO₂ a la atmósfera; mientras que con la salsa boloñesa, teniendo en cuenta la proporción de salsa de tomate y de carne que los acompañan, el impacto se eleva a 7,83 kilos por kilo de producto.

Frutas, vegetales, verduras o productos vegetarianos y veganos son aquellos que ocupan la parte baja de la tabla de las emisiones de gases contaminantes. No solo permiten dibujar dietas más saludables y su ingesta es recomendada a diario, sino que su huella ecológica es menor.

Los cárnicos son los que más superficie de tierra precisan para su produción​

El estudio no solo analiza el impacto medioambiental según el volumen de CO₂ emitido, sino que también estudia, entre otras variables, los metros cuadrados de tierra que se precisan para producir un kilo de dicho alimento o la cantidad de agua dulce que se precisa para el mismo objetivo.

En el caso de la superficie de tierra, los derivados de carne de ternera son, con diferencia, los que más metros cuadrados precisan: un kilo de filete de ternera se obtiene gracias a la explotación de 427,33 m² de tierra; uno de carne picada, cerca de 300 m²; uno de albóndigas, 215 m²; y las hamburguesas de vacuno, más de 135 m². El chocolate negro se cuela en quinto lugar precediendo a varios derivados del cordero —como pierna de cordero, hamburguesas, chuletas o estofado—: para la producción de un kilo de este hidrato de carbono dulce se precisan cerca de 50 metros cuadrados de terreno, poco menos de un tercio de lo necesario para producir un kilo de hamburguesas de ternera.

Por lo que a litros de agua necesarios respecta, los productos cárnicos quedan relegados por los frutos secos y sus derivados. La manteca de almendra y las mismas almendras son, con más de 6.800 y 6.400 litros respectivamente, los productos que más agua precisan. Entre los productos que precisan entre 3.000 y 4.000 litros se hallan varios tipos de nueces, pescado azul —caballa o atún— y, entre otras, hamburguesas de ternera. El agua no es tan predominante en la producción de productos cárnicos, aunque la mayoría de sus derivados precisa más de 1.000 litros para producir un kilo de producto.


La agenda 2030 baja linea asi de sencillo a la ciudadania. Menu diario contamina como 81 km en coche. Ingenieria social al servicio de la plutarquia.
 


¿Hay por aquí algún votante del partido copular? Lo digo más que nada, porque por culpa de su voto, estamos en manos de asesinos que seguirán asesinado.

Si votas a los políticos que apoyan la agenda 2030, eres cómplice directo de todo lo que nos pasa.
 

En Australia parecen tener envidia de España y quieren posicionarse como números uno en la locura de la Agenda 2030​

A lo largo de estos tres años de locura farsémica nos hemos encontrado con infinidad de vídeos y noticias procedentes de Australia que nos han puesto los pelos de punta. Campos de concentración para los supuestos contagiados, obligatoriedad encubierta, y poco disimulada, con las inoculaciones, encierros de miles de niños en un estadio para someterles a las inoculaciones e infinidad de abusos de la policía australiana con los ciudadanos.

Y tengan en cuenta que nos han puesto los pelos de punta en un país como España, que vamos en las primeras posiciones en esto de la Agenda 2030 y la locura de las inoculaciones. Pero ahora nos hemos encontrado con que han dado otro paso más hacia la locura aberrante que se pretende imponer en el mundo.

Tal y como publica el digital ‘The Epoch Times‘, “1,000 escuelas australianas presentan chips ‘ecológicos’ hechos de insectos comestibles”. Pretenden darles a los niños” patatas fritas espolvoreadas con una proteína de grillo fabricada por la compañía de insectos comestibles Circle Harvest”. Según añaden en la publicación, esta compañía afirma que “los productos están ayudando al planeta a abordar el cambio climático provocado por el hombre”.

Como verán, estamos instalados en una locura que parece no tener freno puesto que una gran parte de la población, tal y como ha hecho con otros asuntos similares, está tragando con todo sin inmutarse y con una preocupante normalidad. O tratamos de poner fin a esto, oponiéndonos y manteniéndonos en nuestro sitio, o ya no somos capaces de imaginar hasta que extremo llegarán estos indecentes chalados que gobiernan el mundo.