La Policía valora en riesgo extremo a una maltratada en Zaragoza y su agresor, un rumano, no pisa ni el calabozo

Cuesta entender que sobre el hombre que hace unos días atacó a su pareja en Zaragoza obligándola a huir en ropa interior del piso donde convivían no haya una orden de busca y captura.

Máxime, cuando éste, P. C. C., de 42 años, arrastra antecedentes por malos tratos tanto a su anterior pareja como a la actual.

Los agentes se encontraron a la mujer en la calle «con las vestiduras rasgadas y muy alterada».

Les contó que había tenido que escapar de casa con lo puesto y pedir auxilio porque su pareja, en un ataque de celos, la había agredido e intentado retener contra su voluntad, arrebatándole su móvil y estrellándolo contra el suelo.

La mujer explicó que llevaba un año con este hombre y que durante la última agresión también le había hecho graves amenazas.

«Donde te vayas te encontraré. No eres una mujer de verdad, te voy a tirar ácido en la cara, te cortaré la cara, eres una puta y no vales para nada», asegura que le dijo.

Como no se logró localizar al agresor, el Juzgado dictó una orden de alejamiento. No se acordó una orden de busca y captura. Al rumano simplemente lo llamaron por teléfono para comunicarle la orden y decirle que será citado en septiembre.

La Jefatura Superior de Aragón aclara que primero se rebajó el riesgo a alto y actualmente sería medio. Ello obliga a confiar en que las medidas adoptadas sean suficientes y en que el agresor no vuelva a intentar atacar a su pareja.