La ley permitirá a los partidos rastrear datos y opiniones políticas sin consentimiento del afectado

Las formaciones políticas podrán así hacer perfiles ideológicos y personalizar la propaganda en campaña electoral

La nueva ley de Protección de Datos que se prevé debatir mañana en el pleno del Senado permitirá a los partidos rastrear datos personales y opiniones políticas en redes sin necesidad del consentimiento del afectado para hacer perfiles ideológicos y personalizar la propaganda en campaña electoral.

Según los juristas, las formaciones políticas podrán hacerlo porque estarán autorizados por ley para ello, de acuerdo a las modificaciones al texto inicial de la nueva normativa en su tramitación parlamentaria, a punto de ser concluida.

El asunto es «gravísimo» porque, además, las opiniones políticas están incluidas legalmente en las categorías especiales de datos personales que están «especialmente protegidos», explica a Efefuturo el abogado experto en Derecho Digital Borja Adsuara.

Si finalmente el texto saliera adelante sin incorporar ninguna de ellas mañana en su paso por el pleno del Senado la iniciativa quedaría finalmente aprobada y lista para su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y su inminente entrada en vigor.

El proyecto de ley de Protección de Datos y Garantías de Derechos Digitales, que se votará mañana en el pleno del Senado, modificará la Ley Orgánica del Régimen Electoral General tras haberse incorporado una enmienda que así lo establece en el informe de la ponencia que debatió el texto en su paso por el Congreso de los Diputados.

El nuevo artículo incluido a raíz de esa enmienda presentada por el PSOE y respaldada por todos los grupos abre la puerta a la ejecución de unas prácticas para los partidos que sin embargo son ilegales para el resto de colectivos, de acuerdo a la misma ley de Protección de Datos.

La normativa permite a los partidos políticos, coaliciones y agrupaciones electorales utilizar datos personales obtenidos en páginas web y otras fuentes de acceso público para la realización de actividades políticasdurante el período electoral.

Además, de acuerdo a las modificaciones incorporadas al texto originario del proyecto de ley, no tendrán consideración de actividad o comunicación comercial ni el envío de propaganda electoral por medios electrónicos o sistemas de mensajería ni la contratación de propaganda electoral en redes sociales o medios equivalentes.

El abogado y delegado de Protección de Datos Jorge García, uno de los primeros juristas en dar la voz de alarma sobre el alcance de este artículo, advierte en su blog del riesgo que supone «dejar las manos libres a unas organizaciones con los máximos incentivos para utilizar cuantos medios tengan a su alcance para conseguir su objetivo: ganar elecciones y conseguir poder».

El escándalo de Cambridge Analytica

Paradójicamente, según los expertos, la supuesta motivación de la enmienda era evitar nuevos casos de usos ilícitos de información personal para fines electorales como ocurrió con el escándalo de la consultora Cambridge Analytica vinculada a la campaña que dio la victoria en EE.UU. a Donald Trump, tras tener acceso, analizar y diseñar algoritmos basados en datos personales de usuarios de Facebook sin su consentimiento.

Sin embargo, el panorama que se abre ahora con esta nueva ley en lo relativo al posible uso indiscriminado de datos personales para fines electorales «es mucho peor» que el planteado por Cambridge Analytica, advierte Adsuara.

La ley autorizará que los partidos políticos puedan utilizar datos personales sobre opiniones políticas de las personas en beneficio propio con fines electorales amparándose en un supuesto interés público y únicamente cuando se ofrezcan garantías adecuadas, pero no se precisa nada respecto a esto último, añade el experto.

En el marco de su trámite parlamentario, este proyecto de ley de Protección de Datos y Garantías de los Derechos Digitales fue aprobado por unanimidad la semana pasada por la comisión de Justicia del Senado, tras el rechazo a una treintena de enmiendas que se mantienen vivas, en su mayoría de perfil técnico.

La esencia de esta ley es adaptar el ordenamiento español al nuevo reglamento europeo de protección de datos que entró en vigor el pasado 25 de mayo y que cambia las reglas de juego de las empresas al exigirles consentimiento expreso del afectado para poder usar sus datos para finalidades distintas a las iniciales para los que fueron recabados.

El objetivo es garantizar una mayor protección de la intimidad en el actual entorno digital en donde la privacidad personal resulta mucho más vulnerable y expuesta al público.

Entre otros aspectos, la iniciativa regula nuevas obligaciones sobre tratamiento de datos personales en procedimientos transfronterizos y establece garantías para la investigación biomédica más allá de la protección personal.

Además mantiene en 14 años la edad mínima de consentimiento de los menores en España para el uso de sus datos personales por parte de terceros e incorpora una carta de derechos digitales en donde se incluyen entre otros, la desconexión virtual laboral o el testamento digital.

La ley permitirá a los partidos rastrear datos y opiniones políticas sin consentimiento del afectado
 
El Senado español aprueba una ley que permitiría crear perfiles ideológicos en Internet

El Senado, ese órgano inútil que parece que no hace nada, pero que realiza eventos anualmente sobre el Holocausto y la Francmasonería, ha aprobado (PSOE y PP) un nuevo proyecto de Ley que mejoraría un poco el plan semita en Internet.

Alerta Digital:

El Pleno del Senado ha aprobado definitivamente el Proyecto de Ley Orgánica de protección de datos personales y garantía de los derechos digitales, en medio de la polémica por el artículo ’58 bis’ sobre utilización de medios tecnológicos y datos personales en las actividades electorales de los partidos políticos.​
El texto del Proyecto de ley ha salido adelante en la Cámara Alta tal y como se aprobó en el Congreso de los Diputados ya que PSOE y PP han rechazado todas las enmiendas que habían sido presentadas por Compromís, Ciudadanos, PDeCAT y Podemos.​
La polémica de esta ley ha surgido a raíz del citado artículo ’58 bis’ que establece que “la recopilación de datos personales relativos a las opiniones políticas de las personas que lleven a cabo los partidos políticos en el marco de sus actividades electorales se encontrará amparada en el interés público únicamente cuando se ofrezcan garantías adecuadas”.​
Además, el nuevo artículo indica que “los partidos políticos, coaliciones y agrupaciones electorales podrán utilizar datos personales obtenidos en páginas web y otras fuentes de acceso público para la realización de actividades políticas durante el periodo electoral”.​

Esta practica está ya bastante extendida, la idea o percepción de que es algo parcialmente nuevo es falsa. Intentan hacernos creer que esto de que lean nuestras conversaciones, espién nuestros perfiles en las redes sociales y recopilen información sensible de nuestra vida privada, es algo nuevo que debemos parar ahora mismo, cuando la realidad es que lleva años en curso.

Nos quieren hacer creer que esto lo podemos parar con métodos convencionales, tras elaborar una queja formal o mismamente presentar una revisión de la ley.

La realidad es bien distinta. Ningún gobierno puede parar la recopilación de información llevada a cabo principalmente por empresas judías a nivel global, solo pueden contentarse con espiar a ciudadanos que ya están siendo espiados, mientras ellos mismos están siendo también espiados.

No tenemos constancia de que el sistema esté creando perfiles ideológicos sobre la mugre izquierdosa, sería como espiarse a si mismo. Por el contrario, sabemos que la mayoría de personas que han sido espiadas, censuradas o encarceladas mediante Internet, mantenían un discurso denunciante contra los judíos.

Un par de tecleos en internet sobre las cuentas borradas en Youtube, Twitter y Facebook revelan un mismo objetivo.

“La extrema derecha y el discurso del odio”

Suponemos que este intento del Senado será una excepción.

Para la senadora de Unidos Podemos, la nueva norma “puede abrir la puerta a que sus opiniones políticas sean grabadas y almacenadas”. “En un momento en el que grupos de extrema derecha utilizan las denominadas ‘fake news’ (noticias falsas) para difundir sus mensajes, es alarmante que esta ley deje un cauce abierto para que una información que pertenece a la propia ciudadanía pueda utilizarse para estos fines”, ha apostillado.​
Por su parte, la senadora socialista Begoña Nasarre ha defendido que esta ley “no permite el tratamiento de datos personales para la elaboración de perfiles basados en opiniones políticas”, pero, ante “las dudas” que ha despertado el polémico artículo, se ha mostrado partidaria de despejarlas en el desarrollo reglamentario y de que se pidan los informes jurídicos correspondientes.​

Es realmente curioso como los partidos ideológicamente mas autoritarios como Podemos, plantean seriamente que esto es un atropello a la ciudadanía cuando son realmente ellos los que hacen lo mismo, por no hablar de que han aprovechado para echar la culpa a la “extrema derecha”.

Informes, listas, escraches, seguimientos, y boicots son realizados a toda aquella persona que no comparta sus visiones políticas, es decir, cualquiera que no busque la propia destrucción de la nación española.

El problema que se les plantea a la gente de Podemos es que son ellos mismos los buscan tener el control de la información, su único limite para no elaborar perfiles ideológicos masivos de sus opositores mediante una ley gubernamental, es que no forman parte aún del gobierno como tal.

Aun así, desde la posición que tienen actualmente, atacan constantemente y elaboran los mismos perfiles ideológicos que critican. Su mayor logro, y el único al que de momento han podido acceder, es el de apoderarse parcialmente de Radio Televisión Española, entidad pública desde la cual fabrican su propaganda para poder controlar de la misma manera al país.

Los regímenes comunistas han sido históricamente siempre los que más han controlado a su población.

El Senado español aprueba una ley que permitiría crear perfiles ideológicos en Internet