Salma hizo la conversión al islam en 2012,y prefiere que no figure el nombre que usaba antes de esa fecha.Muchos de sus amigos musulmanes la llaman Farasha, “mariposa”. Nada en Salma delata su creencia, siempre que nos atengamos a nuestros prejuicios: viste como cualquier otra joven europea, saluda besando y lleva suelta la melena rubia.
Explica que fue educada como cristiana, en el seno de una familia conservadora y creyente que la envió a estudiar a un colegio católico, pero que durante la adolescencia, a medida que iba conociendo más a fondo su religión materna, tuvo una crisis de fe. La institución de la Iglesia empezó a resultarle ajena y entonces dejó la religión. “Siempre he tenido mi creencia ahí, pero no encontró forma de nuevo hasta que viajé a Marruecos. Allí vi otra manera de entender la religión”.
En un mundo donde palabras como “musulmán” o “cristiano” parecen regir la identidad, ella se describe como una joven catalana que cree en lo que dice el Corán y lleva una vida normal y corriente. “Soy catalana, tengo mi cultura, que sigue siendo la misma. Es importante que la gente aprenda a separar la cultura y la religión. El marroquí puede ser machista porque pertenece a una cultura tradicional, pero no es el islam el que le hace pensar así. Por ser musulmana no voy a ir vestida como una árabe, porque no soy árabe”.
"El Islam no obliga a nadie, ni fuerza a nadie a nada, ni permite juzgar a otros", afirma Salma
Si dice que es musulmana, suele encontrarse con este comentario: no lo pareces. Esto le hace reír: “Piensa en Irán. Era una cultura persa, abierta, y eran musulmanes antes de la Revolución. Fue la política, cuando los religiosos tomaron el poder, la que puso los velos a las mujeres y cambió la cultura iraní. Pero el islam no obliga a nadie, ni fuerza a nadie a nada, ni permite juzgar a otros”.
Musulmana y feminista
Salma asegura que no es una mujer menos libre por haberse convertido al islam. Por supuesto, tras su conversión se ha cruzado con hombres y mujeres radicales, a quienes ha evitado. Le molesta particularmente la obsesión que tienen algunos musulmanes con los temas de la mujer. “En ese sentido soy más crítica, tengo una educación española y soy muy feminista.
Sostiene que el problema del machismo de los magrebíes es más cultural que religioso. “Si quieres someter a una mujer, puedes encontrar muchas coartadas en cualquier parte. Pero cuando un musulmán actúa como un machista, los españoles interpretan que es porque es religioso. Pues tengo que decir algo: no todo lo que hacen los musulmanes es el islam. Yo te digo que no hay ningún momento en que el Corán donde diga que una mujer no puede saludar a un hombre. La interpretación machista que haga un musulmán de las escrituras lo revela a él como machista, y a quienes lo secundan”.
Renovar el islam mediante la convivencia
Cuando le pregunto cómo se tomó su familia la conversión, Salma sonríe, juraría que se sonroja. Dice que no lo han hablado abiertamente. “Les cuento muchas cosas del islam y saben que he dejado de comer cerdo, pero...” ¿Se llevarán un susto cuando lean esto? “No. Mi familia es prejuiciosa, así que lo que he ido haciendo desde 2012 es hablarles de amigos y amigas musulmanes que no son nada del otro mundo, para que se fueran acostumbrando y perdieran todos estos miedos irracionales. Y ellos, al ver que yo no he dejado de ser la misma persona, que visto igual, que todo es lo mismo salvo algunos ritos, están tranquilos. Saben que hago Ramadán”.
Asegura que el Corán le aporta paz, y que sus amigos musulmanes son gente muy moderna, abierta y moderada. “Es una hermandad. Cuando quedo con mis compañeros musulmanes me siento en familia, somos como hermanos”. En Cataluña conoció a los miembros de Euro Arab, una organización de musulmanes críticos que abogan por el intercambio cultural y la separación de poderes. “Mis amigos y yo aborrecemos la radicalización, pero pensamos que el problema mayor es político”.
"Hay que diferenciar religión y cultura. Hay países donde los roles están muy diferenciados. Pero el islam dice que el hombre es igual a la mujer"
Los miembros de Euro Arab son marroquíes, tunecinos, sirios, argelinos y españoles, casi todos jóvenes con muchos estudios. “Mientras las personas radicales hacen guetos y se encierran sobre sí mismas, nosotros abrimos el islam y compartimos sus valores con gente de otras religiones y con ateos”.
También participa en Salam Shalom, una organización creada por jóvenes musulmanes y judíos que sirve de punto de encuentro entre creyentes de las dos religiones implicadas en el conflicto de Israel y Palestina. Allí, musulmanes y judíos buscan puentes y puntos de encuentro.
El atentado y la islamofobia
El día del atentado intentó ir a donar sangre, pero las reservas estaban colmadas gracias a la inmensa solidaridad de la población, así que marchó con su hermana a los controles la Ronda, donde había gente atrapada, para repartir comida y bebida y a ayudar en lo que se pudiera. Sin embargo, Salma denuncia un caso de islamofobia aterrador.
Cuenta que una amiga musulmana estaba en las Ramblas. Tras el atentado se refugió en una farmacia, donde la gente entraba desesperada. “Había sangre por todas partes”. Ella es marroquí y había otro chico también marroquí con quien anduvo ayudando a los heridos que traían. “Chocaban contra los cristales, era el caos, fue antes de llegar médicos y ambulancias”. Cuando pudieron salir, luego de atender a los heridos, la chica se colocó el hiyab. Entonces la increparon con insultos y le escupieron.
“Ahora tiene miedo, no quiere salir de casa, se está planteando quitarse el hiyab. Ves muchos mensajes de odio en las redes sociales. Yo intento contestar con respeto y con calma, pero siento una gran impotencia. Las redes sociales no sirven para comunicarse. Cada cual dice lo que quiere y no piensa en lo que dicen los demás”.
Responde a los comentarios
Sin embargo, le propongo un juego: yo diré frases que he leído en los comentarios de este periódico para que ella responda. Salma acepta el reto.
-“En las mezquitas españolas se les radicaliza”.
-Una mezquita es para rezar y un lugar de reunión de los musulmanes. La radicalización se da fuera de las mezquitas. Yo no conozco ninguna que siga una línea radical. Pero hay un problema en España: no hay un departamento de asuntos religiosos, como en Marruecos. Las mezquitas están expuestas por estafalta de regulación. Pero la radicalización, por lo que yo sé, no es algo generalizado.
-“La Guerra Santa, la yihad contra el cristiano es parte fundamental del islam”.
-Pues primero: no es lo mismo “yihad” que “guerra santa”. Hay dos tipos de yihad. La individual es el esfuerzo que tienes que hacer como buen musulmán para seguir sus preceptos. Y el comunitario, que es defenderte a ti mismo y a tu comunidad. En ningún caso se te permite empezar ningún ataque, ni atacar a civiles. El Corán dice que el musulmán puede defenderse. La interpretación de los terroristas es muy peligrosa. Peroyihad, en árabe, no significa guerra sino esfuerzo.
-“El islam es una religión machista”.
-Sí, también se dice. Y preguntan ¿qué haces tú en una religión tan machista? Es muy importante diferenciar la religión y la cultura. Hay muchas culturas en países musulmanes tradicionales donde los roles están muy diferenciados. Pero la religión islámica dice que el hombre es igual a la mujer. De hecho, según el Corán la mujer no nace de la costilla de Adán, sino que los dos están hechos de arcilla. Y no se culpabiliza a Eva por la expulsión del paraíso, sino a los dos.
-“Los musulmanes se están infiltrando para reconquistar Al Ándalus”.
-Yo creo que los musulmanes tienen cosas más importantes que hacer que pensar en Al Ándalus. Buscan lo mismo que cualquier otro. Quierenvivir bien y en paz, por esto vienen. Quieren seguir su religión y no piensan en Al Ándalus. Esto parte de comunicados de Daesh. Es política y terrorismo, no religión.
-“Tienen que adoptar nuestra cultura o marcharse”.
-Tienen que hacer lo mismo que hacen aquí, ¿no? Pues no lo creo. Cada persona tiene su cultura y su religión. Cada uno es libre de hacer lo que quiera. Si un sevillano viene a Cataluña ¿va a estar obligado a bailar sardanas? La mezcla de culturas nos enriquece.
"Cada uno es libre de hacer lo que quiera. Si un sevillano viene a Cataluña ¿va a estar obligado a bailar sardanas? La mezcla nos enriquece"
-“No salen a condenar los atentados”.
-Es falso... Si tú quieres ver las cosas, las ves. Todas las organizaciones islámicas de Barcelona ha condenado el atentado. Muchas veces condenan atentados cometidos en países árabes que ni siquiera salen en la prensa. Pero ¿quién mira esto? Y por otro lado: nosotros no somos culpables de estos actos. No creo que tengamos al obligación de condenarlos. La gente que nos obliga, nos está coaccionado. Es otro tipo de violencia.
Esta joven catalana se convirtió al islam: He encontrado la paz. Blogs de España is not Spain