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Psicopata
Invitado
La Generalitat, La Caixa y el consorcio brasileño Veremonte anuncian esta mañana una inversión de 4.500 millones de euros en hasta seis parques temáticos que se levantarían junto al de Port Aventura, en la provincia de Tarragona en un proyecto denominado Barcelona world, que aspira a atraer a 10 millones de visitantes al año. Tras consorcio brasileño se encuentra el empresario valenciano Enrique Bañuelos de Castro. La inversión coincide con la de la primera fase del proyecto Eurovegas de la empresa Las Vegas Sands. El proyecto anunciado hoy se instalará en 400 hectáreas, la mitad de la superficie del macrocasino por el que pugnaba Cataluña, unos terrenos que en parte son propiedad de La Caixa.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, junto a tres consejeros de su gobierno -el de Economía, Andreu Mas-Colell, el de Territorio y Sostenibilidad, Lluís Recoder, y el de Empresa y Empleo, Francesc Xavier Mena- así como el presidente de La Caixa, Isidre Fainé, y los alcaldes de Salou, Pere Granados, y de Vila-seca y la Diputación de Tarragona, Josep Poblet, y representantes del consorcio brasileño se han reunido en el Palau de la Generalitat antes de explicar a los medios de comunicación los detalles del proyecto.
El anuncio de la Generalitat es un golpe de efecto que llega exactamente 24 horas después de que el presidente Artur Mas revelara que el pasado 31 de agosto caducó la oferta de la Generalitat por Eurovegas. En una entrevista con la emisora Catalunya Ràdio, Mas dio por hecho ayer que el macrocasino se instalará en la Comunidad de Madrid. Y lo hizo dos días después de que lo filtrara el líder socialista madrileño, Tomás Gómez, y un día después de que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, siguiera jugando a la ambigüedad.
Los números del casino y complejo de hoteles y convenciones Eurovegas son estratosféricos: la inversión que prometía el magnate norteamericano Sheldon Adelson, ascendía a 17.000 millones de euros (6.000 en una primera fase, aunque en conjunto verbalmente en Madrid llegó a hablar de casi 27.000), afectaba 800 hectáreas de cuatro Ayuntamientos de la comarca del Baix Llobregat, y prometía hasta 250.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos y contando hasta 2025, cuando el proyecto de macrocasino debería estar completado.
Sobre las condiciones, Las Vegas Sands pedía cambios legislativos (flexibilizar la ley del tabaco, la de extranjería o las condiciones laborales actuales, que pudieran entrar menores, entre otras) bonificaciones fiscales durante una década y la Generalitat estaba dispuesta a redactar una ley a medida como la que creó para hacer posible levantar y poner en marcha en su día el parque temático Port Aventura. Esta vez, el magnate quería poner los primeros ladrillos en el plazo récord de un año. Si entonces el suelo pertenecía a Vila-Seca y Salou, ahora, de haber desembarcado Adelson, el proyecto implicaba a cuatro municipios del delta del Llobregat (Cornellà, Sant Boi, El Prat y Viladecans).
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, junto a tres consejeros de su gobierno -el de Economía, Andreu Mas-Colell, el de Territorio y Sostenibilidad, Lluís Recoder, y el de Empresa y Empleo, Francesc Xavier Mena- así como el presidente de La Caixa, Isidre Fainé, y los alcaldes de Salou, Pere Granados, y de Vila-seca y la Diputación de Tarragona, Josep Poblet, y representantes del consorcio brasileño se han reunido en el Palau de la Generalitat antes de explicar a los medios de comunicación los detalles del proyecto.
El anuncio de la Generalitat es un golpe de efecto que llega exactamente 24 horas después de que el presidente Artur Mas revelara que el pasado 31 de agosto caducó la oferta de la Generalitat por Eurovegas. En una entrevista con la emisora Catalunya Ràdio, Mas dio por hecho ayer que el macrocasino se instalará en la Comunidad de Madrid. Y lo hizo dos días después de que lo filtrara el líder socialista madrileño, Tomás Gómez, y un día después de que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, siguiera jugando a la ambigüedad.
Los números del casino y complejo de hoteles y convenciones Eurovegas son estratosféricos: la inversión que prometía el magnate norteamericano Sheldon Adelson, ascendía a 17.000 millones de euros (6.000 en una primera fase, aunque en conjunto verbalmente en Madrid llegó a hablar de casi 27.000), afectaba 800 hectáreas de cuatro Ayuntamientos de la comarca del Baix Llobregat, y prometía hasta 250.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos y contando hasta 2025, cuando el proyecto de macrocasino debería estar completado.
Sobre las condiciones, Las Vegas Sands pedía cambios legislativos (flexibilizar la ley del tabaco, la de extranjería o las condiciones laborales actuales, que pudieran entrar menores, entre otras) bonificaciones fiscales durante una década y la Generalitat estaba dispuesta a redactar una ley a medida como la que creó para hacer posible levantar y poner en marcha en su día el parque temático Port Aventura. Esta vez, el magnate quería poner los primeros ladrillos en el plazo récord de un año. Si entonces el suelo pertenecía a Vila-Seca y Salou, ahora, de haber desembarcado Adelson, el proyecto implicaba a cuatro municipios del delta del Llobregat (Cornellà, Sant Boi, El Prat y Viladecans).