Prostituirse por internet es insultantemente rentable. Aquí, la señorita empoderada gana 27 millones de dólares gracias a miles de pajilleros. Con ejemplos a seguir como este resultará francamente complicado enseñar a las niñas que el camino está en sacar adelante dignamente a una familia en lugar de enseñar cacho por la webcam. Una sociedad maravillosa.
