La Fiscalía solicita 25 años de prisión para el joven de origen colombiano acusado del asesinato de un taxista en el Sur de Tenerife, de forma concreta en el municipio de Granadilla de Abona a comienzos de julio del 2019. La representante del Ministerio Público solicita que el presunto autor indemnice con 100.000 euros a la hija de la víctima, así como con la misma cantidad a la pareja sentimental de Gabino, que era natural del núcleo de El Draguito.
Los hechos ocurrieron sobre las 3:25 horas del 3 de julio del 2019 en el núcleo de San Isidro. El individuo, que en la actualidad tiene 23 años, accedió al garaje de un edificio, al aprovechar que el taxista, que tenía 64 años, había entrado pocos segundos antes.
En base a la investigación desarrollada por agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de la Guardia Civil, la fiscal llegó a la conclusión de que, una vez en el interior del aparcamiento, el joven latinoamericano se aprovechó de las circunstancias de que estaba solo en el garaje, de que era un lugar solitario y sin afluencia de vecinos, así como de su superioridad física respecto a Gabino.
Con el firme propósito de acabar con su vida y por sorpresa, según señala la representante del Ministerio Público, el hoy acusado le atacó de forma brutal, «sin que la víctima tuviera en ningún momento posibilidad de defenderse de dicha agresión».
Una vez que el hombre estaba tendido en el suelo y todavía con vida, según las pesquisas desarrolladas por los investigadores del Instituto Armado, el individuo le golpeó de manera reiterada. La mayoría de los golpes fueron múltiples patadas en la cabeza, el cuello y el tórax. Aclara el escrito de calificación de la fiscal que el acusado actuó «a sabiendas de que provocaba en la víctima un dolor desmedido que prolongó su agonía»; es decir, lo que se conoce como ensañamiento.
Como consecuencia del citado ataque, la víctima sufrió múltiples traumatismos craneofaciales, en el cuello y en el tórax, con numerosas fracturas en las costillas, que causaron un «shock traumático y hemorrágico que determinó su fallecimiento» antes de las cinco de la madrugada de ese miércoles.
El joven acusado, que era vecino de la localidad de El Fraile, en el municipio de Arona, fue detenido días después del asesinato de Gabino, de forma concreta el domingo 7 de julio.
Tras ser puesto a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Granadilla de Abona, el individuo ingresó en prisión provisional, comunicada y sin fianza como presunto autor de un delito de homicidio. La llegada del acusado a las dependencias judiciales con la cara tapada fue presenciada por la hija de la víctima, que le dirigió algunas palabras llenas de rabia e indignación.
Supuestamente, tras acabar con la vida de Gabino, el joven colombiano hurtó la bicicleta de un vecino del edificio en el que ocurrieron los hechos y huyó del lugar. Supuestamente, cuando se produjo el asesinato del ciudadano granadillero, el presunto autor llevaba menos de un año residiendo en España y fue una tía del mismo, que residía en San Isidro, quien propició su entrada en el país.
En menos de 12 meses, había sido arrestado ya tres veces por diferentes hechos delictivos. Ante los investigadores de la Guardia Civil y la jueza que instruyó el asunto se acogió a su derecho a no declarar, según trascendió tras pasar a disposición judicial.
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Los hechos ocurrieron sobre las 3:25 horas del 3 de julio del 2019 en el núcleo de San Isidro. El individuo, que en la actualidad tiene 23 años, accedió al garaje de un edificio, al aprovechar que el taxista, que tenía 64 años, había entrado pocos segundos antes.
En base a la investigación desarrollada por agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de la Guardia Civil, la fiscal llegó a la conclusión de que, una vez en el interior del aparcamiento, el joven latinoamericano se aprovechó de las circunstancias de que estaba solo en el garaje, de que era un lugar solitario y sin afluencia de vecinos, así como de su superioridad física respecto a Gabino.
Con el firme propósito de acabar con su vida y por sorpresa, según señala la representante del Ministerio Público, el hoy acusado le atacó de forma brutal, «sin que la víctima tuviera en ningún momento posibilidad de defenderse de dicha agresión».
Una vez que el hombre estaba tendido en el suelo y todavía con vida, según las pesquisas desarrolladas por los investigadores del Instituto Armado, el individuo le golpeó de manera reiterada. La mayoría de los golpes fueron múltiples patadas en la cabeza, el cuello y el tórax. Aclara el escrito de calificación de la fiscal que el acusado actuó «a sabiendas de que provocaba en la víctima un dolor desmedido que prolongó su agonía»; es decir, lo que se conoce como ensañamiento.
Como consecuencia del citado ataque, la víctima sufrió múltiples traumatismos craneofaciales, en el cuello y en el tórax, con numerosas fracturas en las costillas, que causaron un «shock traumático y hemorrágico que determinó su fallecimiento» antes de las cinco de la madrugada de ese miércoles.
El joven acusado, que era vecino de la localidad de El Fraile, en el municipio de Arona, fue detenido días después del asesinato de Gabino, de forma concreta el domingo 7 de julio.
Tras ser puesto a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Granadilla de Abona, el individuo ingresó en prisión provisional, comunicada y sin fianza como presunto autor de un delito de homicidio. La llegada del acusado a las dependencias judiciales con la cara tapada fue presenciada por la hija de la víctima, que le dirigió algunas palabras llenas de rabia e indignación.
Supuestamente, tras acabar con la vida de Gabino, el joven colombiano hurtó la bicicleta de un vecino del edificio en el que ocurrieron los hechos y huyó del lugar. Supuestamente, cuando se produjo el asesinato del ciudadano granadillero, el presunto autor llevaba menos de un año residiendo en España y fue una tía del mismo, que residía en San Isidro, quien propició su entrada en el país.
En menos de 12 meses, había sido arrestado ya tres veces por diferentes hechos delictivos. Ante los investigadores de la Guardia Civil y la jueza que instruyó el asunto se acogió a su derecho a no declarar, según trascendió tras pasar a disposición judicial.
La fiscal pide 25 años de cárcel por el asesinato a un taxista en Tenerife
La víctima recibió múltiples patadas en la cabeza, el cuello y el tórax