La agencia de detectives confirma que "alguna empresa" bajo las órdenes del PP les contactó para investigar a Ayuso

El director de la agencia de investigación 'Mira', Julio Gutiez, ha confirmado este jueves que "alguna empresa" en la que "gobierna el PP" le contactó para espiar a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y ha asegurado que se negó a llevar a cabo este trabajo porque lo que encargaron era "ilegal" por "los datos que solicitaban".

En un audio difundido por el canal '7NN Noticias', recogido por Europa Press, Gutiez ha explicado que a su agencia fueron para contratarle "unas personas vinculadas a alguna empresa" del Partido Popular "o en las que gobierna el PP" para encargarle una labor que "era ilegal por los datos que solicitaban".

"Les dije que era ilegal y que yo no hacía ninguna investigación ilegal. Querían unos datos muy concretos de la Agencia Tributaria y un banco. Me negué y ahí se quedó la historia", ha subrayado, al tiempo que también ha afirmado que un periodista le llamó más tarde para confirmar que en 'Génova' habían intentado contratarle pero que él se había negado.

"Le dije al periodista que ni confirmaba ni desmentía", ha afirmado el director de la agencia de detectives, que ha defendido que en su vida profesional no ha filtrado quiénes eran sus clientes ni ninguna de sus investigaciones.

El Partido Popular negó en comunicado que "desmiente tajantemente las informaciones publicadas en relación a una supuesta investigación sobre los contratos sanitarios adjudicados por la Comunidad de Madrid" y avisó que tomará las medidas judiciales oportunas ante estas falsedades.

Así, el secretario general del PP, Teodoro García Egea, ha anunciado este jueves que los servicios jurídicos del partido están estudiando si proceden acciones legales contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ante las "acusaciones gravísimas, casi delictivas" contra el presidente Pablo Casado y la dirección nacional.

 

Pablo Casado ha caído en la trampa como un pardillo​

Tras los acontecimientos sucedidos todos estos días en el PP. Tras la dimisión de Teodoro García Egea y el anuncio, hoy mismo, de la marcha de Pablo Casado y, sobre todo, no creyéndonos lo que se nos presenta delante de nuestros ojos, si de política se trata, es momento de exponer una hipótesis de lo que creemos ha pasado dentro del PP.

Evidentemente, los análisis siempre tienen que llegar basándose en cómo es el tipo que está al frente del gobierno y hasta dónde es capaz de llegar con tal de conseguir sus objetivos.

Casado nunca ha sido capaz de disimular el miedo, casi terror, que le producía Isabel Díaz Ayuso y su tremendo ascenso en popularidad, sobre todo tras las elecciones de la Comunidad de Madrid del pasado mes de mayo. A partir de ese momento y viendo los resultados cosechados por Ayuso, Casado vio que era evidente que en la presidente de la Comunidad de Madrid no tenía una compañera de partido de éxito, tenía una persona que podría arrebatarle el puesto de un plumazo. Casi sin despeinarse.

Entonces ponen en sus manos un supuesto documento con el que era posible que pudiera acabar con ella: el de la famosa comisión cobrada por Tomás, hermano de Isabel Díaz Ayuso. Aunque Casado mantiene que ese documento se lo proporcionó algún funcionario público, Ayuso mantiene que el famoso documento parte de Moncloa. No hace falta ni entrar en el asunto del espionaje porque eso da igual.

Está claro que la ambición de Casado pudo más que su cerebro cuando tuvo ese documento en sus manos. Era la forma de acabar con Ayuso y conseguir quitarse de encima una “mosca cojonera” que pudiera arrebatarle el puesto. Y habla con Ayuso, gran error por su parte ya que eso es algo que indignaría a cualquiera como, lógicamente, sucedió con Ayuso.

Pero como Casado es un pardillo, en lugar de denunciar para que se investigara cómo era posible que alguien de la administración le hubiera entregado información confidencial de una persona, se calló y se lo guardó. Ahí es cuando llega el remate final de la mano negra, mano que parece la de Sánchez a la legua.

Se filtra toda la información a la prensa y estos lo sacan a la luz. Ayuso había permanecido callada hasta ese momento, pero tenía que saltar, tenía que protegerse y proteger a su familia y la mejor forma era arremeter contra el propio partido, contra Casado. Ahí es cuando Casado se vio contra las cuerdas porque reconoció tener el documento, aunque no reconociera el espionaje.

Es decir, reconoció haber colaborado en un delito ocultándolo, ya que no lo denunció. Ahora, el gran beneficiado con todo lo que ha pasado es Sánchez. No porque se haya quitado a Casado de encima, es igual de mediocre que él, sino porque ha desestabilizado al Partido Popular de una forma que podría ser incluso definitiva.

En ‘El Mundo’ se dice que hoy Sánchez ha garantizado que no habrá adelanto electoral. Cuando alguien lee “Sánchez ha garantizado”, lo primero que hace es no creérselo porque hay una importante noticia, de la que luego hablaremos, que podría demostrar lo contrario.

El caso es que Casado ha pecado de pardillo y lo ha hecho, además, de una forma absolutamente infantil. No puede ser posible que alguien tan “inocente” pretenda conseguir algo en la política, y menos en la española.

Esta es nuestra hipótesis, pero nos gustaría leer las suyas en los comentarios.

 

Ayuso compró 250.000 mascarillas; Ábalos, 13.000.000. Y nadie le investiga​

Doña Isabel García Ayuso compró 250.000 mascarillas, supongo que para proteger a los sanitarios, funcionarios, etc., de la comunidad de Madrid, que tiene más de siete millones de habitantes, y es la más rica y próspera de España. El importe de la compra ascendió a 1.500.000 euros.

José Luís Ábalos, y omito el don, pues no creo que lo merezca, compró 13.000.000 de mascarillas, con cargo al ministerio de su titularidad, operación en la que se desembolsaron más de 40 millones de euros, que se dice pronto.

Ayuso ha sido investigada por su propio partido, o más bien por los secuaces de Casado, pagándose los detectives privados correspondientes con dinero de la empresa municipal de la vivienda de Madrid, y con un Almeida que no da la cara, señal de que tiene algo que esconder.

Según cuentan, esta información le fue facilitada a Casado por Pedro Sánchez, utilizando para ello a su alter ego, Félix Bolaños, ministro de la presidencia, relaciones con las cortes y con Pablo Casado.

Y Casado –más tonto no se puede ser-, picó el anzuelo, llevado por sus envidias a la señora Ayuso.

Al final ha terminado pescado por su propio anzuelo, y su futuro político es menos que nada.

Lo triste del caso es que este asunto se va a llevar al PP por delante, como no espabilen, y pronto.

Curiosamente, nadie dice nada de los 13.000.000 millones de mascarillas compradas por Ábalos…

No solo eso, sino que la Fiscalía Provincial de Zaragoza, primero, y posteriormente el Tribunal Supremo, dada la condición de aforado de Ábalos, se han negado a investigar el asunto.

Pablo no ha investigado nada, faltaría más.

Tampoco Vox, a cuya diputada doña Macarena Olona envié por correo ordinario la documentación correspondiente.

Y no he recibido un simple acuse de recibo.

De lo que deduzco que se puede ser abogada del estado, y una persona maleducada, y más cuando un compañero del estrado te facilita una documentación que puede utilizarse como arma contra el adversario político.

No solo eso, son que Marlaska también compró un millón de mascarillas al chiringuito correspondiente, cuyo nombre no voy a citar, pues ya me han puesto dos demandas, para que me calle.

Pretenden que sea cornudo y apaleado, pero éstos no me conocen, y pronto desfilarán por el juzgado de instrucción correspondiente, en calidad de investigados.

No solo eso, sino que los gobiernos socialistas de Baleares y Canarias también han hecho compras millonarias de mascarillas a la misma “empresa”, en el caso canario por casi doce millones de euros.

Y se ríen de la ley de transparencia, negándose a facilitar la información correspondiente, y negando, incluso, dicha adquisición…

En fin, España es ansí.

Y ansí nos va.

(Si desean ampliar esta información, vid. mi libro Ábalos Jaque Mate, a la venta en Amazon).