Un juez de Collado Villalba (Madrid) ha dictado orden de alejamiento contra Miguel Frontera, el ciudadano al que Pablo Iglesias e Irene Montero quieren meter en la cárcel por protestar delante de su chaletazo de lujo con la bandera de España y el himno de España.
Miguel Frontera no podrá acercarse a menos de 500 metros de ambos mientras dure la investigación por revelación de secretos, acoso, coacciones y desobediencia a los agentes de la autoridad.
A esto se suma el hecho inaudito de que la Fiscalía también denuncia a Frontera por injurias graves por llevar una pancarta que decía que Iglesias era hijo de un terrorista.
En conversación con ‘El Quilombo’ de Periodista Digital, Polonia Castellanos, la abogada de Miguel Frontera, revela que la pareja ministerial jugó con mucha ventaja en el juicio al dar su testimonio por videoconferencia.
«Lo primero que hay que llamar la atención es que ambos hayan declarado de forma telemática algo que es irregular, porque primero declara uno como perjudicado y luego declara el otro. Normalmente en este tipo de declaraciones son por separados para que uno no escuche lo que dice el otro y así poder ver si se contradicen. No hay que olvidar que esta gente está pidiendo penas de prisión para una persona. Mi impresión es que Iglesias se ha querido privilegiar aprovechando su cargo público.
«Una injuria es algo que ofenda y que además sea falso. Desde el momento en que el señor Iglesias admite que su padre ha sido miembro de la organización terrorista FRAP decir que Iglesias es «hijo de un terrorista» es un hecho.
«No hay ninguna actividad probatoria. Por la cantidad de delitos que se le imputan, Frontera puede ir a la cárcel pero ellos no acreditan nada de lo que dicen. Dicen que no puede trabajar ni dormir bien pero no aportan ningún documento médico que así lo certifique»
«Le pregunté a Iglesias si pensaba que lo que hacía Frontera era un escrache y él dijo que sí. Por tanto, Miguel Frontera ha sido obediente al Gran Hermano: ha ejercido su derecho al jarabe democrático que exigía Iglesias»
«Iglesias y Montero cuentan con más protección en sus casas que las víctimas de la ETA»
«No puede pedir jarabe democrático contra Cifuentes o Soraya Sáenz de Santamaría y luego quejarse cuando se lo hacen a él»
«El delito de acoso conlleva una serie de requisitos que en este caso no se han producido. Acoso hubo contra González Pons o Sáenz de Santamaría donde sí hubo contacto»
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Miguel Frontera no podrá acercarse a menos de 500 metros de ambos mientras dure la investigación por revelación de secretos, acoso, coacciones y desobediencia a los agentes de la autoridad.
A esto se suma el hecho inaudito de que la Fiscalía también denuncia a Frontera por injurias graves por llevar una pancarta que decía que Iglesias era hijo de un terrorista.
En conversación con ‘El Quilombo’ de Periodista Digital, Polonia Castellanos, la abogada de Miguel Frontera, revela que la pareja ministerial jugó con mucha ventaja en el juicio al dar su testimonio por videoconferencia.
«Lo primero que hay que llamar la atención es que ambos hayan declarado de forma telemática algo que es irregular, porque primero declara uno como perjudicado y luego declara el otro. Normalmente en este tipo de declaraciones son por separados para que uno no escuche lo que dice el otro y así poder ver si se contradicen. No hay que olvidar que esta gente está pidiendo penas de prisión para una persona. Mi impresión es que Iglesias se ha querido privilegiar aprovechando su cargo público.
«Una injuria es algo que ofenda y que además sea falso. Desde el momento en que el señor Iglesias admite que su padre ha sido miembro de la organización terrorista FRAP decir que Iglesias es «hijo de un terrorista» es un hecho.
«No hay ninguna actividad probatoria. Por la cantidad de delitos que se le imputan, Frontera puede ir a la cárcel pero ellos no acreditan nada de lo que dicen. Dicen que no puede trabajar ni dormir bien pero no aportan ningún documento médico que así lo certifique»
«Le pregunté a Iglesias si pensaba que lo que hacía Frontera era un escrache y él dijo que sí. Por tanto, Miguel Frontera ha sido obediente al Gran Hermano: ha ejercido su derecho al jarabe democrático que exigía Iglesias»
«Iglesias y Montero cuentan con más protección en sus casas que las víctimas de la ETA»
«No puede pedir jarabe democrático contra Cifuentes o Soraya Sáenz de Santamaría y luego quejarse cuando se lo hacen a él»
«El delito de acoso conlleva una serie de requisitos que en este caso no se han producido. Acoso hubo contra González Pons o Sáenz de Santamaría donde sí hubo contacto»
Exclusiva PD / La abogada de Miguel Frontera: "Mi cliente ha ejercido su derecho al jarabe democrático tal como exigía Iglesias"
Un juez de Collado Villalba (Madrid) ha dictado orden de alejamiento contra Miguel Frontera, el ciudadano al que Pablo Iglesias e Irene Montero quieren