Profesor canadiense de «estudios de género» confiesa que sólo es ideología, acientífica y manipulada con fines políticos

Las ratas empiezan a saltar del barco (viendo que éste se hunde). Un profesor de «Estudios de género» (es decir, aquel que pretende demostrar que el sexo no es algo biológico) ha confesado en un largo artículo que «se inventaba los datos» y que «nunca hubiera pensado que la cosa llegaría tan lejos».

Christopher Dummit fue profesor asociado en la Facultad de Historia de la Universidad de Trent (Canadá) y ha publicado varios libros cuyo argumento gira en torno a que no es el nacimiento sino la cultura lo que hace que hombres y mujeres se comporten de manera diferente. Ahora, se siente culpable de hasta donde han ido las cosas y ha confesado que su técnica consistía en sacar situaciones de contexto para así fabricar argumentos, cosa que hacían todos sus colegas que trabajan en los mismos estudios.

«En mi defensa«, continúa, «diré que no era el único. Todo el mundo inventaba (e inventa). Es así como se funciona en el ámbito de los estudios de género. Pero tampoco es una buena defensa. Tenía que haberlo sabido. Si tuviese que psicoanalizarme retroactivamente, diría que, en realidad, lo sabía. Y por eso estoy tan enojado y son tan enérgico sobre lo que pensé que sabía. Había que ocultar el hecho de que, en un nivel muy básico, yo no tenía pruebas de parte de lo que estaba diciendo. Así que blandía los argumentos con fervor y atacaba las opiniones alternativas. Intelectualmente no era muy bonito. Y es lo que hace tan desagradable ver que las opiniones que yo alegaba con tanta pasión -y con tan poca base- han sido ahora aceptadas por tantos en el conjunto de la sociedad«.

Todo lo que hacía respondía a una ideología, no a datos empíricos recabados. Él reconoce ahora que las «respuestas» con las que explicaba esos hechos «no procedían de una investigación primaria. Provenían de mis creencias ideológicas, aunque en aquella época yo no las habría descrito como una ideología. Tampoco los colegas que adoptaban la misma perspectiva y que, a diferencia de mí, siguen haciéndolo. Pero es lo que era, a saber: un conjunto de ideas preconcebidas construidas en la penumbra de la disciplina de los estudios de género«.

Además reconoce que nunca contrastaba sus teorías con quienes pudiesen ofrecer interpretaciones distintas, ni nadie -y esto es esencial en su denuncia- le obligó a hacerlo en ningún momento de su historial investigador ni en la revisión de sus trabajos por sus pares, que actuaban de la misma forma: «De esta forma, nunca me vi obligado a confrontar explicaciones alternativas orientadas a la biología, que eran como mínimo tan convincentes como las hipótesis que yo vestía con aires de certeza».

«Quiero insistir», continúa más adelante, «en que el problema era y es que yo me lo estaba inventando todo. Lo que presentaba educadamente eran conjeturas. Eran hipótesis. Tal vez yo tenía razón. Pero ni yo ni nadie pensó nunca en examinar lo que yo escribía». En muchos casos, lo que se alegaba como prueba eran «citas de otros profesores» que decían lo mismo (sobre el poder y la opresión como finalidad de las construcciones sociales de género): «Si eran franceses y eran filósofos, eso ayudaba mucho
«, afirma con sarcasmo.

El artículo traducido, en Religión en Libertad.
El original, en francés, en la revista Le Point. Esto ha tenido que hacer mucho daño en París, donde nació esta aberrante ideología.
PD: Le Point es una revista con muchísimos lectores en Francia.

 
Los presos trans en Cataluña podrán trasladarse a cárcel de su "sexo sentido"

Barcelona, 15 nov (EFE).- Las personas transgénero que estén en cárceles catalanas podrán pedir el traslado a un centro penitenciario de su sexo sentido, acogiéndose a la nueva instrucción penitenciaria pionera que el Govern catalán ha aprobado este viernes.

La firma de la instrucción se ha hecho pública en un acto en la cárcel para mujeres de Wad Ras en el que han participado la consellera de Justicia, Ester Capella, y el de Trabajo, Familias y Asuntos Sociales, Chakir El Homrani, que han explicado las principales medidas del documento, que entran en vigor a partir de hoy.

Capella ha dicho que esta instrucción es "un avance en el respeto a las personas del colectivo trans" y El Homrani ha explicado que "esta instrucción despliega la ley 11/2014 del Parlament" contra la homofobia, transfobia y la bifobia, que ya preveía solucionar la situación del colectivo trans en las cárceles catalanas.

Hasta ahora, la asignación en las cárceles catalanas se hacía a partir del género que aparecía en el DNI. Con la nueva instrucción, ese criterio queda sustituido por el de asignación en función del sexo con el que se identifica el interno.

Esta nueva situación genera que internos que actualmente están en una cárcel de un sexo con el que no se identifican pueden pedir el traslado a una cárcel del sexo que ellos sienten. Esta petición puede hacerse en el momento del ingreso en el centro penitenciario o en cualquier momento de la estancia en prisión.

Esta nueva medida tiene algunas limitaciones: se puede denegar la petición a los reclusos que tengan antecedentes por delitos relacionados con el abuso sexual o la violencia de género, cuando la petición de traslado tenga apariencia de ser un pretexto falso para solicitar el cambio o cuando el recluso no haya tenido ninguna manifestación sobre su identidad sexual tránsgenero en el pasado.

En este último caso, cuando un interno dice sentir un sexo distinto del biológico por primera vez, Instituciones Penitenciarias facilita que alguna entidad especializada en materia de género acompañe al interno durante tres meses para certificar que el cambio de sexo identificado que reivindica sigue las pautas de un tránsito de género. Tras estos tres meses, si la entidad certifica el tránsito, se reconsidera la petición de traslado.

Esta petición de traslado es aprobada, en última instancia, por Instituciones Penitenciarias.

De hecho, tres mujeres trans ya han sido trasladadas desde las prisiones de Quatre Camins y Brians al centro penitenciario de Wad Ras, exclusivamente de mujeres, acogiéndose a esta nueva legislación.

Dos de ellas han decidido contar su historia.

Paula, que nació como un varón en términos biológicos, se dio cuenta con 14 años de que le gustaban los hombres. "Al principio pensé que sencillamente era un maricón. Pero aquello no me satisfacía del todo: empecé a darme cuenta de que me gustaba vestirme como una mujer y vivir como una mujer".

Cuenta que ha tenido la suerte de que su entorno siempre le ha dado apoyo, aunque su vida no ha sido fácil. A los 16 años entró en la DGAIA, el órgano del Govern que tutela a menores de los que sus padres no puede hacerse cargo.

"A esa edad, los 16, empecé el tránsito", dice. Después tuvo una causa judicial e ingresó en un Centro Penitenciario de Menores. Y de ahí, al cumplir los 18 años, fue trasladada a un módulo de hombres en la cárcel de Quatre Camins.

Hace un mes, gracias a la nueva instrucción, llegó a la cárcel de mujeres de Wad-Ras, en Barcelona. "En general, en la cárcel no he tenido problemas por mi condición. Es verdad que cuando se quieren meter conmigo van a dar a dónde duele y me dicen que yo no tengo lo mismo que ellas", explica.

Sin embargo, dice sentirse a gusto rodeada de otras mujeres: "Ahora me siento en mi sitio".

Por su parte, Kalleri tiene 25 años, es de Perú e ingresó hace 5 meses en la cárcel de Brians 1. También llegó a Wad Ras hace un mes.

Pidió el traslado porque, aunque no tiene queja del trato de sus compañeros de Brians, se "sofocaba mucho" en una cárcel de hombres. "Lo pedí por mi tranquilidad emocional y la tranquilidad de mi familia".

Ahora, en Wad Ras, se siente mucho más cómoda: "el ambiente es muy agradable y la gente es muy tranquila". Emplea su tiempo en hacer cursos de "catalán, inglés e informática" y permanece a la espera de juicio: "Esperemos que todo salga bien". EFE

 
La Justicia argentina podrá escribir sus fallos con la letra 'e'

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Elena Liberatori es titular del Juzgado Contencioso Administrativo y Tributario N° 4 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y decidió incluir en el fallo de un recurso de amparo las palabras 'niñes, todes y representades'. El abogado Elias Natanael Badalassi y un grupo de defensores pertenecientes a los colectivos antiaborto Comisión Federal de Abogados Provida, Abogados Por la Vida e UBA Derecho x La Vida la denunciaron por "dañar y atacar" la identidad cultural de la Argentina. Ayer el Comité de Disciplina del Consejo de la Magistratura de la Ciudad planteó que el lenguaje inclusivo no ataca ni pervierte a nadie y es válido usarlo en la Justicia. También anunciaron la creación de un "Manual para el uso de lenguaje no sexista para el Poder Judicial de la CABA".

"La identidad cultural es una construcción, no se fuerza desde una policía del lenguaje. Un idioma es como un organismo vivo, dinámico, que se va modificando permanentemente. No me parece que haya que poner normas estrictas de cómo usar el lenguaje, sino hoy estaríamos hablando en castellano antiguo", dijo a Cosecha Roja Cristina Montserrat Hendrickse, abogada de Liberatori.

A fines de septiembre Liberatori hizo lugar a una acción de amparo impulsada contra el gobierno de la ciudad para que adopte medidas necesarias e inmediatas para "asegurar y financiar el acceso a la educación pública, laica y gratuita de niñes y adolescentes de la CABA". En ese fallo incluyó la E que despertó la bronca de las organizaciones autodenominadas provida, que la denunciaron con una lista de argumentos que apelan a la moral y al buen uso de la lengua según la Real Academia Española.

"El idioma hace parte de la identidad cultural de toda sociedad y autoriza hacer aplicación del derecho a la identidad y el derecho a la diferencia. Nuestra lengua castellana nos identifica, en comunión con las sociedades a las que también ésta pertenece, y es por ello que, en idéntica defensa de un bien jurídico colectivo de dimensión cultural, debemos los actores e intérpretes de la ley no dañar ni debilitar nuestro derecho a la identidad y a la diferencia con las demás culturas de carácter imperialista", dice la denuncia contra Liberatori.

También ponen como cita de autoridad al filósofo Pablo Muñoz Iturrieta, quien tiene varios artículos publicados contra la "ideología de género", un término que patologiza a las elecciones sexuales e identitarias. Dicen que la promotora de la "desvirtuación del lenguaje" fue la pensadora marxista francesa Monique Wittig, "quien que sostiene que es necesario destruir el género en el lenguaje porque el idioma es una manifestación de la oposición política entre los sexos".

Por último aclaran que el reclamo que interpusieron no cercena la libertad personal de Liberatori: "No es una queja a su personalidad, ni a sus ideales –ya sean marxistas y/o feministas- sino su función pública y la arrogada potestad de imponer un lenguaje ideológico lo que nos preocupa".

Justicia para todes

Vanesa Ferrazzuolo, Presidenta de la Comisión de Disciplina y Acusación, recibió la denuncia y dio intervención al Observatorio de Género del Poder Judicial de la CABA a fin de que se expida en el marco de sus atribuciones. La respuesta de Diana Maffia, Directora del Observatorio respondió que "la utilización de una de las formas de lenguaje inclusivo que la denuncia pone en cuestión no socaba la lengua como bien colectivo ni pone en peligro la administración de justicia sino que se encuentra en línea con diversas iniciativas del Poder Judicial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires encaminadas a fortalecer el acceso a la justicia de grupos sociales subalternizados y responde a una estrategia de inclusión de sujetos diversos al ámbito de la ciudadanía que busca cumplir las promesas constitucionales sobre igualdad y no discriminación".

Para Maffía el lenguaje constituye una seña de identidad cultural y en consecuencia requiere de su defensa como parte de los derechos de nueva generación. Según su intervención en el caso de Liberatori el uso de la E convive con la utilización de las dobles formas, los sustantivos neutros y los sustantivos colectivos no sexuados o abstractos, entre otras opciones. Razonó que "Colocar una carga supuestamente 'ideológica' en el uso del lenguaje inclusivo acarrea una lectura ginope del discurso jurídico, toda vez que se evidencia el desajuste entre el lenguaje universal y el alcance de los derechos: una ceguera hacia la ausencia de mujeres y otros sujetos que no son alcanzados por las normas, pero cuya ausencia se oscurece porque ambiguamente el lenguaje parece alcanzarlas".

Al analizar las instituciones aparentemente inclusivas de la modernidad, sobre todo el derecho, destinado a construir y garantizar igualdad, Maffía dijo que se percibe la sistemática exclusión de las mujeres (por razones de género) pero también de las personas pobres (por razones de clase), la de afrodescendientes e indígenas (por razones étnicas y raciales), por razones de edad (niños, niñas y adolescentes) que quedan fuera de su alcance y bajo dominio de un tipo de sujeto poderoso en todos los sentidos: "el varón, blanco, propietario, adulto, capaz, ilustrado".

Para Montserrat Hendrickse habría que agradecerle a Badalassi por denunciar a Liberatori: "Gracias a su denuncia vamos a tener un manual de lenguaje no sexista, habría que llamarlo Badalassi en su honor". Ahora la Justicia tendrá fallos para "todes", y "todos" seguirán con los derechos que ya tenían.

 
La ONU, motor impulsor de la Ideología de Género

La ONU (Organización de Naciones Unidas), ese edificio de oficinas con tantas banderitas a sus pies, ha degenerado hasta convertirse en el motor impulsor de la Ideología de Género.

Alberto Bárcenas, en el espacio audiovisual «Entre profesionales», definió la «Ideología de Género» como un proyecto de ingeniería social impuesto por organizaciones internacionales entre las que destaca la ONU, gran impulsora de políticas antinatalistas encaminadas a acabar con la familia natural, promoviendo el aborto como método más expeditivo, disfrazándolo de buenos propósitos como es «liberar» a la mujer el trabajo «impuesto reproductivo» e incluso comienza a lanzar eso de «derechos sexuales y reproductivos» como si estuviesen explicitados en cualesquiera de los instrumentos legales internacionales en vigor, cuando en absoluto es así. Dentro del derecho reproductivo estaría el «derecho al aborto» que se adorna sobremanera al asociarlo unívocamente al «poder actuar y decidir». La sólida y firme posición abortista de la ONU reconoce el aborto como un «derecho humano» respaldado por el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Tanto es así que un comité de la ONU hizo responsable a Perú del «trato cruel, inhumano y degradado» que recibió una joven de aquel país por no asegurarle el acceso a un «aborto seguro y legal» en 2001 (www.laizquierdadiario.com, 06/02/2016).

La Ideología de Género, bajo el lema «Yo seré lo que quiera ser», independientemente a mi propia biología, cultura (religión) e identidad nacional (valores y tradiciones), esconde una «inversión del orden natural individual y social», entre ellos los modelos de sexualidad y familia. Por ello no es casual que la ONU siga el precepto de que «nada hay eterno e inmutable en ética».

En las cumbres internacionales feministas de Pekín y El Cairo –prosigue Bárcenas– se debatió ampliamente cómo cambiar el modelo de familia deseada y en sus conclusiones se recomendó a los distintos gobiernos que produjesen series de radio y televisión al objeto de mostrar otros modelos de familia a raíz de agrupaciones diversas y al amparo del eslogan comodín cuya elaborada sintaxis propone eso de «derecho a elegir».

La Ideología de Género, bajo el lema «Yo seré lo que quiera ser», independientemente a mi propia biología, cultura (religión) e identidad nacional (valores y tradiciones), esconde una «inversión del orden natural individual y social».

A nivel internacional –ahora en palabra de César Vidal– organizaciones ligadas a las Naciones Unidas y al Departamento de Estado de los EEUU exigen y presionan a países hispano hablantes para que admitan en su Derecho la Ideología de Género a cambio de concederles préstamos, renovar sus créditos, refinanciar su deuda... En lo que a España afecta, la Unión Europea también financia con fondos las políticas destinadas a igualdad, aunque aquí, en Españifeministán, se destinan en exclusiva a políticas de género, esto es, políticas de manifiesta desigualdad.

Todos los partidos políticos dirigentes, a partir de los años noventa 90, se han visto atados por acuerdos internacionales y tanto ellos como el resto de partidos políticos, en mayor o menor medida, han ido entrando poco a poco en la deriva de las políticas abortistas y anti familia que promueve la ONU hasta tal punto que a día de hoy, cualquier político de primer nivel compromete su carrera política si se opone a la Agenda de Género que impone y exige la ONU.

 
Una abogada transgénero canadiense alega discriminación porque un ginecólogo rechazó tratarla al tener genitales masculinos

Jessica Yaniv, que se hace llamar la “Abogada LGBTQIA+”, considera que no se han estado respetando sus derechos como mujer transgénero.

Desde su posición como abogada y activista, la canadiense ha intentado emprender acciones legales de unos meses hasta ahora, ya que asegura que no es la primera vez que sufre un episodio similar.

Recientemente, Yaniv demandó a la estética “Bikini Wax access” por no querer depilarla por tener genitales masculinos.

Yaniv, es muy conocida en el mundo LGTBQIA+ por luchar por los derechos de las mujeres «trans».

Nació biológicamente como hombre –Jonathan– pero con los años se sintió identificada con género femenino y debido a su profesión lucha para que ella y las mujeres como ella tengan los mismos derechos que las mujeres de procedencia biológica.

En el caso actual, el problema es otro, y va dirigido a los profesionales del sector sanitario, en concreto, a los ginecólogos, ya que uno de ellos se negó a atenderla porque “no atendían a pacientes transgénicos”.

Yanin publicó la situación en Twitter y comentó estar “conmocionada, confundida y dolida”.

«Así que un consultorio ginecológico al que me refirieron literalmente me dijo hoy que `no atendemos a pacientes transgéneros'», escribió.

«Y yo, siendo yo, estoy conmocionada… y confundida… y herida.

«¿Se les permite hacer eso, legalmente? No va en contra de las prácticas universitarias».

La abogada se cuestionó, así, si el rechazo era legal y si estaba permitido.

También añadió después que el cuerpo médico, incluidos los ginecólogos, forman parte de un equipo que debería relacionarse tanto con pacientes no binarios y transgéneros.

La situación no tardó en difundirse en las redes sociales a toda velocidad.

Las críticas –mofas incluidas– se multiplicaron y Yaniv suprimió los tuits.

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«La activista transgénero Jessica Yaniv «conmocionada» de que los ginecólogos no traten a los hombres», reza una de las muchas publicaciones canadienses que se hicieron eco de lo sucedido.

La abogada «trans» también fue protagonista el pasado verano de otro caso que llenó titulares de periódico, abrió informativos de radio y televisión y un debate intenso en redes cuando el tribunal de derechos humanos de la Columbia Británica (oeste de Canadá) tuvo que resolver una demanda contra varias esteticistas que se habían negado a hacerle un depilado brasileño de sus genitales.

En 2018 había presentado quejas contra 13 salones de depilación y trabajadoras autónomas.

De acuerdo con la activista, los profesionales se negaron a darle una cita al saber que era transgénero, lo que consideró una discriminación.

El tribunal falló a favor de las esteticistas, señalando que no estaban entrenadas para depilar los genitales masculinos y no consintieron en hacerlo.

La sentencia relató que Yaniv presentó quejas por «propósitos inapropiados», estaba motivada por animosidad racial, empleó el engaño y buscó castigar a los esteticistas por su «fanatismo».

Finalmente se le castigó con pagar 2.000 dólares canadienses a cada una de las tres esteticistas.