California: madre culpa a maestros de su hija por “manipular su identidad de género”​

Una madre afirma que los maestros de su hija de 11 años la manipularon en secreto para que cambiara su identidad de género y su nombre, presentando un caso legal contra un pequeño distrito escolar de California.

El Distrito Escolar Spreckels Union fue responsable de una “conducta extrema e indignante” que llevó al estudiante por un camino hacia la transición como un niño y abrió una brecha entre madre e hijo, según el reclamo presentado el miércoles por un grupo legal conservador.

Jessica Konen dijo que dos maestros de secundaria que dirigían el Club de Igualdad de la escuela, más tarde conocido como UBU (You Be You), plantaron la semilla de que su hija era bisexual en sexto grado y luego le introdujeron la idea de que era transgénero.

El reclamo legal, un precursor de una demanda, sigue a una disputa en el distrito el otoño pasado después de que el autor de un libro ampliamente criticado como "anti-transgénero" citara a los dos maestros hablando en una conferencia sobre cómo administrar un club LGBTQ+ en un ambiente conservador.

Si bien Konen dijo que su hija había revelado que era bisexual, la madre no sabía que se identificaba como un niño hasta que la llamaron a una reunión en la oficina del director de la Escuela Intermedia Buena Vista en diciembre de 2019 cuando su hija estaba en séptimo grado.

No le dijeron el propósito de la reunión hasta que su hija entró en la sala y se sentó frente a ella en una mesa y la maestra Lori Caldeira le dio la noticia.

“Literalmente me tomaron por sorpresa. Me sorprendió”, dijo Konen. “Ni siquiera sabía cómo sentirme porque ni siquiera sabía de dónde venía”.

Ella dijo que su hija también fue tomada por sorpresa. Le había dicho a los maestros que quería avisar a su mamá, pero no sabía que habían programado la reunión para ese día.

Konen dijo que le dio permiso a la escuela para usar el nombre de un niño con fines de asistencia y trató de brindar apoyo, pero fue difícil.

 


Amigo, no ha sido la regla, ha sido un pedo líquido

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El Gobierno impulsará la "construcción de género" en niños de 0-6 años.​

El Ministerio de Educación ya tiene listo el proyecto de real decreto de enseñanzas mínimas de Educación Infantil que llegará el próximo martes al Consejo de Ministros.

El texto establece los objetivos, criterios de evaluación, saberes y competencias que forman parte de esta etapa voluntaria del sistema educativo español, que afecta a los niños de entre 0 y 6 años (repartidos en dos ciclos: 0-3 y 3-6).

El documento señala que es esta la edad «en la que se produce el descubrimiento de la sexualidad y se inicia la construcción de género» y en la que es necesario acompañar a los niños no se identifiquen con el sexo asignado al nacer. Por otro lado, deja a un lado a la familia (padres, madres o tutores legales) ya que apenas son mencionados en el currículo y no precisamente para destacar la importancia de su papel en esta etapa educativa, tal y como denunció el Consejo Escolar del Estado cuando dicho documento se envió para ser consultado por el máximo órgano consultivo del Gobierno en materia educativa.

 

Francia quitará la patria potestad a los padres que se opongan al cambio de sexo de sus hijos​

La ley aprobada ayer por el Parlamento prevé tres años de prisión y 45.000 euros de multa para los profesionales que no obedezcan la voluntad de los menores. Las familias que se opongan podrían perder la patria potestad

En el día de ayer el Parlamento de Francia aprobó definitivamente una ley para introducir un nuevo delito en el Código Penal. Cualquiera que practique «terapias de conversión» para cambiar la orientación sexual de una persona, incluso a petición de ésta, se arriesgará a recibir hasta tres años de prisión y una multa de 45.000 euros.

La ley la adelantó el Lrem, el partido de Emmanuel Macron, y la ministra de Igualdad, Elisabeth Moreno, calificó las terapias de conversión como «la antítesis de nuestros valores republicanos».

Así lo ha recogido la plataforma One of Us, una iniciativa que reúne a casi todas las organizaciones provida y profamilia dentro de Europa.

Medida protestada por psiquiatras​

A la espera del pronunciamiento oficial de los obispos franceses ante esta medida, el texto ha desatado una oleada de protestas por parte de la comunidad médica y de los juristas ya que, tal y como han confirmado al diario Le Figaro, la ley «no se limita a prohibir las intervenciones médicas y psicológicas para cambiar la orientación de las personas homosexuales, sino que también se incluye las cuestiones relativas a la identidad de género». Las terapias de conversión, afirma, son «prácticas, conductas o propuestas repetidas encaminadas a modificar o reprimir la orientación sexual o la identidad de género de una persona, verdadera o supuesta, y que tengan por efecto alterar la salud física o mental».

Al incluir la identidad de género en el texto, protestó el Observatoire la petite sirène, un colectivo que reúne a médicos, psicólogos, psiquiatras y psicoanalistas infantiles, «ya no podremos cuidar a menores que sufren disforia de género». Como explica la jurista Olivia Sarton, en la ley «no hay distinción entre menores y adultos y los problemas de las dos categorías de personas no son los mismos».

Prohibido negar el cambio de género​

Según recoge One of Us, las solicitudes de transición de género entre los menores se han multiplicado por cinco en Francia desde 2012. Se está extendiendo un enfoque «afirmativo», dicen desde la plataforma provida y profamilia, que prevé iniciar la transición a los diez años con «bloqueadores de la pubertad, bombardeo hormonal y operaciones quirúrgicas desde los 15 años».

Los médicos, con este nuevo marco normativo, quedarán absolutamente desprotegidos y ya no podrá negarse a realizar una transición solicitada por el menor o los padres, ni podrá realizar una consulta psicológica para evaluar si la operación es adecuada o no para el caso específico.

El sector sanitario afirma que «se corre el riesgo de encerrar a los jóvenes en una identidad que quizás no fuera más que la expresión de sus dificultades, muy comunes también en la adolescencia». En lugar de actuar prematuramente con bloqueadores de la pubertad, las dificultades de los jóvenes deben ser enfrentadas «psicoterapia» para darle al niño la oportunidad de «comprender verdaderamente cuáles son sus problemas y lo que realmente quiere».

Contra «el robo de la infancia»​

Según la psicóloga y psicoanalista Céline Masson, «nuestro enfoque es neutral y queremos acoger a los niños, permitiéndoles alcanzar la madurez antes de intervenir desde el punto de vista médico». El fenómeno de las transiciones tempranas de género ya había sido denunciado en Francia con un llamamiento publicado por L’Express por medio centenar de intelectuales y médicos, filósofos, psicoanalistas, abogados, magistrados y profesores. Los autores se rebelaron contra el «robo de la infancia», la «mercantilización del cuerpo de los niños» y la mediación de «engañosos discursos ideológicos» sobre la autodeterminación que están provocando un surgimiento de niños y adolescentes que desean cambiar de sexo.

Los padres no podrán oponerse. La ley es aún más peligrosa porque prevé, si un padre quiere impedir la transición de género del niño, «la revocación total o parcial de la patria potestad». Aude Mirkovic, miembro del Colectivo Juristas por la Infancia, también destaca que la ley es «extremadamente vaga»: «¿Qué significa comportamiento o propuestas repetidas? La ley penal debe ser clara, poniendo así en peligro la libertad de expresión y educación de los menores». Uno de los resultados de la ley, afirma el diputado Xavier Breton, «será dividir a las familias para dejar solo al niño o adolescente frente a sus problemas».

Vuelta de tuerca a la «cancelación»​

En el caso de España, en los últimos meses está habiendo un recrudecimiento por parte del Gobierno de estas tesis, esperando ampliar el marco legal para dar más capacidad de decisión a los menores sobre algo tan capital como su identidad sexual.

 

Se Lía En La Natación Femenina: Lia Thomas, La Nadadora Trans Que Pulveriza Récords​

Lia Thomas es una nadadora que nació varón hace 22 años. Se llamaba Will Thomas y estuvo compitiendo en la natación como hombre hasta el año 2019 formando parte del equipo masculino de la Universidad de Pensilvania (EEUU) y durante tres años formó parte del equipo masculino de dicha universidad. En noviembre de 2021 volvió a competir pero esta vez ya como mujer en el equipo femenino.

Lia Thomas revalidó el título de campeona de las 500 yardas estilo libre con una ventaja abrumadora, sacando más de media piscina de ventaja a la siguiente nadadora, su compañera en la Universidad de Pensilvania Catherine Buroker.

Los vídeos, que ha sido publicados en redes por la universidad donde estudia Lia, se han hecho virales y han provocado un aluvión de críticas debido al hecho de que la nadadora trans, que también venció en la prueba de 200 yardas, pueda participar en competiciones femeninas dada su evidente superioridad física.

Este es uno:



Este es el otro vídeo, para alucinar:



A pesar de las quejas de varias asociaciones, que exigen una regulación más dura para que atletas transgéneros con un nivel elevado de testosterona no participen en pruebas femeninas, La Federación de Estados Unidos ‘USA Swimming’ no aplicará los nuevos baremos hasta la próxima temporada, por lo que Lia Thomas podrá competir en marzo en los campeonatos universitarios de la NCAA (matriz del deporte universitario de USA) y se convertirá, a buen seguro, en campeona estadounidense.

En el ámbito de la Ivy League (competición en la que intervienen las ocho mejores universidades de USA), varias nadadoras pidieron que se evitase su participación, pero la organización se negó amparándose en la protección de todas las identidades de género. La queja se basa en la evidente superioridad física de Lia Thomas, que durante la competición no solo ganó sus pruebas con una desorbitada ventaja sino que superó los récords universitarios de campeonas olímpicas y estrellas mundiales como Missy Franklin o Katie Ledecky.

Hace unos meses (justo en Noviembre de 2021) la juez de la Federación de Estados Unidos, USA Swimming, renunció a su cargo en protesta por permitir que Lia Thomas compitiera con el equipo femenino de Pensilvania. En su carta de renuncia expresó: “No pretendo criticar a Lia, pase lo que pase, es una hija de Dios, una persona preciosa, pero es un cuerpo masculino nadando contra el femenino y ese cuerpo masculino nunca puede cambiar. Ese cuerpo masculino siempre será un cuerpo masculino”.

 

Falleras con indumentaria masculina, falleros mayores y homosexualidad: el género entra en el debate de las Fallas​

Las fallas han pasado de tratar la homosexualidad en tono de burla a hacer una crítica blanca, pero la diversidad aún no ha calado

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”Si las Fallas no hubieran evolucionado seguirían siendo los carpinteros los que sacaran a la calle las virutas y los restos de sus talleres para quemar la víspera del día de su patrón, San José”, apela Alicia Pérez que, este año, ha pedido a la Junta Central Fallera que su pareja, Laura Romero, pueda desfilar vestida con saragüell y no con la indumentaria típica femenina. No esperan respuesta, saben que las normas son las normas pero pretenden que se cambien, igual que han cambiado las Fallas a lo largo de los años. Que se normalice algo que la sociedad va normalizando. Y que evolucione.

Ellas han sido las que este año han abierto el debate sobre las reglas de una fiesta anclada en cuestiones de género. Vicente Llácer y Víctor Belinchón lo han tenido más fácil y este año representarán, como falleros mayores, una figura restringida hasta ahora a las mujeres, a sus monumentos en Burriana y Puerto de Sagunto. Aun así, han tenido que soportar la sorna de algunos que han pretendido hacer chiste con cuál será su indumentaria. “No me duelen los comentarios, la verdad. Son burlas que no van a ningún lado”, asegura Llàcer. “Hace más de 30 años que quería ser fallero mayor y no hay nada en nuestro reglamento que lo impida. Era consciente de que iba a haber debate y que hay dinosaurios que lo iban a rechazar. Siempre hay cerriles”, añade Belinchón.

Sin embargo, el debate se abrió hace años, y con mucha polémica. La portada, en 2014, de una revista gay con dos falleras besándose desató la ira de los más conservadores. Jokin Egaña, el director de la publicación, recuerda que su objetivo era visibilizar la diversidad en una fiesta convencional y, sobre todo, con mujeres, “que sufren la doble discriminación, por ser mujeres y lesbianas”.

Esa portada se transformó el año pasado en la figura central y remate de una falla, en Torrent, donde Raúl Martínez levantó un beso cargado de amor entre dos falleras. “Llevo ocho años haciendo fallas con perspectiva social y decidimos que era el momento”, asegura. Encontraron un matrimonio de falleras de Torrent y las reprodujo con una técnica de escaneado digital en 3D, de manera que además lograron que los modelos fueran reales y conocidos en la localidad. “Como artista, buscas la provocación pero, en este caso, era un elemento para generar debate y un lenguaje que todo el mundo podía leer”, añade. “Es una realidad que está en los casales y que no se nombra”, atestigua.

De hecho, las alusiones a la homosexualidad en las fallas son tradición en la cultura fallera. Pero durante demasiados años han tenido “una clara intención condenatoria, aunque revestidas de un enfoque picante o humorístico”, tal como escribió Gil-Manuel Hernández. Otro de los miembros de la Asociació d´Estudis Fallers, Alejandro Lagarda, ha actualizado aquel texto de Hernández, en el que también hacía referencia a que la relajación de la censura no cambió la forma de superar clichés.

Lagarda marca como punto de inflexión el año 2003, cuando el colectivo Lambda instauró los premios Arco Iris para quienes mejor reflejaran la diversidad sexual. Los galardones llevaron a pasar de un trato vejatorio a una crítica blanca y, de ahí, a “promover un mayor acercamiento a tratar la realidad homosexual desde una perspectiva opuesta, fomentando un contenido crítico contra la discriminación”. Lagarda destaca que mientras otras artes como el cine, la literatura o el teatro han sido abanderadas en la visión de género, “las fallas se han quedado atrás”. Confía en que los jóvenes artistas aporten una perspectiva más acorde al siglo XXI y se dé una progresiva aceptación de forma sencilla. Se ha abierto un melón acorde a la actualidad y sus protagonistas solo quieren que se normalice lo que existe.


Madre mía qué país de retrasados 🤦‍♀️
 

¿Por qué un hombre biológico ganó el premio a la mujer del año?​

Rachel Levine, de 64 años, quien nació como Richard Levine antes de su transición en 2011, está al mando de la subsecretaría de salud de Estados Unidos para el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos.

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Un hombre se encuentra entre los ganadores del premio a la «Mujer del año» de USA Today. Aunque parece la realidad de un futuro distópico o una revista de sátira, es lo que se vive en el 2022. Este es el caso de Rachel Levine, de 64 años, quien nació como Richard Levine antes de su transición en 2011.

Levine hoy es la «Mujer del año» de USA Today, lo que significa que fue nombrado como una de las mujeres más exitosas del país quien vivió como un hombre durante 54 años.

Sin embargo, lo más llamativo de su nombramiento es que además de no ser mujer, tampoco se ha destacado por sus méritos. Es decir, la evidencia señala que no ganó el premio ni por ser mujer, ni por ser la más sobresaliente, sino por ostentar ser mujer y así desafiar a la ciencia misma. En lugar de destacarse como médico, estuvo envuelto en escándalos por el mal manejo de la salud.

Actualmente, Levine está al mando de la subsecretaría de salud de Estados Unidos para el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos. A su vez, está a cargo del Cuerpo Comisionado del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos, bajo la administración de Joe Biden, que se ha empeñado en revocar las políticas de su predecesor, Donald Trump, al permitir y promover la participación masculina en ámbitos femeninos, sobre todo a nivel deportivo. En este caso, Levine se posicionó en el gobierno nacional.

Ahora obtuvo el el premio de «Mujer del año», por supuestamente ser una de las «mujeres de todo el país que han tenido un impacto significativo”.

“Realmente siento que todo lo que he hecho, ya sea en medicina académica, en educación, en investigación clínica, viendo a mis pacientes desde mi rol en la salud pública, en Pensilvania y ahora mi desde mi papel a nivel nacional, todo me ha llevado a este momento en términos de ayudar a la nación a lo largo de la mayor crisis de salud pública que hemos enfrentado en más de cien años», dijo Levine.

No obstante, Washington Examiner señala que su impacto ha sido más negativo que positivo. Primero porque forma parte de la administración que vio las peores cifras ante una pandemia en la historia. Luego, su nominación por parte de Biden fue seguida por un deterioro y no una mejora en la situación. Hay poco de qué alegrarse por el mandato de Levine, recalcan.

Señalan cómo los casos y las muertes debido a COVID-19 aumentaron, y Levine, como la persona encargada de la dirección del HHS, ha jugado un papel completamente olvidable, si es que ha tenido alguno.



Levine ha implementado políticas cuestionables en materia de salud

Antes de su nombramiento a nivel federal, Levine fue secretario del Departamento de Salud de Pensilvania. Durante su gestión el estado ocupaba el quinto lugar en el país en muertes relacionadas con COVID-19 y el séptimo puesto en casos confirmados.

El portal antes mencionado afirma que muchas personas mayores murieron específicamente debido a la desastrosa decisión de Levine de ordenar que los «hogares de ancianos readmitieran» a los pacientes con COVID-19. El Congreso incluso escribió una carta expresando su preocupación por el liderazgo y las políticas de Levine, que supuestamente fueron responsables de «al menos el 63 % de las muertes en todo el estado» en Pensilvania.

Lo más llamativo (y reprochable) es que mientras promovió reingresar a los ancianos, la población de mayor riesgo, a un entorno de alto contagio, Levine sacó a su madre de 95 años de un asilo y la puso en un hotel de lujo.

El feminismo promueve que la mujer no es una realidad biológica

Esta línea de pensamiento obedece a la herencia de la tercera ola del feminismo, el de género, que sostiene en palabras de su autora Simone de Beauvoir: «Mujer no se nace, se llega a serlo». Así, el feminismo contemporáneo en vez de exaltar a la mujer y sus logros vuelve heroico el hecho que un hombre se asuma mujer.

Actualmente está en marcha la cuarta ola del feminismo, el interseccional, que aplica la lógica hegeliana del opresor y el oprimido, la lucha de clases del marxismo llevada a la guerra entre sexos. Bajo esta dialéctica no se premia el esfuerzo, sino que se reivindica al oprimido, en este caso a una supuesta mujer reprimida en el cuerpo de un varón.

La cultura del mérito está siendo sistemáticamente suplantada por las cuotas y asignaciones, la esencia se reemplaza por la presencia. Y por medio de la dialéctica de la contradicción, también hegeliana, ostenta luchar contra la superficialidad mientras contradictoriamente se destaca a quien parece mujer, en lugar de serlo y además se premia dicha apariencia, no su aporte a la ciencia.

Al contrario, a se le ha cuestionado Levine por pregonar ideología sin sustento académico. Tal fue el caso de la promoción del uso para menores de edad de hormonas que bloquean el pleno desarrollo de su pubertad y que incluso pueden anular su fertilidad.

Entre las críticas contra Levine por dichas declaraciones está el testimonio de una mujer que fue sometida a hormonización masculina en su juventud y ahora lucha por impedir que otros menores sean tratados como un experimento.



Implementar políticas como esta ha demostrado daños serios en niños, según declaró el doctor David Bell, gerente del personal de un hospital público británico.

El caso más claro es el de David Reimer. Luego de una circuncisión fallida a los siete meses de nacido, su órgano sexual masculino se vio seriamente dañado. En lugar de afirmar su identidad masculina, se convirtió en un experimento de un sexólogo y psiquiatra precursor de la transición en menores: John Money.

Tras la operación fallida, Money convenció a la familia de quien en aquel entonces se llamaba Bruce Reimer de convertirlo en niña y tratarlo como tal. Le hicieron una cirugía para cambiar sus órganos sexuales y le suministraron hormonas femeninas y llamaron Brenda. Pero Reimer jamás adoptó dicha identidad.

Al desarrollar una conducta solitaria e infeliz como mujer, los padres de Brenda le contaron, una vez que llegó a ser adulto, que había nacido como niño. De acuerdo con lo expuesto por BBC Mundo, semanas después Brenda eligió volverse David. Fue sometido a cirugía reconstructiva y eventualmente se casó.

Aunque no pudo tener hijos, fue el feliz padrastro de los tres hijos de su esposa, hasta que se enteró que su caso había sido expuesto como un conejillo de indias en revistas científicas para justificar la hormonización de miles de menores de edad. A pesar de las nefastas consecuencias en la vida de Reimer, forzado a vivir como mujer.

Posteiormente, Reimer sufrió depresión y crisis de identidad a lo largo de su vida a la que puso un abrupto fin por medio del suicidio. Lo cual sirve de ejemplo para desmontar el el alegato de Levine, que hormonizar a los menores de edad reduce sus probabilidades de suicidio.

En vista de sus cuestionables prácticas médicas y políticas, Levine ha no sido premiado como mujer del año por sus logros sino por ostentar ser mujer.