Crea una baraja de cartas de género neutro sin reyes, reinas ni jotas para eliminar la "desigualdad sutil"​

Una joven de 23 años ha creado una baraja de cartas de género neutro. El conjunto de cartas no incluye reyes, reinas ni jotas y, con este pequeño cambio, pretende resolver la supuesta desigualdad que suponen los naipes tradicionales.

La idea nació en la mente de Indy Mellink, de Países Bajos, licenciada en psicología forense y fanática de las cartas, mientras explicaba las reglas de un juego a sus primos. En ese momento, la joven se dio cuenta de la "desigualdad sutil" que supone tener un rey más valioso que una reina, algo que influye en las personas en su vida diaria "porque es solo otra forma de decir 'oye, eres menos importante'", comentó a Daily Mail.

Fue entonces cuando Indy, empujada por su padre, decidió diseñar su propia baraja, cambiando estas cartas por unas que simbolizan el oro, la plata y el bronce.




Las primeras 50 barajas se vendieron rápidamente y, ante la demanda, la joven comenzó a crear más y venderlas a través de Internet consiguiendo, en un mes, enviar 1.500 unidades a Bélgica, Alemania, Francia y Estados Unidos.

La directora de la Asociación Holandesa de Bridge, Berit van Dobbernburgh, ha advertido que será difícil introducir un cambio, puesto que las nuevas cartas requerirán modificaciones en las normas. Sin embargo, ha asegurado estar a favor de la neutralidad de género y considera "genial" que "una persona de esta edad haya notado eso".

 

Soy frigido​




Me pasa practicamente lo mismo que a Morioka, aunque yo no consumo lo mismo, he divagado varias veces sobre mi sexualidad y por fin hoy he descubierto que soy frigido gracias a este video, lo que si puedo decir es que yo tambien pase muchisimo tiempo odiandome a mi mismo al igual que Morioka y despreciandome y dandome asco por las fantasias sexuales que llevaba a cabo tambien a veces, pero a dia de hoy ya no me desprecio de esa manera a mi mismo, estoy comenzando a aceptarme y a quererme aunque sea un poco ¿entonces que me sucede ademas de ser frigido? que no tengo ningun deseo por el sexo, creo en el amor romantico y puro (platonico podriamos decir) y lo considero el pilar de mi vida, pero el sexo no tiene ningun interes para mi exepto como una necesidad fisiologica, una pulsion sexual incomoda y molesta que me sobreviene de vez en cuando y que me veo obligado a masturbarme unicamente para que deje de molestarme y no porque realmente lo desee, muchas veces imagine en poder dejar de sentir esta pulsion y que seria mas feliz sin tener ninguna necesidad sexual en lo absoluto.
 

La nueva 'Ley Trans' prevé el libre cambio de sexo sin informe médico a partir de los 16 años​

El borrador de la Ley Trans que ha redactado el Ministerio de Igualdad, y que se pretende llevar al Consejo de Ministros en la primera quincena de febrero, elimina la despatologización de la transexualidad, permitiendo el cambio de sexo sin necesidad de pruebas médicas o psicológicas. En el mismo se recoge como único requisito para el cambio en el Registro Civil la «declaración expresa» de la persona.

El equipo de la ministra Irene Montero se encuentra en la actualidad negociando esta norma con la vicepresidenta primera de Gobierno, Carmen Calvo, por lo que es susceptible de sufrir algún cambio antes de su aprobación por parte de todos los miembros del Ejecutivo.

Sin embargo, a pocos días de que el Consejo de Ministros le dé la luz verde, la ley sigue recogiendo algunos temas que han causado desavenencias entre los socios de Gobierno, así como a diferentes sectores del feminismo, como son la despatologización de la transexualidad o la autodeterminación de género.

En cuanto al primer tema, la norma recoge que la rectificación registral de la mención del sexo «en ningún caso podrá estar condicionada a la previa exhibición de informe médico o psicológico alguno», algo que sí se exigía en la legislación actual, en concreto, un informe médico que diagnosticara a la persona transexual una distrofia de género.

Tampoco serán necesarias, cuando se apruebe la norma, «la previa modificación de la apariencia o función corporal de la persona a través de procedimientos médicos, quirúrgicos o de otra índole, sin perjuicio del derecho de la persona interesada a hacer uso de tales medios«.

Desde los 16 años​

Del mismo modo y, según explica Igualdad, para dar cumplimiento a la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, se elimina el requisito de la mayoría de edad para solicitar la rectificación de la mención registral del sexo, de modo que las personas mayores de 16 años estarán plenamente legitimadas para solicitar por sí mismas la rectificación.

En lo que respecta a las personas de entre 12 y 16 años, estas podrán efectuar la solicitud por sí mismas, o a través de sus representantes legales, debiendo en el primer supuesto contar con el consentimiento de sus progenitores o de la persona que ejerza su representación legal. En caso de desacuerdo entre progenitores o representantes legales, la ley prevé que la persona menor o incapacitada pueda efectuar la solicitud a través del Ministerio Fiscal.

Con estas medidas, «se restituye a la persona el derecho inherente a decidir sobre su propio cuerpo y su ser», explica el Ministerio de Igualdad en la exposición de motivos del borrador.

Por otra parte, el texto mantiene en su artículo 5 el derecho a la identidad de género libremente manifestada. El equipo de Irene Montero defiende así que toda persona posee derecho «al reconocimiento de su identidad de género libremente manifestada» sin límite «por razón de edad, sexo, origen racial o étnico, nacionalidad, religión, orientación sexual, expresión de género, características sexuales, discapacidad, enfermedad, estado serológico, lengua, clase social, migración, situación administrativa o cualquier otra condición personal».

Esta denominación es la que ha causado desavenencias entre el Ministerio y el PSOE que defienden que el sexo es un hecho biológico insoslayable que determina las condiciones de las mujeres, mientras que el género es una construcción social.

«Estamos en contra de los posicionamientos que defienden que los sentimientos, expresiones y manifestaciones de la voluntad de la persona tienen automáticamente efectos jurídicos plenos», señalaba un argumentario que los socialistas hicieron público en junio de 2020.

Coinciden así, con una parte del movimiento feminista que denuncia que esta norma pretende «borrar» a las mujeres. A juicio de la Alianza Contra el Borrado de Mujeres, el objetivo de esta norma es permitir el cambio del sexo legal a cualquier persona aunque no sean transexuales y no experimenten disforia o incongruencia de género y creen que «si el sexo legal desaparece, desaparecen también los derechos de las mujeres frente al machismo».

En este sentido, se ha planteado la posibilidad de que un hombre acusado de violencia de género pueda declarar sentirse mujer para evitar la condena por esta lacra.

Precisamente, frente a estas críticas, la norma de Montero detalla que el cambio registral «no alterará la titularidad de los derechos y obligaciones jurídicas que pudieran corresponder a la persona con anterioridad» a la modificación. Además, el borrador recoge que, «en particular», no alterará los efectos de lo establecido en la Ley Integral contra la Violencia de Género.

 

Former WWE Wrestler Tyler Reks Comes Out as Trans Female Gabbi (Gabe) Tuft​

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Former WWE Wrestler Tyler Reks came out as a trans female on Thursday on Instagram.

Gabe Tuft made the announcement with long flowing hair and a red top.


CBS News reported:

Former WWE wrestler Gabbi Tuft came out as transgender this week, saying, “This is me. Unashamed, unabashedly me.”

In the ring, Tuft went by the name “Tyler Reks,” wrestling professionally from the late 2000s to the early 2010s. She left her career to spend more time with her wife, Priscilla, and their daughter.

Before retiring, her signature move was known as the “Burning Hammer.” She competed in iconic television events, including “Raw,” “SmackDown” and “WrestleMania.”

In her lengthy announcement, Tuft wrote on Instagram that she was afraid of what her family, friends and followers would say once she came out.




 

Hospitals Instruct Midwives to Use Terms ‘Chest Feeding’ and ‘Human Milk’ to Be ‘Gender Inclusive’​

A group of hospitals in Great Britain is raising eyebrows after instructing midwives to start using the terms “chest feeding” and “human milk” to be more “gender inclusive.”

Brighton and Sussex University Hospitals will also be rebranding their maternity services department as “perinatal services.”

“Terms like ‘chestfeeding’ and ‘human milk’ are being introduced at an NHS trust in a bid to boost inclusivity,” Bristol Live reports. “Staff have been asked to use gender-neutral language alongside – not instead of – traditional terms to ensure that all groups are represented.”

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LBC reports that terms such as “woman” and “father” will also be superseded by “woman or person” and “parent,” “co-parent,” or “second biological parent” respectively.

“For us, a gender-additive approach means using gender-neutral language alongside the language of womanhood, in order to ensure that everyone is represented and included. … It is important to note that the term ‘women’ encompasses both cis and trans women. Professionals should be aware that co-parents could have any gender identity, and could also be cis, trans, non-binary, and/or intersex. … Unless conversation is focused on gender identity with relation to cis, trans or non- binary status, it is not necessary to include the adjectives ‘cis’ or ‘trans’ before the words ‘woman,’ ‘man,’ or ‘person,'” Brighton and Sussex University Hospitals NHS Trust said in a statement about the changes.

The Daily Wire reports that “on a poster titled ‘Gender Inclusive Perinatal Care,’ Brighton and Sussex University Hospitals NHS Trust asks, ‘What can you do to support trans & non-binary parents?’ The poster answers, ‘Ask ALL service users about their pronouns & offer pronoun stickers to trans & non-binary people,’ ‘offer your own pronouns when introducing yourself,’ ‘get comfortable with ‘They, them, theirs’ pronouns,’ ‘use inclusive language when talking to, or about, groups of people,’ ‘make sure signs and leaflets are gender-inclusive.’”

 

Escalofriante Denuncia De Un Matrimonio De Psicoterapeutas Que Trabajó En Una Clínica Para Niños Trans Que Les Obligó A Dimitir​

Susan Evans y Marcus Evans son matrimonio y psicoterapeutas especializados en el tratamiento de personas identificadas como “trans”, y no son contrarios a los denominados “cambios de sexo” o “reasignaciones de género” en adultos. Esto otorga aún más relieve a su denuncia de ese abordaje en menores de edad.

Ambos trabajaron, en distintos puestos y periodos, en la clínica Tavistock, líder en el Reino Unido en “transiciones” de género en niños, y ambos acabaron dimitiendo en disconformidad con sus métodos diagnósticos y terapéuticos. Tavistock, una clínica de pasado perturbador y presente cada vez más discutido, fue noticia hace dos años cuando se supo que hasta 18 profesionales se habían despedido voluntariamente del centro por problemas éticos, ante la facilidad con la que se remitía a menores autodefinidos como trans a tratamientos de bloqueo hormonal.

Susan y Marcus son dos de esos profesionales. De hecho, Susan asesoró a la joven Keira Bell, sometida entre otras intervenciones a una doble mastectomía, en su demanda contra Tavistock, gracias a la cual recientemente el Tribunal Supremo de Inglaterra y Gales ha ordenado que los tratamientos de “transición” en menores reciban una previa autorización judicial.

Por qué dimitieron

Susan trabajó entre 2003 y 2007 en Tavistock para el Servicio de Desarrollo de la Identidad de Género (GIDS, por sus siglas en inglés) del sistema nacional de salud británico. “Durante ese periodo”, explica en un artículo en Quillette, “me acabó preocupando que a algunos de los niños se les remitía a tratamiento hormonal tras un proceso de valoración bastante superficial”. Resultaba “incómodo” plantear cuestiones al respecto, así que se dirigió al responsable de la fundación pública que gobierna la clínica. Como resultado, se llevó a cabo una investigación interna en 2005 y 2006 que recomendó “una investigación más rigurosa” en los casos de disforia de género infantil. Pero “nada cambió sustancialmente”, lamenta Susan, así que dimitió, aunque siguió vinculada al consorcio.

Marcus llegó aún más arriba. En 2018 fue elegido miembro de la junta de gobierno de Tavistock. Por razón de su cargo tuvo conocimiento de dos hechos. Por un lado, varios padres se habían dirigido a la clínica quejándose del tratamiento recibido por sus hijos. Por otro, diez profesionales sanitarios del GIDS (una quinta parte de la plantilla) habían trasladado a la dirección sus problemas éticos por la misma cuestión. En febrero de 2019, Marcus dimitió al convencerse de que estas inquietudes no se iban a tener seriamente en cuenta.

Miedo a la acusación de transfobia

Desde entonces, los Evans han advertido en todos los foros posibles sobre los riesgos a los que se está sometiendo a estos menores. Su artículo en Quillette tiene un título suficientemente expresivo: «Lo primero de todo, no hacer daño: un nuevo modelo para tratar a los niños identificados como trans». Título que inspiró asimismo un encuentro en el Parlamento británico sobre la ética de los tratamientos transgénero, señal de que en el Reino Unido esta cuestión, sometida en otros países a una férrea dictadura de la corrección política por pavor al control del lobby LGBTI sobre los medios, preocupa de verdad ante la epidemia de casos socialmente inducidos.

Ayuda a frenar la radical y liberticida Ley Trans de Irene Montero con la campaña iniciada en TuFirma.org

Pero ¿por qué el Servicio Nacional de Salud (HNS) no se tomaba en serio la seguridad de la atención clínica a los menores y las inquietudes éticas de los sanitarios? Uno de los problemas, explica Susan, es que “muchos profesionales eran reacios a hablar públicamente, para evitar ser acusados de transfobia” si cuestionaban el “dogma establecido”. A saber, 1) hay que reafirmar rápidamente la identidad proclamada por el niño autoidentificado como “trans” y 2) hay proclamar, sin pruebas de ninguna clase, que los bloqueadores de la pubertad son totalmente reversibles.

Lo cierto es que, como señala Carl Heneghan, director del Centro para la Medicina basada en Pruebas de la Universidad de Oxford y redactor jefe de BMJ Evidence-Based Medicine del British Medical Journal, los tratamiento de bloqueo de la pubertad constituyen “un experimento no reglamentado llevado a cabo sobre niños”.

Diez argumentos a tener en cuenta

Tras esta contextualización, Susan y Marcus ofrecen algunas ideas, basadas en su experiencia clínica, para orientar a los padres cuyos hijos dicen “haber nacido en el cuerpo equivocado”.

Podríamos sintetizarlo en diez puntos.

1. Es comprensible que padres y profesionales quieran proteger al niño del dolor que le causa su convicción, pero también deben enseñarle a discernir y calibrar qué le produce sufrimiento y por qué: “Hay que resistir el deseo de reducir el dolor y la ansiedad animándole a una transición social o médica, porque hay consecuencias a largo plazo que un niño en un estado mental bloqueado es incapaz de imaginar o comprender”.

2. Hay que distinguir la disforia de género de otros problemas de índole mental que pueden ser concomitantes: puede haber “factores psicológicos que influyen en el deseo de transición”.

3. Muchos niños tienen, como muchos adultos, una “frágil estructura del ego” que les lleva a enfrentarse a las dificultades del día a día con un “si al menos yo fuese…”, es decir, con un pensamiento desiderativo focalizado en algo (en este caso, la transición) que resolvería de golpe todos sus problemas.

4. Esas personas también tienden a verlo todo blanco o negro y son por tanto “susceptibles a los estereotipos y pensamiento rígido que caracterizan a los elementos más ruidosos del activismo por los derechos de los trans”.

5. En algunos casos, el deseo de “transición” expresa el deseo del adolescente de controlar su desarrollo sexual, y se les hace creer que la “transición” suprimirá ese deseo. Pero a esa edad “la confusión y la angustia son normales e incluso una parte necesaria del desarrollo”, y debidamente orientadas desaparecen en la edad adulta.

6. La disconformidad con el propio cuerpo que se expresa en forma de disforia de género no desaparece con las intervenciones médicas, que “no pueden erradicar completamente el género con el que nació el paciente”. Esto puede producir “un sentimiento de persecución, porque el cuerpo es un recordatorio constante de que siguen existiendo aspectos de uno mismo no deseados”.

7. Los familiares y los sanitarios “son presionados para que apoyen la creencia del paciente de que sus problemas psíquicos pueden resolverse interfiriendo en el funcionamiento y la apariencia del cuerpo”. Pero esto impide que muchos de ellos «acepten su cuerpo natural y su género, lo que permitiría evitar los riesgos médicos de la terapia hormonal”.

8. Los problemas humanos “suelen ser multidimensionales”, pero, por las razones descritas, los pacientes con disforia de género pueden considerar “molesta o incluso ofensiva” cualquier actitud inquisitiva sobre la raíz de esos problemas, porque esa averiguación “amenaza sus defensas internas y su sistema de creencias”.

9. Hay quien considera la certidumbre de los adolescentes en su identidad trans como un signo positivo y favorable a hacer la “transición” química o quirúrgica, pero Susan y Marcus consideran que esa certidumbre debería, por el contrario, ser considerada una señal de alarma, pues no debe esperarse que una persona “desdeñe o ignore que la ansiedad, el sufrimiento, el estrés y los peligros en el funcionamiento corporal van a estar presentes incluso en el caso de una transición médica realizada con éxito”.

10. Por último, “no existe ningún método acreditado para determinar quién es ‘realmente’ trans”. Muchos que estaban seguros de serlo han admitido luego su error. “Es más, según nuestra experiencia”, añaden los Evans, “hemos encontrado que niños que deseaban la transición lo que subconscientemente deseaban es que una figura paterna diese un paso adelante y les ayudase a identificar y comprender esa parte de sí mismos que están intentando descartar”.

Una correcta evaluación psicológica

Los esposos Evans sintetizan su posición profesional afirmando que “una persona psicológicamente sana tiene que ponerse de acuerdo con su yo sexual, por lo que resulta de ayuda que un terapeuta le apoye a empezar a pensar en sus miedos y ansiedades, en vez de animarle a buscar mecanismos de evitación. La misión de la adolescencia es prepararse para la edad adulta, no posponerla artificialmente”.

Todos tenemos tendencia, al menos subconsciente, a eliminar aspectos no deseados de nosotros mismos, “pero no es posible hacerlo, porque las partes de uno mismo que uno descarta tienden a emerger de nuevo, particularmente cuando el ego está bajo presión. La salud mental se basa en la capacidad para integrar los diversos aspectos del yo, no en pretender expulsarlos… Es decir, en la capacidad para reconocer la diferencia entre el pensamiento basado en la realidad y el wishful thinking [pensamiento desiderativo]». La misión del terapeuta es ayudarle a lograrlo, no a lo contrario.

De ahí que sea importante conocer un retrato general de la personalidad del paciente, de sus déficits cognitivos o posibles trastornos psiquiátricos y de la dinámica familiar en la que surge la incongruencia de género. “La fantasía de que se puede cambiar y esculpir el cuerpo como forma de quitarse de encima profundos problemas psicológicos debe estudiarse detenidamente… A los cirujanos plásticos les resulta familiar recibir pacientes que intentan eliminar o manejar una dificultad psicológica mediante la cirugía, y los más éticos entre ellos los remiten al psiquiatra. Para quienes tienen disforia de género, una intervención médica y quirúrgica demasiado rápida puede dejar problemas sin abordar o quizá agravados”.

“En lo que concierne a los niños”, concluyen”, necesitamos un nuevo modelo que proporcione protocolos de valoración y tratamiento clínicamente rigurosos, equilibrados y éticos. Como mínimo, debería restablecerse en este ámbito el estándar ético común de la buena praxis: nuestro deber, en primer y principal lugar, debe ser siempre ‘no hacer daño’”.

 

Un terapeuta demanda a una Universidad por no permitirle realizar una investigación sobre jóvenes transgénero que se arrepienten del cambio y quieren revertir su operación​

Parece que lo que debería ser normal en cualquier lugar del mundo, ahora no solo es completamente anormal, sino que es políticamente incorrecto e incluso está mal visto. Un terapeuta, James Caspian, con más de 10 años de experiencia en terapias psicológicas con personas transgénero, ha decidido demandar a la Universidad Bath Spa después de que en 2017 se le prohibiera realizar una investigación sobre las personas que habían decidido cambiar de sexo y después se arrepentían y querían revertir su situación, tal y como informa ‘WND‘.

Caspian ha declarado a través de sus abogados que “no he tenido otra alternativa que llevar este caso a Europa. Hay demasiado en juego para la libertad académica y para cientos, si no miles, de jóvenes que dicen que están siendo perjudicados y a menudo silenciados por una visión rígida en algo que se ha convertido en una especie de ideología transgénero y no permite ninguna otra discusión”.

Añadía que su “investigación preliminar había revelado un cisma cada vez más controvertido en la política transgénero y las experiencias de pacientes hospitalizados que me preocupó mucho y confirmó la necesidad de esta investigación. Algunas de las personas con las que hablé dijeron que estaban demasiado traumatizadas para hablar sobre sus experiencias, lo que demostró que era aún más importante investigar el tema, no menos”.

Por otro lado expresaba la preocupación que tenía tras comprobar que a partir de 2013 “comenzó a ver una tendencia alarmante de que los pacientes se estaban volviendo más jóvenes y hubo un aumento en el número de mujeres jóvenes que presentaban problemas complejos de salud mental”.

El caso es que este terapeuta británico ha decidido llevar este caso ante los tribunales puesto que la universidad argumentaba a través de su equipo de abogados que esa investigación podría ser “políticamente incorrecta” y conllevaba un riesgo para la universidad. Les preocupaba que las críticas contra él en las redes sociales “no se limitaran al investigador, sino que involucraran a la universidad”.

Como podrán comprobar todo esto de la ideología de género, la dictadura LGTBI y demás asuntos globalistas se han convertido en una especie de temas tabú de los que no se puede disentir. Ni siquiera cuando se comprueba que hay un gran número de personas con serios problemas tras dar el paso inicial y que tienden a arrepentirse, tal y como ha afirmado este terapeuta. Terrible, nos estamos volviendo locos.

 



La oficina de "Derechos Humanos" de ONU ha encargado confeccionar un listado de disidentes de la agenda de género.

La ONU prepara una lista negra de quienes se oponen a la ideología de género​

La oficina de “Derechos Humanos” de la ONU acaba de solicitar contribuciones para elaborar una suerte de “lista negra” en la que ir registrando a quienes se oponen a la ideología de género. Estas contribuciones consisten, en concreto, en información. Se solicita, pues, un trabajo de inteligencia contra determinados grupos de la sociedad civil. Gobiernos, organizaciones internacionales y regionales, organismos y programas de ONU, ONG’s y organizaciones LGBT y feministas están convocados a aportar los nombres que irán engrosando este listado de disidentes.

La ONU está preocupada porque advierte una seria y creciente reacción en muchos puntos del globo contra la agenda de género. Esta preocupación es compartida por Open Society Foundations, de George Soros, que hace dos años promovió investigaciones sobre los grupos que estaban resistiendo estas ideologías. La misma preocupación también la tuvo la Ford Foundation, que por medio de la Universidad de Columbia financió un proyecto periodístico llamado “Transnacionales de la Fe”, cuyo objetivo consiste en luchar desde medios de comunicación masivos de 16 países iberoamericanos contra los discursos que resisten al feminismo, el lobby LGBT y el aborto.

La ONU tiene terror a aquello de “ideología de género”. Y lo hace saber de forma explícita

Los burócratas de la ONU creen que hay que tomar medidas drásticas antes de que sea tarde. Es interesante analizar algunos puntos del comunicado en cuestión. Todo empieza con una patética reivindicación del absurdo reduccionismo llamado “enfoque de género”: “Los enfoques de género reconocen que éste está inextricablemente ligado a la construcción social: que los significados vinculados a las diferencias de sexo (y otras) se crean socialmente. Cuestionan el supuesto de que la identidad de género tenga correlación directa y necesaria con el sexo biológico…”.

Resulta una obviedad que la sexualidad está atravesada por la cultura y la historia. Esto es, que la sexualidad posee una dimensión contingente. Tal cosa sería el “género”, entendido como las características sociales de la sexualidad. Ahora bien, el problema del “enfoque de género” es que reduce la complejidad de la sexualidad humana y la identidad personal a esta mera realidad contingente. El “enfoque de género” es un monismo, reconduce todo sistemáticamente a una sola variable: la “construcción social”. Pero la sexualidad humana tiene una base natural que resulta inextricable. Negar esto es un absurdo anticientífico. La identidad, a su vez, no puede surgir de la mera contingencia, pues necesita un fondo permanente que le permita seguir siendo idéntica a sí misma aun en los cambios. El “enfoque” en cuestión, en verdad, es una ideología, en la medida en que mistifica la realidad sexual; en la medida en que desconoce el complejo juego naturaleza/cultura que estructura la existencia de esos animales sociales que somos los seres humanos.

La ONU quiere nombres y apellidos, organizaciones, argumentos, resultados conseguidos. Lo que se pretende es mapear la situación actual

La ONU, sin embargo, tiene terror a aquello de “ideología de género”. Y lo hace saber de forma explícita: “existen actualmente relatos que, bajo diferentes líneas de caracterización (incluida la acusación de la denominada ‘ideología de género’), tratan de eliminar el marco de género de los instrumentos y procesos de la normativa internacional…”. Por eso, los burócratas necesitan saber quiénes son aquellos que están denunciando lo ideológico del mentado “enfoque de género”, y para eso se ha pensado esta suerte de “lista negra”.

En concreto, lo que se le pide a los gobiernos, las ONG’s, los movimientos sociales y las organizaciones internacionales es enviar un informe detallado en el que se respondan preguntas como las que siguen:

— “¿Existen ejemplos en los que se hayan utilizado narrativas o ‘ideología de género’, ‘generismo’ u otros conceptos relacionados con el género para introducir medidas regresivas, en particular, pero no exclusivamente, para las personas o comunidades LGBT?”

— “¿Ha habido expresiones o declaraciones públicas de dirigentes políticos y/o religiosos que hayan dado lugar a la prolongación, modificación o supresión indefinida de acciones, actividades, proyectos, políticas públicas o aplicación de enfoques de género?”

Y la cosa se va poniendo peor, pues a continuación se solicita información sobre quiénes son esas personas que están resistiendo la ideología de género:

— “¿Quiénes son los principales actores que sostienen que los defensores de los derechos humanos de las personas LGBT están fomentando la llamada ‘ideología de género’?

— ¿Cuáles son sus principales argumentos?

— ¿Han sido eficaces en la regresión de los derechos humanos de las personas LGBT?”

Cuando se trata de diversidad de pensamientos, opiniones, tradiciones, costumbres, valores y posicionamientos políticos, la “agenda de la diversidad” apuesta por el disciplinamiento uniformizador

La ONU quiere nombres y apellidos, organizaciones, argumentos, resultados conseguidos. Lo que se pretende es mapear la situación actual. ¿Pero con qué propósito? Sobre esto no se dice nada más que la típica cantinela de defender la “diversidad” y los “derechos humanos”. No obstante, ser parte de una “lista negra” como la que se quiere configurar podría significar para los disidentes graves problemas en el futuro. Boicot político, boicot laboral, boicot económico, cancelación cultural, persecución judicial… quienes resisten la ideología de género podrían convertirse en los primeros parias debidamente registrados del orden globalista y su policía ideológica.

Así, la “diversidad” siempre se trató de la cama y nada más. Con quién uno se acuesta o quién uno autopercibe ser: a esto se limitó el cuento de la “diversidad”. En efecto, cuando se trata de diversidad de pensamientos, diversidad de opiniones, diversidad de tradiciones, costumbres, valores y posicionamientos políticos, la “agenda de la diversidad” apuesta por el disciplinamiento uniformizador. No tolera lo distinto, no soporta voces disonantes. A su vez, aquello de “derechos humanos” también terminó anulándose a sí mismo desde que en el nombre de ellos mismos se decidió atentar contras los derechos de la libertad de expresión, la libertad religiosa y la libertad política.

A este respecto, nótese la siguiente pregunta que se solicita para el informe de ONU: “¿Existen iniciativas adoptadas por los Estados en relación con el derecho a la libertad de religión, creencias o conciencia (incluida la figura de la objeción de conciencia) que hayan tenido el efecto práctico de limitar el disfrute de los derechos humanos (incluidos los derechos sexuales y reproductivos) de las personas LGBT?”

El “Objetivo 5” de Naciones Unidas establece la ideología de género como marco obligatorio para todas las naciones

Aquí surge con claridad una colisión de derechos, que tiene la forma de una disyunción: o se disfruta de libertad religiosa (que no se caracterizan como derechos humanos), o se disfruta de “derechos humanos” de “las personas LGBT”. En rigor, opinar contra la ideología de género no violenta ningún derecho humano de ninguna persona en absoluto. Incluso en el caso en que una persona se autoperciba de un sexo distinto del biológico, argumentar que la sexualidad humana está en gran medida determinada biológicamente no supone ningún atentado contra los derechos de aquélla. Afirmar tal cosa sería concederle a esta hipotética persona privilegios inadmisibles. Por empezar, el privilegio de que su autopercepción condicione legalmente las percepciones de los demás. Pero el relato de la ONU necesita poner en conflicto la libertad de expresión en general, y la libertad religiosa en particular, con los “derechos humanos”, para paulatinamente despojarlas de su carácter de “derechos humanos”. El camino lleva a una situación en la que la libertad de expresión y la libertad religiosa no serían más derechos humanos sino atentados contra estos últimos.

Además, hay que notar cómo se caracteriza a la objeción de conciencia. En efecto, no se la caracteriza como un derecho que deriva de la libertad moral y religiosa, sino como una “figura” que estaría poniendo en “peligro” los “derechos humanos” de las “minorías”. Por ejemplo: la libertad de consciencia de un sacerdote que no quiere celebrar un “matrimonio” homosexual, o la libertad de consciencia de un médico que no quiere practicar un aborto (“derechos sexuales y reproductivos”).

Finalmente, todo esto debe enmarcarse en la “Agenda 2030” de la misma ONU, cuyo “Objetivo 5” establece, precisamente, la ideología de género como marco obligatorio para todas las naciones. De lo que se trata es que llegado el año 2030, el mal llamado “enfoque de género” lo domine todo. Que sea algo así como la ideología global oficial. Pero para eso hay que empezar a identificar a los enemigos, amedrentarlos y eventualmente reducirlos a la insignificancia.

De ahí que la “lista negra” se esté conformando en este mismo instante. Eso sí: en el nombre de la “diversidad” y los “derechos humanos”. Quizás usted algún día también termine engrosándola.

 

Cambian el nombre a 'Mr Potato' que no sea un hombre y sea neutro​

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Los tiempos están cambiando y las grandes empresas se están adaptando en la medida de lo posible a ellos. El sector de los juguetes es uno de los que más transformaciones está experimentando para tratar de abarcar todos los terrenos y evitar cualquier discriminación de raza o de género.

Por ejemplo, en los últimos años hemos visto como las muñecas ‘Barbie’ han intentado ir más allá de aquella rubia canónica creando modelos nuevos con diferentes tonos de piel, formas corporales y trabajos. Ahora, le ha tocado el turno a ‘Mr. Potato’, uno de los juguetes estrella de Hasbro que tras más de 70 años será rebautizado.

Así lo ha anunciado la compañía juguetera este jueves. Hasbro ha querido puntualizar que no retiran el producto del mercado, sino que simplemente lo renombran y cambian el logo. De este modo, ya no nos debemos referir más al Señor Patat como ‘Míster’. A partir de ahora estos juguetes se llamarán simplemente ‘Potato Head’ (cabeza de patata).




Con este cambio la compañía pretende eliminar las normas de género tradicionales para que los niños y niñas puedan jugar y representar sus experiencias sin limitaciones de identidad.

Las reacciones en redes sociales no se han hecho esperar y las hay de todos los colores. Desde los que aplauden la transformación del producto para adaptarse a los nuevos tiempos hasta los más tradicionales que opinan que este cambio es ir “demasiado lejos”.