Creo que ya he superado lo del dibujo de Makis. Lo que aún me queda es que nunca me pidió perdón en serio. Sé que sólo trataba de gastarme una broma, pero realmente yo estaba muy dolida. Mirándolo ahora desde la distancia ya no lo veo tan humillante cómo aquel día me pareció. Pero todavía me queda aquello de que podía haberme pedido alguna disculpa. En fin, el caso es que yo ya te he perdonado