Hazte Oír ocultó a sus donantes que había perdido la condición de entidad de utilidad pública

La declaración de utilidad pública es un sello que pueden solicitar las asociaciones legalmente constituidas en España y que otorga en Ministerio del Interior si considera que el colectivo en cuestión promueve «el interés general». Se requiere que la entidad desarrolle una actividad «de carácter cívico, educativo, científico, cultural, deportivo, sanitario, de promoción de los valores constitucionales, de promoción de los derechos humanos, de asistencia social, de cooperación para el desarrollo» o «de promoción de la mujer», entre otros asuntos.

El pasado 4 de febrero, el Ministerio del Interior decidió retirar la declaración de utilidad pública a la asociación ultracatólica Hazte Oír a causa de la campaña que lanzó en 2017, protagonizada por un autobús rotulado con mensajes contra los menores trans.

Hazte Oir perdió de esta forma todas las ventajas fiscales aparejadas a esta condición, entre las que se cuentan deducciones en el impuesto de sociedades, la exención del IBI o, precisamente, la posibilidad de que los donantes pudieran desgravarse la mayor parte de sus aportaciones.

Pero tal y como denuncia infoLibre, la asociación ultracatólica lleva desde marzo ocultando en su página web que ha perdido su condición de entidad de utilidad pública y, por lo tanto, las ventajas fiscales que lleva aparejadas, entre ellas la posibilidad de que estos pidan a Hacienda que les restituya una parte de su donativo.

Hasta este mismo lunes Hazte Oír animaba en su web a realizar aportaciones económicas a sus arcas asegurando que el donante podría desgravarse hasta un 75% de su donación, un privilegio solo disponible para las asociaciones cuando están reconocidas como de utilidad pública.