La CNMC monitorizará los tiempos de palabra de las mujeres en todos los programas informativos de la televisión española
Supervisará hasta 250 horas de emisión al año para determinar el peso femenino en casi una decena de cadenas, tal y como exigió la ley audiovisual de Calviño
En febrero de 2022, la entonces vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, aseguró que
no volvería a participar en debates donde fuera la única mujer. El empeño de la socialista se plasmó en la ley audiovisual que impulsó su departamento y que fue aprobada por el Congreso en mayo de ese mismo año. Ahora, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha recogido el guante y ya se prepara para cumplir con uno de los encargos que le encomendó la norma sectorial: fiscalizar la igualdad de género en los programas informativos que ven los españoles.
El organismo que preside Cani Fernández, con quien Calviño mantuvo siempre una estrecha relación de confianza, ha lanzado un plan para garantizar que se cumplan los principios de igualdad que fijó la ley sectorial. Es decir, que los noticiarios de las principales cadenas del país transmitan «una imagen igualitaria y no discriminatoria» de mujeres y hombres, y que
no favorezcan, «directa o indirectamente, situaciones de discriminación por razón de sexo».
La CNMC
examinará cada año hasta 250 horas de emisión de siete cadenas distintas. El examen se extenderá tanto a las públicas, RTVE y 24h, como a las privadas, Antena 3, Cuatro, La Sexta, Telecinco y Trece TV.
Cada 12 meses, el supervisor seleccionará entre 800 y 1.000 unidades de vídeo de 15 minutos de duración, cuyo análisis encargará a una consultora. El presupuesto de dicho contrato, que la Secretaría General de la CNMC sacó hace unos días a licitación pública, es de 121.000 euros para el conjunto de 2025 y 2026.
El objetivo es que los trabajos arranquen el próximo 1 de junio.
«En una hoja de trabajo tendrá que reflejar el tiempo de palabra de cada uno de los actores que participan en las noticias, atendiendo a los criterios fijados por la CNMC, y con
especial atención a la representación de las mujeres en estos espacios», recogen los pliegos del contrato. La CNMC compartirá los recortes de vídeo seleccionados a través de una nube de su propiedad y, desde ahí, la empresa adjudicataria podrá descargárselos para su análisis.
Matías Prats y Mónica Carrillo (Antena 3),
Lara Siscar e Igor Gómez (RTVE), o, hasta el pasado marzo,
David Cantero y María Casado (Telecinco). El modelo mixto de un hombre y una mujer conduciendo los informativos lleva años siendo la fórmula ganadora para muchas cadenas. A ellos se han sumado un creciente número de ediciones presentadas por una sola presentadora o dos profesionales mujeres. Son tendencias evidentes a ojos de cualquier espectador. Pero uno puede peinar la inmensidad de internet sin encontrar datos que permitan tasar el grado de igualdad de la parrilla de programas de actualidad que ofrece la televisión nacional.
La Plataforma de Reguladores del Sector Audiovisual de Iberoamérica (PRAI), de la que forma parte la CNMC, ha apuntado a un preocupante desequilibrio en la presencia de mujeres y hombres en el sector audiovisual, no solo por la cantidad y duración de sus intervenciones, sino por los roles que desempeñan. En uno de sus últimos planes de trabajo, la institución pone el foco en la «altísima capacidad de influencia» de la tele para incidir en la urgencia de una presencia equilibrada y la eliminación de estereotipos. La acción de las cadenas, asevera, debe ser «transversal», desde el diseño de la agenda informativa, al tratamiento de los temas, el lenguaje, las decisiones de programación, o las personas invitadas a opinar o colaborar en espacios de debate.
En esto último se centrará el examen de la CNMC. «La autoridad audiovisual competente elaborará un informe anual sobre la representación de las mujeres en los programas y contenidos audiovisuales emitidos por prestadores del servicio de comunicación audiovisual de ámbito estatal, con especial atención a su representación en noticiarios, programas de contenido informativo de actualidad y en comunicaciones comerciales», recoge la ley sectorial. Esa autoridad es la CNMC que, además, tiene potestad sancionadora. De hecho, «la emisión de contenidos que de forma manifiesta favorezcan situaciones de desigualdad de las mujeres» fue calificada por la ley de 2022 como una «infracción muy grave»,
castigada con multas de entre 60.000 euros y 1,5 millones de euros, en función de los ingresos de la empresa sancionada.
En febrero de 2022, la entonces vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, aseguró que no volvería a...
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El nivel de subnormalidad que ha alcanzado el feminismo es insoportable.