Geoingeniería y chemtrails: La verdad al desnudo 🛩️



Es posible que sea coincidencia, pero a finales de los años noventa se empezó a sugerir la posibilidad de esparcir compuestos químicos en la atmósfera para revertir el calentamiento global y, justo entonces, apareció en el mundo de la conspiración un nuevo término, los chemtrails. Pero la geoingeniería tiene un pasado con las raíces en el mundo militar y un futuro ligado a importantes grupos de poder.
 


Esta semana en Informe Enigma, hablamos sobre uno de los temas más recurrentes en cuanto a conspiraciones se trata, los famosos Chemtrails.¿Qué son de verdad?¿realmente nos fumigan desde el aire?¿se trata de un plan oculto de nuestros gobernantes o quizás sea algo más simple? Iván Castro pasa de nuevo por nuestro espacio para aclararnos algunas de estas dudas.
 


Wikipedia "Chemtrail es el término que designaría una estela que aparece al paso de un avión, provocada por la utilización de productos químicos1 independiente o conjuntamente con la estela de condensación propia del avión"
"Contrails se producen por la condensación del vapor de agua producido en la combustión de los reactores de los aviones al ser expulsada a la atmósfera y encontrarse con ciertas condiciones meteorológicas que favorecen este proceso."
Una vez que hemos empezado por el principio, y el significado básico de ambas.... podemos empezar a ver de que va esto.
Desde niña, recuerdo ver cuando miraba al cielo estelas, y deciamos eso de "mira un AVION y que alto vaaaaaa" la contemplabamos durante un ratito mientras se iba deshaciendo (cosa que tardaba menos de 5 minutos) y seguiamos a lo nuestro. Hoy
ya no es así, hace unos cuantos fines de semana, baje con unos amigos al sur, y cuando dejabamos el apartamento, vimos varias "estelas", que se cruzaban, se hacian mas grandes y lo que es mas curioso....... aun seguiamos viendolas 30 minutos despues cuando estabamos ya en la zona este de la isla y a mas de 40 km del punto donde las vimos por primera vez.
 
ZCYRJZx.png
 
Bill Gates Is Funding a Chemical Cloud That Could Put an End to Global Warming

Whether you agree or not, global warming is happening. As reported by the minds at NASA, human activity continues to exacerbate the problem. Currently, there is more carbon dioxide in our atmosphere than in all of human history. Two-thirds of extreme weather events from the past 20 years can be tied back to human activity, while both our summers and winters are getting much warmer.

RELATED: NEW STUDY BREAKS DOWN THE EFFECTS OF ICE-LOSS ON THE WARMING ARCTIC

Nevertheless, not all hope is lost. Leaders, and companies from across the world are working hard to combat climate change. One of the most recent examples of this can be tied back to the enigmatic Bill Gates. Bill Gates is currently backing a potential solution to global warming that centers around the technology of solar geoengineering.




Solar geoengineering

Now you might be scratching your head a bit as solar geoengineering sounds like a plot point from a disaster movie. However, it is both a radical but potentially effective
means of stopping global warming. For the uninitiated, this technology would go on to mimic the effects of a massive volcanic eruption.

Andy Parker, project director at the Solar Radiation Management Governance Initiative, told CNBC, “Modeling studies have found that it could reduce the intensity of heatwaves, for instance, apparently it could reduce the rate of sea-level rise. It could reduce the intensity of tropical storms.”

Basically, planes would fly at high altitudes, spraying millions of tons of particles around the planet to create a massive chemical cloud that would cool the surface. However, do not get too excited yet. The technology is not officially ready but is coming close. Even more so, the process could go on to affect regional weather patterns. Even more so, it could potentially eradicate the blue sky.

However, the good news is that this process is affordable. Stephen Gardiner, author of “A Perfect Moral Storm: The Ethical Tragedy of Climate Change shared his opinions about the technology stating, “These consequences might be horrific. They might involve things like mass famine, mass flooding, drought of kinds that will affect very large populations.”

It will be interesting to see if this becomes a viable solution as the potential side effects to the process could be very bad. Nevertheless, it seems the benefits could outweigh the overall side effects.

What do you think?

 
Geoingeniería solar: solución al cambio climático o fuente de más conflictos

w9Bs9P3.jpg


Que los efectos del cambio climático provocarán tensiones entre los países ya nadie lo duda. La sequía y la falta de alimentos han sido causas de guerra desde el principio de los tiempos. Pero tratar de evitar esos efectos también podría ser una fuente de conflictos. Lo único que hace falta es que unas naciones decidan por su cuenta dedicarse a bloquear rayos del sol usando técnicas de geoingeniería. El climatólogo Alan Robock, uno de los autores del informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), dice en declaraciones a eldiario.es que el riesgo de conflicto será especialmente alto si unos países lo hacen sin el consentimiento de otros "que se perciban como perdedores de la geoingeniería solar".

Basada principalmente en dos mecanismos (dificultar la llegada de los rayos esparciendo partículas en la estratosfera o facilitar que los infrarrojos salgan de la atmósfera una vez que rebotan en la tierra), el problema con la geoingeniería solar es que nadie sabe bien qué va a provocar. "Los cambios que genere serán diferentes en cada lugar", explica Robock. "Las lluvias podrían disminuir en las regiones que tienen temporada de monzón, como la India, China, o el Sahel". Otros países como Rusia, dice, podrían preferir las temperaturas un poco más altas "para gastar menos en calefacción y disponer de los recursos del Ártico".

Según Robock, esas diferencias pueden ser muy nefastas incluso si no desatan una guerra. "Si el mundo comienza con la geoingeniería y hay alteraciones en el clima, como sequías en India o inundaciones en China, unos países podrían exigir que se termine con el experimento". El dióxido de carbono (CO2) habría seguido emitiéndose durante el período de geoingeniería, explica, por lo que su retirada abrupta podría desencadenar un calentamiento "mucho más rápido y peligroso que si no hubiéramos hecho nada".

7B9vkVC.jpg


El profesor de Ética Pública y miembro del consejo de Cambio Climático del Gobierno australiano, Clive Hamilton, escribió sobre el tema en un ensayo de 2014: "Los científicos del clima están tan radicalmente divididos por el tema de la geoingeniería como en su día estuvieron los científicos del Proyecto Manhattan por las armas nucleares". Hamilton se dio cuenta de que muchos de los científicos que hoy investigan la geoingeniería solar antes trabajaron en laboratorios de armas nucleares en Estados Unidos. Todo parte de la misma creencia, escribió, la de "que el hombre tiene derecho a un dominio total sobre la naturaleza".

Sin contar con la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera (que puede considerarse como una especie de geoingeniería involuntaria), ya ha habido varias intervenciones humanas para modificar el clima. La más conocida es la experiencia china de contrarrestar la falta de nieve de la meseta tibetana fabricando un humo que se mezcla con las nubes y provoca precipitaciones.

El efecto del experimento chino fue eminentemente local pero varios indicios apuntan a que la geoingeniería solar a gran escala es una posibilidad cada vez más cercana. Los científicos que asesoran al gobierno de EEUU ya pidieron que fondos federales para investigar la tecnología y la Universidad de Harvard abandera el primer programa de investigación para esparcir desde un globo partículas que reflejen los rayos del sol.

Para el experto en geoingeniería solar de la Universidad de Waterloo en Canadá, Juan Moreno-Cruz, antes que preocuparse por la detención abrupta, el riesgo a evitar es seguir con la tecnología para siempre. "La única razón por la que ahora estamos queriendo limitar las emisiones de dióxido de carbono es porque nos está costando algo en términos de inundaciones, sequías o aumentos en el nivel del mar; pero si hacemos geoingeniería y desaparecen todos esos costes, ¿para qué íbamos a dejar de emitir CO2?"

En su opinión, la única forma de deshacernos de los combustibles fósiles y hacer geoingeniería a la vez es vinculando a los dos en la regulación internacional. "Si usted quiere tener un voto en la coalición de países que decide el uso de geoingeniería, usted primero tiene que demostrar que ha hecho mitigación", explica. Tanto para prohibirla como para regularla, el acuerdo internacional parece inevitable. Según Moreno-Cruz, "hay un vacío en términos de regulación en este momento, por lo que sería muy difícil reaccionar hoy si algún país quisiera hacerlo por su cuenta".

Para Ted Parson, profesor de Derecho Medioambiental en la UCLA y coautor del clásico en la materia The Science and Politics of Global Climate Change, hay que empezar a hablar de geoingeniería cuanto antes, tanto para probar sus posibles beneficios y efectos adversos como para regularla. "El cambio climático está empeorando, la primera solución de reducir emisiones, que es claramente la mejor, no está dando vuelta a las cosas con la rapidez necesaria para evitar riesgos muy graves en las próximas décadas y es poco probable, teniendo en cuenta las limitaciones técnicas y los fracasos actuales de la política, que lleguemos con la reducción al nivel mínimo para alcanzar los objetivos del IPCC. Es imposible predecir, pero la alternativa es llegar a fines de siglo a un calentamiento de tres grados centígrados, tal vez cuatro, por encima de la era preindustrial, y eso sería terrible".

Si no para desatar una guerra, la geoingeniería también podría ser un acicate para el autoritarismo, con gobiernos poco democráticos interviniendo sobre el planeta sin consultar a sus ciudadanos. Según Parson, la preocupación es válida pero solucionable: "No creo que a los países democráticos les cueste tanto comenzar con programas de geoingeniería mientras lo hagan de forma gradual, la fuerte oposición que tiene hoy la tecnología refleja el pensamiento de una minoría con una fuerte opinión sobre el tema pero la mayoría no sabe nada del tema".

En su opinión, el camino para llegar a algunos de los objetivos de reducción de emisiones es más preocupante desde el punto de vista del riesgo de autoritarismo. "Cuando leo que para reducir las emisiones un 80% en 15 años lo único que tenemos que hacer es comer menos carne y consumir menos energía... ¿qué país democrático puede pedirle eso a sus ciudadanos? Creo que el autoritarismo es un riesgo serio. Y será mayor cuanto más esperemos y más grave sea el cambio climático", mantiene Parson.