Donald Trump no está por la labor de permitir que los inmigrantes se aprovechen de las ayudas públicas que entrega el gobierno estadounidense.
La Administración de Donald Trump ha informado este fin de semana que complicará el proceso burocrático de residencia definitiva para aquellos extranjeros en Estados Unidos que se hayan aprovechado de las ayudas públicas. Es decir, que no se les permitirá residir en el país estadounidense o al menos, no se lo pondrán nada fácil para quedarse en el país de manera legal.
La regulación, que ha sido propuesta por el Departamento de Seguridad Nacional, permitirá reconocer a aquellos inmigrantes que supongan una carga pública para las arcas del Gobierno.
En los últimos seis años, los funcionarios tienen la obligación de no otorgar la residencia permanente a aquellas personas que puedan convertirse en una “carga pública” y con esta medida, el Gobierno de Donald Trump intensificiará la persecución contra aquellos inmigrantes que dependan del gobierno para su subsistencia.
“Aquellos que buscan inmigrar a Estados Unidos deben demostrar que pueden mantenerse económicamente”, ha explicado Kristjen Nielsen, Secretaria de Seguridad Nacional.
Desde que Donald Trump llegó al poder, las medidas antiinmigratorias se han disparado en Estados Unidos. Los inmigrantes procedentes de ciertos países árabes son observados con lupa antes de recibir el permiso de entrar en el país.
Estados Unidos expulsará a aquellos inmigrantes que vivan de las ayudas y supongan "una carga pública"
La Administración de Donald Trump ha informado este fin de semana que complicará el proceso burocrático de residencia definitiva para aquellos extranjeros en Estados Unidos que se hayan aprovechado de las ayudas públicas. Es decir, que no se les permitirá residir en el país estadounidense o al menos, no se lo pondrán nada fácil para quedarse en el país de manera legal.
La regulación, que ha sido propuesta por el Departamento de Seguridad Nacional, permitirá reconocer a aquellos inmigrantes que supongan una carga pública para las arcas del Gobierno.
En los últimos seis años, los funcionarios tienen la obligación de no otorgar la residencia permanente a aquellas personas que puedan convertirse en una “carga pública” y con esta medida, el Gobierno de Donald Trump intensificiará la persecución contra aquellos inmigrantes que dependan del gobierno para su subsistencia.
“Aquellos que buscan inmigrar a Estados Unidos deben demostrar que pueden mantenerse económicamente”, ha explicado Kristjen Nielsen, Secretaria de Seguridad Nacional.
Desde que Donald Trump llegó al poder, las medidas antiinmigratorias se han disparado en Estados Unidos. Los inmigrantes procedentes de ciertos países árabes son observados con lupa antes de recibir el permiso de entrar en el país.
Estados Unidos expulsará a aquellos inmigrantes que vivan de las ayudas y supongan "una carga pública"