Estados Unidos cree que Rusia invadirá Ucrania "entre ahora y mediados de febrero" 💣

La subsecretaria de Estado de Estados Unidos, Wendy Sherman, consideró hoy que Rusia utilizará la fuerza militar contra Ucrania de aquí a mediados de febrero, aunque recalcó que desconoce si el presidente ruso, Vladímir Putin, tomará la decisión de atacar al país vecino.

"No sé qué está en la mente del presidente Putin. Solo hay una persona que lo sabe y esa es el presidente Putin. Sospecho que ni siquiera la gente que le rodea saben qué hará finalmente", señaló en una conferencia de Yalta European Strategy (YES) liderada por la expresidenta de Estonia Kersti Kaljulaid.

"Creo que saben que hay planes de preparar al Ejército para tenerlo listo y planes de utilizar el Ejército, pero sospecho que el presidente tiene otros planes en mente también. No tengo ni idea si ha tomado la decisión final", añadió.

No obstante, aseveró que EEUU ve señales de que Putin utilizará la fuerza militar contra Ucrania.

"Vemos ciertamente todas las indicaciones de que va a utilizar la fuerza militar, quizás en algún momento (entre) ahora y mediados de febrero", recalcó.

Sherman señaló que quizás la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos en Pekín el 4 de febrero próximo influirá en esa decisión.

"Sabemos todos que la inauguración es el 4 de febrero y que se prevé que asista el presidente Putin a la misma. Probablemente el presidente (chino) Xi Jinping no estaría muy eufórico si el presidente Putin eligiese ese momento para invadir Ucrania", añadió.

"Quizás esto pueda afectar su calendario y su pensamiento", dijo.

 


Rubezhnoe, República Popular de Lugansk.

Mientras los medios occidentales desataban la histeria sobre la hambruna mundial provocada por Rusia a causa del trigo ucraniano, Ucrania estaba quemando aquí toneladas del mismo…

Los medios jamás hablaron de ello. Pregúntate por qué.
 

¿Les parece esto serio? Zelenski y su esposa posan para Vogue con fotografías realizadas por Annie Leibovitz​

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Cada día tenemos más claro que con la guerra, que llevamos meses viviendo, entre Rusia y Ucrania los únicos que sufren son el pueblo ruso, el ucraniano y el resto de pobres mortales de muchas nacionalidades más. Los líderes de ambos países, y los del resto del mundo, se han tomado todo esto como una obra cinematográfica cuyo objetivo es hundirnos a todos en la miseria y en el terror continuo.

No parece ni medio normal cómo se está manejando esta guerra por prensa, medios de comunicación y los propios protagonistas. Y es que, además de las intervenciones estelares de Zelenski en distintos lugares de todo el mundo por streaming, ahora nos encontramos con que tanto él como su esposa, Olena Zelenska, se han convertido en portada la revista Vogue en Estados Unidos, con fotografías realizadas por la famosa fotógrafa Annie Leibovitz.

El reportaje se titula ‘El Retrato de la Valentía’ y trata de hacernos creer que esta pareja de comediantes, ambos son guionistas de cine, son una especie de héroes del mundo libre y gracias a su sacrificio desinteresado, todos podremos lograr nuestra ansiada libertad.

En este artículo, los protagonistas realizan épicas declaraciones. Por un lado, Olena nos cuenta cosas como: “Estos han sido los meses más horribles de mi vida y, francamente, nadie sabe cómo he conseguido guiarme emocionalmente. Estamos unidos hacia la victoria. No tengo ninguna duda de que venceremos”.

Por otro lado, su marido nos cuenta que “Mi esposa es mi amor, mi gran amiga. Olena es mi mejor amiga”.

Y todo esto para hablarnos de una guerra. ¿Les parece normal?

 
El retrasado de Borrell, dice que debemos estar dispuestos a pagar un alto precio por apoyar a ucrania.

No hijo no, la pagáis vosotros que sois los que nos habéis metido en este lío. Sois siempre vosotros el origen de nuestros problemas, y luego tenemos que pagar el pago nosotros. Y vosotros, clase política parasitaría, nunca os bajáis el sueldo, reducís organismos ni escatimáis en gastos a cargo del contribuyente.

CUANDO VOSOTROS SEÁIS SOLIDARIOS CON EL PUEBLO, EL PUEBLO SERÁ SOLIDARIO CON VOSOTROS. Mientras tanto, si vosotros la liáis, como siempre, vosotros lo pagáis.

Josep Borrell: “Los europeos debemos estar dispuestos a pagar un precio por apoyar a Ucrania y mantener la unidad”
 

Los refugiados ucranianos que se van de España: "Con estos sueldos y estos precios es imposible vivir"​

"Hola. Siento mucho tener que escribir este mensaje, pero me vuelvo a Ucrania. Aquí [en España] no puedo vivir, es sólo trabajar para pagar alquiler y comida. Lo que gano aquí no lo veo. Regreso en coche y necesito dinero para gasolina, por lo que estaré muy agradecido con cualquier ayuda".

Este es el mensaje que mandó Yurii Blazhenets a sus contactos españoles por Whatsapp la semana pasada. Llegó en abril a nuestro país y regresa a Kiev en unos días. El interés informativo sobre el conflicto se diluye y la vida de los refugiados ucranianos que llegaron con toda la pompa y atención mediática cuando estalló la guerra se ha ido complicando con el paso del tiempo.

Yurii no es el único en hacer el viaje de vuelta. Katya Halushka volverá a Kiev con su hija de 6 años a finales de agosto para intentar que la niña empiece allí el curso escolar. "Mi familia sigue allí y aquí no tenemos trabajo ni ayudas. No podemos hacer vida normal", cuenta a este diario desde casa de unos amigos ucranianos que les dan hospedaje a las afueras de Madrid.

En toda España hay familias ucranianas que llegaron escapando de la guerra y que se marcharán de aquí escapando de la inflación y la incierta situación económica. Es el principal argumento que esgrimen: el mercado laboral sólo les ofrece empleos precarios y deben invertir todo su sueldo en pagar gastos. Además, algunos de ellos han sido expulsados del programa de acogida a los refugiados que puso en marcha el Ministerio de Inclusión y que aplica Cruz Roja.

EXPULSADOS​

Yurii regresará a su país con Svitlana Sytenko, su esposa. Llegaron por separado. Yurii (42 años) fue uno de esos casos raros de varones ucranianos a los que les permitieron abandonar el país. Es abogado y habla un español perfecto, que estudia desde su etapa en la Universidad de Kiev. Por eso cuenta con numerosos clientes españoles con negocios en Ucrania.

"Si podías demostrar que tenías residencia en otro país o algo similar, como empresas, te dejaban salir", recuerda ahora desde Barcelona, donde ha tenido que alquilar una habitación. Antes estuvo en Madrid, acogido por el programa de refugiados de Cruz Roja dependiente del Ministerio de Inclusión.

"Cuando llegué me mandaron a un hotel en Parla (Madrid) donde te dan alojamiento y manutención a cambio de que hagas cursos para aprender español. Pero qué curso voy a hacer yo, si tengo la licenciatura. Hablo español perfectamente. Lo que necesito es trabajar", incide. Y como tiene antiguos clientes en España, a las pocas semanas de caer en el hotel de Parla (y con su mujer ya aquí) tomó carretera y manta. Vagó por varias ciudades para visitarlos y conseguir trabajo.

"Cinco días estuve fuera. Cuando regresé al hotel, me dijeron que ya no había cama para mí. Que me habían expulsado del programa porque me había ausentado más de tres días de la habitación que me habían asignado. Que había mucha gente esperando esa oportunidad y que yo estaba fuera", le explica a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA.

LA MATRÍCULA​

Su esposa Svitlana no fue expulsada, pero la echaron de facto: "Mi mujer no se iba a quedar allí sola. Se vino conmigo. Estuvimos en varios lugares, pagando alojamiento, antes de que unos amigos de Tenerife se enterasen de nuestra situación y nos invitasen a irnos con ellos", explica. La fotografía que abre este reportaje es Svitlana durante su estancia en Tenerife.

Finalmente, han tenido que regresar a la península. Yurii tiene aquí aún algo de trabajo y en Canarias no. "Vamos pagando habitaciones, hoteles, apartamentos. A veces algún amigo nos dice que nos quedemos en su casa. Pero esta situación no la podemos mantener", detalla resignado, recordando que no son los únicos problemas a los que se enfrentan.

"Yo llegué a España en mi coche. Ahora tengo que matricularlo aquí o me pondrán una multa. Como el coche tiene menos de un año, el coste de rematricular es de más de 5.000 euros. Todos son gastos, pero ayudas no nos dan. A los que tienen que aprender español desde cero les dan clases, pero a los que ya sabemos nos echan del programa", resume.

72 HORAS​

Algo similar le pasó a Katya (27 años), que tiene a su marido en Kiev. No habla aún un español fluido y Yurii traduce. Se conocen de un grupo de WhatsApp de refugiados ucranianos donde cada uno expone sus problemas. La mayoría se queja del coste de la vida en España en comparación a los sueldos a los que pueden aspirar. Pero en el caso de Katia, también hay una expulsión el programa.

"Desde que llegué he intentado cumplir con lo que me han dicho y aprender español. Me he buscado trabajo, pero sólo me llamaban a veces de un almacén en el que me pagaban 40 euros al día", cuenta. Durante los primeros meses estuvo hospedada en el mismo hotel de Parla al que fueron a parar sus compatriotas Yurii y Svitlana.

"Tenemos unos amigos ucranianos en un pueblo de Madrid que nos invitaron por unos días. El hotel es un sitio difícil para vivir con una niña pequeña. Una vez salí a buscar trabajo y la dejé al cuidado de una amiga ucraniana que también vivía en el hotel. Hubo un momento en que la niña se despistó y se metió sola en el comedor. Se creyeron que estaba abandonada y hubo problemas hasta que no se consiguió aclarar la situación", recuerda.

Tras aquel episodio, pasaron tres días en casa de esos amigos ucranianos que residen a las afueras. "Volvimos al hotel a los 3 días, apenas habían pasado 72 horas desde que nos marchamos. Al regresar, nos dijeron que ya no teníamos habitación allí. Que habíamos pasado mucho tiempo fuera y que cogiéramos nuestras cosas porque ya no nos podíamos quedar en el hotel", concluye.

Ahora permanecen forzosamente en casa de esos amigos ucranianos, esperando a volver a Kiev en breve. "Aunque tuviera un trabajo, para alquilar un pequeño piso me piden nóminas y fianza. No lo puedo aportar porque no tengo nada de eso". Dice que no le da miedo la guerra, "porque al menos estaré cerca de mi familia y no me faltará un sitio donde dormir".

LAS NORMAS​

Desde Cruz Roja han explicado a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA que el sistema de acogida está sometido a unas normas que hay que cumplir y que es el Ministerio de Inclusión el que marca las pautas. "No podría decir nada de esos casos en concreto porque no los conozco. Cruz Roja gestiona ahora mismo 9.300 casos", cuenta Cristina Domínguez, referente estatal del programa de personas refugiadas y solicitantes de protección internacional de Cruz Roja.

Sí que apunta que "el programa tiene varias fases, en las que se les aporta desde necesidades básicas como alojamiento y comida hasta ayudas para el alquiler, pasando por clases de español, ayuda psicológica, formación para conseguir trabajo, etc. Y que, aunque no se rechaza a nadie, está pensado para la gente que tiene menos recursos. Por tanto, hay que justificar las salidas y estancias fuera de los centros".

"Si tienen recursos, acaban fuera del programa. El tiempo máximo en el que puede estar dentro es de entre 18 y 24 meses en función de la vulnerabilidad de cada caso. Durante ese tiempo se les aportan muchas cosas orientadas a que aprendan español para poder desenvolverse y formación laboral. Y se espera que vengan más. Es mucha gente y el coste por refugiado es muy elevado. Por eso necesitamos que justifiquen sus salidas y su situación". No obstante, también le consta "que hay familias que están regresando a Ucrania y que con el comienzo del curso escolar pueden ser más".

LOS COMPROMISOS​

En parecidos términos se expresan en el Ministerio de Inclusión donde recuerdan a este periódico que cuando llega un refugiado tiene que firmar un documento personal con una serie de compromisos que tienen que cumplir. "El otro día uno nos dijo que se iba a ausentar no sé cuántos días porque se iba de vacaciones. Y eso no puede ser. Es normal que pierdan su plaza en algunos casos".

No aclaran desde el Ministerio cuántas personas han salido del programa, cuáles son las bases específicas que hay que incumplir para la expulsión o si hay un plazo determinado de noches que puedan ausentarse. Pero insisten en que cada caso es particular. "Los recursos están pensados para los más vulnerables y el estado está haciendo un gran esfuerzo económico. Por eso tienen que cumplir los compromisos que firman".

Se espera que vengan más, pero también son frecuentes los casos de ucranianos que prefieren volver a una tierra en conflicto que malvivir en España. Alguno optan por probar suerte en Alemania o Polonia, los países que mejor han organizado desde el punto de vista gubernamental la acogida, en opinión de la Fundación Madrina, una entidad solidaria que ayuda a más de 1.800 familias de acogida.

Ahora han puesto en marcha ‘SosUkraine’, una línea telefónica de ayuda 24 horas para apoyar a los ucranianos recién llegados, de los que dicen que "no pueden permitirse alquilar un piso o una habitación suelta". "Se mueren de hambre. La administración parece haberse desconectado de la gravísima situación de estas familias refugiadas”, añade la Fundación, donde creen que el sistema se ha quedado sin recursos y obliga a algunos refugiados a debatirse entre mendigar y volver a Ucrania.

Son muchos los que se van. Hay casos, como el de Granada, en el que se ha documentado la marcha de al menos 100 familias que habían llegado escapando de la guerra, según Ideal. Las razones son las mismas que esgrimen los ucranianos que atienden a este diario: no ven futuro en España con los precios, los sueldos y la situación del mercado laboral.

 

Unas 70.000 banderas españolas descosidas una a una: el material de abrigo para Ucrania está casi listo​

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Los empleados del Parque y Centro de Abastecimiento de Material de Intendencia del Ejército de Tierra, situado en el Acuartelamiento San Cristóbal, en Villaverde (Madrid) han tenido que descoser «una a una» todas las banderas españolas que tenían cosidas las 70.000 prendas de abrigo que España enviará en breve hasta Ucrania para que los soldados de aquel país pasen un poco mejor el invierno.

«Desde el 1 de agosto hemos tenido el trabajo extra de quitar una a una y con cuidado las banderas españolas de 70.000 uniformes», ha explicado la teniente coronel Raquel López durante la visita de la ministra de Defensa, Margarita Robles y ha calculado que «ya está prácticamente preparado el 90% del material». De hecho, según ha dicho la ministra, «se ha necesitado la ayuda de todo el personal del PCAMI».

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Se trata de prendas de abrigo que fueron acordadas entre la ministra Robles y el embajador de Ucrania, Serhii Pohoreltsev, durante una reunión celebrada el pasado 3 de agosto. «Dan muy buen resultado aquí en invierno, que es más duro porque es húmedo mientras que en Ucrania es más seco», ha señalado el jefe del PCAMI, general José Manuel Vivas.

En total, y tal y como anunció este miércoles el ministerio de Defensa, serán «30.000 uniformes de campaña para frío, 15.600 chaquetones, 15.000 trajes de intemperie y varios miles de prendas de vestuario y abrigo complementarias». Ocuparán 1.600 pallets con un peso total de en torno a las 200 toneladas.

«Yo creo que es una forma importante de colaborar, el invierno va a ser muy duro allí», ha afirmado la ministra Robles para señalar a continuación que «quiero agradecerles todo el esfuerzo que están haciendo, todo el trabajo y dedicación que han puesto en este caso en concreto, que se les pidió deprisa y llevan todo el mes de agosto con ello».

También armamento​

La ministra ha visitado sólo el lugar donde se almacenan las prendas de vestir, el lado humanitario, pero el envío a Ucrania contiene también una parte armamentística que fue anunciada este miércoles después de que el embajador ucraniano criticara que el Gobierno español no había enviado material de guerra desde el pasado mes de mayo.

Tal y como anunció el miércoles el Ministerio de Defensa, el envío a Ucrania contiene también vehículos acorazados, los TOA M-113 «en buen estado de funcionamiento», que son vehículos de transporte de personal, una batería completa de defensa antiaérea y sus misiles, unos 75 pallets con munición de largo alcance para más de 1.000 disparos completos. Y se completa con unas 1.000 toneladas de gasoil que también se enviarán a Ucrania.

 

El Ejército compra de urgencia ropa invernal tras quedarse sin stock por el envío a Ucrania​

El Ejército de Tierra tramita de urgencia la compra de ropa y accesorios de abrigo para sus unidades, después de quedarse sin stock por el envío a Ucrania de uniformes especialmente diseñados para climas fríos que permitirán a los combatientes afrontar el duro invierno que tienen por delante.

El contrato, con un presupuesto de 5,8 millones de euros, se ha puesto en marcha apenas una semana después de que el Ministerio de Defensa anunciara la entrega a las autoridades de Kiev de una importante carga de uniformes y equipamiento para climas fríos.

El Ejército detalla en el anuncio de la licitación que la compra de nuevo material de invierno es urgente «por rotura de stock y necesidad de dotar con urgencia al personal desplazado a zona de operaciones».

El expediente, con el título 'Adquisición de artículos para el equipo especial para clima extremadamente frío', contempla la compra de jersey con forro polar; guantes; botas, uniformes de campaña, chaquetón y pantalón para frío extremo; manoplas de montaña; calcetines gruesos de montaña; y gafas de esquiador.

El contrato está gestionado por la Jefatura de Asuntos Económicos del Mando de Apoyo Logístico del Ejército mediante procedimiento abierto y tramitación urgente. El plazo para presentar ofertas finaliza el 12 de septiembre y el 18 de octubre tendrá lugar la apertura de las propuestas económicas presentadas. El valor estimado asciende hasta casi los nueve millones de euros, al incluir partidas para modificaciones y una posible prórroga.

La previsión es que la nueva ropa invernal comience a llegar a finales del próximo mes de octubre. Las entregas se extenderán hasta finales de 2024. El anuncio de licitación solo menciona el tipo de material y no ofrece detalles sobre el número de unidades de cada prenda que serán adquiridas.

El paquete para Ucrania, dividido en más de 1.600 pallets, será enviado el próximo mes de septiembre, según informó el departamento que dirige Margarita Robles. Estará formado 30.000 uniformes y de campaña para frío, 15.600 chaquetones, 15.000 trajes de intemperie y varios miles de prendas de vestuario y abrigo complementarias.

España también se ha comprometido a facilitar munición para piezas de artillería de campaña, combustible, vehículos acorazados (TOA M-113 ), sistemas de misiles de defensa punto y adiestramiento básico a fuerzas ucranianas en España.


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El propio Secretario General de la OTAN destroza todo el relato que se nos está contando sobre Ucrania sin ningún disimulo​

Hemos dicho muchas veces que no hay más que estar un poco atento a lo que sucede a nuestro alrededor para que nos demos cuenta de cuántas mentiras se nos pretende vender por parte del oficialismo. Lo hacen y lo han hecho con las vacunas y las farsemia y también lo están haciendo ahora con todo el relato que nos pretenden vender sobre lo que está sucediendo en Ucrania.

Y esto último se puede comprobar, por ejemplo, en palabras del propio secretario general de la OTAN, el noruego Jens Stoltenberg. En unas recientes declaraciones, Stoltenberg, sin ningún disimulo, ha reconocido que la OTAN ha estado entrenando y armando al ejército de Ucrania desde el año 2014.

El jefe de la OTAN admite que los aliados de la OTAN han estado entrenando y armando a Ucrania desde 2014. Algo para recordar cada vez que los medios occidentales se refieren a una invasión “no provocada”.



¿Y ahora qué tienen que decir esos sufridos ciudadanos occidentales que, obviamente engañados, se han colocado la bandera ucraniana en sus redes sociales posicionándose claramente del lado equivocado? Porque ojo, nosotros tampoco nos hemos posicionado del lado ruso ya que siempre hemos defendido que lo más coherente habría sido mantener la neutralidad, si realmente esta miserable clase política que soportamos hubiera querido evitar problemas y no estuvieran buscando, precisamente, provocarlos.

¿Qué podemos decir ahora cuando son “los nuestros” los que reconocen estar detrás de todo esto?

Y después de esto nos seguirán contando que todos los problemas que ya estamos sufriendo y lo que es peor, los que sufriremos, son culpa de Putin, de los rusos e incluso de los chinos. Nos lo dicen a la cara: la realidad es otra. Ahora habrá que saber si muchos de los que nos rodean se quieren dar cuenta o prefieren seguir viviendo engañados por el cuento que nos quieran contar.

 


Un ataque ucraniano mata a 20 vacas en una granja en la región de Kursk (Rusia)

Las fuerzas de Kiev atacaron el martes un establo mientras apuntaban a las aldeas fronterizas rusas, matando a 20 animales, al parecer de una raza holandesa de élite.

Otros seis edificios resultaron dañados, pero el alcalde local confirmó que no hubo heridos.

El momento en que el proyectil impactó en el complejo que albergaba el ganado fue captado por una cámara.
 

Rusia: "mercenarios israelíes" combaten junto al Batallón Azov en Ucrania​

"Mercenarios israelíes" luchan en Ucrania junto al llamado Batallón Azov, que Moscú califica de "nazi", afirmó este miércoles (4.05.2022) una portavoz del ministerio ruso de Relaciones Exteriores.

"Voy a decir algo que los políticos israelíes no quieren sin duda escuchar, pero que tal vez les interese. En Ucrania, mercenarios israelíes están junto a los combatientes del Azov", dijo Maria Zajarova, portavoz del ministerio, en una entrevista con la radio Sputnik.

Fundado en 2014 por militares de extrema derecha e integrado posteriormente en las fuerzas armadas ucranianas, el batallón Azov es uno de los adversarios más combativos de las fuerzas rusas, que llevan a cabo una ofensiva militar en Ucrania desde el 24 de febrero.

Sus miembros y otros combatientes ucranianos se niegan a deponer las armas en el puerto asediado de Mariúpol (sureste), donde se atrincheran los últimos defensores de la ciudad, en la planta metalúrgica de Azovstal, objeto de un asalto ruso desde el martes.

Para muchos ucranianos son héroes, pese a su conocida base de extrema derecha, por el rol que han jugado combatiendo a los separatistas prorrusos en el este del país; pero en Rusia son presentados simplemente como "fascistas" y "nazis" que perpetran abusos.

Al afirmar que hay israelíes luchando dentro de este batallón, Moscú alimenta la polémica creada por el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, quien afirmó el domingo que Adolf Hitler tenía "sangre judía", una teoría desmentida por los historiadores.

Estas afirmaciones provocaron la cólera en Israel, cuyas autoridades las calificaron de "escandalosas, imperdonables" y de "horrible error histórico".

El martes por las noche, el ministerio ruso de Exteriores volvió a echar leña al fuego al acusar a Israel de "apoyar al régimen neonazi de Kiev".

 

A buen entendedor… Juego sucio en Ucrania​

Como en todas las guerras, los contendientes en ocasiones violan las convenciones internacionales y luego acusan al adversario. El bombardeo de la central nuclear de Zaporiyia es un caso paradigmático. Desde la distancia cuesta mucho saber la verdad, pero hay hechos incontestables que nos pueden ayudar.

Tras unas primeras jornadas meteóricas, en las que las tropas rusas llegaron a los arrabales de Kiev, la guerra se ralentizó.

Aparte las típicas estupideces para consumo de la masa envilecida, según las cuales el ejército ruso no es tan potente como pensábamos, lo cierto es que dispone de medios para pulverizar grandes extensiones de terreno en segundos (por ejemplo, bombas termobáricas), destruyendo a todas las fuerzas ucranianas, junto con la población civil que ahí se encuentre. Esa que muchos analistas independientes denuncian que las fuerzas ucranianas secuestran como escudos humanos.

En su lugar, y exclusivamente para salvar civiles ucranianos, Putin prefiere sacrificar soldados rusos en combates quirúrgicos.

Y así ocurre, que los civiles ucranianos temen más a sus propias tropas que a las rusas.

Los globalistas están que trinan porque Putin no ha entrado al trapo de la guerra nuclear, como “Ellos” querían, y ahora también porque procura evitar masacres de civiles. Probablemente no se lo perdonen nunca.

Al Zar lo que es del Zar y a Dios lo que es de Dios.

El ruso zar, como el alemán káiser, proceden del latín caesar.

Más datos en: El drama de Ucrania y Europa - El Diestro