Empresario español niega trabajo a inmigrante ilegal, por carecer de papeles y éste le rompe la nariz y la mandíbula

Uno más de los que venían a pagarnos las pensiones, así paga la negativa de un empresario español por atenerse a la ley y no contratar a un inmigrante, o migrante se dice ahora, por carecer de papeles, o lo que es lo mismo, por estar en situación irregular en España.

Lejos de conformarse con la negativa del empresario y según consta en la denuncia, el inmigrante le golpea varias veces con una piedra y le produce la rotura de la mandíbula y la nariz, según los datos del parte médico al que ha tenido acceso El Correo de Madrid.

Además aprovechó para robarle el móvil.

Los hechos sucedieron el pasado Jueves en Roquetas de Mar (Almería)

 
Agricultor español en coma tras recibir una paliza de un musulmán. El practicante de "la Religión de la Paz" casi mata al agricultor español por no darle trabajo

Los hechos ocurrieron el pasado jueves 8 de Agosto a las 11 de la mañana (pero no hemos tenido conocimiento hasta hoy9; por supuesto, “la prensa del sistema” no ha informado en los telediarios de esta agresión provocada por inmigrante, negro y musulmán.

El agricultor agredido se llama Antonio Olivencia, y vive en El Parador de las Hortichuelas, en Roquetas de Mar (Almería); este agricultor fue brutalmente agredido en su propio invernadero por un musulmán que se había colado en su propiedad para pedir trabajo, y ante la negativa del español, el inmigrante africano le golpeó salvajemente con una piedra, provocándole la rotura de varios dientes, del tabique nasal y de la mandíbula.

Tras dejarle inconsciente, según consta en denuncia formulada por un familiar ante la Guardia Civil, el musulmán le sustrajo, también, el teléfono móvil.

Actualmente el agricultor se encuentra en coma inducido en el Hospital Universitario Torrecardenas de Almería, donde ha sido operado durante 8 horas de las lesiones sufridas. El agricultor tiene sellada la boca y placas por toda la cara, cuando despierte va a tener que estar un mes sin comer ni poder hablar.

A excepción de algún medio local, hasta el momento ninguna publicación escrita, radio ni televisión se ha hecho eco de la noticia.

Si hubiera sido al revés tendríamos hasta monográficos en las televisiones hablando de xenofobia, pero en este caso, al igual que en "Las Manadas de Alá" que agreden sexualmente a nuestras mujeres, es mejor silenciar, no vaya a ser que el pueblo español piense que los inmigrantes ilegales son violentos y mejor haríamos en vigilar nuestras fronteras y en expulsar a los que lleguen de modo irregular.