Elecciones Generales España 2019

No hace mucho que leí los resultados de una encuesta, según la cual el 40 por ciento de los españoles no lee nunca un libro. No es que lean poco, es que nunca leen nada. Sin perjuicio de que en el restante 60 muchos lean poco o cosas del pelaje de las cincuenta sombras, e inmundicias así.

No es de extrañar, pues, que en un país en el que la casta-mafia política del régimen demolió allá por los ochenta la Educación, y nos sustituyó los estímulos culturales por un montón de canales de telemierda, que los resultados electorales sean una y otra vez la consecuencia más que lógica del aborregamiento de un pueblo.

Más que los resultados electorales me llama la atención esa corriente de tozuda decepción de esos que llevan votando basura décadas, que contribuyen ovejunamente con su voto a la descomposición de España a manos del bipartidismo, primero, y ahora a manos de toda una amalgama de partidos con distintos rostros, pero con los mismos amos.

La victoria electoral del paradigma de la mediocridad bajuna, de un plagiador desvergonzado con tantos aires de grandeza como poca educación sería muy de extrañar en cualquier país con unos niveles dignos de educación. Aquí sólo se me antoja lógica.

Bien es verdad que al niño del Falcon sólo se le oponía la misma derecha egoísta y cobarde de siempre, el patriotismo burgués que tozudamente vota al decadente PP, o que se ilusiona con un candor que repugna por estúpido, con lo que no es más que una refundación del fraudulento partido de la gaviota.

Que Bismarck dijera hace ciento cincuenta años que no conseguimos autodestruirnos no significa que no podamos, por insistencia tozuda y traidora, acabar con un legado de siglos, desmenuzando una nación a base de permitir que la administren sus más encarnizados enemigos.

La realidad terca de los resultados electorales es un letargo suicida de un pueblo incapaz de reconocer a sus enemigos, por más que estos se quiten la careta cada vez con más audacia.

Mucho nos queda por ver. Nada me gustaría más que equivocarme, pero el 28-A no ha sido más que el enésimo paso que los españoles han dado hacia el hundimiento de su patria. La mayoría mirarán hacia otro lado mientras no les salpique a ellos. El españolito medio se hará el sueco mientras las consecuencias de su estúpido voto no le salpiquen. Mientras no se averíe el Audi, o no se suspenda la jornada de liga, le importará un huevo de pato que en alguna remota ciudad de provincias esposen a un periodista insumiso y honrado, o que la fiscalía del odio –ese delito que se han sacado del sombrero para perseguir disidentes- comience una caza de brujas que dejaría en un juego de niños a la del denostado McCarthy. No hay que olvidar los orígenes ideológicos de toda la cuadrilla frentepopulista que se apresta a coger el poder, ensoberbecida por este triunfo que, como digo, no me sorprende en absoluto. Unos orígenes totalitarios de los que sólo de boquilla abjuraron, ya que sus actos destilan una vocación liberticida que sólo puede pasar inadvertida a un perfecto imbécil. Algo que por cierto abunda demasiado.

Así pues, nada de que extrañarse. Agárrense los machos. Leña habrá para todos. Incluidos los tibios que viven escondidos bajo la cobarde excusa de la moderación. Cuando este barco se hunda, nos iremos todos a la mierda. Los que hasta ahora sólo os preocupabais de si el Audi perdía aceite, tendréis mucho más por lo que perder el sueño.

Es lo malo de aburguesarse tanto. De dejar de leer,de dejar de autoexigirse, de ser tan egoísta y tan cobarde, de mirar para otro lado cuando son tantos los compatriotas que sufren las miserias y las persecuciones que se derivan de un régimen corrupto hasta la médula. Que un día el barco se hunde y ni siquiera para ti –estúpido burgués indiferente a todo sufrimiento ajeno- habrá un asidero para salvar tu miserable existencia.

La única virtud del sufragio universal es que, cuando este barco, esta Nación, España, se hunda, nadie podrá poner excusas. La habremos hundido entre todos. Así que nada de rasgarse las vestiduras.

Apechugad, cobardes. Ignorantes.

 
Dieron orden a todos sus militantes de boicotear las noticias publicadas por La Tribuna de España.

ABASCAL & CÍA me demandaron ante la justicia, una demanda que se van a comer con patatas porque me reafirmé ante Su Señoría en todo lo que dije de Abascal, de lo que tengo suficientes pruebas como para ganar la querella.

Minimizaron nuestra fuerza: se reían, “ja ja, la voz de la disidencia”.

Pero cinco millones de lectores patriotas son muchos lectores patriotas, con derecho a voto y con derecho, también, a saber qué existe oculto bajo el patrioterismo zarzuelero de VOX.

Y hemos publicado todas sus corruptelas, jugándonos todo a una carta, a riesgo de disgustar a muchos de nuestros lectores.

¿Felices por el triunfo de la izquierda? Cómo vamos a celebrar el triunfo de quienes nos persiguen, de quienes anteayer me detenían usando la policía y la justicia, ambas mafias en manos del frentepopulismo gobernante.

Pero no me pregunten si quiero pegarme un tiro en la pierna izquierda, o si lo prefiero en la derecha. De ninguna de las dos opciones quiero disparo alguno.

Decía Ortega que “ser de izquierdas como ser de derechas es una de las infinitas formas que el hombre puede escoger para ser un imbécil”.

Por eso en el GRUPO Tribuna de España no somos ni de izquierda, ni de derecha, somos patriotas y defensores de la justicia social, defendemos la sagrada unidad de España y al mismo tiempo perseguimos la corrupta derecha neoliberal que condena a la miseria a millones de españoles.

Una buena parte “de la leche” que se ha metido VOX es gracias a la labor informativa que ha desplegado La Tribuna de España, sus otras siete tribunas regionales, La Tribuna de España Radio y nuestro canal YouTube de La Tribuna de España… ¡y no saben cómo lo celebro!

Casi la totalidad de la otra prensa (la que dice no ser "del sistema") se vendió miserablemente a VOX. Sólo Alerta Digital, DespiertaInfo y paren ustedes de contar, se unieron a La Tribuna de España en su denuncia del falso patriotismo de VOX.

Lejos de las acusaciones que me lanzan desde las derrotadas filas de ABASCAL & CÍA, ¡de podemita tengo lo mismo que de islamista!

Pero como periodista patriota, tengo la obligación moral y profesional de denunciar toda corrupción, y aún más si viene envuelta en la bandera nacional.

ABASCAL & CÍA estaban tan seguros de su éxito que -antes siquiera de tener un solo diputado- ya comenzaron toda una trama de irregularidades internas y externas: se cargaron a los militantes que habían estado desde el primer momento para aupar como candidatos a sinvergüenzas reconocidos y otros abrazafarolas dispuestos a vivir del cuento.

El propio Abascal colocó a su madre, a su hermana y a su tía como candidatos, pensando blindar a toda su familia a costa del erario público.

Y los españoles, los patriotas españoles, no son gilipollas: unos han optado por la abstención (para mí la más acertada de las decisiones), otros por el voto nulo y muchos por seguir votando a la derecha corrupta del PP, o a la de Ciudadanos, viendo que lo que se ofrecía como “derechita valiente y regeneradora de la vida pública, superaba en ambición corrupta a la corruptísima “derechita cobarde.

A pesar de los hackeos a nuestra web, a pesar de la censura de la sionista Facebook (financiada desde el mismo país que financia a VOX), a pesar del boicot ordenado a todos sus afiliados, La Tribuna de España es, hoy por hoy, la referencia de cinco millones de lectores.

Y con eso no contaban los “espabilados” expertos en comunicación de VOX.

Cambiaron al dignísimo y patriota Fernado Paz por un maricón con ansias de sentarse en el senado.

Quisieron demostrar su moderación colocando a un moreno al frente de la candidatura catalana.

Pidieron la privatización de la seguridad de nuestras fronteras y hasta el engreído y bien peinado Ortega Smith se bajó los pantalones diciendo que estaban a favor de las clases de Islam (siempre y cuando no fueran radicales): un día me ha de explicar a mí, este don Juan soltero a sus cuarenta y tantas primaveras, qué diferencia encuentra él, entre las clases de islam, y las clases de islam radical.

Ahora vienen las europeas y las municipales...

Y seguiremos denunciando, con más fuerza si cabe, todos los tejemanejes de ABASCAL & CíA; por cierto, esos que van de euroescépticos y social-patriotas que no han condenado mi arbitaria detención, también creo que han meado fuera de tiesto infravalorando el poder de un GRUPO de comunicación que crea opinión entre una buena parte de lo que unos y otros, (ambos, “disidencia controlada) sólo consideran electores, y a quienes nosotros, además de lectores, tenemos porcompatriotas lúcidos y preparados para formar su propia opinión después de conocer todo aquello que no le cuenta “la prensa del sistema”.

Aún saldrá, en unas horas, Abascal celebrando el éxito electoral ¿pero qué éxito, tonto del haba? Ni la mitad de lo que calculabais que ibais a lograr.

España sigue a la deriva, sin rumbo y sin patrón... y el Régimen del 78 está pegando sus últimos coletazos.

Ahora ya tiene el sistema a “la disidencia controlada“ y sentada en sus cómodos escaños parlamentarios.

A partir de ahora viene la ilegalización de todos los partidos social-patriotas y la persecución de las voces referentes del patriotismo: lo mío, hace tres días, sólo fue un aviso a navegantes.

Bienvenidos los tiempos difíciles porque ellos harán la depuración de los cobardes.

Tal y como dijo José Antonio “no saldrá de ahí nuestra España”.

Nosotros seguimos esperando que, algún día, sonría la primavera.