Hay dos verdades que en España parecen absolutas.
Una, que las palabras se las lleva el viento. Y la segunda, que los programas electorales están para ser incumplidos.
Pues bien, en el caso de la formación de Pablo Iglesias se dan todos los ingredientes para proceder a ese pisoteo a sus propias promesas.
Para comenzar a abrir boca, no hay que remontarse demasiado lejos en el tiempo. Basta con ir a las últimas elecciones generales para detectar ahora uno de esos flagrantes incumplimientos, el de derribar los aforamientos.
La medida 124 del programa electoral de Unidas Podemos para los comicios del 10 de noviembre de 2019 decía pomposamente lo siguiente:
Suprimir los aforamientos y acabar con la irresponsabilidad del Rey. La proliferación de la figura de los aforamientos no ha tenido nada que ver con la protección de los representantes públicos frente a represalias y amenazas de los más poderosos, sino con un sistema de protecciones y favores que permite a los partidos ofrecer cierto privilegio judicial a algunos de sus miembros. Por eso, iniciaremos una acción articulada para la supresión de aforamientos desde las comunidades autónomas y el Estado. Al mismo tiempo, trabajaremos en una reforma constitucional para eliminar el privilegio judicial más grave, que es la ausencia de responsabilidad del Rey establecida en el artículo 56.3 de la Constitución.
Antes, en septiembre de 2018, cuando Unidas Podemos sostenía a Pedro Sánchez en el Gobierno, pero sin tener responsabilidades en el mismo, era Pablo Iglesias quien reclamaba que los aforamientos no debían de acabarse solo para la clase política. También exigía que el Rey Felipe VI fuese en ese pack:
Para nosotros es absurdo plantear un debate en el que estamos todos de acuerdo sin establecer previamente una serie de criterios que respondan a la demanda social en este aspecto. Creo que es impresentable decir que se tienen que acabar los aforamientos y excluir de esos aforamientos al jefe del Estado para, ojo, actos no refrendados por los ministros. Es inexplicable que en democracia, que en pleno siglo XXI, esto siga ocurriendo.
También por aquel entonces la coportavoz de Unidas Podemos en el Congreso de los Diputados, Noelia Vera, piaba de lo lindo en rueda de prensa contra los aforamientos y reclamaba igualmente que esa figura fuese fulminada también en relación a los actos del Rey:
Saludamos la medida con alegría, pero habrá que se exigentes con ese debate. No queremos privilegios para nadie, todo el mundo tiene que ser juzgado de la misma forma, por igual, pero eso implica también ver por qué no se puede juzgar al rey emérito.
No obstante, ya en ese septiembre de 2018 la propia formación de Iglesias votaba en contra de reformar los aforamientos si la misma no afectaba de lleno al Rey Felipe VI. Ahora, cuando el tsunami del ‘Caso Dina‘ le coge de lleno, el vicepresidente segundo del Gobierno se agarra a esa tabla de salvación de la que tantas pestes echaba y que negaba, por supuesto, a los demás.
El vídeo que 'mata' a Pablo Iglesias: así piaban los podemitas en contra de los aforamientos
Hay dos verdades que en España parecen absolutas. Una, que las palabras se las lleva el viento. Y la segunda, que los programas electorales están para ser incumplidos. Pues bien, en el caso de la formación de Pablo Iglesias se dan todos los ingredientes para proceder a ese pisoteo a sus propias...