El PSOE pide en el Congreso eliminar el dinero en efectivo de forma gradual

El fin de los pagos en efectivo está más cerca en España. O eso parece. El PSOE llevará al Congreso una proposición no de ley para que, a largo plazo, se termine con el pago en efectivo, aprovechando que este método además ha quedado relegado a un segundo plano con la crisis del coronavirus (el pago con tarjeta es más seguro para evitar los contagios), aunque los socialistas no lo relacionan con este hecho, sino para evitar prácticas delictivas. La idea, eso sí, se encuentra todavía en una fase inicial.

Según adelanta El País, el nuevo límite para pagar en efectivo se establecería en 1.000 euros, en vez de los 2.500 euros actuales. "Eliminación gradual del pago en efectivo, con el horizonte de su desaparición definitiva" es el nombre que recibe la propuesta y es una medida además recogida en el plan para acabar con el fraude fiscal.

La evasión fiscal es uno de los problemas a solucionar con este paso, según apuntan desde el partido, y por ello se va a solicitar una evaluación durante el proceso de la labor de cada una de las empresas que se investiguen. A pesar de esto, los expertos aseguran que no necesariamente hay que relacionar el pago en efectivo con las prácticas ilegales.

Desde el punto de vista ciudadano, varios estudios aseguran que, todavía hoy, y a pesar de los avances en tecnología, más del 80% de los españoles siguen apostando por el pago en efectivo frente al uso de tarjetas de crédito, sobre todo en el caso de las personas mayores.

Eso sí, la pandemia de la covid-19 ha hecho con estos hábitos cambien en cierta medida. Bares, restaurantes, supermercados y tiendas llevan todas estas semanas priorizando el pago electrónico para evitar cualquier tipo de contacto, pues las monedas y billetes también pueden ser foco de contagio del virus.

 



El Gobierno PSOE-Podemos ha propuesto es eliminando progresivamente el uso del efectivo en España. ¿Por qué razón? ¿Y cuáles serían sus efectos sobre las libertades civiles y económicas de los ciudadanos?
 
Los partidos políticos apoyan en el Congreso que se siga usando dinero en efectivo

Los partidos políticos dieron este martes en el Congreso su apoyo a que se siga usando el dinero en efectivo en España con independencia de la crisis sanitaria de la covid-19 y defendieron que cualquier decisión sobre la sustitución de este medio de pago se haga de forma consensuada y en el seno de la Unión Europea.Las fuerzas políticas se posicionaron sobre esta cuestión al debatirse en la Comisión de Hacienda una proposición no de ley del PSOE referida a “la orientación del sistema tributario ante la crisis provocada por la covid-19”.

La redacción inicial de esta proposición de los socialistas contenía un punto, el 11, que planteaba la “eliminación gradual del pago en efectivo, con el horizonte de su desaparición definitiva”. Esta idea abrió un debate en la última semana, ya que sectores económicos y sociales alertaron de que prescindir de golpe de monedas y billetes causaría un daño económico y perjudicaría a determinados colectivos de la sociedad, como mayores y jóvenes.

La diputada del PSOE que defendió esta proposición, Patricia Blanquer, informó de que su partido había sustituido el punto referido al dinero en efectivo por otro que clarificaba su posición al respecto. Así, en esta enmienda, los socialistas hablan de que debe buscarse la “reducción de los límites del pago en objetivo con un objetivo a largo plazo, de una forma gradual, consensuada y coordinada en el ámbito de la Unión Europea”.

"Con mucha cabeza"

Además, Blanquer explicó que la intención de su partido con esta proposición no de ley era que el Estado cuente con suficientes ingresos fiscales para afrontar el gasto público que será necesario como consecuencia de la pandemia de la covid-19. Añadió que la intención del partido del Gobierno con esta iniciativa era aumentar la “concienciación tributaria” de la sociedad española y no tanto referirse a cuestiones concretas, como la evolución del uso de dinero en efectivo.

La rectificación del PSOE sobre el dinero en efectivo fue saludada por los representantes de Ciudadanos, Junts per Catalunya, Vox y PP, que aseguraron que prescindir de monedas y billetes es una medida que debe debatirse antes y tener en cuenta sus repercusiones.

Así, Mari Carmen Martínez, de Ciudadanos, defendió que la progresiva retirada del dinero en efectivo debe hacerse “con mucha cabeza”, ya que en las zonas rurales de España “no están preparados” para hacer pagos sólo a través de Internet o con tarjeta.

Asimismo, la diputada del PP Carolina España sostuvo que “el pago en efectivo no puede desaparecer” y dio la bienvenida al PSOE “a la sensatez”, al tiempo que sostuvo que la formación socialista de nuevo “sólo acierta cuando rectifica”.

"Rechazo intenso"

Por su parte, Rodrigo Jiménez, de Vox, explicó que su formación ha presentado en el Congreso una iniciativa propia para mantener el dinero en efectivo y defendió que un “cambio radical” que implique la desaparición automática de monedas y billetes es “imposible” y provocaría un “rechazo intenso” y “protestas” de los ciudadanos.

Además, Idoia Sagastizábal, del PNV, dijo que su fuerza política celebraba que el PSOE hubiera presentado una enmienda a su propio texto sobre el dinero en efectivo, puesto que la supresión del mismo debe hacerse “de forma consensuada” y no puede hablarse de una eliminación de golpe.

En la misma línea se pronunció Ferran Bel, de Junts, quien dijo que su fuerza política tenía “dudas razonables” sobre el planteamiento del PSOE sobre el fin del dinero en efectivo, por lo que se felicitaba de que el partido del Gobierno hubiera matizado su posición.

 

El Gobierno prohibirá pagar más de mil euros en efectivo también a particulares​

Lo que hace no tantos años era una operativa más que común, el pago de grandes cantidades de dinero en metálico, se ha convertido de un tiempo a esta parte y por obra y gracia de la entronización de la lucha contra el fraude fiscal como una prioridad máxima de las políticas públicas en un motivo de sospecha. El primer paso contra los pagos a tocateja lo dio en 2012 el Gobierno de Mariano Rajoy, que impuso por primera vez en España un techo legal a las operaciones en efectivo. Fue de 2.500 euros y se estableció en primera instancia únicamente para las transacciones en que tomaran parte empresarios o profesionales. La medida nació del clamor de los profesionales de la lucha contra el fraude fiscal que veían en los pagos en metálico una puerta abierta al blanqueo de dinero procedente de actividades ilegales y una sangría de recursos para la Hacienda Pública.

Casi una década después y una vez más en un contexto de necesidad de recursos públicos, el Gobierno de Pedro Sánchez ha querido ir un paso más allá y en el proyecto de ley de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal elaborado por el Ministerio de Hacienda, y actualmente en trámite parlamentario, ha introducido una propuesta todavía más ambiciosa, que pretende reducir a tan solo 1.000 euros el techo legal máximo para las operaciones en metálico en las que tomen parte profesionales o empresarios. La norma, no obstante, introducía una excepción a este límite para los particulares bajo el argumento de "minimizar los efectos colaterales de la medida en las pequeñas economías domésticas" y optaba por mantener el límite de 2.500 euros "para los pagos realizados por las personas físicas que no actúen en calidad de empresarios y profesionales".

La voluntad del Gobierno de disponer un marco que permitiera una adaptación progresiva de los ciudadanos a los nuevos límites legales para operar con efectivo ha durado apenas unos meses. Las enmiendas registradas por el Grupo Parlamentario Socialista al proyecto de ley de medidas de lucha contra el fraude, adelantadas por Europa Press, plantean la supresión de esa excepción legal introducida por el Ministerio de Hacienda en el proyecto normativo y la sujeción a ese techo legal de 1.000 euros de las transacciones de efectivo realizadas también entre particulares, según han confirmado a La Información fuentes conocedoras de esas enmiendas. La medida puede actuar como límite indirecto a la operativa de las grandes plataformas digitales de intercambios entre particulares tipo Wallapop, cuyas operaciones pese a estar potencialmente sujetas al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales - salvo en el caso de la Comunidad de Madrid - apenas están controladas por el Fisco

Las fuentes consultadas aseguran que en el debate interno entre PSOE y Unidas Podemos incluso había quién abogaba por ir más allá y rebajar por debajo de los 1.000 euros el techo máximo legal para las operaciones en metálico, bajo el argumento de que éstas son un nicho de blanqueo y hay que restringirlas al mínimo como se está haciendo en otros países de Europa. La solución de consenso ha sido eliminar la excepción legal inicialmente prevista para las operaciones entre particulares, a la que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya tocó con un velo de temporalidad en la presentación del proyecto al trasladar que el objetivo final del Gobierno era implantar el límite de 1.000 euros con carácter general.

La propia ministra aseguró en la presentación del proyecto de ley tras su aprobación por el Consejo de Ministros que el Ejecutivo pretende reducir "a la mínima expresión" las operaciones con efectivo al objeto de disponer de la trazabilidad de todas las operaciones que se realicen en el país. La Administración Tributaria va camino de conseguirlo. Desde la aprobación del primer paquete legislativo de medidas contra el fraude fiscal del Gobierno Rajoy en 2012 tiene la posibilidad de acceder a un enorme volumen de información bancaria sobre los ingresos, traspasos y retiradas de efectivo realizadas por los contribuyentes y cada vez está restringiendo más la posibilidad de operar con efectivo, por lo que la operativa de los contribuyentes está cada vez más bancarizada y, por tanto, más controlado por la Administración Tributaria, que tiene en las operaciones en efectivo uno de los escasos ángulos muertos del sistema de control fiscal.

Europa pone límite a las restricciones al pago en efectivo​

Muchos creen que el punto de llegada de esta estrategia en la prohibición efectiva de las operaciones en metálico, pero esa aspiración tiene un importante obstáculo legal. Un reciente pronunciamiento del abogado general de la Unión Europea ha puesto coto preventivamente a la tentación de eliminar las transacciones en efectivo y ha recordado que la normativa comunitaria exige que se admita el euro como medio de pago válido en cualquier transacción.

El proyecto de ley de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal también revisará el límite máximo para las operaciones con efectivo para los particulares no residentes en España, que pasará de 15.000 euros a 10.000 euros. Las enmiendas del Grupo Socialista pretenden asimismo introducir cambios en el procedimiento sancionador sobre los incumplimiento de las normativo de pagos en efectivo, que a día de hoy establece una sanción del 25% sobre el exceso al límite máximo para pagos en metálico.

 

Así va la lucha para acabar con el dinero en efectivo: si vas a pagar más de 1.000 euros en España, necesitarás la tarjeta​

Año tras año el límite para pagar en efectivo se reduce. Esta semana ha entrado en vigor la nueva Ley contra el Fraude, que además de regular las criptomonedas establece una reducción en la cantidad de dinero que está permitido pagar en efectivo. Una bajada del máximo que tiene en el horizonte la "desaparición definitiva" del pago en efectivo, según recogía la proposición del PSOE cuando se empezó a gestionar esta ley.

Estas son las medidas implementadas por el Gobierno de España, los límites que existen en el resto de países de la Unión Europea y cuál es la postura del Banco Central Europeo sobre limitar el dinero en efectivo. Una tendencia que gradualmente ha ido a más, con nuevos límites y más países que se apuntan a reducir el pago en monedas y billetes.

Qué límites establece la nueva Ley contra el Fraude​

El límite anterior estaba marcado en los 2.500 euros. Sin embargo, desde la entrada en vigor de la Ley contra el Fraude 11/2021 publicada en el BOE , el límite general de pagos en efectivo se ha marcado en los 1.000 euros. Así es como viene descrito en el Boletín Oficial del Estado:

"No podrán pagarse en efectivo las operaciones, en las que alguna de las partes intervinientes actúe en calidad de empresario o profesional, con un importe igual o superior a 1.000 euros o su contravalor en moneda extranjera".

"No obstante, el citado importe será de 10.000 euros o su contravalor en moneda extranjera cuando el pagador sea una persona física que justifique que no tiene su domicilio fiscal en España y no actúe en calidad de empresario o profesional."

Una tienda, un centro comercial o una empresa únicamente admitirá hasta 1.000 euros en efectivo, para cantidades superiores se deberá pagar con tarjeta. Es una medida que busca limitar los pagos en efectivo de grandes cantidades de dinero, con la intención de que estas transacciones queden mejor reflejadas en las cuentas.

La medida afecta a las empresas españolas. Para aquellas personas fuera de España y que no sean empresas, por ejemplo turistas, el límite será de 10.000 euros. Para pagos entre personas físicas con residencia en España, el límite se mantiene en los 2.500 euros.

Desde el Gobierno explican que la rebaja del límite es por el buen recibimiento que ha tenido esta medida, donde no han tenido grandes quejas de los colectivos afectados. Una postura entendible también por el hecho de que en otros países europeos se ha establecido un límite similar. Si bien, el Banco Central Europeo explicaba en 2019 que "la posibilidad de pagar en efectivo sigue siendo muy importante para ciertos sectores sociales que, por diversas y legítimas razones, prefieren usar el efectivo en lugar de otros medios de pago".

La Unión Europea se mantiene al margen​

Tras un periodo de consulta, en 2018 la Comisión Europea acordó no imponer límites en los pagos en efectivo. Entre los argumentos del informe se estableció que limitar el dinero en efectivo no evitaría la financiación del terrorismo, sería considerado una violación de la libertad personal de los europeos y que, pese a que podría resultar útil para luchar contra el dinero negro, su efectividad no se puede cuantificar con precisión.

Dicho esto, desde el pasado 3 de junio de 2021, la Unión Europea establece que todos los viajeros que entren o salgan con 10.000 euros o más estarán obligados a declararlo. También se han añadido nuevos elementos a la definición de efectivo, para incluir monedas y productos de oro (con un contenido superior al 99,5%).

Mairead McGuinness, comisaria de Servicios Financieros de la UE, expresaba que el límite de los 10.000 euros es "suficientemente alto como para no poner en cuestión el euro como moneda de curso legal ni afectar a la inclusión financiera" y "suficientemente bajo como para hacer más difícil que los criminales blanqueen largas sumas de efectivo".

Francia o Italia también marcan el límite en los 1.000 euros​

España es uno de los países con el límite de pago en efectivo más bajo dentro de la Unión Europea, pero no está solo. Italia marcó en 2020 el límite en 2.000 euros, con una actualización a partir del 1 de enero de 2022 para limitarlo en 1.000 euros.

En Francia existe un límite de 1.000 euros para residentes desde 2015 y de 15.000 euros para no residentes. Un máximo que en oficinas gubernamentales está limitado al pago de 300 euros en efectivo.

En Bélgica hay un límite de 3.000 euros desde 2014. En Grecia el límite es de 1.500 euros, mientras que en Rumanía el límite es de 10.000 leus, unos 2.260 euros. En países como Alemania no hay límite, pero los consumidores que quieran pagar más de 10.000 euros están obligados a registrarse.