El Gobierno Vasco dará trabajo y formación (aparte de pagas) a los MENAs que se porten bien tras cumplir los 18 años

Según la agecia EFE (noticia escrita por ellos), el Gobierno vasco plantea proponer ofertas de inserción laboral y formativa a jóvenes extranjeros cuando dejen de estar tutelados, si bien les exigirá que rubriquen un compromiso de derechos y deberes con la sociedad que les acoge. En una entrevista en Radio Euskadi, la consejera de Empleo y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, ha adelantado que el Ejecutivo va a promover esa medida para tratar de «reconducir la situación de menores y adolescentes vulnerables no acompañados, tanto los de aquí como los llegados de fuera».

Los menores extranjeros no acompañados «están siendo bien atendidos cuando son tutelados por las diputaciones forales» y el Ejecutivo lleva meses trabajando con otras instituciones y con consulados para poder ofrecerles un contrato de derechos y deberes cuando esos jóvenes salgan de los centros de tutela, que irá acompañado de oportunidades de inserción laboral y de formación para el empleo. Artolazabal ha planteado que se trata de ayudar «a quienes quieran seguir integrándose» en la sociedad vasca y de atender a su «requerimientos laborales y sus necesidades vitales«, asumiendo «un compromiso mutuo».

Según Artolazabal, al rubricar ese contrato, el joven asumirá «que tiene unos derechos, pero también que tiene unas obligaciones con la sociedad que le va a dar unas oportunidades». El Gobierno vasco, sin competencias en materia de extranjería, trabaja con el Ministerio de Interior «para poder dar solución a esta realidad» que «es ya estructural» y a la que hay que dar una solución desde las instituciones, ha indicado.

Por otra parte, Artolazabal ha adelantado que el 1 de noviembre entrará en vigor el decreto del Gobierno vasco para fomentar la conciliación e impulsar los cuidados compartidos de las criaturas recién nacidas. Sobre el conflicto en la enseñanza concertada ha opinado que «hay que respetar el derecho a la huelga pero también hay que proteger el derecho a la educación» de los escolares y, por lo tanto, ha instado «a reconsiderar las posturas para alcanzar un acuerdo entre las partes lo antes posible».

En este momento, tras la convocatoria de una nueva huelga de un mes que podría convertirse en indefinida, «la situación es lo suficientemente tensa» y como Ejecutivo, no se debe «interferir en las negociaciones entre sindicatos y patronal, aunque sí ayudar para que se den las condiciones para el acuerdo». «No podemos de ninguna forma inmiscuirnos en una negociación que no atañe al Gobierno vasco» ya que «no somos la patronal», ha opinado la consejera, si bien ha añadido que «si se solicita la mediación por alguno de los agentes, se intentará mediar».

 
A Urkullu se le va la pinza: pisos y pagas de 500 euros (compatible con RGI) a los MENAs que cumplan 18 años

El Gobierno Vasco, Lanbide y las tres diputaciones forales han pactado un plan que tiene como objetivo el apoyo a la inserción sociolaboral de los menores extranjeros no acompañados (MENAs) que dejen de serlo cuando cumplan la mayoría de edad, así como facilitarles una vivienda y una ayuda económica que les permita vivir estupendamente a costa del bolsillo de los contribuyentes vascos.

Aunque el pacto alcanzado por las diputaciones forales y el Gobierno Vasco de Urkullu, el «Lehendakari del Mundo», esté todavía en fase de borrador, tiene un amplio apoyo entre los partidos que tienen representación tanto en el Parlamento Vasco como en las tres diputaciones forales. Por lo tanto, salvo alguna modificación que se propondrá de aquí a su aprobación, queda asegurada la aprobación de este plan para finales de este año o comienzos de 2020.

El pacto se basa en un supuesto compromiso de buen comportamiento e integración que tendrían que firmar los MENAs, algo que para la sociedad de a pie puede resultar «de risa» e insultante viendo la actitud que tienen muchos de estos menores y ex menores, casi todos ellos procedentes del Magreb (de Argelia y Marruecos; de Túnez no hay casi ninguno). Los cinco «deberes» que tendrán que comprometerse a cumplir rubricándolo con su firma son los siguientes: compromiso de formación, proyecto de inserción sociolaboral, gestión responsable de recursos económicos y materiales, aceptar un seguimiento periódico y un comportamiento social adecuado. Sí, es en serio. No os estamos tomando el pelo. Los 5 compromisos son esos.

Las ayudas serán de entre 300 y 500 euros, según ha anunciado la consejería de Empleo y Políticas Sociales que dirige actualmente la «jeltzale» Beatriz Artolazabal, la misma que ha admitido que no acertó «con la fórmula» de la reforma de la RGI. En otras palabras, la misma mujer que intentó reformar la RGI y lo único que ha conseguido es «cagarla» aún más. Se está estudiando la manera en la que estas ayudas puedan convivir con la Renta de Garantía de Ingresos (RGI), la «joya de la corona» en cuanto a ayudas sociales se refiere.

En otras palabras, que esta ayuda y la RGI serán compatibles, ya que sino ningún ex-MENA va a querer cobrarla. La RGI es más «jugosa». La edad límite establecida para cobrar esta ayuda es de 21 años, aunque es evidente que una vez que cumplan esta edad ni el Gobierno Vasco ni ninguna de las tres diputaciones forales tendrá lo que hay que tener para retirar la ayuda a unas personas que van a vivir exclusivamente de ella. Tampoco es culpa de los ex-MENAs: si se les ofrece esta ayuda es normal que la acepten. Lo raro sería no aceptarla.

Pero los nuevos subsidios no acaban ahí: el Gobierno Vasco del Santo Tomás de Urkullu plantea que los ex-MENAs pasen a pisos nodriza vinculados a la residencia de MENAs de la que salen y posteriormente a viviendas compartidas, sugiriendo recurrir a Alokabide, o directamente ofreciendo otra ayuda económica más para que puedan alquilar una vivienda. Otra gran idea de los «illuminati» del Gobierno Vasco es que los MENAs sean acogidos por familias del país o de su misma cultura. A los miembros de la redacción de euskalnews.com nos encanta esta idea, ya que así todos esos partidarios de los «Ongi Etorri» de turno tienen la posibilidad de cumplir su sueño: acoger a estos queridos «angelitos» en sus casas. Sería una muy buena experiencia de convivencia, sobre todo si tienen hijos adolescentes. Suponemos que la lista de espera va a ser tan larga como la cola que se van a empezar a juntar en «Lotería Ormaechea» dentro de muy poco. Entiéndase la ironía.