El Gobierno adjudica a dedo el centro de operaciones de ciberseguridad a Indra y Telefónica por 46 millones

El Gobierno adjudica a dedo el centro de operaciones de ciberseguridad a Indra y Telefónica por 46 millones.

El Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital ha adjudicado por el procedimiento de urgencia y sin publicidad el centro de operaciones de ciberseguridad a Indra y Telefónica por 46 millones de euros.

Encarga a ambas compañías, conformadas en una unión temporal, la construcción e implantación del Centro de Operaciones con fondos europeos. El contrato se justifica en un procedimiento de urgencia.

Como ha sucedido en otras licitaciones, se agarra al decreto ley para la ejecución del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.


 

Sánchez se vuelve a pasar la ley por el forro y concede un contrato a una empresa fundamental ahora que llegan las elecciones de Castilla y León​

Miren que hemos tenido políticos corruptos y caraduras a lo largo de la historia, pero con todo eso y tan descarado como es Sánchez no lo hemos visto en nuestra vida ya que, hasta ahora, se tomaban, al menos, la molestia de disimular. Pero eso no va con Sánchez, a él le gusta estar por encima del bien y del mal con lo del disimulo, directamente, no va con él.

Desde que se sentó por primera vez en el despacho de la Moncloa ha hecho lo que le ha dado la gana demostrando que las leyes solo existen para los demás porque “su persona” está por encima de ellas. Llevan más de dos años adjudicando contratos a dedo y siguen haciéndolo con justificaciones ridículas como lo son esas del procedimiento de “urgencia”.

Y mediante ese procedimiento ha adjudicado a Telefónica e Indra un megacentro de ciberseguridad por un importe de 46 millones de euros. ¿Es tan urgente algo como eso? En este caso, el centro en cuestión es un centro de operaciones de ciberseguridad de la Administración del Estado, una infraestructura que se antoja crítica ante el incremento de los ciberataques. “Una infraestructura que se antoja crítica”.

Y los adjudicatarios son Telefónica e Indra. Indra, ¿les suena? Sí, esos que se dedican a hacer los recuentos electorales y que se han convertido en fundamentales para que Sánchez esté donde está, saltándose las leyes electorales a la torera continuamente, tal y como han demostrado continuamente desde la Plataforma Elecciones Transparentes.

¿Y ahora se les concede un contrato de este tipo justo poco antes de celebrarse las elecciones autonómicas de Castilla y León? Uy, que raro nos suena todo esto. Huele mal, huele tremendamente mal. Más bien, apesta.