El Fiscal General de Polonia ha solicitado la ilegalización del Partido Comunista Polaco

El Fiscal General de la República de Polonia, Zbigniew Ziobro, ha dado un paso al frente para poner fuera de la ley a los simpatizantes del totalitarismo comunista.

Sólo hay un partido polaco que se declare «comunista» en su nombre​

En 2002 se fundó en Polonia una organización denominada Komunistyczna Partia Polski (KPP, Partido Comunista Polaco). A día de hoy es el único partido político polaco que incluye la denominación “comunista” en su nombre, aunque no es el único que sostiene esa ideología (también existe un partido trotskista, la Alternatywa Socjalistyczna). Ambas organizaciones son puramente marginales.

La Constitución polaca prohíbe los partidos comunistas y nazis​

Según informó el domingo la web de la revista DoRzeczy, Ziobro ha solicitado al Tribunal Constitucional de Polonia la prohibición del Partido Comunista Polaco. La demanda de ilegalización ha sido promovida por ciudadanos particulares, que denunciaron ante el Fiscal General que el KPP tiene un programa y prácticas totalitarios, lo cual es incompatible con la Constitución de la República de Polonia, cuyo Artículo 13 establece lo siguiente:

“Los partidos políticos y otras organizaciones cuyos programas se basan en métodos totalitarios y los modos de actividad del nazismo, fascismo y comunismo, así como aquellos cuyos programas o actividades promueven el odio racial o nacional, la aplicación de la violencia con el fin de obtener el poder o para influir en la política del Estado, o mantener el secreto de su propia estructura o membresía, serán prohibidos”.

La Fiscalía señala que los objetivos y actividades del KPP son «inconstitucionales»​

Un análisis realizado por la Fiscalía General demostró que los miembros del Partido Comunista Polaco cuestionan el orden democrático del país y glorifican a los criminales comunistas, señala DoRzeczy. “Los objetivos del KPP son idénticos a los objetivos de otros partidos comunistas que ejercieron un poder totalitario en los países comunistas del siglo XX. Sus miembros piden explícitamente una revolución similar a la Revolución de Octubre en Rusia, tras la cual los bolcheviques tomaron el poder. El objetivo no es sólo tomar el poder, sino también la nacionalización y colectivización llevada a cabo bajo coacción”, señala la Fiscalía polaca.

El fiscal Ziobro ha declarado que “tanto los objetivos como las actividades del Partido Comunista Polaco deben considerarse inconstitucionales y su funcionamiento debe interrumpirse”.

Las atrocidades cometidas por los comunistas contra Polonia​

Hay que recordar que la URSS invadió Polonia en 1920 y en 1939 (en esta última ocasión con Stalin actuando como aliado de la Alemania nazi). Al igual que los alemanes, los soviéticos cometieron numerosas atrocidades en Polonia, con un total de 150.000 muertos a causa de la ocupación soviética, incluyendo la masacre de 22.000 prisioneros polacos en Katyn en 1940. A ello hay que sumarle la violación de más de 100.000 mujeres y niñas polacas por soldados del Ejército Rojo al final de la Segunda Guerra Mundial. Además, Polonia padeció una dictadura comunista impuesta por Stalin entre 1945 y 1989. Todo esto ha vacunado a los polacos frente al marxismo.

La condena del comunismo en el resto de Europa​

Además de Polonia, en su Artículo 21 la Ley Fundamental de Alemania también prohíbe los partidos totalitarios, refiriéndose a ellos como aquellos que “por sus fines o por el comportamiento de sus adherentes tiendan a desvirtuar o eliminar el régimen fundamental de libertad y democracia”. En la República Checa y Eslovaquia ya ha habido intentos de ilegalizar a partidos comunistas. Ucrania prohibió los partidos comunistas y nazis en 2015.

Además, Hungría, Letonia, Lituania, Estonia, Moldavia y la propia Polonia tienen leyes prohibiendo el uso de símbolos totalitarios, tanto nazis como comunistas. Además, en septiembre de 2019 el Parlamento Europeo condenó los crímenes del comunismo y del nazismo.

España, único país de Europa con comunistas en su gobierno​

En el otro extremo, actualmente España es el único país que tiene ministros comunistas en su Gobierno: Yolanda Díaz y Alberto Garzón, ambos pertenecientes al Partido Comunista de España (PCE), hoy integrado en la coalición Izquierda Unida, un partido que el año pasado incluyó en su programa perseguir el anticomunismo. El pasado domingo, mientras se anunciaba la petición de ilegalización del Partido Comunista Polaco, en Madrid se llevó a cabo una manifestación de partidos estalinistas en la que se mostraron retratos de los genocidas Lenin y Stalin, una convocatoria que contó con la participación de las juventudes del PCE (partido al que, insisto, pertenecen dos ministros). Mucho tenemos que aprender los españoles de los polacos.