El ejército de Irán amenaza a EE. UU. y aumenta la tensión entre ambos países

Redacción BLes– El máximo comandante de la guardia Revolucionaria Militar de Irán, Hossein Salami, envió un mensaje amenazante hacia Estados Unidos al afirmar el viernes que su país está completamente preparado para responder al ejército estadounidense.

A 2 días de cumplirse un año del ataque con aviones no tripulados estadounidenses en Bagdad que mató al general de la Guardia Revolucionaria, Qassem Soleimani, que encabezaba la fuerza expedicionaria Quds, habló el general Hossein Salami, en una charla en la Universidad de Teherán.

“Hoy, no tenemos ningún problema, preocupación o aprensión por encontrarnos con poderes. Daremos nuestras últimas palabras a nuestros enemigos en el campo de batalla”, dijo Salami en su discurso, haciendo referencia a los Estados Unidos, según informó Fox News.

El reemplazo de Soleimani, fue el general Esmail Ghaani, quien también dijo unas palabras durante la ceremonia. En su discurso aseguró que Irán no tiene miedo de enfrentarse a los “poderes internacionales”, si bien no nombró específicamente a Estados Unidos, se sobreentiende que está hablando del ejército estadounidense.

Ghaani, también quiso imponer el terror en la sociedad estadounidense, y advirtió que los “buscadores de libertad” dentro de Estados Unidos podrían tomar represalias por el ataque que mató a Soleimani, y le dijo a Estados Unidos que “en el interior su propia casa, puede haber quienes quieran responder al crimen que cometió”.

Por su cuenta, aunque en el mismo evento, el jefe del poder judicial de Irán, Ebrahim Raisi, dijo que todos aquellos que participaron en el asesinato de Soleimani no podrán “escapar de la ley y la justicia”, incluso si se tratase del propio presidente de los Estados Unidos.

Estados Unidos ha realizado sobrevuelos de bombarderos y enviado un submarino nuclear al Golfo Pérsico ante el avance de las tropas iraníes en la zona y preparándose por lo que los funcionarios de la administración Trump describen como la posibilidad de un ataque iraní en el aniversario del asesinato de Soleimani, dijo Fox.

Aunque también hay quienes dicen que las autoridades de Irán presuponen están a la espera de un posible ascenso como presidente del candidato demócrata Joe Biden a pesar del fraude electoral, lo que implicaría un cambio de juego en las reglas respecto a los últimos 4 años, en los que el presidente Trump ha puesto un freno a sus políticas avasalladoras.

El aumento en la tensión entre ambos países viene también a causa de las acusaciones respecto a la interferencia de Irán en las elecciones presidenciales fraudulentas en noviembre pasado.

El periodista Heshmat Alavi, dijo al respecto en su cuenta de Twitter:

“John Ratcliffe, Director de Inteligencia Nacional dijo a CBS News que hubo interferencia extranjera en las elecciones por parte de China, Irán y Rusia en noviembre de este año 2020”, escribió Alavi.

Y agregó: “Todos los estadounidenses deben ser informados sobre cómo Irán y su grupo de presión del Consejo Nacional Iraní Americano se están entrometiendo en los EE. UU”.




En cuanto se despeje toda la confusión respecto al fraude electoral, lo más probable es que el presidente estadounidense, Donald Trump, dirija al país durante cuatro años más y que los eventuales culpables de los delitos electorales sean condenados por ello.

Paralelamente en las vísperas de Navidad, un nuevo ataque con cohetes a la embajada de Estados Unidos en Irak volvió a ser atribuido a un grupo paramilitar iraní, y el presidente Trump envió un fuerte mensaje de advertencia, asegurando que si un estadounidense muere, responsabilizará a Teherán por los hechos.

“Nuestra embajada en Bagdad fue alcanzada el domingo por varios cohetes. Tres cohetes no se lanzaron. Adivina de dónde eran: IRÁN. Ahora suenan rumores sobre más ataques contra estadounidenses en Irak”. Dice el primer tuit del presidente.

En un segundo mensaje llegó la advertencia: “Un consejo de salud amistoso para Irán: si un estadounidense muere, haré responsable a Irán. Piénselo”.




 

Irán lanza dos pulsos para forzar negociaciones: eleva el enriquecimiento de uranio y detiene un petrolero surcoreano​

La República Islámica iraní quiere que la nueva administración estadounidense ponga su dosier en lo alto de la lista de prioridades nada más consumarse la investidura. Esta es la filosofía de la Ley Estratégica para el Levantamiento de Sanciones, que el parlamento de Irán aprobó en diciembre para presionar a los EEUU, cuyo primer punto ha entrado en vigor este lunes. El portavoz gubernamental, Ali Rabiei, ha anunciado que su país ha comenzado a enriquecer uranio al 20%.

En el mismo día, Teherán ha confirmado la detención de un petrolero de bandera surcoreana en aguas del estrecho de Ormuz. La agencia iraní Tasnim ha dicho que el buque petroquímico Hankuk Chemi está acusado de "contaminar las aguas del Golfo Pérsico".

El barco, que navegaba de Arabia Saudí a Emiratos Árabes Unidos, fue forzado por la Fuerza Naval de la Guardia Revolucionaria a entrar en aguas iraníes y atracar en un puerto. La tripulación del buque, que portaba 7.200 toneladas de etanol, ha sido detenida.

Irán y Corea del Sur mantienen un litigio luego de que Seúl confiscara 6.000 millones de euros propiedad de los iraníes, procedentes de las ventas anteriores de crudo iraní. Los surcoreanos han lamentado que las sanciones estadounidenses no les permiten poner esa cantidad a disposición del Gobierno iraní, que había pretendido emplearla durante la lucha contra el coronavirus. Seúl, que ha criticado la detención del navío, ha anunciado que su unidad de antipiratería se ha desplazado a la zona de Ormuz..

Según la agencia IRNA, Ali Raibei ha explicado que se ha comenzado a inyectar gas en centrifugadoras tipo UF6 del sitio nuclear de Fordo, con el objetivo de obtener el primer uranio enriquecido en horas próximas. El portavoz ha añadido que la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), cuyos inspectores están sobre el terreno y tienen derecho a acceder a sus instalaciones nucleares, está al corriente de estos trabajos. La AIEA no se ha pronunciado al respecto.

Irán deberá almacenar al menos 120 Kg de uranio enriquecido al 20% para cumplir con la moción aprobada por los diputados principistas, mayoría en el Machlés desde las elecciones del pasado febrero. El Gobierno centrista de Hasan Rohani criticó la ley argumentando que podía suponer un obstáculo para la diplomacia que la administración Biden ha ofrecido. Pero la línea dura piensa lo contrario: que sólo la presión, ejecutando acciones milimétricamente calculadas, puede forzar a los estadounidenses a negociar.

LA ESTRATEGIA DE "PRESIÓN TOTAL"​

Teherán y Washington firmaron en 2015 un pacto que impedía a Irán fabricar un arma nuclear -aun permitiéndole enriquecer uranio al 3,67% con fines pacíficos- a cambio del levantamiento total de sanciones. Sin embargo, el adiós unilateral de Donald Trump del acuerdo en 2018, y su decisión de reimponer duras sanciones, arrastrando con ellas al resto de países firmantes, llevaron a los iraníes a renunciar gradualmente a varios de sus compromisos nucleares, entre ellos elevar el enriquecimiento.

A este punto de partida le siguió una escalada de tensión que ha afectado a numerosos países de la región, y que ha contado con explosiones de buques y un ataque a una refinería saudí atribuidos a Irán, la retención de otros en el estrecho de Ormuz, el derribo de un dron estadounidense sobre el cielo iraní, intercambios de golpes en Siria e Irak y asesinatos selectivos, como los del general iraní Qasem Soleimani, hace un año, o el del científico nuclear Mohsen Fajrizadé, el pasado noviembre, del que se culpa a Israel. Este último sirvió de pretexto para que el Parlamento iraní acelerase los trámites para elevar el enriquecimiento de uranio.

Pese a que tiempo atrás el secretario de Estado de Trump, Mike Pompeo, argumentó que su estrategia de "presión total" a Irán iba a servir para acabar con su "comportamiento maligno" en la región, la mayoría de observadores coincide en que su efecto ha sido justo el opuesto. Con todo, un uranio enriquecido al 20% sigue siendo insuficiente para fabricar un arma nuclear, por lo que se entiende que los pasos dados por Teherán, que insiste en que son reversibles si se levantan las sanciones, son de presión política.

El escenario actual recuerda a los meses previos a la consecución del pacto atómico. Bajo la presidencia de Mahmud Ahmadineyad, Irán comenzó a enriquecer uranio al 20%, haciendo saltar las alarmas de Israel, que amenazó con golpear las instalaciones de Fordo. Protegidas por montañas y por sistemas antiaéreos, EEUU sospechó que este centro de centrifugación tuvo fines militares. Con la firma del acuerdo, en 2015, Irán permitió a la AIEA la plena verificación del trabajo en estas instalaciones.

Aunque Biden se ha mostrado partidario a resucitar el acuerdo nuclear, todavía no se han anunciado pasos al respecto. En los últimos días, Teherán ha reaccionado airada a unos comentarios vertidos por el futuro asesor en Seguridad Nacional, Jake Sullivan, en los que aludía a unas "negociaciones por los misiles" inmediatamente después de la restitución del pacto atómico. Irán, con una capacidad aérea endeble, considera su programa de misiles un elemento innegociable de su estrategia de Defensa.

Algunos expertos creen que las palabras de Sullivan pudieron convencer al anteriormente reticente Gobierno iraní de acelerar la implementación del enriquecimiento de uranio al 20%. Una estrategia política a la que han sumado a Corea del Sur, a la que Irán culpa de haberles impedido usar sus fondos, fruto de la venta de petróleo a ese país, para comprar vacunas para el coronavirus. La detención del buque surcoreano se produce en vísperas de la visita a Teherán del viceministro de Exteriores de ese país.