Nuevamente ha tenido que ser el cardenal africano, Francis Arinze, "el cardenal negro" -como se le conoce popularmente- el que enmienda el discurso "buenista" de Francisco I y declara cuál debe ser la postura de la iglesia respecto a la inmigración de africanos: "Europa no debe animar a los africanos a emigrar, sino ayudar a sus países".
Francisco I, cada vez tiene más oposición dentro del Vaticano a su “populista” y poco ecuménica “política exterior” de apoyo indiscriminado a la inmigración ilegal.
Así se desprende de las declaraciones del cardenal nigeriano Francis Arinze, en una entrevista concedida a la revistaCatholic Herald.
Arinze, que conoce bien lo que significa ser católico entre musulmanes, lo tiene claro: “Lo mejor para un ser humano es permanecer en su tierra -país, ciudad, área- y trabajar allí”.
Pese a reconocer que la Iglesia no puede negar el derecho de ser humano a buscar otras áreas donde tendrá más paz, más oportunidades educativas, culturales o incluso económicas”, el cardenal nigeriano sostiene de manera rotunda:
“Como mejor pueden ayudar los países de Europa y de América no es animando a los jóvenes a venir a Europa, como si Europa fuera el cielo, un lugar donde el dinero cuelga de los árboles, sino ayudando a los países de los que vienen”.
Y es que en El Vaticano pocas voces existen tan autorizadas, desde la experiencia empírica, para hablar de inmigración, como la del “cardenal negro”; nacido en una familia católica en un país con graves enfrentamientos entre musulmanes y católicos, el propio cardenal Arinze ha sido un desplazado y conoce en primera persona la dificultad de entendimiento, de convivencia siquiera, entre musulmanes y cristianos.
Su posicionamiento es el más enérgico de toda la curia y acaso es el único cardenal que no sólo habla de los inmigrantes sino también de sus países que abandonan:
“La parte que nadie incluye en el debate son los países de origen. Esos países, con la migración masiva, están perdiendo la gente que puede construir el futuro de su nación".
Arinze, lejos del “buenismo diplomático” del Papa, también se atreve a acusar a los dirigentes de los países del Tercer Mundo:
“Los dirigentes de de los países con altas tasas de emigración deberían examinar sus conciencias y preguntarse por qué tantos se están marchando”.
A quienes acusan al “cardenal negro" de teorizar sobre la inmigración responde enfadado:
“No es teoría, es un hecho. La gente que viene a Europa antes debería preguntarse a sí mismos dónde está su futuro, su trabajo, su vida familiar, su cultura, su religión“.
El cardenal africano Arinze le da un repaso a Bergoglio. "No hay que animar a los africanos a emigrar, sino ayudar a sus países" - La Tribuna de España
Nuevamente ha tenido que ser el cardenal africano, Francis Arinze, "el cardenal negro" -como se le conoce popularmente- el que enmienda el discurso "b...