El Besòs clama contra la posible apertura de un centro para menas en su barrio

Varios centenares de vecinos de la zona del Fòrum y de otros barrios del distrito de Sant Martí como la Verneda en Barcelona salieron ayer a la calle para protestar por la instalación de un centro de residencia de menores no acompañados (menas) en un solar situado en la avenida de Eduard Maristany, junto a la Torre Telefònica. La Generalitat asegura que el ayuntamiento estaba de acuerdo, pero el consistorio lo niega. El equipamiento, de instalarse, contaría con 50 plazas para hacer una atención humanitaria a los recién llegados.

Fuentes del Govern explican a EL PERIÓDICO que trabajan en el traslado del Centro de Atención Inmediata (CAI) para menores extranjeros no acompañados situado actualmente en Collserola, muy cerca de la ermita de Sant Medir, en el término municipal de Sant Cugat del Vallés, a este solar de Sant Martí. Se trata de un centro de primera atención en el que los menores son identificados por los Mossos y atendidos psicológicamente durante menos de 48 hores y a partir de allí son trasladados a otro equipamiento de la Direcció General d'Atenció a la Infància i l'Adolescència (DGAIA) con carácter definitivo.

Fuentes oficiales de la conselleria d'Afers Socials aseguran que acordaron con el Ayuntamiento de Barcelona el traslado del equipamiento a la ciudad para después del verano porque el 75% de los jóvenes extranjeros no acompañados llegan a la capital catalana. Antes del verano ofrecieron tres posibles ubicaciones en solares del Govern y el consistorio, sostienen, dio por bueno el situado en la zona del Fòrum. La Generalitat sostiene que el gobierno de Ada Cola "se lo ha replanteado", especialmente en una reunión que ha tenido lugar este jueves entre ambas administraciones.

Representantes municipales desmienten rotundamente este acuerdo y aseguran que la ubicación definitiva se podría conocer en las próximas semanas. De hecho, insistien que ni tan siquiera los técnicos de mediación han empezado a trabajar en el terreno, algo que siempre ocurre con un equipamiento que pueda ser conflictivo. "Esta ubicación debe tener el máximo consenso posible y se debe trabajar con tiempo para que cuente con la complicidad de su entorno más inmediato", apuntan fuentes municipales, que admiten "la urgencia y la necesidad" de construir un CAI en la ciudad de Barcelona.

"Esta necesidad no es nueva -continúan- y se arrastra desde hace dos años". El Govern da un margen de pocos días, y espera que la solución planteada con el consistorio sea en un emplazamiento "adecuado y que cumpla con un mínimo de condiciones".

Los vecinos, en contra

Miembros de algunas entidades del barrio del Besòs i el Maresme, que prefieren no dar su nombre, explican que las calles aparecieron empapeladas con carteles llamando a los vecinos a la movilización. En un mensaje, que corrió como la pólvora a través de Whatsapp, se aseguraba que en solo 48 horas se instalarían “50 barracones” para menas en este terreno ahora desocupado. “Esta tarde a las 18 horas, todos allí para impedirlo. Los barrios unidos no serán vencidos. Pensad en la seguridad de nuestros hijos”, rezaba la convocatoria.

Se desconoce la identidad de los convocantes, aunque algunas voces apuntan a personas y organizaciones de extrema derecha, y también sigue siendo una incógnita como tuvieron acceso a los planes de la Generalitat. Sea como sea, las asociaciones de vecinos Maresme y Besòs se desmarcaron de esta acción. “De momento no participaremos en ninguna movilización en este sentido. Hemos llamado a la prudencia porque es un tema muy delicado”, asegura a EL PERIÓDICO el presidente de la Associació de Veïns del Barri del Besòs, Francisco Abad, quien valora el trabajo desarrollado en las últimas semanas desde el consistorio.

En este sentido, están integrados en el Tsunami Vecinal pero no han participado de las numerosas caceroladas y manifestaciones convocadas durante el mes de agosto por un grupo de vecinos para exigir más seguridad. “Antes no existía un concejal de seguridad y desde que está el señor Batlle en el Ayuntamiento hemos notado cambios en el barrio, también en la limpieza. Debemos darle un tiempo”, ha añadido el representante vecinal, satisfecho también con la implicación del actual concejal del distrito, el socialista David Escudé. “Él tampoco está a favor de la instalación de unos barracones para menas porque considera que no es lugar más adecuado”, ha asegurado Abad.

Los vecinos denuncian la falta de transparencia por parte de la Generalitat y, en especial, de la Conselleria de Treball, Afers Socials i Famílies. “Hemos intentado contactar por todos los canales posibles con el ‘conseller’ Chakir el Homrani para hablar de este tema de los barracones y solo hemos recibido el silencio por respuesta, la cual cosa es muy sospechosa”, sostiene el presidente de la asociación de vecinos Zona Fòrum, José Manuel Sánchez Bernal, que tampoco formó parte de la movilización de ayer. “Nos preocupa la instalación de este centro de asistencia de menas porque ya estamos soportando otros servicios para la ciudad”, añade Sánchez Bernal, en referencia a los centros de tratamientos de residuos situados en el Fòrum y los conciertos masivos que “sufren” durante todo el año. Así, la entidad se muestra contraria a la ubicación al entender que “no se puede cargar más” un barrio como el Besòs, y mucho menos ahora que empezaba a ver la luz (de la regeneración) con las aperturas del campus de la UPC, la construcción del hotel Hard Rock y un bloque de pisos de lujo.

 
La Generalitat quiere abrir un centro de Menas en un barrio podemita y ahora protestan

Los podemitas y los socialistas son los primeros en exigir solidaridad a los demás pero cuando les toca a ellos ejercerla son mucho más reticentes. Es lo que ocurre con un macrocentro para Menas que la Generalitat de Cataluña ha proyectado en el conflictivo barrio del Besòs en Barcelona.

Se trata de un barrio pegado a Sant Adrià y en el que campan a sus anchas los narcos. En los últimos tiempos se han producido algunos episodios oscuros con dos explosiones cuya investigación todavía no está resuelta.

Los centros de Menas son un negocio lucrativo en Cataluña. Una alcaldesa de ERC cobra un pastizal por acogerlos en una finca de su familia y a su vez una empresa gana un dinero considerable por "educar" (con poco éxito) a los Menas. Pero la joya de la corona será este nuevo macrocentro para acoger a los miles de menores marroquíes que no dejan de llegar a Cataluña atraidos por las paguitas y las facilidades de robar.

Esto ha provocado la ira del Alcalde socialista de la vecina Sant Adrià que ha pedido que el centro vaya a otro sitio. También han protestado vecinos del barrio, que vota en masa a Colau y a otros partidos de izquierdas. Pese a que los vecinos protestan por la inseguridad y aseguran que con los Menas irá a más, de momento siguen votando a los mismos que les han provocado todos estos problemas.