Estados Unidos ha dado un nuevo paso para llevar los taxis aéreos eléctricos (eVTOL) desde las pruebas experimentales hacia el uso real. En concreto, el estado de Texas acaba de poner en marcha una nueva fase del denominado eVTOL Integration Pilot Program (eIPP). Hablamos de un programa impulsado por el Departamento de Transporte y la Administración Federal de Aviación (FAA) que permite probar aeronaves eléctricas, híbridas y autónomas dentro del espacio aéreo estadounidense incluso antes de que se haya terminado de redactar toda la regulación necesaria para su explotación comercial.
Durante esta fase participarán las compañías Joby Aviation, BETA Technologies y Wisk Aero. La misión encomendada es la de realizar vuelos durante aproximadamente una semana en Texas. No transportarán a pasajeros, pero reproducirán rutas que en el futuro podrían utilizarse comercialmente para conectar grandes ciudades con aeropuertos regionales. El objetivo no es simplemente demostrar que los vehículos vuelan. La FAA quiere comprobar cómo encajan estas aeronaves dentro de un espacio aéreo convencional en el que ya operan miles de aviones y helicópteros.
El proyecto que arranca en Texas forma parte de los ocho proyectos seleccionados por la FAA y el Departamento de Transporte de Estados Unidos entre más de 30 propuestas presentadas. En conjunto abarcan 26 estados y contemplan desde taxis aéreos urbanos hasta transporte regional de pasajeros, mercancías, emergencias médicas, operaciones para el sector energético y vuelos autónomos. En el caso concreto de Texas, el plan contempla conectar inicialmente los estados de Dallas, Austin y San Antonio, para posteriormente extender la red hasta Houston y desarrollar servicios de taxi aéreo alrededor de estas ciudades.
Los vuelos de prueba servirán para estudiar aspectos como la convivencia con el control de tráfico aéreo tradicional, los procedimientos de despegue y aterrizaje, las rutas entre ciudades y aeropuertos y la infraestructura necesaria para operar y cargar estas aeronaves. Los datos obtenidos serán utilizados posteriormente por la FAA para desarrollar las normas que permitan desplegar esta tecnología a mayor escala.
También se están probando enfoques tecnológicos bastante diferentes. El avión de Joby Aviation es un eVTOL eléctrico pilotado diseñado para transportar hasta cuatro pasajeros además del piloto, con velocidades objetivo de hasta unos 322 km/h con una autonomía prevista de alrededor de 160 kilómetros. BETA, por su parte, dispone de la familia ALIA, formada tanto por un avión eléctrico convencional CTOL como por una versión VTOL capaz de despegar verticalmente. Esta última ofrece capacidad para cinco pasajeros más el piloto y puede operar tanto desde aeropuertos como desde futuros vertipuertos.
Mientras que en Madrid se han comenzado a desplegar los primeros taxis autónomos, en Texas ya piensan en taxis aéreos autónomos. El participante por ahora más "avanzado" o interesante es Wisk Aero. Y es que su estrategia pasa por eliminar directamente al piloto de la aeronave. Su Generation 6 es un eVTOL eléctrico de cuatro plazas diseñado para volar de forma autónoma, aunque las operaciones estarán supervisadas desde tierra por personal humano. El aparato utiliza doce propulsores eléctricos, seis de ellos basculantes, alcanza unos 222 km/h y está diseñado para cubrir alrededor unos 145 kilómetros de distancia.
Ahora bien, hay un problema, y es que todas estas compañías podrían tardar años en obtener una certificación de tipo de la FAA. Hasta entonces, ninguna de estas compañías podrá ofrecer vuelos comerciales con pasajeros en Estados Unidos. El programa permite comenzar antes a recopilar los datos operativos que posteriormente pueden utilizarse durante esa certificación. En otras palabras, si bien se inician los primeros viajes de prueba, de ahí, hasta que comiencen los vuelos comerciales, podrían pasar años. Salvo sorpresa y que se acelere o facilite la obtención de estas certificaciones, claro.
elchapuzasinformatico.com
Durante esta fase participarán las compañías Joby Aviation, BETA Technologies y Wisk Aero. La misión encomendada es la de realizar vuelos durante aproximadamente una semana en Texas. No transportarán a pasajeros, pero reproducirán rutas que en el futuro podrían utilizarse comercialmente para conectar grandes ciudades con aeropuertos regionales. El objetivo no es simplemente demostrar que los vehículos vuelan. La FAA quiere comprobar cómo encajan estas aeronaves dentro de un espacio aéreo convencional en el que ya operan miles de aviones y helicópteros.
Texas comienza a probar los taxis aéreos eléctricos (eVTOL) en condiciones realistas
El proyecto que arranca en Texas forma parte de los ocho proyectos seleccionados por la FAA y el Departamento de Transporte de Estados Unidos entre más de 30 propuestas presentadas. En conjunto abarcan 26 estados y contemplan desde taxis aéreos urbanos hasta transporte regional de pasajeros, mercancías, emergencias médicas, operaciones para el sector energético y vuelos autónomos. En el caso concreto de Texas, el plan contempla conectar inicialmente los estados de Dallas, Austin y San Antonio, para posteriormente extender la red hasta Houston y desarrollar servicios de taxi aéreo alrededor de estas ciudades.
Los vuelos de prueba servirán para estudiar aspectos como la convivencia con el control de tráfico aéreo tradicional, los procedimientos de despegue y aterrizaje, las rutas entre ciudades y aeropuertos y la infraestructura necesaria para operar y cargar estas aeronaves. Los datos obtenidos serán utilizados posteriormente por la FAA para desarrollar las normas que permitan desplegar esta tecnología a mayor escala.
También se están probando enfoques tecnológicos bastante diferentes. El avión de Joby Aviation es un eVTOL eléctrico pilotado diseñado para transportar hasta cuatro pasajeros además del piloto, con velocidades objetivo de hasta unos 322 km/h con una autonomía prevista de alrededor de 160 kilómetros. BETA, por su parte, dispone de la familia ALIA, formada tanto por un avión eléctrico convencional CTOL como por una versión VTOL capaz de despegar verticalmente. Esta última ofrece capacidad para cinco pasajeros más el piloto y puede operar tanto desde aeropuertos como desde futuros vertipuertos.
Wisk quiere ir un paso más lejos: taxis aéreos completamente autónomos
Mientras que en Madrid se han comenzado a desplegar los primeros taxis autónomos, en Texas ya piensan en taxis aéreos autónomos. El participante por ahora más "avanzado" o interesante es Wisk Aero. Y es que su estrategia pasa por eliminar directamente al piloto de la aeronave. Su Generation 6 es un eVTOL eléctrico de cuatro plazas diseñado para volar de forma autónoma, aunque las operaciones estarán supervisadas desde tierra por personal humano. El aparato utiliza doce propulsores eléctricos, seis de ellos basculantes, alcanza unos 222 km/h y está diseñado para cubrir alrededor unos 145 kilómetros de distancia.
Ahora bien, hay un problema, y es que todas estas compañías podrían tardar años en obtener una certificación de tipo de la FAA. Hasta entonces, ninguna de estas compañías podrá ofrecer vuelos comerciales con pasajeros en Estados Unidos. El programa permite comenzar antes a recopilar los datos operativos que posteriormente pueden utilizarse durante esa certificación. En otras palabras, si bien se inician los primeros viajes de prueba, de ahí, hasta que comiencen los vuelos comerciales, podrían pasar años. Salvo sorpresa y que se acelere o facilite la obtención de estas certificaciones, claro.
EE.UU. acelera el salto hacia los taxis voladores: Texas iniciará los primeros viajes entre ciudades y aeropuertos
Estados Unidos ha dado un nuevo paso para llevar los taxis voladores eVTOL desde las pruebas experimentales en Texas hacia el uso real
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