El paraíso multicultural podemita de Vallecas vive aterrorizado por unos dominicanos que se han hecho fuertes en un after ilegal en la calle de Santa Julia del barrio madrileño.
Los vecinos denuncian que el after, con licencia de cafetería, abre de 6 de la madrugada a 10 de la mañana y que sus clientes provocan ruidos, peleas y trapichean con droga. La semana pasada tuvo que acudir la Policía por un apuñalamiento. La mayoría son dominicanos aunque también frecuentan el after personas de otras nacionalidades, incluidos españoles.
El local es el sitio ideal para que delincuentes, paguiteros y demás gentuza acaben una noche de fiesta sabiendo que pueden alargar todo lo que quieran ya que al día siguiente no tienen que trabajar y pese a que sus molestias perjudican a los vecinos que sí trabajan y les mantienen con sus impuestos.
El after ilegal lleva 3 años abiertos y pese a las múltiples quejas de los vecinos, el Ayuntamiento de Manuela Carmena hizo caso omiso ya que no quería molestar a los dominicanos. Es tarea del nuevo Ayuntamiento de derechas arreglar este grave conflicto y muchos otros que la inmigración más incívica y descontrolada causa, paradójicamente, en los barrios donde el voto a partidos favorables a la inmigración masiva es más elevado.
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Los vecinos denuncian que el after, con licencia de cafetería, abre de 6 de la madrugada a 10 de la mañana y que sus clientes provocan ruidos, peleas y trapichean con droga. La semana pasada tuvo que acudir la Policía por un apuñalamiento. La mayoría son dominicanos aunque también frecuentan el after personas de otras nacionalidades, incluidos españoles.
El local es el sitio ideal para que delincuentes, paguiteros y demás gentuza acaben una noche de fiesta sabiendo que pueden alargar todo lo que quieran ya que al día siguiente no tienen que trabajar y pese a que sus molestias perjudican a los vecinos que sí trabajan y les mantienen con sus impuestos.
El after ilegal lleva 3 años abiertos y pese a las múltiples quejas de los vecinos, el Ayuntamiento de Manuela Carmena hizo caso omiso ya que no quería molestar a los dominicanos. Es tarea del nuevo Ayuntamiento de derechas arreglar este grave conflicto y muchos otros que la inmigración más incívica y descontrolada causa, paradójicamente, en los barrios donde el voto a partidos favorables a la inmigración masiva es más elevado.
Drogas, peleas, ruido y apuñalamientos en el after ilegal que unos dominicanos han montado en Vallecas
El barrio sufre los estragos de una inmigración descontrolada y con tendencia al jaleo y la delincuencia