Dos policías fuera de servicio detienen en Tarragona a un rumano sospechoso de asaltar a una pareja octogenaria

Una pareja de octogenarios que estaba sacando dinero de un cajero de la Rambla Nova de Tarragona a plena luz del día fue víctima de un robo violento por parte de un individuo, que les dio empujones para conseguir el botín: 880 euros.

Pero el delincuente no contaba que su acción sería observada por un guardia urbano de Tarragona, que salió detrás del ladrón. Dicha persecución fue vista por una policía local de Salou que iba en su vehículo. Paró y también se unió. Al final, el delincuente acabó detenido y el dinero devuelto a sus legítimos dueños.

Sobre las cinco de la tarde del pasado viernes, una pareja estaba sacando dinero del cajero automático exterior que el BBVA tiene a la altura del número 111 de la Rambla Nova, a la altura del Monument als Castellers. Ella tiene 82 años y el marido unos pocos más –él va en muletas ya que camina con dificultad–.

A esa hora, un agente que estaba con su hijo recién salido del colegio vio desde lejos a un individuo con ropa oscura y mascarilla desde la coca central de la Rambla que atravesaba por la zona de césped en dirección al cajero, lo que le pareció sospechoso.

El guardia vio a un hombre y una mujer en el cajero que parecía que estaban sacando dinero. El sospechoso se acercó, giró la cabeza para mirar el número secreto y empujó a las dos personas, sin que llegaran a caer.

Seguidamente se puso a manipular el cajero, mientras seguía dando empujones a las víctimas con una de las manos y con la otra esperaba los billetes. Incluso mientras consumaba el robo se le cayó la gorra.

Al ver que era un robo, el guardia urbano comenzó a correr hacia el lugar. Gritaba «alto, policía», mientras llamaba para pedir patrullas. El ladrón se puso algo en el bolsillo y empezó a correr en dirección a la Font del Centenari, seguido por el agente

Y por la misma Rambla, unos metros por delante del guardia, iba circulando un policía local de Salou con su familia, que estaba parado en un semáforo. Al detectar la persecución, el agente salió del vehículo y se sumó a ella. Y a la altura de Font del Centenari logró alcanzar al delincuente. Instantes antes, éste había lanzado el dinero debajo de un coche, de donde posteriormente fue recuperado.

Mientras, el guardia urbano se fue en busca de las víctimas para que pudieran presentar denuncia. La mujer decía que no les habían robado nada. Pero el policía les insistía en que sí. «Házmelo tú que yo no puedo», le dijo ella. Y el guardia realizó la comprobación y vio que les habían extraído 880 euros.

El sospechoso es un ciudadano rumano de 30 años y vecino de Barcelona. Ya había sido detenido en cinco ocasiones anteriores en menos de un año, tres de ellas por robo con violencia o intimidación y también por hurto. El policía acompañó a las dos personas mayores a comisaría para tomarles declaración.