Dos valientes mujeres, Linda Cariglia y Karolina Smaga, no dudaron en enfrentarse a un refugiado marroquí de 25 años que estaba intentando violar a una tercera mujer.
El suceso, que tuvo lugar en Alemania y ha sido recogido por numerosos diarios locales, ocrruió en la ciudad de Gütersloh. Las dos mujeres, de 20 y 21 años, impidieron que un marroquí, que había llegado al país germano con la condición de refugiado, violara a una joven.
Fue el pasado domingo por la mañana cuando las jóvenes se encontraron a un hombre que estaba forcejeando con una joven a la que había arrastrado hacia un arbusto.
Al ver la escena, las dos mujeres no dudaron en tirarse encima del marroquí, que se hospedaba en un centro de refugiados de Herford.
“Estábamos yendo de la discoteca a la estación cuando escuchamos ruidos tras unos arbustros. Tras ver al hombre atacando a la mujer, no dudamos en ayudarla”, dijo una de las mujeres.
El marroquí reaccionó poniéndose de pie y pegándole un guantazo a una de ellas, que ya estaba hablando con la policía. Tras tirarle el móvil al suelo salió corriendo. Pero la joven, lejos de quedarse quieta, salió tras él para tratar de cogerle.
El marroquí intentó huir hasta un callejón sin salida, donde sacó una navaja plegable a la joven, hiriéndola en una mano y logrando escapar.
Pero su huida no dudó demasiado. Ya que la policía, tras escuchar la descripción de las testigos, desplegó un dispositivo de búsqueda que permitir detener al marroquí.
Dos mujeres evitan que un refugiado marroquí de 25 años viole a otra mujer
El suceso, que tuvo lugar en Alemania y ha sido recogido por numerosos diarios locales, ocrruió en la ciudad de Gütersloh. Las dos mujeres, de 20 y 21 años, impidieron que un marroquí, que había llegado al país germano con la condición de refugiado, violara a una joven.
Fue el pasado domingo por la mañana cuando las jóvenes se encontraron a un hombre que estaba forcejeando con una joven a la que había arrastrado hacia un arbusto.
Al ver la escena, las dos mujeres no dudaron en tirarse encima del marroquí, que se hospedaba en un centro de refugiados de Herford.
“Estábamos yendo de la discoteca a la estación cuando escuchamos ruidos tras unos arbustros. Tras ver al hombre atacando a la mujer, no dudamos en ayudarla”, dijo una de las mujeres.
El marroquí reaccionó poniéndose de pie y pegándole un guantazo a una de ellas, que ya estaba hablando con la policía. Tras tirarle el móvil al suelo salió corriendo. Pero la joven, lejos de quedarse quieta, salió tras él para tratar de cogerle.
El marroquí intentó huir hasta un callejón sin salida, donde sacó una navaja plegable a la joven, hiriéndola en una mano y logrando escapar.
Pero su huida no dudó demasiado. Ya que la policía, tras escuchar la descripción de las testigos, desplegó un dispositivo de búsqueda que permitir detener al marroquí.
Dos mujeres evitan que un refugiado marroquí de 25 años viole a otra mujer