Cuanto maricón envalentonado con las mujeres jojojo. Seguro que el marica de Chulivan está acostumbrado a que hasta su propio perro le ladre. Bueno, salvo cuando le da por el culo que entonces gime.
Y el ROMPECABEZONES de pollas a lametones, otro que se las pela de valiente y las pajas todas se las hace con las pollas de sus amiguetes del club de chaperos de su barrio de paletos.