La Policía ha detenido en Palma a cuatro personas, todas ellas de nacionalidad pakistaní, que se dedicaban a tramitar contratos falsos de trabajo para inmigrantes, a través de dos negocios de su propiedad. Además de un delito de falsedad documental, también están acusado de favorecer la inmigración ilegal, delito tributario y contra la seguridad social.
Según han señalado fuentes policiales, esta operación, bautizada como “Debut”, la ha realizado la Brigada de Extranjería. Se descubrió la existencia de dos empresas, con negocios de carnicería y frutería en Palma, propiedad de uno de los detenidos, que al margen de la actividad propia de venta de productos, también estaría tramitando de forma irregular contratos ilegales de trabajo para migrantes que estaban en situación ilegal, para lograr legalizar su situación, o para recibir una prestación económica por desempleo.
Se trata de negocios de tamaño pequeño, donde solía trabajar el dueño, su mujer y en ocasiones un empleado. Sin embargo, a la Policía le llamó la atención el gran volumen de personas que se había contratado en estos negocios, lo que levantó todas las sospechas por si se trataba de contratos falsos de trabajo. Así, tras continuar con la investigación se averiguó que, presuntamente, este empresario realizaba contrataciones ficticias, a cambio de una contraprestación económica, para que estos migrantes pudieran presentar estos documentos en la Oficina
Unica de Extranjeros. Estos documentos los utilizaban para regularizar su situación en España, ya que una de las exigencias es que estos extranjeros en situación ilegal dispongan de contratos, o precontratos, de trabajo de 40 horas semanales y de un año de duración.
A través de este sistema de falsificación tres de los detenidos consiguieron obtener, o renovar, su permiso de residencia. Otros dos, en cambio, consiguieron cobrar el paro, tras una cotización falsa, pero que le daba derecho a recibir esta prestación social.
La pasada semana la Policía procedió a la detención de estas personas, con el empresario a la cabeza. En el operativo también actuaron inspectores de Sanidad, que realizaron una comprobación sanitaria de los dos comercios, la carnicería y la frutería. La inspección concluyó con una propuesta de cierre, ante las graves irregularidades y deficiencias detectadas.
En estos momentos la operación policial sigue abierta. No se descartan nuevas detenciones, ya que se están buscando nuevas contrataciones irregulares. Todo el atestado ha sido ya entregado al juez.
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Según han señalado fuentes policiales, esta operación, bautizada como “Debut”, la ha realizado la Brigada de Extranjería. Se descubrió la existencia de dos empresas, con negocios de carnicería y frutería en Palma, propiedad de uno de los detenidos, que al margen de la actividad propia de venta de productos, también estaría tramitando de forma irregular contratos ilegales de trabajo para migrantes que estaban en situación ilegal, para lograr legalizar su situación, o para recibir una prestación económica por desempleo.
Se trata de negocios de tamaño pequeño, donde solía trabajar el dueño, su mujer y en ocasiones un empleado. Sin embargo, a la Policía le llamó la atención el gran volumen de personas que se había contratado en estos negocios, lo que levantó todas las sospechas por si se trataba de contratos falsos de trabajo. Así, tras continuar con la investigación se averiguó que, presuntamente, este empresario realizaba contrataciones ficticias, a cambio de una contraprestación económica, para que estos migrantes pudieran presentar estos documentos en la Oficina
Unica de Extranjeros. Estos documentos los utilizaban para regularizar su situación en España, ya que una de las exigencias es que estos extranjeros en situación ilegal dispongan de contratos, o precontratos, de trabajo de 40 horas semanales y de un año de duración.
A través de este sistema de falsificación tres de los detenidos consiguieron obtener, o renovar, su permiso de residencia. Otros dos, en cambio, consiguieron cobrar el paro, tras una cotización falsa, pero que le daba derecho a recibir esta prestación social.
La pasada semana la Policía procedió a la detención de estas personas, con el empresario a la cabeza. En el operativo también actuaron inspectores de Sanidad, que realizaron una comprobación sanitaria de los dos comercios, la carnicería y la frutería. La inspección concluyó con una propuesta de cierre, ante las graves irregularidades y deficiencias detectadas.
En estos momentos la operación policial sigue abierta. No se descartan nuevas detenciones, ya que se están buscando nuevas contrataciones irregulares. Todo el atestado ha sido ya entregado al juez.
Cuatro detenidos por la contratación ilegal de migrantes
Un empresario tramitaba contratos falsos para que consiguieran legalizar su situación