Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

Un estudio revela un nuevo efecto secundario de las inoculaciones terriblemente preocupante​

Son muchos ya los efectos secundarios detectados en las criminales inoculaciones contra el supuesto, e inexistente, virus. Como ya sabrán todos ustedes, el peor de ellos es la muerte. Pero hay muchos más que, poco a poco, van saliendo a la luz, aunque como ustedes ya saben el oficialismo los oculta, aunque estos salgan reflejados en sitios oficiales como la web ‘National Library of Medicine’.

National Library of Medicine, con sede en Rockville Pike, Bethesda, Maryland (Estados Unidos), es la biblioteca médica más grande del mundo. Las colecciones de esta biblioteca incluyen más de siete millones de libros, revistas, reportes médicos y técnicos, manuscritos, filmes, fotografías e imágenes de medicina y ciencias relacionadas, incluidos algunos de los trabajos más antiguos y excéntricos en lo concerniente a medicina.

Los materiales custodiados en la biblioteca se clasifican siguiendo una clasificación bibliográfica propia, basada parcialmente en la clasificación de la Biblioteca del Congreso.

En esa web se recoge un estudio de la Dra. Lubova Renemane (Profesor asistente de Psiquiatría en la Universidad de Riga Stradins), Dra. Jelena Vrublevska (Doctora en Medicina Psiquiátrica en la Universidad de Riga Stradins) y la Dra. Ingrida Cera (Jefe de Departamento, Psiquiatra – Psiquiatría aguda, Psiquiatría forense en el Hospital de Trastornos Mentales y Adictivos de Riga), que es, ciertamente, preocupante y que es uno de los efectos secundarios de los que menos se habla con respecto a este veneno.

Compartimos con ustedes lo que nos cuenta el resumen del estudio:

Las vacunas son cruciales para poner fin a la pandemia de COVID-19. Una vacuna COVID-19 basada en ARNm puede causar efectos secundarios leves a moderados. Se han informado varios casos de efectos secundarios cardíacos, gastrointestinales y psiquiátricos como efectos secundarios raros asociados con la vacuna COVID-19. Este artículo presenta a un paciente que, después de la segunda inyección de la vacuna COVID-19 basada en ARNm, desarrolló inmediatamente ansiedad, miedo inespecífico e insomnio como fase prodrómica de la psicosis. A partir de la segunda semana el paciente manifestó delirios de persecución, delirios de influencia, inserción de pensamientos y conducta delirante, culminando en el intento de suicidio. La duración de la psicosis fue de ocho semanas y solo se observó una reducción de los síntomas después de la administración gradual de antipsicóticos durante cuatro semanas. Las investigaciones del paciente no respaldaron ningún cambio estructural del cerebro, ninguna condición médica grave, una anomalía neurológica, una confusión o un estado de inconsciencia o alteraciones en las pruebas de laboratorio. Se excluyó la psicosis por consumo de alcohol o sustancias psicoactivas. La evaluación psicológica del paciente demostró el tipo de pensamiento endógeno, y el paciente tenía rasgos de personalidad esquizoide y paranoide fuertemente asociados con la esquizofrenia. Este caso indica una fuerte relación causal entre la inyección de la vacuna COVID-19 basada en ARNm y el inicio de la psicosis. Tenemos la intención de hacer un seguimiento de este caso por un posible desarrollo de esquizofrenia y entendemos que la vacuna COVID-19 podría desempeñar un papel desencadenante en el desarrollo de la psicosis primaria“.

Como verán, esto es ya lo que nos faltaba por ver: que también provocara psicosis en los inoculados. Imaginen las consecuencias que esto puede tener para quienes lo padezcan.



Solo lei el titulo, y sigo pensando que la mayor parte de estas noticias son mentiras/exageraciónes, asi que este videos es lo que mejor las "define".
 
El "666" seria el carbono, no "el grafeno", que tambien es (al menos en parte) carbono, pero es que los seres humanos de por si ya son "seres de carbono", y parece que no solo los humanos:


Entonces lo de la biblia que dice del "666" que "es numero de hombre" esta claro al menos para mi que lo dice por esto, la confusión seria que no es solo del "hombre" si no que es tambien de todos los demas seres vivos.

MIles de millones de seres humanos y animales de todo el mundo están ahora conectados al “Internet de las cosas”

Mas barbaridades, esa conexion entre todos los seres es algo natural y que existe desde siempre, lo que puede hacer el grafeno entre otros materiales "electromagneticos" es facilitar la condución de las ondas digitales, y luego "aparatos" como "5G" y demas alteran el curso natural de estas ondas.

¿Y que son dichas ondas? principalmente somos nosotros, somos energia (luz) encarnada en cuerpos fisicos, entonces las ondas digitales son seres vivos como nosotros pero sin cuerpo fisico por la razón que sea.

Lo de "seres vivos" es redundante tambien, porque la muerte es solo la del cuerpo, como "seres de energia" nunca morimos del todo.

El problema de esto ademas de ser "una pelicula de terror" que crea negatividad y pesimismo en los que lo leen, esta lleno de errores, de interpretaciones personales de los hechos que no se corresponden necesariamente con la realidad, es como cuando yo hace tiempo tambien me montaba peliculas, y cuando aparecia cualquier noticia que se pareciera a lo que yo decia, la retorcia para que encajara con lo que yo decia y asi pretender hacer ver que yo tenia razón, y lo que hacen esto me suena a algo parecido.

Se han ido montando su pelicula con lo del grafeno y demas, y cuando sale nueva información, en lugar de intentar ajustarse lo más posible a la realidad lo que hacen es usar estos nuevos elementos que van apareciendo para tratar de reforzar la pelicula que ya se han montado y que ya son capaces de cuestionar, y se limitan a encajar todo lo que va saliendo en el molde que ya tienen aunque no encaje del todo.
 
Puedes borrar este post y el del video de Canosa si quieres.

Me lo queria tomar con humor y por eso puse ese video, pero parece que no se me da bien 😓, me quedo más a gusto poniendo algo como lo de arriba, aunque tal vez no sirva de mucho.
 
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Se están cargando a los niños.
 

Un estudio dice que los efectos secundarios de las vacunas podrían estar provocados por el efecto psicológico causado por la información que publicamos los que estamos en contra de esta farsa​

Sí, señores, aunque les parezca surrealista, la capacidad que tiene el oficialismo de intentar dar la vuelta a la tortilla intentando convertir la realidad en mentira y las mentiras criminales en falsas realidades, a veces nos deja incluso anonadados.

Y es que, como llegados a este punto no pueden ocultar los graves efectos secundarios provocados por las inoculaciones, pretenden hacer ver que los que lo estamos denunciando somos culpables de lo que suceda debido al efecto psicológico que nuestras informaciones tienen sobre los inoculados.

Así, como lo leen. La web ‘National Library of Medicine‘ ha publicado un estudio de un supuesto experto llamado Raymond Palmer que tiene la desfachatez de asegurar algo tan increíble como eso. El estudio se titula “Las vacunas Covid 19 y la interpretación errónea de los efectos secundarios percibidos claridad sobre la seguridad de las vacunas” y dice lo siguiente:

“En la era de Covid 19 y los programas de vacunación masiva, el movimiento contra la vacunación en todo el mundo se encuentra actualmente en su punto más alto. Gran parte de este sentimiento contra la vacunación podría atribuirse a los supuestos efectos secundarios que se perpetúan en las redes sociales por parte de los grupos contra la vacunación. La difusión del miedo y la información errónea por parte de personas sin capacitación científica para aterrorizar a las personas para que no se vacunen no solo hace que las personas sigan siendo susceptibles a los brotes virales, sino que también podría causar más efectos secundarios observados en el proceso de vacunación. Esta breve revisión ofrecerá datos que pueden demostrar que la desinformación perpetuada por el movimiento antivacunas puede estar causando más muertes y efectos secundarios de cualquier vacuna. Se realizó una mini revisión de la literatura publicada y se encontró que el estrés mental claramente causa vasoconstricción y constricción arterial de los vasos sanguíneos. Por lo tanto, si los sujetos están en pánico, preocupados, estresados o asustados por la vacunación, sus arterias se contraerán y se volverán más pequeñas en el momento de recibir la vacuna. Este mecanismo biológico (la constricción de venas, arterias y vasos bajo estrés mental) es la causa más probable de coágulos de sangre, accidentes cerebrovasculares, ataques cardíacos, mareos, desmayos, visión borrosa, pérdida del olfato y del gusto que pueden haber sido experimentado poco después de la administración de la vacuna. El estrés mental extremo del paciente probablemente podría atribuirse a las tácticas de miedo y miedo utilizadas por varios grupos antivacunas“.

Esto es ya lo que nos faltaba por ver. Que el denunciante tuviera la culpa del daño provocado por los asesinos. El mundo al revés.

 


CONCLUSIONES G20 BALI 2022

Leemos las conclusiones oficiales publicadas que acordaron los paises del G20 en su reciente reunión en Bali, los dias 15 y 16 de Noviembre.
La Agenda mundial sigue avanzando, sobretodo a un pasaporte sanitario mundial y a las CBDC. Míralo por tí mismo.
 

El covid-19 y la timovacuna son nanoarmas de inteligencia artificial contra toda la población mundial​

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Y la timovacuna, ídem de lienzo. Y sus fuentes de energia son las mortíferas redes 5-G y Starlink. Y el espectral virus, SARS-CoV-2 ( una falsaria secuencia, un constructo informatico), posee nula capacidad infectiva. Te engañaron. Magnetizado, pues. Y con salvajes disfunciones neurológicas en tu sistema nervioso.

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Estás sentenciado, timovacunado

Recuerda que llevas nanotecnologias autoensambladas. Nanoarma (neurológica, biológica, química, radiactiva…) de destrucción masiva, pues, manufacturada militarmente con hidrogeles magnéticos asemejándose a la proteína espiga.

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Es una guerra humanidad. Tecnología CRISPR/Cas9. Manipulando tus genes. Esclavizándote digitalmente, y más allá. Exterminándote. En fin.

 

¿Qué coño están transmitiendo los timovacunados a los no timovacunados?​

La voz de alerta la dio, hace más de un año y medio ya, el doctor Philippe van Welbergen, demostrando que los “fragmentos” de grafeno se transmiten de las personas “vacunadas” a las no vacunadas, destruyendo sus glóbulos rojos y provocando coágulos de sangre en las personas no vacunadas.

Timovacunados, peligro público​

Lo postrero y más exhaustivo: la prestigiosa doctora Helene Banoun, publicó la base por la cual existe una gran probabilidad de que el ARN mensajero, ya sea en nanopartículas lipídicas o dentro de los exosomas, esté circulando en la sangre y se filtre en cada secreción corporal. Y la potencial impregnación del ácido nucleico y de la proteína Spike (espiga) que pueden originar a los kakunados.

La posible transmisión a terceros mediante secreción corporal. La transmisión de tal “terapia génica” como un “producto que ejerce sus efectos mediante la transcripción y/o traducción del material genético transferido y/o mediante la integración en el genoma del huésped y que se administra en la forma de ácidos nucleicos, virus o microorganismos modificados genéticamente”…

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Y los trisómicos timovacunados jodiendo la vida a los pura sangre, física, mental y espiritualmente. Pues lo esperado. En fin.

 

Científicos anuncian la creación de una nueva humanidad y el fin de la “era humana”​

El científico José Luis Cordeiro, “sabio” de nuestros días, uno de los cerebritos al servicio de las élites, asesor en energía de la Singularity University de la NASA en Silicon Valley, se expresaba así en una conferencia de Forbes:

“… lo que vamos a ver en los próximos veinte años va a ser mucho más increíble que lo que hemos visto en los últimos dos siglos. De hecho, va a ser más increíble que lo que hemos visto en los últimos dos milenios. No hemos visto nada de lo que viene, […] un tsunami tecnológico que va a cambiar a la humanidad. Al paso que vamos, entre el año 2029 a 2045 vamos a tener computadoras que tienen más transistores que número de neuronas nuestros cerebros. Y ese será el inicio de la “singularidad tecnológica”. Y para que no puedan dormir esta noche, ese será el fin de la edad humana. Porque cuando tengamos una inteligencia artificial superior a la nuestra, esa será la última invención que haremos los humanos no modificados. No modificados, porque nos vamos a modificar y nos vamos a complementar con esta tecnología. Y ahí se iniciará la edad posthumana, de humanos mejorados”.

Presume el científico de contribuir a exterminar la raza humana y convertirla en una humanidad máquina. Dice que igual que hemos descodificado el genoma vamos a descifrar el “conectoma”, es decir, las conexiones del cerebro. Uno de los retos para los próximos veinte años es conseguir que un ordenador y un teléfono móvil tengan más transistores que neuronas tiene un cerebro humano, la estructura más compleja del universo, por ahora.

Comprendo que este artículo puede resultar inquietante para muchas personas, y para otras, demasiado largo. No pretendo que sea viral; si eso fuera, optaría por escribir textos cortos con titulares sensacionalistas, los tan de moda clickbait, pero no es el caso. Hecha esta aclaración, vamos con los fundamentos de las palabras del científico Cordeiro.

En estos tiempos convulsos es importante no dejarse engañar. El plan de digitalización financiado por la Unión Europea y los gobiernos respectivos de cada país no es algo inocente, producto del progreso y para nuestra comodidad. Lo que nos cuentan las empresas de tecnología y nanotecnología o las instituciones del Estado, es solo la punta del iceberg que, a priori, no debería ser motivo de preocupación, salvo el inconveniente que supone para las personas mayores tener que adaptarse a lo nuevo. Sin embargo, esto es solo la parte visible de un proyecto de ámbito global mucho más ambicioso, en el peor de los sentidos. No sé si podremos frenarlo o minimizarlo, pero sí concienciarnos de lo que esto supone para nuestras vidas. Están tratando de controlar a la sociedad, pero no solo con normas y leyes asfixiantes e injustas relacionadas con la restricción de libertades, con multas por incumplimiento al estilo de los regímenes comunistas del pasado y de la actual China, sino del dominio de nuestras mentes.

Los amos del mundo están dando pasos de gigante, en cuanto a la utilización de la tecnología y ellos mismos reconocen a través de sus portavoces que esta humanidad está a punto de dejar de existir para dar paso al hombre del transhumanismo, es decir, lo que han definido como “el fin de la era humana”.

Pero para crear la “nueva humanidad” que nos anuncian los científicos del MIT es imprescindible el llamado internet de las cosas, tan aplaudido por frívolos y esnobs, conocedores solo de la información de los políticos, y los técnicos y funcionarios a su servicio. La nueva humanidad se sustancia en un ser humano “cosificado”, para lo cual es imprescindible las redes 4G, 5G y las siguientes, más el óxido de grafeno como interface que conectará a la humanidad con la nube, es decir, la inteligencia artificial. Comprendo que esto suene a guion de película futurista, pero es la descripción de la nueva realidad incipiente, y no precisamente virtual o de metaverso, sino de la que duele de verdad. Soy consciente de que las palabras vacuna-grafeno-cerebro-campos electromagnéticos-inteligencia artificial son etiquetas difíciles de relacionar e integrar en un solo concepto: CONTROL TOTAL de nuestra mente. Es la parte más difícil de entender de toda esta trama satánica que nos aprisiona. Es lo que me dicen algunos lectores y allegados. Por eso pretendo desmenuzar la idea en este largo artículo.

Aunque no dudan en poner al descubierto muchos de sus planes siniestros, con la intención de que nos enteremos, por otro lado, les molesta que conozcamos los pormenores. Por eso no permiten que se publique la abundante documentación de investigaciones independientes sobre los campos electromagnéticos y su nocividad para la salud y el futuro del planeta, pues no solo afectará a la vida en general, sino a la frecuencia Schumann, de consecuencias imprevisibles. Por eso no permiten que relacionemos las frecuencias del electromagnetismo con la enfermedad llamada covid, causa coadyuvante de una buena parte de la mortandad. Y por eso no permiten que se hable del grafeno como potenciador de la capacidad eléctrica de las neuronas, y su relación con todo el escenario covidiano, responsable además de los miles de muertes postvacuna.

La Industria 4.0 o Cuarta revolución industrial no se refieren exclusivamente a las máquinas, sino que afecta a los seres humanos como especie, y aquí radica el quid de todo. No se trata de manipular la conducta humana, sino de cambiar su esencia evolutiva y comportamiento, introduciendo en sus cuerpos nanopartículas reguladas desde el exterior para amplificar los estímulos cerebrales, implantar pensamientos y sucesos no vividos, borrar recuerdos o creencias y crear estados de ánimo que pueden fluctuar entre la agresividad y el miedo, la tristeza y la euforia, incluso la incitación al suicidio y al asesinato. (Sospechamos que los casos de francotiradores espontáneos que irrumpen en colegios o centros comerciales se deben a experimentos de control remoto de estos grupos siniestros). Se trata de crear híbridos, hombres-máquina, emisores-receptores, teledirigidos por la inteligencia artificial, con códigos identificables y obsolescencia programada, o sea, fecha de caducidad. Sobre esto ya hace tiempo que los psicópatas dirigentes se vienen pronunciando.

La triste realidad es que todo esto no es más que el cumplimiento de las palabras que los nuevos profetas, como Sebastián Piñera, Boris Johnson, Barack Obama, Elon Musk o Rafael Yuste –por citar a los más conocidos— nos anunciaron en forma de gran “avance”.

Volvemos a recordar las palabras del expresidente de Chile, Sebastián Piñera, cuando aún era el inquilino del Palacio de la Moneda, en la presentación de la licitación de la red 5G, acompañado de la ministra de Transportes, Comunicaciones y Ciencia:

“… es la posibilidad de que las máquinas puedan leer nuestro pensamiento, e incluso puedan insertar pensamientos, insertar sentimientos. Algunos dicen que la mejor forma de predecir el futuro es inventándolo. Bueno…eso es a lo que todos aspiramos. La 5G es un tremendo salto adelante, es un salto cósmico, copernicano, porque realmente lo que va a significar la tecnología 5G es un cambio aún mayor en nuestras vidas que lo que han significado todas las tecnologías anteriores en esta materia: la posibilidad de que las máquinas puedan leer nuestros pensamientos e incluso puedan insertar pensamientos, insertar sentimientos… Y eso nos va a cambiar la vida y va a transformarse la 5G en el verdadero sistema nervioso de nuestra sociedad…”.

El primer ministro británico Boris Johnson se expresa en términos similares, regocijándose en la gran red que nos transformará en colmena, sin individualidad, con un alma grupal que ni siquiera obedecerá a instintos naturales, sino a caprichos diseñados e impulsados desde el exterior. Pero de nada de esto se informa en los medios de manera clara.

Llegados a este punto, me veo en la obligación de ir a atrás en el tiempo y volver a recordar al neurofisiólogo español José Rodríguez Delgado y sus investigaciones en la escuela de medicina de la Universidad de Yale (EE.UU.), hace más de cincuenta años, financiados por la Oficina de Inteligencia Naval de Estados Unidos (ONI). Lo cité por primera vez en 1998 y en varias oportunidades desde marzo de 2020. Gracias a sus investigaciones y al conocimiento de otros proyectos secretos, que fueron desclasificadas después, puedo entender el escenario en el que nos movemos, así como las pretensiones de control del ser humano por parte de los señores del NOM.

Rodríguez Delgado experimentaba con el control remoto de la conducta en animales mediante minúsculos electrodos de su creación, denominados estimorreceptores, que colocaba en el cerebro de gatos, monos e incluso toros bravos, para ser dirigidos a distancia mediante radiofrecuencias. Con este método, Delgado hizo frenar en seco a un toro que ya estaba embistiendo, accionando un botón de un pequeño aparato que él tenía en su mano. Él pensaba –y estaba en lo cierto— que esta técnica podía ser de gran utilidad en un futuro para controlar a las masas. Corría el año 1964.

Delgado fue muy activo en el proyecto Pandora y él mismo experimentó con cerebros humanos. Esta es una de las frases que dejó para la posteridad: “Mis experimentos apoyan la desagradable conclusión de que el movimiento, la emoción y el comportamiento pueden ser dirigidos por fuerzas eléctricas y que los humanos pueden ser controlados como robots, en un futuro, mediante botones”.

El futuro al que aludía Delgado es ahora nuestro presente, pero con técnicas mucho más avanzadas y preocupantes. Sus palabras son de rabiosa actualidad y ayudan a comprender los discursos del citado expresidente Sebastián Piñera y adláteres cuando nos hablan del control sobre los pensamientos insertados desde el exterior o los cambios de conducta y emociones en el nuevo hombre transhumano: “La radioestimulación de diferentes puntos de la amígdala y el hipocampo puede producir diferentes sensaciones, estados de ánimo o visiones”, dice Delgado. Y asienta que la energía para activar el transmisor es a través de radiofrecuencias. También trabajó con biochips en el torrente sanguíneo. Todo esto se está implantando hoy, por medio de las inoculaciones y los campos electromagnéticos.

Estos experimentos ilegales, si bien empezaron en los años 50, se mantuvieron ocultos hasta que, a mediados de los 70, el Comité Church del Senado de los Estados Unidos, denunció que algunos científicos de la CIA estaban llevando a cabo experimentos sobre la conducta humana utilizando microondas, drogas e hipnosis. En 1977, el entonces director de la Central de Inteligencia, Stansfield Turner, tuvo que declarar ante el Senado a propósito del proyecto secreto MK-Ultra. En este programa, de cuya ilegalidad no cabe ninguna duda, participaron 185 científicos de diferentes especialidades y se realizaron múltiples experimentos sobre la conducta humana, en hospitales, cárceles, universidades, institutos científicos, laboratorios, fundaciones y también en estadios deportivos y en las propias vías públicas. Entre otros proyectos cabe citar el “Control Intracerebral Radiohipnótico” (RHIC, por sus siglas en inglés) y “Disolución Electrónica de la Memoria” (EDOM, por sus siglas en inglés). Estos experimentos consistían en borrado de memoria, inserción de historias no vividas, estimulación eléctrica del cerebro, bombardeos de microondas y ultrasonidos y modificación de la conducta sexual y social. Es escalofriante que lo que hace años nos parecía ciencia ficción, nos veamos obligados a admitirlo en función de la evidencia. Es lo que nos dicen los investigadores en inteligencia artificial.

La estimulación electromagnética de las funciones cerebrales puede artificialmente inducir a una serie de sensaciones y sentimientos que van desde el miedo al placer. Las agencias de espionaje, gubernamentales y militares encontraron en los campos electromagnéticos un amplio espectro de experimentación con la mente y el cuerpo de los seres humanos. Rodríguez Delgado estuvo involucrado en todo esto y mucho más.

Conocí a Rodríguez Delgado en 1989 y siempre me pareció muy inquietante, a pesar de su modulada voz de viejo profesor; pero nunca imaginé que iba a ver sus experimentos aplicados a la raza humana. Salvador Freixedo y yo quedamos unas cuantas veces con él en la cafetería Riofrío. Delgado estaba muy interesado en conocer lo que sabíamos sobre implantes y abducciones, y quería que le presentáramos a personas “raras” que conocíamos. Salvador tenía por ese tiempo una abultada agenda de psíquicos con poderes paranormales de todo el mundo, así como de los máximos expertos en parapsicología. Siempre desconfiamos de él y éramos conscientes de que nos estaba utilizando. Pero nosotros aprovechábamos para hacerle preguntas, que nunca contestaba abiertamente. El lenguaje no verbal y sus pupilas eran mucho más explícitos. Por aquellos días estábamos muy preocupados por el HAARP. Salvador le preguntó por las antenas direccionales llamadas Howitzer y una banda que los radioaficionados llamaron WP, Woodpecker (pájaro carpintero) ya que el sonido que se captaba era un tac, tac, tac como el producido por esta ave al picar el árbol. Nosotros habíamos oído ese sonido en muchas ocasiones en Puerto Rico a través de la onda corta, mientras escuchábamos Radio Exterior de España. Muchas veces hemos recordado su cara de asombro y su palidez momentánea ante la pregunta. Pero en ese momento llegó el camarero y nos quedamos sin respuesta. No íbamos a tenerla, de todas formas. En una ocasión vino también Andreas Faber-Kaiser, que estaba de paso por Madrid preparando su libro Pacto de silencio, sobre el síndrome tóxico. Tampoco a Andreas le gustó nada el tipo. No obstante, Salvador fue generoso y recuerdo que le facilitó la dirección y el teléfono de los doctores Hans Bender y Hiroshi Motoyama, ambos grandes expertos en parapsicología.

Hace un par de años, supe que Rodríguez Delgado también había andado detrás de Jacobo Grinberg, amigo muy estimado, con quien compartíamos comidas, charlas y excursiones cuando íbamos a México, cosa que solíamos hacer cada año, en nuestro periplo por varios lugares de América. Me lo dijo el que fue mi profesor de Nutrición Celular, José Colastra, también gran amigo de Grinberg. Tenía cierta lógica, dado que Jacobo, aunque a otro nivel y con otra intención, también investigaba sobre el cerebro, la conciencia y la formación de la experiencia, conclusiones que plasmó en su “teoría sintérgica”, que explica el por qué y el cómo de los fenómenos paranormales.

Curiosamente, Jacobo Ginberg desapareció en diciembre de 1994 sin dejar rastro. Se inició una investigación policial, pero cuando habían encontrado una pista importante, el comandante Padilla fue apartado del caso, y este se cerró inexplicablemente aumentando el misterio sobre su desaparición. Algo en lo que todos los investigadores están de acuerdo es que no fue una huida voluntaria. Se especula que la CIA o el FBI pudieron haberlo asesinado, debido a lo delicado de sus investigaciones, o bien que podría estar trabajando en algún laboratorio secreto contra su voluntad. Pero solo son elucubraciones sin ningún dato objetivo, salvo el conocimiento del modus operandi de esta gente de las alturas. El enigma continúa.

Así fueron los inicios del control a través de la tecnología. Hoy, escuchando al profesor José Luis Cordeiro y a otros colegas promotores del transhumanismo vemos cómo la investigación corrió a pasos agigantados. Hablando del internet de las cosas dice: “… su perro estará conectado con su coche, con su nevera y con su cerebro. […] De hecho, los niños van a nacer ya con el cordón umbilical conectado a internet y lo primero que le van a decir a la mamá es que necesitan más banda ancha”. Habla de los experimentos de transmisión de pensamiento de cerebro a cerebro con humanos, y aclara –por si teníamos dudas—que la telepatía no es magia, ni brujería, ni ciencia ficción, sino leer los impulsos de un cerebro y transmitirlos a otro. En una de sus charlas presentó un lector de mente llamado Mind Wave, creado con la tecnología que utilizan en la Singularity University donde trabaja, con el que hace experimentos con sus alumnos. La maquinita tiene un electrodo, como si fuese un electroencefalograma, y captura lo que está pasando en el lóbulo frontal del cerebro, con una conexión de bluetooth para transmitir a otro cerebro o a un ordenador.

Pero esto va más allá: en el MIT están trabajando en los sentimientos de los robots, y Corea del Sur es pionera en asignar, por ley, derechos humanos a estas máquinas creadas por el hombre. En Canadá, Chile y otros países también se habla de leyes para proteger los derechos de los hombres máquina, o sea, de los transhumanos o humanos modificados.

Y como la ciencia está al servicio del poder oscuro y están obsesionados con el fin de la humanidad, también están tratando de crear un cuarto cerebro. Así, el cerebro reptiliano de los instintos, el límbico de las emociones y el neocortex de la inteligencia estarían complementados con la parte de nueva creación, denominada el exocortex exterior, algo así como una wifi para conectarse al internet planetario. Un mundo de locos creado a nuestras espaldas.

Todo parece planeado al milímetro para desposeer al hombre de su dimensión divina y, además, se jactan de ello. Haciendo gala de un cinismo arrogante, Cordeiro confesó que le encanta hablar de la mente, del alma y del espíritu, pero solo cuando tiene encima tres cubalibres. ¡Más frivolidad imposible! Sin embargo, esta ocurrencia tiene otra lectura, mucho más profunda y trascendente: cuando está “alegre” por el alcohol, aflora el subconsciente, la auténtica realidad, su yo profundo que le impulsa a hablar de la mente, el espíritu y el alma, los planos del hombre que realmente importan y nos conectan con nuestra esencia inmortal, muy superior a la inmortalidad soñada por medio de sensores y otros artilugios de los constructores de torres de Babel. ¡Pobres sabios ignorantes!

Los lectores que hayan tenido la paciencia de llegar hasta aquí, que deduzcan y saquen sus propias conclusiones.

 
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Fallo de la Corte Suprema de EE. UU.: las vacunas contra el covid no son vacunas. En su decisión, la Corte Suprema confirma que el daño causado por las terapias génicas de ARNm de Covid es irreparable. Debido a que la Corte Suprema es el tribunal supremo de los Estados Unidos, no hay más apelaciones.