Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

Doctor de Benito: “Los no pinchados estamos, en general, bastante más sanos y no necesitamos recursos sanitarios”​

  1. Las noticias cada vez apuntan a más niños ingresados por problemas de salud, derivados de la Covid o sus vacunas. Aparte de sospechas, esto también está generando problemas de convivencia en las escuelas.
  2. Parece relajarse la presión social sobre mascarillas. No se sabe si volverán en primavera cuando se reconozca el incremento de mortalidad.
  3. No hay excesiva presión en la ocupación de camas hospitalarias ni de UCI: lo de siempre. Siguen en las noticias hablando de que los ingresados son mayormente no vacunados: no es cierto, en absoluto. Los no pinchados estamos, en general, bastante más sanos y no necesitamos recursos sanitarios.
  4. No obstante, sean vacunados o no vacunados, en estos momentos la importancia COVID en ingresados (tanto en planta como en UCI) es IRRELEVANTE en el contexto de la asistencia sanitaria global.
  5. El personal sanitario está incrementando su malestar por su situación laboral. Los sindicatos hacen “como que se quejan” pero el movimiento sindical, en su gran medida, sigue anestesiado por las prebendas estatales.
  6. Se están incrementando las alarmas sobre deterioro del sistema inmunológico, tanto con aumento de “infecciones resistentes a muchos antibióticos”, como incremento de cáncer (sobre todo hematológicos y digestivos) en gente joven, acaso por descuido de la vigilancia inmunológica sobre los conatos de cáncer. Los llamamientos a la “prevención” se incrementarán como parte del miedo.
  7. Advertencia a limitaciones de recursos, tanto en personal como en medicación y prestaciones. Afectarán, tanto a la asistencia pública como privada. Los recortes asistenciales en calidad y cantidad aumentarán la preocupación por la salud.
  8. Estamos creando núcleos de atención médica para recabar información sobre efectos secundarios de este experimento. De momento, en Madrid y en Segovia vamos centralizando las atenciones con el fin de aprender de la nueva forma de enfermar a partir de estos pinchazos.
  9. Con alegría, con educación, pero con contundencia, no dejéis de hacer valer vuestros derechos. Quien os reclame pruebas como PCR o vacunación como requisito para ser atendido médicamente o ejercer vuestros derechos, probablemente, esté faltando gravemente al deber deontológico y al Código Penal.
¡Sonreíd y saludad!

 

El periodista estadounidense Tucker Carlson habla muy claro sobre lo que está sucediendo en Canadá, no verán esto en otras televisiones​

Son diecisiete minutos de vídeo, pero le recomendamos escucharlos con mucha atención. Es la información más veraz que hemos visto sobre lo que está sucediendo con los camioneros de Canadá y lo que está haciendo el impresentable Primer Ministro de aquel país, Justino Trudeau.

Después de meses y meses de manipulación mediática, da gusto escuchar reportajes como el realizado por Carlson y todos sus comentarios. Sobran las palabras, esto es lo que de verdad está pasando. Presten mucha atención porque esto no se suele ver por ninguna televisión del mundo y menos en las televisiones españolas.



 

De lo más normal: La Policía Local de Segovia tiene que atender a seis personas por desvanecimientos​

Nada, oigan. Que esto es y ha sido algo que ha pasado siempre, de lo más normal del mundo. Que en una ciudad pequeña como Segovia, la Policía Local haya tenido que ayudar a seis personas porque habían sufrido desvanecimientos por la calle desde el pasado viernes día 11 de febrero, hasta el pasado domingo día 13, es lo que ha pasado siempre. Esto es lo que nos dirían aquellos que comulgan con el relato oficial y a los que la falta de una correcta respiración les está dañando el cerebro.

Es el periódico segoviano ‘El Adelantado‘, el que nos informa de esta noticia. El viernes tuvieron que asistir en la avenida Vía Roma por desvanecimiento a una persona de avanzada edad que fue trasladada al Hospital.

Ya el sábado, los agentes asistieron de madrugada en la avenida de la Constitución a una persona con espasmos que necesitó ser trasladada al Hospital. Además, acudieron al Corralillo de San Nicolás para asistir por una indisposición que necesitó de traslado. Por la tarde, hubo otros tres incidentes sanitarios, en la calle Juan Bravo y en calle Poleo por personas indispuestas, en ambos casos tras ser asistidas fueron trasladadas al Complejo Hospitalario; y un tercero en el Plaza Ezequiel González para atender a una persona caída en su vivienda.

Segovia es una ciudad que tiene poco más de 50.000 habitantes, con lo que, convendrán con nosotros, que la proporción es bastante elevada. Y viendo todo esto, ya podrán imaginar todos lo que ha pasado: líquido raro en el cuerpo, antenazo y las personas más sensibles al hospital.

Cada día está más claro todo lo que está pasando. Quien no lo quiera ver a estas alturas, tiene un serio problema y no es ningún virus.

 

Personas afectadas por las vacunas piden que se investiguen sus casos y denuncian ser diagnosticadas de problemas de «salud mental»​

El Salto recoge el caso de dos mujeres jóvenes que han visto cómo ha cambiado sus vidas tras las vacunas

El Salto presenta una pieza que pone el foco en la realidad que está viviendo un número indeterminado de personas en nuestro país, pero también a nivel mundial: quienes tras inocularse contra la covid están sufriendo posibles efectos adversos.

Señala la pieza en el subtítulo que «No son negacionistas ni antivacunas. Tampoco tienen ansiedad, como son diagnosticadas la mayoría. Un grupo de personas que han enfermado tras recibir la dosis cuentan sus síntomas, que se enmarcan dentro del cuadro de un posible covid persistente, tal y como van a investigar los especialistas del CIR Long Covid».

Relatan en El Salto la realidad que están viviendo personas como Estrella R., a quien le suministraron la primera dosis de AstraZeneca el 7 de abril de 2021, justo un día antes de que el Ministerio de Sanidad suspendiera la administración de esta vacuna en menores de 60 años. Una decisión que se tomó después de que la Agencia Europea del Medicamento confirmara la relación entre la vacuna y los casos «raros» de trombos. En el caso de Estrella fueron apareciendo efectos secundarios que, en un primer momento consideró «normales». Según recoge la publicación, Estrella se pasó durmiendo toda la tarde y al día siguiente tenía un «dolor de cabeza horroroso». Después llegaron los episodios de dismenorrea (dolor en la menstruación), un gran cansancio, desmayos en el centro de salud, sospechas de hipotiroidismo, pero analíticas correctas. Comenzaron los despistes en el trabajo, hinchazón del cuerpo, incoherencia al hablar. Sú médico de cabecera «lo achacó a salud mental», le diagnosticaron antidepresivos. A pesar de que Estrella no se encontraba deprimida.

Estrella cuenta cómo tuvo que dejar de ir a trabajar en bicicleta. Cómo no podía bajar ni siquiera a hacer la compra. Y el 15 de junio comenzó una baja laboral de larga duración. Desde entonces no ha podido volver a trabajar.

Explica cómo «nunca relacionó los síntomas con la vacuna» y que el 30 de junio se puso la segunda dosis y «ahí se desbocó todo».

Cuenta cómo tuvieron que trasladarle a Albacete junto a sus padres, «porque ya no era capaz de salir de casa». Allí se recrudecen los síntomas con vómitos espontáneos, estreñimiento total y una inflamación de todo el cuerpo con un cansancio que me deja en la cama«.

Incomprensión total por parte de la médico de cabecera​

Se subraya que Estrella denuncia «la incomprensión total por parte de su médica de cabecera». Señala que «no entiende que esté en casa de mis padres y de manera unilateral me dice que yo tengo que estar en Madrid, porque yo tengo que estar a su disposición. Que a mí no me pasa nada, que coma más sano y beba mucha agua y me da el alta. Intento por todos los medios parar esto, estaba en una cama sin poder moverme, me tendría que presentar en mi puesto de trabajo. Lo intento y ahí es cuando acabo ingresada en el hospital».

Llega el verano y aparece un desequilibrio en su microbiota. La desesperación le lleva en septiembre a un intento autolítico.

Gracias a las redes sociales descubrió que había gente afectada por las vacunas​

Explica Estrella para El Salto que fue gracias a un grupo de redes sociales donde descubrió que había personas afectadas por la vacuna, que no son negacionistas ni antivacunas. Que solamente piden que se investiguen sus casos.

Covid persistente tras la vacuna​

Recoge también El Salto el caso de Marta, de 25 años, que tras recibir la vacuna de Pfizer el pasado 11 de julio, comenzó a marearse al pasar diez minutos desde la inoculación. Sentía frío y se echó la siesta con un edredón. Relata cómo al día siguiente, cuando se levantó comenzó a dolerle el pecho. «Estaba muy fatigada y tenía palpitaciones», explica. Y señalan que las taquicardias le acompañaron llegar a la oficina, donde su jefa le recomendó teletrabajo. Cuenta cómo «tuvo que agarrarse a las paredes para poder acudir a la consulta», donde le hicieron un electro y «todo estaba bien». Tenía la tensión alta, con el corazón a 130 pulsaciones.

A Marta le diagnosticaron «ansiedad» y fue derivada a distintos especialistas. Desde el cardiólogo al neurólogo pasando por el internista. Cuenta cómo empezaron los síntomas neurológicos, las pérdidas de memoria. Cómo se sentía desubicada, y comenzaba a tener problemas en el trabajo. Tenía dificultades para decir palabras y sentía espasmos musculares.

Los resultados empezaron a dar en las analíticas altos niveles de coagulación en sangre. Le revisan en el neurólogo y le dicen que «está perfecta». Explica cómo la mayoría de los médicos que le han atendido han apuntado a una posible reacción a la vacuna y de hecho, le recomendaron no inocularse la segunda dosis.

Señala El Salto que «los síntomas más comunes del covid persistente casan muy bien con el cuadro clínico de las afectadas por la vacuna». Y explican que el Centro de Investigación y Difusión del covid persistente, CIR LONG COVID, ya está preparando ensayos clínicos al respecto. Lo ha confirmado para esta publicación el médico Francisco Mera Cordero, el presidente de esta entidad: «los síntomas son muy similares a los de los pacientes con covid persistente por infección. Astenia, niebla mental, dificultad para respirar, poca tolerancia al ejercicio, dolor, síntomas dermatológicos, hormigueos». Apunta el presidente del CIR Long Covid que «aunque es necesario investigar el desencadenante, todo cuadra con una respuesta inmunitaria disfuncional, mediada por la proteína S (Spyke o Espiga).

 

Nos siguen tomando el pelo, ya tenemos una nueva secuela provocada por el virus​

Veamos, desde hace dos años la única enfermedad que existe en este mundo es la que provoca ese virus al que nadie ha sido capaz de secuenciar, aislar o purificar. Y lo curioso es que ese virus, de cuya existencia cada vez hay más dudas, genera ya infinidad de secuelas, como si todo lo que sufrimos en el mundo fuera provocado por ese supuesto patógeno.

Ahora nos cuentan que una de las secuelas que va a provocar el virus a todos aquellos que lo hayan padecido, son las enfermedades mentales. Y el porcentaje no es bajo, ya que nos cuentan que, aproximadamente, el 60% de los que se hayan contagiado, pueden sufrir problemas de salud mental, como ansiedad o depresión, indica un estudio que publica hoy British Medical Journal.

Y no es por las inoculaciones, por los encierros, por los sometimientos a mascarillas, a restricciones, a persecución gubernamental, pérdida de empleos o cierres de empresa, no, los problemas de salud mental los provoca el propio virus. Y como, por lo que parece, muchos de los que nos rodean consumen este tipo de noticias con auténtica pasión, se lo creerán.

Y pasará lo que pasa siempre, que no analizarán más allá porque no se les cuenta desde televisiones, radios o medios grandes de comunicación. Todo es el virus y todo gira alrededor de ello, porque explicar que todos esos problemas de salud mental ha sido generado por los psicópatas que nos gobiernan, los vendidos de los medios de comunicación o el medicamento experimental, es demasiado políticamente incorrecto. A lo mejor algún despistado se daría cuenta de la farsa y habría más problemas de los que ya hay.

 

Denuncian que los PCR se podrían haber utilizado para inocular sin que el “analizado” haya tenido conocimiento de ello​

Parece que el asunto de los famosos PCR no es tan inocente como se nos ha querido hacer ver y parece que hay muchas cosas extrañas en esos supuestos análisis inofensivos. Debido a la actual farsa que estamos viviendo, el número de personas que rechazan las inoculaciones es cada vez mayor y eso ha alertado a los mafiosos de la OMS que deben ver que el negocio se les puede ir al traste.

De hecho, en enero de 2019, la OMS definió el creciente número de críticos de la vacunación como una de las diez principales amenazas para la salud mundial. Ya en noviembre de 2020, Patricio Smith publicaba un artículo en la web de la Universidad Johns Hopkins que titulaba: “Los investigadores de Johns Hopkins se inspiran en el trabajo parasitario para la administración de medicamentos”.

En ese artículo decía que “inspirándose en un gusano parásito que clava sus dientes afilados en los intestinos de su huésped, los investigadores de Johns Hopkins han diseñado pequeños microdispositivos en forma de estrella que pueden adherirse a la mucosa intestinal y liberar fármacos en el cuerpo”. Y mostraba imágenes como estas.

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Por otro lado, el periodista John O’Sullivan advertía en un artículo que titulaba “¿Son Las Pruebas PCR Vacunas Secretas?” y que publicaba en diciembre de 2020, decía que “crece la preocupación de que un innovador dispositivo de nanotecnología desarrollado en la Universidad Johns Hopkins pueda usarse para administrar en secreto la vacuna COVID19 a aquellas personas que vacilan en vacunarse” y denuncia que “incluso los inventores de esta microtecnología admiten que potencialmente puede transportar cualquier fármaco y liberarlo gradualmente en su cuerpo y ni siquiera sabrá nada al respecto”.

Estos pequeños dispositivos, conocidos como “Theragrippers”, están hechos de metal y una película delgada que cambia de forma. Están cubiertos con cera de queroseno sensible al calor y cada uno no es más grande que una partícula de polvo. Cuando la capa de queroseno del Theragripper alcanza la temperatura corporal, los dispositivos se cierran de forma autónoma y se sujetan a la pared del colon. Debido a la acción de sellado, los diminutos dispositivos de seis puntas penetran en la mucosa y se adhieren al colon, donde se sujetan y liberan gradualmente su carga de fármaco al cuerpo. Eventualmente, Theragripper pierde su control sobre el tejido y se extrae del colon a través de la función muscular gastrointestinal normal.

Según la Universidad Johns Hopkins, los Theragrippers en realidad se administran con un hisopo de algodón. ¿Entienden ahora por qué se les ocurrió a los chinos aquello del PCR anal?

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