Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

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Demoledor artículo del Dr. Robert Malone tras conocer las declaraciones del CEO de una compañía de seguros​

En el día de ayer publicábamos un artículo en el que nos hacíamos eco de las declaraciones realizadas por el CEO de la compañía de seguros OneAmerica, Scott Davison, en las que expresaba su preocupación ante el aumento de un 40% en las tasas de muerte, principalmente en los últimos meses.

Davison no podía ser más claro en sus declaraciones e incluso llegaba a afirmar que este aumento no era a causa del virus y que se estaban encontrando con fallecidos jóvenes, en edad laboral de entre 18 y 64 años: “Estamos viendo, en este momento, las tasas de muerte más altas que hemos visto en la historia de este negocio, no solo en OneAmerica”.

A propósito de estas declaraciones, el inventor de las vacunas ARNm, Dr. Robert Malone, publicaba un artículo a través de Substack titulado “¿Y si el mayor experimento sobre seres humanos de la historia fracasa?” en el que expresa sus temores y sus sospechas. A continuación puede leer ese artículo al completo:

“Un colega experimentado analista de acciones me envió un mensaje de texto con un enlace hoy, y cuando hice clic para abrirlo, apenas podía creer lo que estaba leyendo. Qué titular. “El director ejecutivo de seguros de vida de Indiana dice que las muertes han aumentado un 40% entre las personas de 18 a 64 años ”. Este titular es una bomba de verdad nuclear disfrazada de un sobre de papel manila seco lleno de tablas actuariales de un agente de seguros.

La gente nos escribe con frecuencia a Jill y a mí. Gente que nunca hemos conocido. Llaman, llegan a la finca con cita previa o sin previo aviso, llenan nuestro correo electrónico en casillas con sus consultas. Todos quieren algo; tiempo, atención, una entrevista. Muchos quieren contarnos sobre sus miedos, enfermedades, pesadillas o (lo que a menudo parece) conspiraciones paranoicas. Y luego, con el tiempo, estos temores y “conspiraciones” se van confirmando. Como me dijo recientemente Jan Jekielek (editor senior de La Gran Época), cada vez es más difícil saber cuáles son meras teorías de la conspiración y cuáles son la verdadera realidad.

Un visitante de la granja me contó que presagiaba un gran número de muertes en tres años como consecuencia de las vacunas genéticas, y que se trataba del “Gran reinicio” y la agenda de despoblación del Foro Económico Mundial (FEM). Traté de asegurarle que, en mi opinión, esto era muy poco probable, mientras pensaba en privado en la facilidad con la que las personas caen en este tipo de ideación conspirativa y en cómo debo tener cuidado para evitar ir allí cuando enfrento tantas decisiones de salud pública que parecer incompetente o infame. En ese momento, solo sabía que el WEF era el anfitrión de una gran fiesta anual en Davos, Suiza, donde los súper ricos y los hoi oligoi de las naciones occidentales iban a ver las charlas de Ted, beber el mejor vino, ver y ser vistos. Tonto de mí. Qué viaje tan largo y extraño ha sido este. Dudo que incluso Hunter S. Thompson podría haberlo imaginado en su estado más embrollado por las drogas y el alcohol. Basta decir que nominoRalph Steadman como ilustrador oficial de la pandemia del SARS-CoV-2. O un Hieronymus Bosch resucitado .

Pero me desvío de un punto que temo expresar claramente.

Me está empezando a parecer que el experimento más grande con seres humanos en la historia registrada ha fracasado. Y, si este informe bastante seco de un alto ejecutivo de seguros de vida de Indiana es cierto, entonces el impulso de ” Crímenes contra la humanidad ” de Reiner Fuellmich para convocar nuevos juicios en Nuremberg comienza a parecer mucho menos quijotesco y mucho más profético.

Esto es lo que me iluminó en este informe de Margaret Menge, colaboradora de The Center Square.

“El director de la compañía de seguros OneAmerica, con sede en Indianápolis, dijo que la tasa de mortalidad ha aumentado un asombroso 40% con respecto a los niveles previos a la pandemia entre las personas en edad laboral.

“Estamos viendo, en este momento, las tasas de muerte más altas que hemos visto en la historia de este negocio, no solo en OneAmerica”, dijo el director ejecutivo de la compañía, Scott Davison, durante una conferencia de prensa en línea esta semana. “Los datos son consistentes en todos los actores de ese negocio”.

OneAmerica es una compañía de seguros de $ 100 mil millones que ha tenido su sede en Indianápolis desde 1877. La compañía tiene aproximadamente 2,400 empleados y vende seguros de vida, incluidos seguros de vida grupales a empleadores en el estado.

Davison dijo que el aumento de muertes representa “cifras enormes”, y que no son las personas mayores las que están muriendo, sino “principalmente las personas en edad laboral de 18 a 64” que son empleados de empresas que tienen planes de seguro de vida colectivos a través de OneAmerica.

“Y lo que vimos apenas en el tercer trimestre, lo estamos viendo continuar en el cuarto trimestre, es que las tasas de muerte han aumentado un 40% con respecto a lo que eran antes de la pandemia”, dijo.

“Solo para darles una idea de lo malo que es eso, una catástrofe de tres sigma o una de cada 200 años sería un aumento del 10% con respecto a la pre-pandemia”, dijo. “Así que el 40% es algo inaudito” “.

Entonces, ¿qué está impulsando este aumento sin precedentes en la mortalidad por todas las causas?

“La mayoría de las reclamaciones por muertes que se presentan no están clasificadas como muertes por COVID-19, Davison dijo: “Lo que nos muestran los datos es que las muertes que se informan como muertes por COVID subestiman en gran medida las pérdidas por muerte reales entre las personas en edad laboral debido a la pandemia. Puede que no todo sea COVID en su certificado de defunción, pero las muertes han aumentado enormemente en números “”.

Tómese un momento para leer el artículo completo. Ahora. Entonces continuemos, asumiendo que lo ha hecho.

Como mínimo, según mi lectura, uno tiene que concluir que si este informe es válido y es confirmado por otros en el árido mundo de los actuarios de seguros de vida, tenemos tanto una enorme tragedia humana como un profundo fracaso de las políticas públicas del gobierno de los EE. UU. Y El sistema del HHS de EE. UU. Para servir y proteger a los ciudadanos que pagan por este “servicio”.

SI esto es cierto, entonces las vacunas genéticas promovidas tan agresivamente han fracasado, y la clara campaña federal para prevenir el tratamiento temprano con medicamentos que salvan vidas ha contribuido a una pérdida masiva y evitable de vidas.

EN LO PEOR, este informe implica que los mandatos federales de vacunas en el lugar de trabajo han impulsado lo que parece ser un verdadero crimen contra la humanidad. Pérdida masiva de vidas en (presumiblemente) trabajadores que se han visto obligados a aceptar una vacuna tóxica con mayor frecuencia en relación con la población general de Indiana.

ADEMÁS, también hemos vivido la campaña de censura y propaganda más masiva y coordinada a nivel mundial en la historia de la raza humana. Todos los principales medios de comunicación y las empresas de tecnología de redes sociales se han coordinado para sofocar y suprimir cualquier discusión sobre los riesgos de las vacunas genéticas Y / O tratamientos tempranos alternativos.

SI este informe es cierto, debe haber responsabilidad. No solo estamos hablando de atropellar la primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos y molerla en el barro con un ejército de infantería pesada impulsada por inteligencia artificial. Este artículo se lee como una descripción seca de un evento de víctimas en masa evitable causado por un procedimiento médico experimental obligatorio. Una para la cual todas las oportunidades para que las víctimas se hayan autoinformado sobre los riesgos potenciales han sido borradas metódicamente tanto de Internet como de la conciencia pública por una camarilla corrupta internacional que opera bajo la bandera de la “Iniciativa de noticias confiables”. George Orwell debe estar dando vueltas en su tumba.

Espero estar equivocado Me temo que tengo razón”.

 

Las primeras no sirvieron, pero pónganse más hasta que funcionen​

Si analizáramos lo que está sucediendo bajo un punto de vista exclusivamente económico y empresarial, con las leyes del mercado en la mano, nos encontraríamos ante una de las mayores tomaduras de pelo de nuestra historia. Y es que tenemos un producto que compramos a un fabricante que no nos ofrece ningún tipo de garantía del mismo. Consumimos ese producto que no funciona, no una, dos veces. Y ahora nos dicen que, como las dos primeras no han funcionado lo tenemos que hacer una tercera, una cuarta e incluso en países como Holanda, hasta seis veces como mínimo. Y por si esto fuera poco, además los gobiernos, que deberían protegernos como consumidores, nos intentan coaccionar para que sigamos usándolo.

Y si ese, el asunto económico fuera el más importante, el tema no sería tan grave porque, simplemente, nos habrían mentido para ganar una millonada. Pero el problema grave no es ese, el gran problema es que el producto, además de no funcionar, pone en riesgo nuestra salud e incluso puede provocarnos la muerte. A partir de ese momento ya no nos encontramos con unos simples estafadores. Desde ese momento nos damos cuenta de que nos enfrentamos a unos auténticos criminales.

Pero es que la cosa con este asunto es aún peor porque, a pesar de las evidencias, un gran número de personas siguen sin verlas, o sin querer verlas. Hoy, el diario InMundo publica un artículo que titula de la siguiente forma: “La presión hospitalaria casi se triplica en un mes y ya se acerca a la de las Navidades pasadas”. Y añade: “Los ingresos diarios y las camas ocupadas se asemejan a los de hace un año, cuando no había vacunas, tras alcanzarse una incidencia casi nueve veces mayor a la de entonces”.

Y ahora viene nuestra pregunta a todos aquellos que se han dejado y siguen dejándose engañar. A esos que antes de comprarse el producto más ridículo le hacen mil preguntas al establecimiento que se lo vende y, por supuesto, le pide todo tipo de garantías. ¿Hasta cuando van a dejar que les sigan tomando el pelo? Les va la vida en ello.

 

Si escuchan a esta enfermera valiente entenderán más cosas​

Poco a poco empiezan a aparecer en público sanitarios valientes españoles que se atreven a denunciar todo lo que están viendo y lo que está pasando. Acostumbrados, como estamos, a que una inmensa mayoría sean serviles y cómplices, a cambio de mantener un trabajo cada vez más indigno, hechos como este no dejan de ser un pequeño rayo de esperanza.

Y es que, para que se sigan cometiendo aberraciones como las que estamos viendo, es necesario que haya cómplices en la base del sistema que colaboren con ello. Por desgracia, una inmensa mayoría de los sanitarios son cómplices necesarios ya que, sin ellos, todo esto se habría desmoronado hace mucho tiempo. Sería imposible de mantener.

Por eso nos alegra escuchar testimonios valientes como el que nos deja una enfermera de Huelva. Porque es necesario para que todo el mundo que quiera escucharla se de cuenta de lo que está pasando realmente. Animamos a los sanitarios a que empiecen a movilizarse y cuenten lo que están viendo. Puede que tengan problemas en su trabajo, pero empezarán a calmar sus conciencias. Estamos seguros que para muchos esto último será fundamental si quieren volver a dormir por las noches.



 

Lo que todos los enterradores saben​

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Hace unas semanas, estaba yo disfrutando de un soleado día otoñal, sentado en la terraza de un bar, cuando pasó por mi lado un conocido, al que no había visto en mucho tiempo:

-¿Qué tal estás? ¿Cómo te va el trabajo?- Me dijo sonriendo (No usaba máscara).

-Lo dejé- Le respondí -Pensé que el colmo de un trabajador debe ser que el fin del mundo le pille trabajando- Bromeé –¿Y a ti qué tal te va?-

-¡Demasiado bien!- Fueron sus palabras –Mi jefe está ampliando el negocio. Nos hemos mudado a una nave enorme, en el polígono industrial, y la estamos llenando de neveras-

-¿Cómo puede alguien decir que le va «Demasiado bien», con la que está cayendo?- Iba a espetarle, cuando caí, de repente, en el hecho de que su oficio es enterrador. ¡Me quedé mudo!

¿Qué sentido tiene que una funeraria de ámbito local, que suele tener el mismo número de «clientes» cada año (Muerto arriba, muerto abajo), acometa una inversión de tal magnitud? ¿A santo de qué? ¿No aplican los funerarios, igual que los aseguradores, la Ley de los Grandes Números? La única explicación posible (y no plausible) es que el jefe de mi amigo previera un aumento inusual de los óbitos. ¿Cómo podía prever eso? ¿Poder paranormal o información privilegiada? Obviamente, si el gobierno esperaba un incremento importante de fallecimientos, a causa de las inoculaciones, de alguna manera tenía que advertir a los enterradores, como así parece que ha hecho. ¿Para qué poner más neveras sino para poder escalonar los entierros?

Si los jueces quisieran averiguar la verdad de lo que está ocurriendo, no tendrían más que llamar a declarar a cualquiera que se dedique al negocio de las pompas fúnebres y preguntarle: ¿Por qué ha ampliado tanto sus instalaciones? ¿Cómo sabía usted que iba a aumentar su «clientela»? ¿Se lo dijeron en la Asociación de Funerarios? ¿Y a ellos quién se lo dijo? (De paso, podrían preguntar también ¿Cómo es que no se ha muerto usted, tras dos años manipulando cadáveres contagiados? ¡Y no me diga que los muertos no contagian porque, por algo se habrán prohibido las autopsias, digo yo!).

Si el poder judicial tuviera algún interés en averiguar lo que hay detrás del «pandemónium», tardaría muy poco en averiguar que el poder ejecutivo y el legislativo nos vendieron, a todos, como cobayas para experimentos científicos. (Ejecutivo y legislativo son el mismo poder, como demuestra el inconstitucional y vergonzante mandato imperativo que consienten los parlamentarios). Pero claro, los jueces cobran del gobierno y sus sueldos también dependen de lo que van aflojando los que nos compraron (Las famosas «ayudas» que trae de Europa a cambio de implementar más y más «medidas»). Y es que, cuando se pone dinero de por medio, no hay separación de poderes que valga. ¿Acaso tú tienes más interés en saber la verdad que en cobrar tu nómina?

 

LIBERUM denuncia por delito de odio a Jaime Peñafiel​

Don Diablo se ha escapado y no lo ha hecho en forma de virus, sino de odio inoculado a la población desde los medios de comunicación y propaganda para masas atemorizadas.

En esta ocasión, traemos a un reputado odiador de la prensa rosa y amarilla española, reincidente en combinar los colores que le dan de comer con los tonos marrones y oscuros que utiliza de vez en vez para contrarrestar la aparente pastelería que lo alimenta. Sí, nos estamos refiriendo a ese Amante Bandido, especializado en crónicas monárquicas, llamado Jaime Peñafiel.

No Encuentra un Momento para reponerse el ciudadano libre e informado de esta Feria del Horror, el Miedo y el Odio en que han convertido las temporadas epidemiológicas, cuando de repente un nuevo personaje sale a la palestra deseando no ya la discriminación o el infortunio, sino la muerte a quien no piense como se le tercie a su maliciosa mentalidad. Y no podrá excusarse en el Duende de la linotipia que hace de las suyas en la imprenta del suplemento de papel cuché “LOC” del diario “EL MUNDO”, sino más bien a esos arrebatos difamadores a que, por desgracia, nos tienen acostumbrados nuestros ínclitos plumillas.

El célebre personaje, asiduo colaborador de la denominada televisión basura, no tuvo objeción moral alguna en lanzar la maldición contra el cantante Miguel Bosé del siguiente tenor literal: “Merecería morirse de Covid por el daño que está haciendo”. Puede Que se nos conteste que no tenemos legitimación para actuar en nombre del cantante, pero, además de informar que contamos con su beneplácito, en las declaraciones arrojadas por el cronista de la prensa rosa se refería al cantante como “irresponsable negacionista”, además de “imbécil”, lo cual se suma al Bambú que ya ofreció en manifestaciones anteriores vertidas en el programa de Telemadrid de Inés Ballester en las que equiparaba al cantante con “todos esos imbéciles como Bosé que se niegan con esas campañas contra la vacunación”, desprendiéndose de las mismas que todos los ciudadanos que piensen como el señor Bosé merecerían igual trato y fin: morir de Covid.

Vivimos tiempos en los que insultar, difamar, discriminar, incitar al odio, desear la muerte al prójimo e incluso amenazar con perpetrarlo parecen estar a la orden del día desde esos medios de propaganda, que no información, dirigidos a una audiencia anestesiada e intoxicada con el virus del miedo que, si los tribunales no lo paran, creerán que sus enemigos son personas inocentes que nada les han hecho. Ya basta de este burdo y brutal enrarecimiento de las relaciones sociales, laborales y familiares que nos está llevando a un callejón sin salida con el consentimiento, por sus silencios y falta de condena, del resto de profesionales de la comunicación que deberían dejar claro de qué lado están, si de las barbaridades, insultos y amenazas que se están lanzando o del debate pacífico que solicitamos y la controversia en igualdad.

LIBERUM Asociación por los Derechos Humanos presentó el día 27 de diciembre de 2021 denuncia por incitación al odio en los Juzgados de Madrid contra Jaime Peñafiel Núñez.