Como cometas la ilegalidad de pedir un pasaporte a la entrada de tu establecimiento ya puedes ir cerrando tu negocio
Lo peor de las dictaduras y las guerras son los vendidos, los colaboracionistas que por cobardía o por convencimiento, colaboran con esa dictadura y se prestan alegremente a cumplir órdenes ilegales contra su gente, contra personas que son iguales que ellos porque además de una traición, es una ilegalidad cuyas consecuencias las van a pagar ellos mismos en primer lugar.
Desde aquí recomendamos a todo el mundo que cuando les pidan un pasaporte a la entrada de cualquier establecimiento no solo no entren, que pidan el libro de reclamaciones, que denuncien a ese establecimiento de inmediato y desde luego, que no vuelvan a pisar por aquel local.
Hace meses, cuando los gobiernos central y autonómicos sometieron a muchos negocios como, por ejemplo, los de la hostelería, nosotros fuimos los primeros en mostrar nuestro apoyo e intentamos difundir las pocas protestas y manifestaciones que realizaron. ¿Y ahora nos encontramos con que muchos de esos a los que apoyamos ahora se van a someter a esta dictadura y van a cometer esa ilegalidad injustificable?
No señores, eso no tiene ningún perdón. En tiempos como estos, valentía. Hay que plantarse y decir no, basta ya. Solo esperamos que todo aquel que se someta a esta injusticia sufra las consecuencias legales por hacerlo y por supuesto, en su propio negocio. Y mucho más si tenemos en cuenta que dentro de un año, dos, tres o los que sean, estas medidas serán declaradas ilegales nuevamente por el Tribunal Constitucional.
Estas decisiones dictatoriales solo tienen éxito si los de abajo las secundan. Si la policía y, en este caso, los dueños de esos negocios se prestan a cumplirlas. Parece mentira que con todo lo que hemos pasado y vamos a pasar, haya gente tan calzonazos y cobarde cumpliendo órdenes como esas. Después alguno nos vendrá diciendo que si no apoyamos o que buscamos el hundimiento de los negocios.
No señores, hemos sido los primeros en apoyarlos siempre, siempre.
“Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
ya que no era comunista.
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
ya que no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
ya que no era sindicalista.
Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
ya que no era judío.
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar”.
Como cometas la ilegalidad de pedir un pasaporte a la entrada de tu establecimiento ya puedes ir cerrando tu negocio
www.eldiestro.es
Creo que ahí está la jugada. Como se quieren cargar los pequeños negocios...