Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

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Ocultan las antenas de telefonía con chimeneas y palmeras falsas, ¿por qué?​

Teniendo en cuenta que estamos atravesando por un momento de nuestras vidas en los que no hay que confiar en nada y hay que pensar mal para acertar, es importante que cualquier movimiento extraño que veamos a nuestro alrededor lo observemos con ojos críticos y absoluta desconfianza.

Nos hemos encontrado con dos imágenes en Twitter que nos han llamado muchísimo la atención y nos han generado una gran desconfianza y muchas sospechas. En una de ellas se puede observar cómo las antenas de telefonía de un edificio son escondidas poniendo alrededor de ella una chimenea que es completamente falsa.

En la otra nos encontramos con una palmera, también falsa, en cuyo punto más alto se encuentran, también ocultas, antenas de telefonía. Y tras ver esto no podemos evitar preguntarnos por los motivos. ¿Por qué tratan de ocultar esas antenas de telefonía? Porque, suponemos, no lo harán por estética ya que, por ejemplo, la palmerita en cuestión es horrible a la vista.

¿Cuál es el motivo por el que se oculta a la vista de todos estos aparatos? ¿Se puede descargar más rápido el porno? ¿Llegan mejor las señales al router de casa o al teléfono móvil? ¿Por qué? ¿Cuántas antenas de telefonía hay en nuestras ciudades ocultas de esta forma? ¿Por qué no quieren que las veamos e identifiquemos dónde están colocadas? ¿Les parece normal todo esto, o es que nosotros nos hemos vuelto demasiado desconfiados?







 
Según las ONG pagadas por los banqueros de la élite (SOROS), si estás vacunado y AHORA das positivo, realmente no estás enfermo (aunque ANTES de existir las vacunas sí que estabas súper enfermo, aunque no tuvieras ningun síntoma).

Estos corruptos ahora dicen que las vacunas de PFIZER y MODERNA causan un incremento de anticuerpos que pueden provocar que, en las pruebas para detectar el covid, haya vacunados que den positivo sin estar contagiados, según un estudio del ISGlobal (SOROS).

 

Carta abierta a los inoculados​

Queridos conciudadanos: Soy una de esas personas no vacunadas que en los últimos días estamos empezando a sentir no ya sólo la presión, sino la franca hostilidad, colindante con actitudes agresivas y dictatoriales, de la mayoría social de vacunados existente actualmente en España. Y como creo que un poco de reflexión serena siempre constituye una aportación positiva en cualquier situación, he decidido escribiros la presente carta.

En primer lugar, querría plantearme el porqué de vuestra hostilidad hacia nosotros. Ante una situación de supuesta emergencia sanitaria -que vosotros consideráis grave y real-, habéis decidido poneros lo que, sin serlo realmente, estamos llamando “vacunas”. Se supone que, así, os estáis protegiendo frente al virus Covid-19 (porque, si no, ¿para qué ponerse la vacuna?), aunque los mismos estamentos oficiales os dicen luego que podéis seguir transmitiendo ese virus. En cambio, los no vacunados hemos decidido no ponernos la inyección: en la inmensa mayoría de los casos, porque nos hemos informado exhaustivamente y desconfiamos de los efectos que producirán en el futuro las inyecciones de Pfizer y demás farmacéuticas (aparte de que ya estamos viendo los gravísimos efectos secundarios, silenciados por los grandes medios de comunicación). De esta manera, hemos renunciado a la supuesta “protección” que proporcionan las vacunas Covid-19. Ahora bien: esta renuncia, ¿en qué os perjudica a vosotros? ¿En qué sentido se supone -porque es lo que ahora suponéis- que los no vacunados somos peligrosos para los vacunados, y desde luego más peligrosos que los demás no vacunados que os rodean, junto a los cuales no sentís ningún temor?

Si se supone (y lo dicen los propios medios oficiales) que tanto vacunados como no vacunados pueden “transmitir la enfermedad”, ¿por qué nos teméis más a nosotros, los no vacunados? Y, además, en todo caso, ¿no se supone que estáis protegidos, mediante la así llamada vacuna, contra los efectos más graves del Covid-19? Si esto es así, ¿a qué tanto miedo? ¿Por qué tanta indignación contra los que no confían en la “vacunación”?

Me parece que lo que pasa en la gran mayoría de los casos es que vosotros, mis queridos conciudadanos vacunados, simplemente no os habéis detenido a pensar serena y objetivamente sobre estas sencillas cuestiones. Hace tres meses, todavía en verano de 2021, la situación epidemiológica y vacunatoria era prácticamente la misma que ahora y, sin embargo, entonces no existía aún esta atmósfera actual, de presión y hostilidad crecientes hacia los que no se han puesto la vacuna. ¿Por qué este cambio? A mi modo de ver, la razón está en la manipulación apabullante a la que intentan someternos los grandes medios de comunicación, que han decidido -seguramente porque han recibido instrucciones al respecto- que ahora toca machacar el tema de la supuesta culpabilidad de los no vacunados en que la pandemia no termine de acabarse e incluso vuelva a coger fuerza. La inmensa mayoría de vacunados parecéis estar comprando este discurso, el cual, además, toca un resorte psicológico muy efectivo: en todas las sociedades, en todas las situaciones y respecto a todos los temas, la mayoría presiona a la minoría para que se adapte a los usos mayoritarios, en pos de una homogeneidad social percibida por el grupo como un bien indispensable. La mayoría sabe que tiene la fuerza y siente un secreto placer en ajustar cuentas con la minoría disidente que se resiste. Los ejemplos históricos de este proceder son innumerables: progromos, discriminaciones, persecuciones, medidas legislativas de presión, estigmatización, señalamiento público, creación de “ciudadanos de segunda categoría”. Sin embargo, creíamos que las sociedades “abiertas y plurales” del Occidente democrático estaban protegidas contra estas pulsiones autoritarias, que nos parecían propias de épocas pasadas y de otro tipo de regímenes. Ya estamos viendo (el ejemplo de Austria es el más sangrante) que esa protección era más teórica que real.

Francia, Italia, Alemania, Austria, Green Pass… Países modernos, libres, democráticos, supuestamente tolerantes, están adoptando medidas sin precedentes contra unos ciudadanos -los no vacunados- que no hacen más que ejercer su elementalísimo derecho a la autonomía personal. Con ello, además, y como ya hemos dicho, ¿en qué os perjudicamos a los vacunados, que ya se supone que estáis protegidos? ¿Acaso los no vacunados “transmitimos más la enfermedad”, o transmitimos una “variante más letal del virus”? Ni siquiera los propios medios oficiales se atreven todavía a decir tal cosa, a propagar una falacia de tal categoría. Si bien es cierto que, mintiendo, manipulando y tergiversando datos, os hacen creer a los vacunados que “los culpables de que esta pesadilla del coronavirus no se acabe son los recalcitrantes no vacunados”. Ahora bien: esa tesis, ¿en qué datos reales e irrefutables se apoya? Pues, clarísimamente, en absolutamente ningunos. Muy por el contrario, nos llegan por doquier informes de hospitales de toda Europa que admiten que sus casos graves de Covid en UCI son actualmente, en su inmensa mayoría, pacientes que ya se vacunaron. Y, por otro lado, tenemos el ejemplo paradigmático de Gibraltar, un territorio con prácticamente el 100 % de su población vacunada y que está sufriendo en el momento presente un número creciente de casos graves.

Siendo todo esto así, ¿por qué tantos vacunados estáis actualmente convencidos de que los no vacunados somos los “culpables de la situación”? ¿Por qué no lo pensabais, o al menos no tan claramente, hace tres meses y ahora sí? ¿Qué riguroso proceso de pensamiento os ha llevado a este cambio de postura y a vuestra indignación actual? Honradamente, creo que ninguno en absoluto. Ha bastado, por el contrario, con que, desde hace algunas semanas, los grandes medios de comunicación hayan empezado a poner en el centro de su diana a los no vacunados. Ha bastado, decimos, para poner en marcha unos mecanismos emocionales enormemente primarios en una masa de vacunados entre quienes hay también, desde luego, muchas personas cultas e inteligentes: cultas e inteligentes, sí, pero no inmunes ni a sus propias reacciones de tipo tribal y atávico ni a las poderosas y sofisticadas armas de las modernas técnicas de manipulación.

Queridos conciudadanos vacunados: me gustaría que comprendierais que vosotros y nosotros no estamos en bandos distintos, sino en el mismo. Como ya muchos han señalado, estamos inmersos en una especie de Tercera Guerra Mundial: una guerra de nuevo cuño, que se desarrolla dentro de nuestras mentes y en la que las élites globalistas pretenden obtener un dominio absoluto sobre el conjunto de la población mundial, Sólo quien voluntariamente insista en cerrar los ojos no es capaz de ver que las élites que controlan el mundo por encima de los gobiernos han decidido dar un giro radical a la sociedad humana, con la fecha de 2030 marcada en rojo en su calendario. El Foro Económico Mundial de Klaus Schwab es el ejemplo más claro de tal propósito. Ellos han decidido que el viejo mundo de 2019 ya nunca va a volver. Y han diseñado para nosotros -para todos nosotros- un futuro en el que la libertad individual quedará absolutamente pulverizada: quieren integrarnos en una red digital mundial en la que mantener un margen de libertad individual frente al Sistema, como muchos hemos venido haciendo hasta ahora, ya no será posible. Por mucho que os suene a argumento de película de Netflix y a algo “que no puede darse en el mundo real”, todo esto que digo es así, y el propio Klaus Schwab lo ha reconocido abiertamente. Por favor, pensadlo bien: ¿acaso no os habría parecido en 2019 la idea de pretender “vacunar a los 8.000 millones de habitantes del planeta”, como dice Bill Gates que hay que hacer, también algo “propio de película de Netflix” y “que no puede suceder en el mundo real”?

Queridos conciudadanos vacunados: sé que es muy duro reconocer que uno, a pesar de su título universitario y su tal vez alto nivel cultural, ha sido groseramente engañado por los gobiernos y medios en los que creía poder confiar (entre nosotros, El País, El Mundo, Abc y tantos otros, para no quedarnos sólo en las masas que se enganchan al Telediario de Telecinco después de haber visto Sálvame). Como digo, es duro; pero también es necesario. Y, en realidad, no resulta muy difícil. Sólo hace falta darse cuenta de que, como es de sobra conocido, ni gobiernos ni medios son independientes respecto a los verdaderos Amos del Mundo, que son quienes controlan el flujo mundial del dinero y el sistema financiero internacional. Y, finalmente, hace falta también dejar de lado nuestro orgullo y amor propio (“¿Cómo puedo haber sido tan pardillo?”), en un doloroso pero sanador ejercicio de humildad.

No pretendo daros lecciones de nada con esta pequeña carta, tal vez inútil, que ya se acerca a su fin. Sólo quiero que veáis que nosotros, los no vacunados, no somos vuestros enemigos, sino vuestros compañeros y aliados. Y también, desde luego, que os están engañando miserablemente. ¿No os dijeron que “había que alcanzar el 70% de población vacunada para lograr la inmunidad de rebaño”? Pues, misteriosamente, ahora parece que hace falta, no se sabe por qué, el 100%. ¿Os dijeron acaso que vendrían una segunda, una tercera, seguramente una cuarta dosis y las que aún estén por llegar? No, eso tampoco os lo dijeron. ¿Os están diciendo ahora que existe una correlación clarísima, estadísticamente evidente, entre progreso de la campaña de vacunación y un llamativo aumento de la mortalidad? No, eso tampoco os lo dicen. ¿Cuánto más estáis dispuestos a tragar, cuántas mentiras más estáis dispuestos a admitir?

Por desgracia, sé que una parte de vosotros, los vacunados, ha elegido el camino de la ignorancia voluntaria, el miedo y la obediencia a los poderes establecidos, para “no tener problemas”, “poder viajar” y “que me dejen tranquilo”. Sin embargo, otros muchos seguramente no estáis tan convencidos ni tan ciegos como para negaros en redondo a revisar vuestra postura. Pensad que la élite globalista sólo puede mantener su poder sobre nosotros en la medida en que les creamos y les obedezcamos. Y, por cierto, ya que he mencionado a Austria: allí, y pese a la brutal campaña pro-vacunación en curso, nada menos que un 35 % de la población se está negando a vacunarse y, aunque no lo muestren los grandes medios, inunda las calles del país con manifestaciones multitudinarias en las que se corean emocionantes himnos patrióticos a la libertad.

Amigos vacunados: los no vacunados no somos ningún tipo de peligro ni amenaza para vosotros. Somos vuestros compañeros y aliados. No más inteligentes ni mejores que vosotros. Si acaso, sólo un poco más tercos e inconformistas. Nuestros verdaderos enemigos son ellos, la élite globalista de la familia Rothschild y compañía. Aunque, desde otro punto de vista más esencial, ya sabemos que el mayor enemigo de cada uno de nosotros es… él mismo. Porque cada uno de nosotros tiene sus propios demonios interiores -y el peor de todos es el del orgullo- contra los que luchar.

Compañeros, amigos, hermanos: la élite oscura no puede nada si nosotros no le obedecemos ni le rendimos pleitesía. En realidad, eso es lo que más temen: nuestra unión en una gran fraternidad humana. Por eso emplean tantas energías en dividirnos (Divide et impera). Y por eso es tan importante que comprendamos que la unión amorosa entre los seres humanos -también entre vacunados y no vacunados- es el instrumento más poderoso que existe para crear un nuevo mundo y para transformar luminosamente la realidad.

*Un artículo de Antonio Martínez Belchí

 
<<Ayer estalló un gran escándalo en Eslovenia y hoy toda Eslovenia habla de vacunación. La jefa de enfermería del Centro Médico Universitario, un centro clínico en Liubliana, que se encarga de recibir los frascos y gestiona todo, dimitió, salió frente a las cámaras y sacó frascos de vacunas. Mostró a la gente los códigos en las botellas donde cada uno contiene 1, 2 o 3 dígitos en el código, y luego explicó el significado de esos números.

El número 1 es placebo, solución salina. El número 2 es una botella clásica de ARN. El número 3 es una varilla de ARN que contiene el gen onc, vinculado al adenovirus que contribuye al desarrollo del cáncer. Para estos frascos, el número 3 dice que las personas que lo hayan recibido dentro de los 2 años tendrán cáncer de tejidos blandos.

Ella dice, personalmente fue testigo de la picadura de todos los políticos y magnates y todos recibieron la picadura de los números. 1 >>

 

Presentado un requerimiento a la presidente de la AEMPS con el informe Campra pidiendo la adopción de medidas cautelares urgentes y advirtiendo que si no se adoptan esas medidas en 48 horas, se le denunciará por vía penal​

Aunque los medios de comunicación masivos y televisiones no se hayan hecho eco del informe que el Dr. Pablo Campra Madrid ha realizado sobre la composición de los brebajes que nos pretenden inocular, son muchos los españoles que son conocedores de este informe y muchos los que están presentando denuncias basándose en lo que en él se dice.

Esta misma mañana hemos recibido un correo electrónico de uno de esos denunciantes en el que se nos adjunta la documentación de la citada denuncia. En este caso, la documentación se ha dirigido directamente a la Presidente de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios, Silvia Calzón Fernández.

En el citado documento se adjuntan los dos informes realizados por el Dr. Campra, el de junio y el de noviembre, y se solicita a Silvia Calzón que en un “plazo improrrogable de 48 horas” se “adopten medidas cautelares urgentes” para evitar que se sigan causando daños. En el escrito se advierte, además, que si no se adoptan esas medidas en el plazo marcado se presentará “una denuncia por vía penal” contra ella.

AEMPS Requerimiento difusión

La pelota está ya en los tejados de los responsables políticos, de los famosos expertos y de jueces y fiscales. Si fueran como tienen que ser y tuvieran un mínimo de decencia, adoptarían esas medidas cautelares urgentes para evitar más daños. Estaremos pendientes del desenlace de este asunto pero mucho nos tememos que la cosa acabará en los tribunales.

 

La “evidencia científica” de la “inmunización” de la “vacuna”​

Escogiendo de entre los cinco países más vacunados, los tres de mayor densidad de población (en los que ya se ha podido cruzar más gente más veces en los últimos dos meses de llegada a sus topes de vacunación), tenemos los siguientes datos de contagios, a 22 de noviembre de 2021:

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Enlace.


Gibraltar: 100% vacunados. (Enlace).

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Singapur: 88,2% vacunados. (Enlace).

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Islas Caimán: 84,2% vacunados. (Enlace).

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Si aún no te han inoculado, ¡corre, consigue tu vacuna, inmunízate! Beeeeee.