Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

Confirmado. Se ha muerto más gente de "Covid" en Estados Unidos con la "vacuna" (2021) que sin ella (2020). Por lo tanto, LA VACUNA COVID HA FRACASADO.
Díganlo alto y claro porque lo publica la prensa oficial norteamericana (Wall Street Journal).

 

La cosa se les está complicando más de lo que pensaban y están desesperados​

Soros-y-Gates.jpg


Llegados al punto al que hemos llegado y en las condiciones en las que hemos llegado la costa está más que clara, el globalismo “inoculador” está desesperado porque pensaban que iban a engañar a mucha más gente y que una gran mayoría íbamos a poner el brazo cayendo en sus garras criminales. Pero la cosa no está siendo así y, aunque no lo parezca, la resistencia es mucho más numerosa y poderosa de lo que pudiera parecer, de ahí esa escalada en los ataques televisivos, políticos y mediáticos a los que formamos parte de ella.

Hoy amenazan con el pasaporte, mañana con la obligatoriedad del pinchazo pero la realidad es que todo eso es una especie de huida hacia adelante ya que son perfectamente conocedores de la ilegalidad que están cometiendo, simplemente esperan que con esas amenazas haya algo más de gente que caiga en sus garras por el miedo.

Pero mientras tanto, en España estamos mucho más fuertes. Este pasado fin de semana se han producido manifestaciones en Holanda, Francia, Italia, Reino Unido, Austria, Australia… manifestaciones que son cada vez más numerosas. Los jefes, los que mandan en toda esta farsa están preocupados porque ya no saben qué inventarse, pero peor están sus lacayos serviles, los vendedores del relato oficial en los medios de comunicación. Un ejemplo claro ha sido lo sucedido en el programa de Iker Jiménez en los que todos los que intervinieron empezaron a dar pasos atrás, están intentando recular.




Nosotros no sabemos que harán ustedes, pero nosotros no vamos a olvidar todo lo que han hecho y mucho menos a perdonarles. Sus criminales discursos a lo largo de estos dos años, sus mentiras, sus falacias, sus falsedades, su servilismo y su obsesión por la fama y el dinero, ha costado muchas vidas y muchos problemas de salud para miles de personas, quizás millones.

Además, saben perfectamente a quien están sirviendo y saben que el día de mañana, cuando todo esto acabe, van a ser ellos los que tengan que dar la cara y a los que van a poner de cabeza de turco.

A nosotros nos llamarán locos, negacionistas, anti lo que sea, pero nosotros no estamos llevando a la gente a inyectarse algo que puede ser perjudicial. Ellos sí, lo han hecho desde el primer día. Ahora querrán posicionarse, poco a poco, en el otro lado pero aquí ya no hay sitio para ellos. Son ellos los que han elegido voluntariamente y ahora, cuando la farsa está empezando a caer, en este lado solo hay espacio para las víctimas, para los engañados, no para los impulsores del engaño. Que se las arreglen con sus “jefes”.

 

El engaño más grande en la historia de la salud: lo que nos ocultan sobre la pandemia, las vacunas y los muertos​

Con el título El engaño más grande en la historia de la salud, y el subtítulo Una cortina de humo para un mundo sin libertad se presenta la primera versión alternativa de la pandemia COVID, completamente alejada de las tesis oficiales de la OMS y los diferentes gobiernos e instituciones sanitarias. Un libro escrito y publicado por necesidad y por obligación, en el que participan treinta autores de distintas disciplinas. Un amigo y colaborador del libro me dijo: “Ojalá no hubieras tenido que publicarlo nunca”. Y tenía razón. Este trabajo cuenta, sin ningún tipo de censura, todo lo que nos ocultan y desvela los bulos oficiales sobre esta crisis política covidiana –disfrazada de pandemia—, que son de vital importancia para la sociedad; una sociedad dormida y amedrentada, incapaz de reaccionar salvo para pulsar el mando del televisor y escuchar el parte oficial de contagiados; dispuesta a obedecer las consignas insensatas de sus amos tiranos. Es un deber moral intentar aportar luz en estos momentos de oscuridad y confusión. Esta es la razón del libro.

La situación actual es el mayor ataque a la humanidad en toda su historia. Nada que ver con las guerras o las pestes del pasado. Esta pandemia/plandemia ha sido diseñada en las cloacas del sistema, igual que se programan los conflictos bélicos, el precio del trigo o se formularon las teorías sobre el género o la persecución a la raza blanca para propiciar un mestizaje involutivo, antropológicamente hablando. El fin de esta pandemia es el control del “rebaño”, y para que el sometimiento se acepte sumisamente hacen falta grandes dosis de miedo e incertidumbre, que se han ocupado de inocular, a base de mentir sobre un virus “asesino” sobre contagios que no son tales, sobre pruebas PCR que no sirven para detectar carga viral, sobre asintomáticos inventados y mil patrañas más que no se corresponden con la realidad. El mayor problema de nuestro tiempo es que la mentira es un arma institucionalizada y la censura ha llegado a cotas alarmantes.

Los autores del libro –casi por unanimidad— reconocen que existe una enfermedad llamada COVID, con sus neumonías, trombos, afecciones neurológicas y muertes, y que ha habido muchos mayores fallecidos en los primeros meses de 2020, sobre todo, en residencias. Ahora bien, que sea debido a un virus “asesino” y “supercontagioso” llamado SARS-CoV-2, que no ha sido aislado, purificado y secuenciado, según los postulados de Coch, tendrían que demostrarlo, y nadie lo ha hecho.

El libro es muy crítico con la tesis oficial del virus, los asintomáticos o los contagios, y se invita a buscar el origen de la enfermedad en otros focos, como determinados adyuvantes de las vacunas de la gripe, léase el polisorbato 80 –según consta en el estudio del Hospital de Barbastro de julio de 2020— o el triton-x, y otros componentes, como el polémico “óxido de grafeno” encontrado en los viales de las vacunas, según el análisis preliminar del científico de la Universidad de Sevilla, Pablo Campra Madrid, quien asegura que hay indicios razonables de la existencia de este material, a falta de estudios concluyentes. (Hay que decir que tanto la universidad como el científico han sido presionados y “obligados” a frenar la investigación). Curiosamente, los directivos de algunos laboratorios farmacéuticos lo son, a su vez, de empresas que comercializan grafeno. Este estudio se está intentando tapar y ridiculizar incluso por una parte de la disidencia, cosa nada fácil de entender.

El estudio de las muertes por COVID no ha sido correctamente realizado. ¿De qué fallecían los ancianos enfermos de gripe y neumonía en los años 2017, 2018 y 2019, todos ellos vacunados contra la gripe? Muchos estamos seguros de que morían por lo mismo que ahora se llama COVID. Lo que ha cambiado es la forma de diagnosticar y los protocolos. Porque, ahora, los hospitales reciben dinero por cada enfermo covid ingresado, mayor cantidad si está intubado, y mayor aún si muere. ¡Es una desvergüenza total traficar con la enfermedad y la muerte! Pase que lo hagan los políticos, que ya sabemos de qué pie cojean, pero que lo hagan los médicos encargados de velar por la salud de los ciudadanos, clama al cielo.

Aparte de los adyuvantes aludidos, los campos electromagnéticos juegan un importante papel no solo como causa de la COVID, sino en nuestro devenir en un futuro muy próximo, especialmente la red 5G, tema tabú, completamente prohibido y censurado, tanto en los medios oficiales como en los alternativos, sobre todo, si se lo relaciona con el coronavirus. Y esto es muy grave, porque estamos hablando de nuestra salud y la del planeta en su totalidad. El informe científico independiente sobre las frecuencias de la 5G asegura que podría incluso afectar a la resonancia Schumann.

El doctor José Luis Sevillano, a los pocos meses de iniciarse esta crisis sanitaria, descubrió a través del estudio de sus pacientes que los síntomas COVID eran una réplica de las secuelas de la irradiación médica. Lo ha comunicado a su Colegio y ha pedido públicamente que se investigue, sin ningún éxito. Todo lo contrario: está siendo perseguido, como otros que se han atrevido a disentir. Por eso, muchos médicos no se atreven; otros padecen la misma disonancia cognitiva que el resto de la sociedad, y otros tienen conflictos de intereses. La corrupción es tal que cuando un médico quiere aplicar la ciencia basada en la evidencia, se le persigue. Es el modus operandi de la mafia científica.

Los colaboradores del libro no son necesariamente antivacunas per sé, pero sí contrarios a las vacunas COVID, dado que no se trata de una vacuna al uso, elaborada a partir de un patógeno atenuado, sino de un experimento génico, del que no conocemos las consecuencias para nuestra biología, a medio y largo plazo. Llamarle vacuna a “esto” es un recurso de la ingeniería verbal, dado que la sociedad identifica la vacuna con salvar vidas. Es un proceso inconsciente, y los que manejan esto lo saben. De hecho, incluso los oficialistas reconocen que no es una vacuna como las anteriores, sino un medicamento experimental de ARN-m, autorizado para uso de emergencia, pero no aprobado. Se está experimentando con la población ilegalmente, puesto que no se cumplen las garantías a las que –de momento— el ciudadano tiene derecho: no existe un consentimiento informado, y sí muchas presiones, amenazas, coacciones y chantajes, vulnerando todos los códigos éticos acordados a partir de Núremberg. Nunca se había producido algo así en los últimos setenta años. Nunca habíamos estado rodeados de alguaciles improvisados pidiéndonos certificados de vacunación o de PCR, requisitos ilegales, por ser cuestiones de ámbito privado.

Los expertos independientes no dudan en manifestar que se trata de una vacuna innecesaria e ineficaz. Los propios vacunados han interiorizado la matraca oficial y repiten como autómatas que no están inmunizados y que pueden contagiar –estamos utilizando sus mantras—, aparte de seguir obligados a utilizar mascarilla y a cumplir con el resto de restricciones covidianas. Por otro lado, se están ocultando muertes y muchos efectos secundarios. Y cuando alguien fallece a consecuencia de la vacuna se achaca a la “coincidencia”. Los efectos secundarios so se registran, y las muertes ni siquiera se mencionan.

Todo este experimento se está llevando a cabo bajo el paraguas protector de la OMS, auténtica portavoz de quienes han organizado esta farsa, y uno de los organismos más corruptos del mundo; esto hay que decirlo alto y claro.

La pandemia es el pretexto para instaurar el control total del ser humano, cosa que se sustanciará a través de las vacunas –estas y las futuras—. No sabemos si modificarán nuestro genoma o causarán esterilidad, porque nos movemos en un marco de hipótesis. Sin embargo, sospechamos que no solo tendrá consecuencias para nuestro cuerpo físico, sino para nuestro cuerpo energético, emocional y mental, incluso espiritual. Tenemos razones fundadas para deducir que las vacunas –quizá no estas primeras—contendrán algún elemento capaz de funcionar como receptor-emisor con el exterior. Esto no es especulación. El inefable Gates anunció la “vacuna de puntos cuánticos” o microchips para que todos los ciudadanos formasen parte de un censo global. Vendido, claro está, como derecho. Quizá el óxido de grafeno u otro elemento inoculado pudiera ser el complemento del electromagnetismo de la 5G. Sé que esto parece ciencia ficción, pero estamos más cerca de ello de lo que parece. Las palabras del presidente de Chile, Sebastián Piñera, y las del ministro británico Boris Johnson, que han dado la vuelta al mundo, son más que claras.

China juega un importante papel, no solo en lo referente a la pandemia, sino a la propia OMS. De entrada, su actual dirigente, Tedros Adhanom fue designado gracias a los votos de China a través de Bill Gates, una de las caras visibles de esto, pero un muñeco más en esta historia, porque los nombres de los auténticos miembros de las cúpulas no aparecen en los medios, ni siquiera en los alternativos. El papel de China es muy importante en la historia del mundo futuro, tal como la tienen diseñada. Dejando a un lado el fleco del reset o reinicio económico, o los virus diseñados en Wuhan –que, en realidad, son armas biológicas, es decir, bioterrorismo—a mí me interesa la parte espiritual y de dominio; y China aporta el modelo soñado por las élites: seres sin libertad, transhumanos y animalizados, sin espiritualidad, sin historia verdadera, sin raíces, antropológicamente destruidos, mentalmente uniformados, sometidos, manipulados y controlados, con carnés de ciudadanía en función de su comportamiento, de acuerdo a las exigencias del sistema dictatorial global. China también aporta un importante componente de crueldad, que se sustancia en una especie de psicopatología colectiva generalizada.

Esta situación nos está afectando mucho más de lo que parece. De entrada, ha aumentado considerablemente la tasa de suicidios, tanto de adultos como de menores. La venta de ansiolíticos se ha disparado. Es muy preocupante el estado mental de la sociedad. En el último año está padeciendo un Trastorno de Estrés Post Traumático colectivo (TEPT), cada vez más complicado y complejo, asociado a otras patologías, aparte de estar viviendo en un estado de programación cuasi hipnótica. Esta realidad la vemos en consulta individualmente, pero también observando el comportamiento y las reacciones públicas en masa. Y esto se cronificará con el tiempo, convirtiéndose en un problema de muy difícil solución.

El libro es una llamada de atención a los científicos de bien, médicos, sanitarios en general, jueces, fiscales, funcionarios, policías y demás instituciones del Estado. Sin la corrupción en las cúpulas, esto no habría sido posible. El libro es también un grito de alarma, una llamada al despertar, una oportunidad para salir de esta farsa que nos tiene hipnotizados.

En este mar de corrupción tan gigantesca por todos los frentes, la sociedad va directa al precipicio. El ser humano transhumanista y sin valores que están intentando moldear se aleja completamente de nuestra esencia de seres imperfectos en ascenso a etapas más evolucionadas. Es necesario un paradigma nuevo.

Hace tiempo que escribimos sobre la necesidad de otro Núremberg, esta vez de verdad, no la pantomima de 1945, en la que los grandes criminales se fueron de rositas a continuar su experimentación criminal en otros países. No es fácil, porque la justicia está al servicio del Mal. Pero hay que mantener viva la esperanza y seguir despertando conciencias, confiando en los millones de personas que trabajan por el bien y lo justo, y en los equipos de juristas que están presentando demandas contra los diferentes gobiernos y sus sistemas sanitarios. Nuestro gran reto es combatir esta distopía e impedir que los entes de las tinieblas instauren su plan satánico.

 

Uno de los jefes mundiales de la masonería: «Cuantas más inyecciones reciban los imbéciles, más rápido se convertirán en abono»​

Para Ellos, los que de verdad mandan, los seres humanos somos una plaga sobre la faz de la Tierra. Sucinto recordatorio. Algunos de ellos, genuino poder y títeres varios: florilegio. El recién fallecido duque de Edimburgo, cofundador del Fondo Mundial para la Naturaleza, esposo de la satánica Isabel II, esposo de la diabólica Reina Isabel II y cofundador del Fondo Mundial para la Naturaleza. “Si pudiera reencarnarme, me gustaría volver como un virus mortal con el fin de contribuir a resolver la superpoblación”. Futuro del planeta: tiranía planetaría, ora ultracapitalista ora maoísta, y habitada por escasos humanos definitivamente abusados y subyugados y transhumanizados. Y las especies dominantes: robots, animales y plantas.

Más genocidas

El turbio Ezekiel Emanuel, exasesor de “salud” del pésimo Barack Obama y uno de los fautores del deplorable y comunistoide Obamacare: “La sociedad sería mucho mejor si las personas no tratasen de vivir más allá de los 75 años. Es ineficiente desperdiciar recursos médicos en aquellos que no pueden tener una alta calidad de vida”. La asesora de Hillary Clinton Nina Fedoroff: “Debemos seguir disminuyendo la tasa de crecimiento de la población mundial. El planeta no puede soportar mucha más gente”.

Exasesor científico de George W. Bush, Paul Ehrlich: “La solución fundamental es la reducción de la escala de las actividades humanas, incluso el tamaño de la población, manteniendo su capacidad de consumo de recursos dentro de la capacidad de carga que tiene la Tierra. Nadie, en mi opinión, tiene derecho a tener 12 hijos o incluso tres, a menos que el segundo embarazo sea de gemelos”.

Por otra parte, el exviceprimer ministro de Japón, Taro Aso, hablando sobre los pacientes con enfermedades graves, aseveraba que “no se puede dormir bien cuando se piensa que todo está pagado por el gobierno. Esto no se resolverá a menos que les demos prisas por morir”. Ya saben, los ancianos viven demasiado, funesta Lagarde dixit. Qué decir de nuestro gerontocidio (ningún virus de por medio), por acción y omisión, de hace año y medio mientras fuimos secuestrados domiciliariamente. Y memento, decisivo, siempre, el genocida Jacques Attali.

Los “vacunados” vivirán, como mucho, diez años más

El genocida californiano, dizque médico, Mylo Canderian comparte con Steven Fishman la pasión por el mismo plato exótico que se sirve en L’emince de Veau, Ginebra, ciudad masónica por antonomasia: Sopa de colibrí seguida de lengua de alce. Ambos veneran al chef Gaston Sere de Rivieres, genio culinario, dizque. Sobremesa en un reservado de tal y predilecto restaurante de las élites que anhelan el exterminio de la humanidad.

Steven pregunta a Mylo, sobre el tecno veneno transgénico: “¿Cómo pueden los “vacunados” saber con certeza cuánto tiempo les queda de vida una vez que han sido pinchados?” Me presentó la información, llamada ‘Fórmula de fin de ciclo’. Me explicó lo fácil que es calcularla. El poder de la simplicidad. Hay un ciclo máximo de diez años desde la inyección hasta el Fin de Ciclo. Y es extremadamente fácil de determinar”. Y dato clave: el ya senil y octogenario Canderian desarrolló la patente del óxido de grafeno para ser utilizado como arma biológica de control mental.

“Cuantas más inyecciones reciban los imbéciles, antes serán abono”

“Cualquier hematólogo puede verlo en cuestión de segundos bajo un microscopio, y aún más fácilmente bajo un microscopio electrónico. El porcentaje de sangre contaminada por o con óxido de grafeno es la ´reciprocidad` del cálculo del fin de ciclo. En otras palabras, un “inoculado” (como Canderian denomina a cualquier persona chutada con el arma combinada biológica de uso experimental de exterminadora despoblación mundial) que tenga un 20% de deterioro de óxido de grafeno en su sangre vivirá, salvo cualquier otro criterio de entrada, 8 años. (10 años menos el 20%). Alguien con un 70% de deterioro de óxido de grafeno no vivirá más de 3 años (10 años menos el 70%)”

Steven repregunta. “Qué efecto tienen los segundos y terceros pinchazos y los boosters (refuerzos) y cómo eso cambia la situación de Fin de Ciclo”. Mylo respondió, sin inmutarse: “Todo se puede medir mediante pruebas hematológicas. Cuantas más inyecciones y refuerzos reciban los imbéciles, peor se verá su sangre bajo el microscopio y más rápido se convertirán en abono”.

El óxido de grafeno, recordatorio, es el componente de la proteína de la espiga de ARN mensajero y de los priones, atacando el corazón, los pulmones, el cerebro y la sangre por el oxígeno de los “vacunados” covid. El óxido de grafeno, también, deviene “esponja” de oxígeno que priva al cuerpo del oxígeno necesario, originando multitud de complicaciones, entre las que se encuentran el shock anafiláctico, la coagulación tóxica de la sangre, la parálisis pulmonar mortal, el cáncer mitocondrial y el cáncer endotelial. Y serán ustedes los que lleguen a la conclusión de si el óxido de grafeno se halla vinculado a la letal (para la libertad y la salud) tecnología 5-G.

El genocida Mylo Canderian

El punto de vista del dizque doctor Mylo Canderian es idéntico, por ejemplo, al de Klaus Schwab, Bill Gates, George Soros y los grandes edecanes de las mafiosas farmacéuticas, Black Rock y Vanguard mediante: ¡QUE SE MUERAN TODOS! Estima que el 95% de la población mundial son “consumidores inútiles que deben ser sacrificados como perros rabiosos, deben ser eutanasiados lo antes posible”.

Grosso modo, Canderian es un genocida globalista, colaborador médico de la Organización Mafiosa de la Salud, muy partidario del citado Schwab y de su Gran Reinicio (” no tendrás nada y será feliz, Agenda 2030 mediante), Y, sobre todo, Canderian sigue milimétricamente los diez preceptos (unos nuevos Diez Mandamientos) de las Piedras Guías de Georgia, del que apenas se habla, exponiendo literalmente: “No seas un Cáncer sobre la Tierra. Deja Espacio para la Naturaleza”. Ya saben sus ideales y esclavizados 500 millones de habitantes.

La “vacuna” pondrá fin a la humanidad

Candarian a nadie engaña. Está absolutamente convencido de que la “vacuna” pondrá fin al “cáncer humano sobre la Tierra”. Y carece masónicas dudas: ardiente partidario del “luminoso” Deber y la Obligación de la Gran Masonería de librar al mundo de la “Plaga de la Humanidad”.

Y postrero instante de la esclarecedora y refulgente y “luminosa” sobremesa. “¿Cómo es posible que un grupo de élites mantenga en secreto el complot para matar a tantos miles de millones de personas?” Su respuesta, rotunda, inequívoca, reveladora: “No sabes mucho sobre la masonería, ¿verdad, Steve? Pues eso.

Steven Fishman, absolutamente creíble

¿Tuvo lugar está conversación? Solo sé que en el pasado, mediato e inmediato, mi admirado Steven Fishman ha proporcionado información privilegiada creíble. Muy creíble. Información que se cumplió al pie de la letra. En fin.

.https://noticierouniversal.com/actualidad/uno-de-los-jefes-mundiales-de-la-masoneria-cuantas-mas-inyecciones-reciban-los-imbeciles-mas-rapido-se-convertiran-en-abono/