Confinamientos y suicidios
Ya están viendo la intencionalidad de nuestros gobernantes en imponernos el pasaporte COVID. Pasaporte, que no pasa por el convencimiento de portar o no, el virus. Pasa por la demostración de habernos inoculada las vacunas. Evidencia absoluta que nos lleva, nuevamente a constatar que nuestros políticos siguen ejerciendo de vende-vacunas de la Big-farma. Como ven, el negocio más próspero de hoy día.
Estuvieron barajando nuevamente la posibilidad de confinarnos. Las sentencias del Tribunal Constitucional han hecho que esa posibilidad, se diluya y de ahí la nueva situación a la que nos llevaran; El Pase COVID. Tan inconstitucional como fueron los anteriores confinamientos, pero no debemos olvidar que recientemente, se han hecho algunos cambios entre los miembros del Tribunal Constitucional. Naturalmente, para garantizar la “legalidad” por muy ilegal que sea, de toda imposición desde el gobierno con la puesta de perfil, de buena parte de la “Oposición”.
En paralelo a todo esto, el número de suicidios, no deja de aumentar, especialmente entre los más jóvenes, provocado, según los entendidos, por el control social al que nos están sometiendo; Se inició con la presión mediantica que hoy se mantiene, aumentada después con los citados confinamientos, para mantener, una vez levantados esto, otras formas de control que ahora nuevamente quieren aumentar con el pase mencionado.
El suicidio, se produce por la falta de esperanza en el futuro y no por la estabilidad del presente. La situación actual, hoy en general y en España, es la de mayor nivel de riqueza, entre los niños y los jóvenes de toda la historia. Pero de lo que, si se han asegurado los políticos, ha sido de eliminar toda esperanza e ilusión en el futuro de nuestra juventud. Hoy la gran mayoría de los jóvenes, buscan ser funcionarios, influencers de YouTube o futbolistas. La mayoría, cada vez esta más cerca de aquella vida que era la normal, en aquella famosa novela de Máximo Gorki, La Madre; Toda la semana sesteando, para emborracharse en el fin de la misma.
Solamente una clase política como la que hoy en día mantenemos en España, sería capaz de entregarse a esta fórmula. Gente que jamás ha creado nada, que jamás ha tenido ilusión por nada, que nunca ha emprendido nada y que naturalmente carece del más mínimo recorrido social, y con ello de una carencia absoluta de empatía. Gente que al parecer no piensa en el futuro de sus hijos
-quizás crean que una abultada cuenta en Suiza podría facilíteselo algo- aún menos en el de sus nietos, Ya no digamos en el de la sociedad.
Estos ahora, que dicen que se preocupan por nuestra salud, son los mismos que no ponen reparo alguno en el consumo del tabaco o del alcohol
-por cierto, nadie ha propuesto retirar la cobertura sanitaria a los que tienen cáncer de pulmón o cirrosis provocado por el consumo d estos productos- o que permiten que se comercialicen vehículos que alcanzan mas de doscientos km hora.
A estos señores, más allá de engordar sus bolsillos, ya saben lo agradecida que es la Big-farma, para nada les preocupa las cifras de suicidios aumentadas por las causas tratadas. Para ellos es más importante, mantener el astronómico “gasto” nunca mejor dicho, en el ministerio de igualdad que es el mejor departamento de sus partidos, para seguir manteniendo a fanáticos adoctrinadas y adoctrinadas, que no alcanza a ver más allá de sus propios ombligos y que hacen de dique de contención para seguir disfrutando de los privilegios que les ofrece, su situación actual. Mientras, la sociedad indolente camino del matadero.
"Confinamientos y suicidios", un artículo de Faustino, colaborador habitual de El Diestro...
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