Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️




Si has de ver un vídeo en estos días, sin duda que es esta entrevista a un director de funeraria inglesa, que te explica todo el proceso de esta supuesta pandemia desde noviembre del 2019, cuando ya le avisaron para lo que se venía. Las muertes en las residencias de ancianos a consecuencia del midazolam, la falsificación de las muertes por Covid hasta llegar a las consecuencias de la vacunación; esta entrevista es el mejor resumen de lo que ha pasado en todos los países.
 

Europa se despierta: eurodiputados rechazan la vacunación obligatoria​

Parece que les tenía que tocar a los políticos… para que reaccionen. Y les llegó el momento también a ellos. En rigor, un grupo de eurodiputados -que se expresó por toda una legión de trabajadores de la Unión Europea-, tomó la posta en este asunto y no se las anduvo con mediatintas.

El eurodiputado por Rumania, Cristina Terhes, comenzó la conferencia de prensa por ellos organizada el 20 de octubre de 2021 en un salón del mismo Parlamento Europeo:

“La razón por la que nos hemos convocado hoy es porque estamos preocupados por la discusión en el Parlamento sobre que nosotros y nuestra plantilla de asistentes no podremos entrar aquí, aparentemente, en breve a menos que tengamos el pasaporte verde”.

Queda claro que la misma pesadilla que adolecen millones de ciudadanos europeos (y millones de personas en todo el mundo) que han elegido no vacunarse y que, por lo mismo, son constantemente señalados, perseguidos e, incluso, amenazados con perder sus trabajos ni poder movilizarse con absoluta libertad, ahora también la cargan aquellos que justamente fueron elegidos para representarlos. En buena hora que encarnen las preocupaciones de la gente, pues.

La breve conferencia de prensa se completó con la siguiente lista de eurodiputados:

Christine Anderson, de Alemania

Francesca Donato, de Italia

Ivan Vilibor Sinčić, de Croacia.

Ofrecemos a continuación un extracto de lo que dijo cada uno de los eurodiputados en cuestión (sustraído de The Paradise):

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La eurodiputada Christine Anderson dijo: «Se están restringiendo los derechos cívicos básicos. No está claro por qué los ciudadanos lo aceptan. Parece que hay que luchar por estos derechos. No son privilegios otorgados por los gobiernos, que luego pueden retirarse. Los gobiernos están explotando esta crisis para frenar los derechos y otorgar privilegios. Defendemos la libertad, la democracia y el estado de derecho. No hay razón para restringir estos derechos».

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La eurodiputada Francesca Donato dijo: «En Europa, no se respetan los derechos humanos. La Carta Europea de Derechos Humanos tiene la categoría de tratado. Los derechos básicos a la libertad de circulación, empleo, salud, igualdad, libre asociación, educación y libre expresión de pensamiento están siendo gravemente violados. Y en toda Europa, las protestas pacíficas están siendo reprimidas violentamente. El Pase Verde se utiliza como herramienta de discriminación entre vacunados y no vacunados. Obligamos a los ciudadanos a aceptar un tratamiento invasivo y arriesgado; el número de eventos adversos reportados no es confiable y los ciudadanos que resultan perjudicados no reciben ayuda gratuita. Un problema médico se ha convertido en un problema democrático. Hoy todos debemos defender la defensa de los derechos humanos en Europa. Devolvamos el derecho a las personas a vivir una vida plena. Tratemos a todos como seres humanos iguales, como nuestra carta de derechos humanos nos obliga a hacer».

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El eurodiputado Ivan Sinčić dijo : «Ahora podemos ver que las personas que llevan su pase digital pueden contagiar a otras personas. Es una licencia para infectar y da una falsa sensación de seguridad. Es ilógico, no científico y debe abandonarse. Las personas deben tener la libertad de ir a su lugar de trabajo. Las medidas sanitarias deben ser proporcionadas, la vacuna no debe ser obligatoria. El personal en situación de riesgo debe poder trabajar desde casa y debe haber un consentimiento libre e informado de conformidad con el Convenio de Oviedo, el Código de Nuremberg y las Resoluciones del Consejo de Europa. Apoyamos al personal del Parlamento para defender sus derechos».

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El eurodiputado Cristian Terhes dijo: «Los estados miembros de la UE deben cumplir con la Carta Europea al implementar las regulaciones. La Carta de la UE exige el cumplimiento de varios derechos individuales (los enumera). El Green Pass en realidad va en contra de todos estos derechos. Ha sido bombardeado con quejas de ciudadanos de la UE sobre esto. Incluso de personas con inmunidad natural y pueden probarlo. Sin embargo, a nadie le importa. ¿Es este el tipo de Unión Europea que queremos construir, donde las personas se ven obligadas a tomar productos médicos que no quieren? La gente ya no está luchando por salarios o pensiones más altos, sino por simples derechos humanos básicos, ser libres, ¡decidir qué quieren hacer con los cuerpos! Ya ha afectado a la ciudadanía, y ahora está afectando el sistema de democracia parlamentaria, porque si no se nos permite entrar a esta casa a menos que tengamos un certificado verde, no podremos hacer nuestro trabajo, así como nuestros asistentes, y miembros del personal que tienen familias e hipotecas. Pueden perder sus trabajos pero no han hecho nada malo. Como el resto de ciudadanos de la Unión Europea. El estrés hace que el personal se sienta amenazado y asustado. El certificado no garantiza nada porque con la vacuna aún puede enfermarse y propagar el virus. Una prueba negativa solo muestra que eres negativo en ese momento, no más adelante. Quitaron la garantía de inmunidad natural de las regulaciones. Toda la idea de un certificado verde comenzó con «facilitar» la libertad de movimiento; ahora es una herramienta para condicionar tu derecho al trabajo, tu derecho a comer, viajar y tener una vida personal, etc.».

El interesado puede apreciar la conferencia de apenas 20 minutos (subtitulada) en el siguiente link de YouTube (avisar a info@davidrey.com en caso de que el enlace esté caído -como ocurre con todo lo que tiene relación con este tema- y lo restituiré de inmediato):




 

¿Se dan cuenta cómo funciona todo esto? Djokovic podrá participar en el Open de Australia a pesar de no estar vacunado​

Ma vacuno porque quiero viajar. Me vacuno porque todo el mundo lo hace. Me vacuno porque hay mucha presión social. Me vacuno porque lo hacen los demás. Me vacuno porque me obligan en mi trabajo, mi familia, el gobierno… Novak Djokovic dijo en su momento que no se vacunaba aunque tuviera que perderse, por ejemplo, el Open de Australia y finalmente va a poder participar porque no le van a exigir esa vacunación.

Esto es lo que ha filtrado el periodista del New York Times, Ben Rothenberg, al sacar a la luz un correo electrónico de la WTA: “Según el correo electrónico enviado a los jugadores de la WTA en este momento, Tennis Australia le ha dicho a WTA PC que no se requerirá que los jugadores completamente vacunados se pongan en cuarentena o burbujeen en absoluto. Los jugadores no vacunados podrán ingresar, TA le dice a la WTA, pero deben pasar 14 días de cuarentena en el hotel”.




Muchos de ustedes podrán pensar que todo esto es una cuestión económico. Sin Djokovic compitiendo, el asunto económico de este torneo se resentiría. Cierto. Pero también es cuestión de presión y de principios. Djokovic se ha plantando y ha dicho que no y que le daba igual no ir porque, pasara lo que pasara, no se iba a vacunar.

Cierto es que uno por uno, a nivel individual, no podríamos ejercer la presión de Djokovic. Pero, ¿se imaginan que se hubieran plantado unos cuantos miles que han caído en la trampa? Pues eso. Todo mentira. Todo amenazas para llevarnos al pinchazo, pero todo falso.

 
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El dueño de cinco restaurantes en una terminal del aeropuerto de Denver dio un ultimátum a los trabajadores para que se vacunaran. Al día siguiente no había ningún restaurante abierto.
El empresario les envió un mail retractándose de la amenaza.
 

Baleares ha tenido más muertes por covid el año de la vacuna que en 2020​

Una de las paradojas de la percepción social de la covid se refiere al número de fallecimientos asociados a la pandemia, que se contempla intuitivamente como una realidad en retroceso. De marzo a diciembre de 2020, en la fase más cruda de una enfermedad hasta entonces desconocida, sin tratamiento y sin mecanismos de inmunización desarrollados, Baleares registró oficialmente 469 muertes debidas al coronavirus. La aparente contradicción establece que la contabilidad mortal se eleva a 524 personas durante los diez primeros meses equivalentes de 2021, en un periodo a lo largo del cual se ha conseguido vacunar al 71 por ciento de la población, el contingente más bajo de España.


 

La ONU y la UNESCO piden establecer un Nuevo Orden Mundial​

Ante las amenazas que acechan a la humanidad en su conjunto, “algunas de ellas de carácter irreversible por primera vez en la historia” reclaman “cambios radicales a escala global en la gobernanza del mundo y el comportamiento humano”, que los diferentes países defiendan a los seres humanos que viven dentro de sus fronteras, un sistema democrático multicultural, participación ciudadana y responsabilidad, nuevos conceptos de seguridad, trabajo y estilo de vida, la revisión de la Declaración Universal de la democracia, pleno cumplimiento de la Agenda 2030, desarrollo digital, asesoramiento científico y, por último, erradicación del armamento nuclear, los paraísos fiscales y el tráfico de drogas y de personas.

Leer noticia completa AQUÍ

Nota de DN: Toda la palabrería hueca de siempre que oculta el proyecto oculto tras la misma: la implantación de un Gobierno Mundial único, una religión progre única, una moneda única, la reducción de la población en masa (especialmente de la europea) el timo del cambio climático, etc todo dirigido por una élite global privada a través de sus agentes repartidos en la política, la banca y los medios de comunicación. La ONU como embrión de un gobierno mundial, la OMS como el Ministerio de Sanidad mundial, la UNESCO como el Ministerio de Cultura mundial que imponga la ideología de género, la agenda LGTB y el multiculturalismo como la nueva religión destruyendo las identidades y las soberanías nacionales.

Por encima de nuestro cadáver nos van a imponer una distopía como esta.


 

Sanitarios estadounidense ofrecen reveladores testimonios contando por qué prefieren perder el trabajo antes que ser inoculados​

Nos hemos encontrado con un revelador artículo publicado por The Epoch Times en el que recogen los testimonios de sanitarios estadounidenses en los que cuentan por qué prefieren perder el trabajo, antes de ceder al chantaje y dejarse inocular. Es una verdadera pena que en España no haya profesionales valientes en España que no nos cuenten lo que de verdad está sucediendo. Si estos profesionales contaran la verdad, toda esta farsa se había acabado hace mucho tiempo.

Según Emily Nixon, enfermera con más de 18 años de experiencia y fundadora de un grupo llamado The Coalition for Healthcare Workers Against Medical Mandates (Coalición de Trabajadores de la Salud Contra los Mandatos Médicos), “es inconcebible ordenar inyecciones sin exenciones, especialmente cuando la inyección es un producto médico completamente nuevo que aún se encuentra en su primer año de estudio. Los casos de avances no se informan adecuadamente. Sabemos que esta vacuna tiene “fugas”. No se ha probado la seguridad y eficacia de esta vacuna. Existen otros tratamientos alternativos y seguros. Es imposible dar un consentimiento totalmente informado sin datos imparciales a largo plazo. Amenazar nuestros trabajos es una coerción flagrante. Nuestro derecho otorgado por Dios a la integridad corporal y la autonomía personal ha sido despojado con estos mandatos y no lo aceptaremos”.

Jaclyn Zubiate, empleada en Southern Maine Health Care, afirma que “los trabajadores sanitarios no lo toman porque saben que los efectos secundarios son reales. En urgencias, he visto miocarditis, celulitis y síntomas neurológicos inusuales, entre una variedad de otros efectos secundarios. He visto a personas muy enfermas después de la vacuna y luego pasan a dar positivo. La tasa de positividad para contraer COVID en los vacunados es muy alta según los estudios recientes y lo que estoy viendo en mi clínica. Una vacuna debería funcionar y no funciona. Debería probarse durante años en algo que no sea humano antes de que lo llamemos “seguro y eficaz”. Ha habido más de 15.000 muertes por la vacuna de las que los medios no hablan. Nunca asumiré ese riesgo”.

Jessica Mosher, enfermera durante más de una década cuenta que “lo que he visto como enfermera y lo que otros han compartido después de la vacunación es evidente. El virus, como el resfriado y la gripe, no tiene cura. Sin embargo, tiene una tasa de supervivencia de casi el 100 por ciento. Aquellos que impulsan la vacuna están buscando dinero. Estoy siguiendo la ciencia. Los trabajadores de la salud no abandonan su pasión o su salario estable para complicarse la vida. La cantidad de personas dispuestas a ser despedidas debería ser motivo de alarma en sí mismo“.

Y continúan con más y más testimonios que pueden leer haciendo clic en este enlace. Parece estar cada vez más claro que en España tenemos la desgracia de que una mayoría de los profesionales sanitarios, además de vendidos al relato oficial, les falta valentía para contar las cosas que están viendo en los hospitales. Ojalá llegue el día en el que toda la verdad salga a la luz y los responsables y cómplices de todo esto paguen por lo que han hecho delante de un juez.

 

Sigue la farsa: nos cuenta farsABC que “Benidorm entra en riesgo extremo de propagación del coronavirus tras la reactivación del turismo inglés” y a los turistas se les exige certificado de vacunación, PCR…​

Es mejor que aquellos que prefieran seguir viendo Sálvame, los informativos de las distintas televisiones, o a César Carballo y a Iker Jiménez diciendo tonterías, se tapen los ojos con noticias como estas no sea que se vayan a dar de bruces con la realidad y se den cuenta de que se están tragando una gran farsa.

Nos cuenta el diario farsABC que “Benidorm entra en riesgo extremo de propagación del coronavirus tras la reactivación del turismo inglés” y no podemos evitar preguntarnos: ¿cómo es posible eso? Si resulta que yéndonos a la página del Ministerio de Asuntos Exteriores en la que se nos cuentan las condiciones en las que pueden entrar los turistas británicos en España nos encontramos con lo siguiente:

A los restantes nacionales de terceros países, no beneficiarios del derecho a la libre circulación, se les aplica la Orden INT/657/2020, de 17 de julio. Por tanto, únicamente pueden viajar a España si pertenecen a alguna de las categorías del artículo 1 de la Orden 657/2020. Estas categorías son:

Personas provistas de un certificado de vacunación que el Ministerio de Sanidad reconozca con este fin, previa comprobación por las autoridades sanitarias, así como los menores acompañantes a los que el Ministerio de Sanidad extienda los efectos. En el caso de las personas residentes en el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte que procedan directamente de él, además del certificado de vacunación, serán considerados válidos también los certificados de diagnóstico reconocidos para este fin por el Ministerio de Sanidad en el apartado séptimo 1 de la Resolución de 4 de junio de 2021, de la Dirección General de Salud Pública, relativa a los controles sanitarios a realizar en los puntos de entrada de España
“.

Pero si tienen que venir con certificado de vacunación, con PCR negativo realizado 72 horas antes, o con test de antígenos realizado 48 horas antes, ¿cómo es posible que puedan estar provocando contagios?

¿No será que todo esto es una farsa y es precisamente la vacunación la que genera contagios? A ver si los locos “negacionistas, “antivacunas” a los que no hay que dejar abrir la boca van a tener razón.

 

Se nos encoge el corazón, ¿qué hacen y qué han hecho con nuestros padres y abuelos en los hospitales? Terrible testimonio. ¡DESPIERTEN!​

A ver si vamos despertando un poquito ya, porque ya va siendo hora. Y es que nos parece hasta mentira que una buena parte de la sociedad no se entere de lo que está ocurriendo con la excusa del virus y lo que se hace y lo que se ha hecho con los ancianos, con nuestros padres y abuelos, en residencias de ancianos y hospitales.

Han utilizado y utilizan cualquier excusa para diagnosticar el famoso COVID, les va la cuenta de explotación y sus dineros en ellos, les medican con medicamentos peligrosos. Les dan morfina a la mínima que tienen oportunidad y entran en los hospitales con patologías no demasiado graves y acaban no saliendo vivos de los hospitales. ¿Qué están haciendo en los hospitales, señores sanitarios? ¿Por qué callan, ocultan y participan de todo esto? ¿Qué narices tienen ustedes en la cabeza? ¿Qué clase de basura tienen en el cerebro?

Y estos testimonios que podemos ver en el vídeo que les mostraremos a continuación no es algo que sea puntual, no es algo extraordinario, es algo que está sucediendo en muchas ocasiones, en demasiadas. Estamos seguros que muchos de los que lean esto habrán vivido situaciones similares en su propia familia, con sus abuelos y padres. ¿Se dan cuenta de que en cuanto tienen oportunidad ponen morfina a nuestros queridos ancianos? ¿Se dan cuenta de lo que están haciendo con ellos?

Y ustedes, personas que solo ven la televisión y que prefieren ignorar testimonios como estos para hacer como que no se enteran, ¿cuándo piensan despertar? ¿Cuándo les toque directamente a ustedes? Qué tristeza todo, qué escándalo. Qué vergüenza de sociedad.




 

¿Y ahora qué?​

Nos encerraron en nuestras casas durante semanas con sendos «estados de alarma» inconstitucionales. Nadie paga por ello. Nos impusieron el bozal permanente en espacios públicos a sanos y enfermos, contra el criterio de la OMS y de multitud de gobiernos a lo largo y ancho del planeta. Omiten explicaciones, y los más nos encogemos de hombros. Declaran también inconstitucional el «cierre del Congreso» al principio del show. Y aquí no pasa nada. Una cantidad de conciudadanos ―aún no revelada― se quitó de en medio (que se suicidaron, vamos), sin que los mass media les hayan dedicado apenas tiempo, entregados como están a lo que mande la voz del amo. Estupendo. Inoculación a tropel con una sustancia a la que llaman vacuna, no siéndolo (diccionario en mano). Largas colas para recibir el pinchazo. Incoaron por cientos de millares expedientes sancionadores a quienes cumplían con celo la ley, mientras polis chulitos, macarras, o ambas cosas, extendían la papela con gesto entre mohíno y perverso. Cojonudo. Nos enemistaron entre vecinos, entre familiares, entre desconocidos ávidos de delatar a todo lo que se moviera sin mascarilla o con perro. Pero tranquilos, porque «de esta salimos más humanos». Sin comentarios.

¿Y ahora qué?

Pudiera parecer que esto se medio reconduce. O quizá ―hipótesis nada descartable― es que han decidido que el macroexperimento dio ya suficiente fruto como para aflojar la cuerda (menos PCR, y rebajamos el número de ciclos: objetivo cumplido), y visto que celebramos con algarabía juvenil el permiso para vernos de nuevo sonreír (o enseñar los colmillos, según la mala hostia del personal), sin expresar demasiadas reflexiones incómodas, pues ELLOS se permiten el lujo de darnos el pastelillo de colorines, para que cuando vuelva el pan mohoso nos sepa a gloria bendita. Y vendrá, si acaso no está ya aquí, cómodamente instalado entre nosotros, descojonándose de lo fácil que resulta doblegarnos con un cuento chino (la gracieta me salió sola). A partir de ahora, al menos ya sabemos que nos romperán las piernas sin motivo en un lúgubre callejón, y que saltaremos alborozados cuando nos subvencionen parte del coste de las muletas. ¡Ay!

Hemos aprendido multitud de nuevos términos: pandemia, reacción‑en‑cadena‑de‑la‑polimerasa, coronavirus, arn‑mensajero, antígeno, aerosol, asintomático, distancia social… ¿Quiere esto decir que somos ahora más cultos, o que estamos más preparados para no se sabe qué apocalípticos escenarios futuros? Me da a mí que no. Porque asumimos impertérritos que una «terrible pandemia» mata a una diezmilésima parte de la población, o que las pruebas PCR son inefables, o que los coronavirus aparecieron como por arte de magia a finales de 2019, o que… Estoy por encontrar a alguien entre la ciudadanía estándar que sepa aquí y ahora la media aritmética del número de fallecidos diarios, por todas las causas, durante las últimas décadas. “Dice la tele que ayer murieron otros veinte de coronavirus”. “Ya, pero ¿de cuántos?”. “Ah, ni idea”. Pues muy bien…

Mucho me temo que salimos de esta igual de incultos, aunque infinitamente más aborregados. Unamos ambos parámetros, entendiendo la inevitable sinergia que ello conlleva, y obtendremos como resultado un panorama mitad desolador mitad deprimente… y acaso irreversible.

No les quepa duda: ahora ya pueden pasar ELLOS a la siguiente fase de SU plan, seguros de que si hemos tragado esta crisis social entre aplausos vespertinos, indolencia generalizada y encogimiento de hombros, mucho más no se puede esperar de una tribu que siempre llevó a gala su naturaleza «racional». ¿Se supone que la «racionalidad» era esto? Para una vez que la vida nos somete a examen general, este es el pírrico resultado. Bien, bien, bien…

¿Cuál es la siguiente fase de SU plan? Ni puta idea. Pero esto no pinta nada bien. Desde mi ateísmo moderado, rezo cada noche para que lo peor haya pasado. Y no me refiero a la «crisis sanitaria» (que nunca fue tal), al fin y al cabo, mera excusa para acelerar proyectos poco o nada virtuosos.

Lo vamos viendo.

*Un artículo de Kepa Tamames